■ :^ ■*::.- i^j.^í .•üa»/ ■ v" 'M-ilux^::^: ¿vw»»-.-' Vi .*■- ■ j:^ '/Í.MI»- •■ia»i-i' IWHKARYI ÁLBUM DE LA FLORA MÉDICO-FARMACÉUTICA É INDUSTRIAL, INDÍGENA Y EXÓTICA, (■) SEA COLECCIÓN DE LAIYIINAS ILUWIINADAS PARTE DEL NATLRAL ó I>E LOS MEJORES I-IBUJOS OUR l.L KLLAS EX.STE.. DESCRIPCIÓN DE LAS MISMAS o on de SU duraron localidad donde crecen y época en que florecen las de SL^JuronTrnUcl:;^:; vulgar, usos .éd.cos , farmacéuticos é Industriales v.rtu- ' des mldTcnales . etc. etc. ordenadas según el método natural de Mr. Be-CandoUe. POR i> \ick:^te MARTir^ de aisíík^ta. .,C..C.A.O .. ...MAC.V . ^--- - ~ - .AaMAC..X.COS TOMO II. MAURID. In^Tenta de la GALriuA Literaria, a cargo de Castillo, calle de la Ctui Verde, núm. Ifi. 1863. AlLum de la Flora G^-'^^//:^/^y/ IJIokmÓ -etv \11S ..-■^i-^.^t^.. IÍWiaAa.0 «^tv lo+l. DIVISION^IMERA. CLASE PRIMIÍHA. DICOTYLIÍDONES O EiXÓGKNAS. SUBCLASE 2.» CALICIFLOKAS. (continuación.) FAM. ROSACEAS. JUSS. Las Rosáceas, Becun lo indica su denominación, comprenden vegetales, cuva organización tiene i-ela- ciones deseniejiíuzacon la rosa, especies contallos<)tie oCrccen grados de fuerza y altura desde la débil ver- ba, cuyo tallo rastrero no puede apenas sostener sus tiernas ramificaciones, hasta el árbol tuerte y vigo- roso cuyas ramas se lanzan hasta las nubes; sus ho- jas son alternas, simples, masó menos profundamen- te divididas, ó bien compuestas, pinadas ó digitadas, y siempre estipuladas, llevando dos de estas en la V^a- sc del peciolo, las que algunas veces se sneMan con él, cual sucede en el género /?osa; flores generalmente blancas, algunas veces rosadas ó amarillas , v dis- puestas de varios modos; planta.s de las regiones tem- pladas y un poco frias del hemisferio boreal, abun- dantes en el antiguo continente. — Cáliz siempre ga- mosépalo, tubuloso ó extendido, con cinco divisiones, )' acompañado algunas veces de un cáliculo exterior, en parte soldado v confundido con aquel. Corola de cinco pétalos iguales regulares, insertos, así como los estambres á la entrada del tubo del cáliz 6 en la base de sus divisiones cuando es extendido. Estambres nume- rosos. Carpelos en número variable; así, cuando el cá- liz es tubuloso contiene uno, dos 6 gran número, en los dos primeros casos ocupando el fondo del c.íliz. en el último guarnecen las paredes del tubo, que mu- chas veces se cierra en su parte superior formando al parecer un ovario infero; algunas veces estos car- pelos son distintos los unos de los otros, otras se suel- dan íntimamente, dando origen á un solo fruto: cuan- do el cáliz es extendido, los carpelos se reúnen sobre un receptáculo central (gvnoforo), carnoso en algunos géneros, (liubus. Fraf/ana). Ovario de una sola celda, conteniendo uno. dos ó un corto número de hueveci- llos insertos en la sutura interna. Estilo lateral, al- guna vez basilar con el estigma sencillo. Frutos tan variados y diferentes por su lormaen sus diversos gé- neros, f|ue algunos autores atendiendo á estos los hin separado en grupos distintos, constituyendo con ellos otras tantas familias. Así, ya es una drupa, ya un melonide ó pomo, ya compuesto de gran número de pequeñas akenas ó drupas reunidas sobre nn re- ceptáculo común, v rode.adosdel cáliz extendido; en otras están encerrados en un cáliz orzí'olado, final- mente, los hay en forma de cápsula, formada por la reunión de muchos pistilos inoloculares, que están soldados. Semillas una ó dos en cada canelo, lara | vez en mayor número, derechas ó inversas, v sin al- bumen, con embrión recto, cotiledones foliáceos ó camOBos y rejo próximo al iiilo. PropMidrs. Las raices, cortezas, hojas v flores son por lo corana astringentes, además de tiabérse em- pleado también las de algunas como febrífugas y an- tihelmínticas; los frutos de varias son comesti^bles, existiendo en muchos azúcar <|ne los hace agrada- bles, y pudiéndose obtener con ellos mediante su fer- mentación, líquidos alcohólicos. En algunas especies sus almendras, hojiís y cortezas son narcóticas, debi- do al ácido cyanhídrico que contienen: siendo las de varias oleosas; dañosas las de otras y de sabor muy grato la carne que las cubre. Comprende en el Prndroinus 8 Iribus á saber: Crisobalaneas, Amigdaleas, lí.spireá- ceas, Neuradeas, Driadea.s, Sangiiisorbeas, Roseas y Pomáceas , coateniendo unos 62 géneros con cerca de 1000 especies. A. Ri- chard las divide en seis tribus, de las que algunas son familias para otros, y cuya di- visión seguimos de preferencia por ser para nuestro intento la mas aceptable. TRIBU. I.— Fragari.\cea3. RICH. Cáliz extendido, persistente, de cinco divisiones, akunas veces acompañado de un calículo exterior soldado con él. Corola de cinco pétalos. Estambres numerosos. Carpelos agrupados en el centro de la flor sobre uugyuoforo ipie generalmente se hace car- noso. Frutos akenas ó pcqueñ.as drupas, monosper- mas, reunidas en cabezuel;vs.--Plantas herbáceas rara vez frutesceutes con hojas sieinprc corapuest.as. Gen. Potkntilla. Nestl. Cáliz con el tubo con cavo, el limbo l-.í-fido y con 4-,') bractcitas en forma de calículo. Pétalos 1-5, Estambres infinitos .\kenas reunidas en cabezuela sobre un receptáculo ipie no se vuelve carnoso. Semilla coleante. — Yerbas ó matas d(! las regiones templadius y frias del hemisferio bo- real con hojas compuestas. POTENTILLA ANSERLVA. L. Arqfínliwi. Dod. — Pnlenfilln. Raiili. /V/i- Iriplii/lioiiles (irffi'ntrum ahitiiin, si'u jtolPiihlla. Tourn. — Aif/cnlinn siic Anserina. off. — Ico- sand. Polvff. L. 6 ÁLBUM DE LA FLORA. Plateada, — ]Am de jiato. — yerba de loi piijnrnx. Es]». I'rayaria anserina, — an.ierina, — aryenliña. Port. Ari/enliiu' — polenlillc anaériw, — beo d'cie, — aijrimoinf xawaqr.—penlaphijHuides. Fniiio. SiliX'ri'uod. liig. Silbt'rkraul. Al. Dksc. Tallos lilifoniies que arraigan; hojas pari- pinailo-cort:i(lnsoii lóbulos nov.ido-omoiígos, nserr.i- nos mas ó iiiiMios profiindamonto, casi lampiñas por la cara Biipeñor, aedogas por l.i intV'rior; estipulas diil tallo inullífiílas; flores solitarias; pcfirimulos tan lar- gos como las hojas; lacinias dol cáliz lanceoladas, entonvs; braoteitas oomnnroente .l-.^-lobas; pétalos trasr ovados mas largos i\w el cáliz; re.-!('.ptáculo peludo. Fl. Mayo Junio. Se encuentra on terrenos lu'uncdos y al liordede los caminos v arroyos 4<' los Pirincüs, montes de .\ fila. Burgos, Asturias, Galicia, León, Logroño y Guadarrama. Panes usadas. La planta, la raiz. Propiedades y nociones químicas. Carece de olor y tiene sabor estíptico bastante pronunciado, debido á la gran cantidad de tanino ([uo contiene. Su raiz ennegrécelas disolueiones de sulfato férrico, y ol zumo enrojece ol papel azul; i)uedc ser utilizada pa- ra el curtido, líu algunos paises se la emplea en la fabricación de la cerveza; la raiz (|ue es farinácea, diceso es empleada como alimento en Escocia v Er- hard añade, que ha servido en años de carestía para elaborar pan. lista potonlila 2;nzó lar¡ío licmpo do gran ropulacioii como aslI•io,^ellto, usándola coti- Ira las hemorragias, disaiUeria, diarrea, flo- res hlfincas, et'3, i\Iatliiolo y Doilonro, la re corniendaa en (lidias iJolcncias y Tournefort oliliivo ventajas de su liso en la Inucorren. Dciíner parece empleó con éxito su coci- miento en leche, contra la disentería ^uo reinó en ll',\ñ, y dice, que un charlatán que se vanaí^loriaba de curarla en tresdias, em- pleaba por todo remedio un cocimiento de esta planta en leche aguada , á la que adicionaha un poco de ¡lor de trigo y nuez moscada , mezclándole después con yema de huevo, aceite comtm y azúcar. El Dr. Duhois de Tournai, dá cuenta de cinco observaciones en a()oyo de las virtu- des anlidiairéicas de ella, la ilolencia ce- dió en pocos días por el uso de sn coci- miento acuoso (un puiiado en un litro de agua). Ksle remedio empleado entre los campesinos, le ha visto Cazin corresponder bien, obrando según el misn)o como la cen- tinodia ó la bolsa de pastor. Las propieda- des febrifugas, anlitisicas, diuréticas y li- (ontiipicas atribuidas á la plateada por Wi- thcring, Rosen y Bergíus, son ilusorias ó exageradas; tampoco ha sido justificado co- mo febrifuga, .su titulo de potentila (de po- leulia, i)otler, virt-id), á pesar de lo que, el ilustre Boerhaave la consideraba como igual á la quina en el lratiiuji(!nU) de las iuter- milenles. Quunduijuí' bunus dormilal llumcrus (lloii. ) Esto no obstante, ha podido sor empleada en algunas inleniiineiitcs vernales contra las (jue obra á la manera (]ue el llantén y la cinco en rama [Poteiitilla replans. L.) de algún uso también en los mismos ca.sos que la es|)ecie en cuestión. « Confesado está [)or los h xnbres de ciencia, dice Lientaud, (|ue casi todas las partes de esta planta son fe- brífugas, á pesar de lüqi(c, es raro se emplee para curar la fiebre; los que la lomen como fcíbrífugo pueden beber su zumo á la dosis de tres hasta cuatro onzas. » Esplicarion da la lámina. Este dibujo es de tama- fio natural; o cáliz y calículo; 6 sépalo; c estambre; d pistilo. POTE.N'TILLA TORMENTILLA. NESTL. TOR- MENTILLA ERECTA. L. Tormenlilla s¡ih)eslris. C. Bauli. — Tourii. TonnenliUa «idgaris. Park. — Penlaplijillinu tonncntilla diduin. Moris. Cónsul i'la rubra. Tabern. — Heplaplujllon. Fuchs. — Turmaiiti- lla off. — Icosand. l'olyg. L. Torinmtila, — siele en rama. Esp. Tormentilla, — se- Ití ein rauía. Port. Tormcntille. — lurmcntillc droitn, — tarmenlílli: lubáreasc, — tourmentilíc, — btodrot. Franc. Sichen/inj/crlcraiU. .VI. Turinentil, — septfoil. Ing. Dan. llol. lioshmc.l ahnuir. ,\r. Tormentila It. líorzc zicls pepawij. Vol. Vzik, — zcvjaznik. lias. Depc. Multiforme, peluda, con raíz tul erosa, tallo ascendente ahorquill.ano; liojas ternado-])almado-cor- tadas, Las del tallo sentadas, con los lóbulos trasova- do-cuneiformes, mas ó menos profundapaente denta- dos; estípulas 3-dentadas ó ninguna; flores axilares solitarias sostenidas por pedúnculos largos; brácteas palmado-cortadas; laciuias del cáliz lanceolado-linea- res, tan largas como la corola; carpelos arrugados , receptáculo velloso. Fl. Mayo Junio. Se encuentra en los prados y bos(¡ues de .Asturias, regiou Cantábrica, Galicia, Aragón, Alcarria, Sicrní de Guadarrama, Escorial, Cantavieja, Orihucla etc. Presenta alguna variedad. Partes usadas. La raiz. Jicmlercion. Puedo emplcarso reciente todo el año; en primavera es cuando debe recogerse para de- secarla y reponerla, siendo preferible la recolectada en lós bosques y p.astos secos; debe de elegirse Li m,as gruesa y limpiarla de los tallos y raicillas. Propiedades, nociones químicas y económicas. Tan- to la raiz como toda la planta carecen de olor, el sa- bor de aquella es estíptico y un poco aromático. Se- gún Mcssner contiene cerca de una quinta parte de tanino, tres décimas próximamente de gom.a, myri- cina, cerina, rojo de tormentila, cstracto gomoso, cstractivo, trazas de aceite volátil, fibra leñosa y agua. Debemos á Daüsse un análisis comparativo de las raices de ratania y tormentila bajo el punto de vista do ser esta sucedáneo de aquella; interesantes son las nvestigacioncs de este químico distinguido, cuyo re- sumen merece consignarse en este lugar, y es como sigue: 1." El éter demuestra en la ratania y tormenti- FAMILIV HOSA.CE\S. 1 a la existcncm de ann sustancia rcsinoídea, insoln- lile en agua y soluble en alcchol i'i 3('>"; li ella ([uc en ina\." El jarabe simple y el acohol son los mejores disolventes do estos estractos. 0." Cuan- do se quieren disolver en jarabe no iiay necesi- dad de emplear actúa, la solución so hace mucho mejor con el auxilio del calor en el jarabe solo. 7." Cuando se enturbien sus soluciones, basta la adiccion de un poco de alcohol para darlos tr.ansparcncia com- pleta. 8." Siendo escasa la raiz de ratania, no scper- donau medios de falsificar su estracto, corriendo en el comercio alguno de ellos que de todo es menos de esta raiz; el medio mas eficaz de concluir con tales so- listicaoiones es sustituirle con el de tonncntila, cuyo precio carece do aliciente para que se dediquen iv su adulteración, pties viene á ser una tercera parte me- nos que el de aiiue!, proporcionando al mismo tiempo alguna ventajaensu coste, á los enfermos poco acomo- dados sin ([ue deje de ser tan activo como el prime- ro. 9." Los preparados de tormentila exhalan olor li- gero á ros». El tanino abunda estraordinariaraente en la raiz de tormentila, de aquí ([ue se haya empleado en el curtido de píelos, particularmente en el norte de Eu- ropa y en especial en las islas Feroe, en las Oreadas, etc. Según se leo en las memorias de la academia de Berlin, libra y media en polvo equivale á 7 de corteza de roble, así que Hermsta'dt propone recolectarla con esmero para emplearla con este objeto. El color rojo que contiene en cantidad apreciable la hace útil en tintorería, empleándola con este fin los Lapones en la de pieles; también se prepara tinta con ella. La goma, de la que contiene mas de su cuarta parte entre sus principios constituyentes, nos dice que po- dríamos servirnos de esta raíz inodora, como alimento, préviimente eliminados .sus principios estípticos algo aromáticos. PREPAnACIONES FAnMACEUTlCA.S Y nÓSIS. A EL INTERIOR. Cocimiento, de l.í á .30 gram. por kil. de agua. Tintura, (I sobre Sde alcohol), de 5 á 10 gram. en poción . Polvo, de 2 á 12 gram. en bolos, pildoras ('> vino generoso. Estracto, (1 por 8 de agua), de 1 á 4 gram. y mas, en vino, pildoras, bolos etc. Vino. (1 por Ifi de vino) (iO á 100 gram. A EL ESTEiiion. Cocimiento, (3(i á (!'0 gram. por kil. de agua), para lociones, fomentos, etc. Polvo, C. S. para cataplasma. Pomada (I de polvo por 5 á 10 de mnnteca). La rair de tormentila es un astrin- gente enérgico y así como la bi.slorta, se cm[)lea en ios flujos, pérdidas mucosas ató- nicas, hetnorragins pasivas, fiebres iníermi- lentes etc. Haller la prefería á las (lemas plantas astringentes y Merat y de Lens, di- cen «es uno de los mejores astringentes in- dígenos conocidos, planta demasiado des- preciada, y su raiz, bajo el i)nnlo de vis- la económico , d(>l)ia ser recolectada con interés y emplearla mas de lo que se hace.» Tanto esta raíz como la de historia, pue- den reemplazar en la ¡iráclica rural 'i la ra- tania, y Cazin lia encontrado en ella la mis- ma eficacia ; como los demás astringen- tes no tlehe ser prescrita en la disentería, diarrea ele. sino después de liaher pasado su período de irrilacion. Loiseleur-Deslon- cliamps y Marquís dicen que es debido al uso intempestivo, el Inber perdido su re- putación contra las disenterías éinterniilenles ynoá su falta de energía y añaden, que si al- guna vez fué perjudicial, es probable que lo seria en manos poco hábiles. (lullen ha esperimenlado los buenos re- sultados de esta raiz en determinadas fiebres intermitentes , asocii'indola á la genciana, mezcla que á Cazin Icí ha correspondido en la leucorrea atónica; Gilib'Mt vio curar .'i un tísico con el solo uso de una dracma de tor- mentila en polvo, que administrada todas las mañanas durante un mes, fué aconsejada por un cani|)esino, tisis ocasionada [)0r frecuen- tes esputos de sangre con laiigiadez de es- tómago: lo probable es que no existiese en este enfermo mas que gran debilidad á con- cecuencia de a(|uellos y que los pulmones no hubieran ofrecido á la esploracion, lesión alguna semejante á las que se encuentran en los de los tísicos. En veterinaria se emplea el cocimiento de tormentila contra la hemaluria de los animales - A el exterior se utiliza su decocto en vino ó acua en casos de reblandecimiento de las encías, y como i'esolutivo, en las contusiones, equimosis; para escitar las úlceras atóni- cas, etc. Morin, de Rouen, recomendó el si- guiente remedio contra los panadizos, con el polvo déla raiz secada en un horno y la venia de huevo se hace una masa pastosa, se extiende en un trapo una capa de esta dii una ó dos líneas (!(■ grueso cubriendo con él la parte afecta; debe tenerse además la precaución de cidirirlo todo con una cata- plasma emoliente, á fin de retardar la dese- cación de la pasta [lor el calor: este remedio correspondo también contra el furúnculo. ¿Cuál es en este caso su manera de obrar? Es]ilicacinn dfí la lámina. El dibujo tiene tamaiio natural: a cáliz; 6 sépalo; c estambro. ALBl'M DE LA FLÜHA. (iiN. OiuM. L. Cálii r>-fido, oon oiiico l>riicicitiki. Fi^taUvi r>. Kstanibred iiilinilos. CiirjxloH büou.s, con coln, dis|>iu>8l»H 011 calx'ZUi'lii ron loí ostilos ¡irtiuiil»- U' In llorittícüiiciii. Somillii OíiffiídriitL'. - YfrbiuniiTi'iini'S cu bu nmyor piule ilo liw regiones Icniplndiiü drl licniÍBfjrio boreal, con lio- ¡118 rudicnlen inipiiri-jiinadns, y \¡i hojuvlii terminal ooniuiimunte mayor, \:\g del tallo esparcidas, catii Bieiiipru ternada,s y llores jolitarias en el ápice del tullo, ó por lo cuinun niucbas en corind)o. Sei. l'ariopht/llaslrwn. Ser. Flores ascendentes. Cálicfs rcvuellus. Kslilos duhladus hacia abajo, gcnicu- lattos. .A¡>endiccs comunmente mus corlo» (¡ue el es- tilo. GKUM URBAM'M. h. Ciíifii>i>li!ill(il(i rnlijnns. C. Baiili. — Canjo- lilii/lldlii ruliinii.s /luir parro lúteo.]. Hauli. — CarfiopijUtitíi iirliiiiKi. Scop. — Jlcrhit hetifí- (/íríí/.Hiiinf. — Curltisu. Dióscor. — Carijoplii/- lliild ('//.— Icosund. — Polyg. L. Cario/ilala, — yerba de San ¡Icnito. Esp. llerba ben- la, — sunaviunda , — ear\iO])h\illaúa. Porl. Henoile, — bennilc officinalc. — hcrhe di' Saini.-Ucuoil, — cartjc^h)/- Uie. — héroe benile,^ f/ariot — i/iiiíotc, — rccisc, — racinc, de iiiro/lée. — saniele de montagnc. Franc. Sarainaden- kraul , — nelkeuiiurzcl , — benedikicnn Wíiteinwurz. Al. Uerb bennel, — conimon avens. Ing. IJcllkiernd. Dan. Ac(/Wicor/W . Mol. Cario ñllata. It. Zarcijka. l'ol. Nc- ytikerot. Su. Karemyhil. T. Uk.sc. Tallo deroolio. ran-.o o, peludo; hojas radi- cales, iiuiuado-piuado-cortadas las del tallo teruado- palmauo-cortadas, con los lóbulos aovados, anchos. dentado-festonados, las de la parte superior con un solo lóbulo, aovadas; estípulas grandes casi redon- das; pétales tnisovados tan largos como el ciiliz; car- pelos numerosos en cabezuela esférica, peludos; esti- los lampiños con apéndices algo pelosos. Fl. Mayo, Junio. ii,n terrenos graníticos ó liiisicos; común en iVuria, Pirineos, Serranía de Cuenca, montes de Ca- ti. Cortes, Caatellfort y otros de Valencia, y cerca del Ferrol, etc. Partes usadas. La raiz. Recolección. Se recolecta en otoño para su reposi- ción; mas es mas conveniente usarla fresca, en cu- yo casóse puede coger en Junio, Julio y Agosto. Se "debe elegir la que crece en las montañas y en terre- nos secos, arenosos y de buena esposicion, siendo mas ó meiios enérgica según el suelo donde vegeta, íu esposicion y la estación en que se recolectó. Su olor desaparece poco á poco, y lo f)ierde por completo á el año de su reposición; esto no obstante desecada á la sombra y á una temperatura media, conserva en parte su aroma. Propiedades y nociones químicas. La raiz en cues- tión cuando reciente tiene un olor agradable á clavo de e.-ipeoia, de donde nace su nombre vulgar y espe- cífico; sabor análogo, unido á una astringencia par- ticular que concluye por ser austero y acre. Tanto el farmacéutico Danés Muehlenstedt, comoMelandrí, MorettI, Bouillon-L.igranpe, Chomct-Mars y Troms- dorlTla han analizado; según este último contiene: Tanino, 'IID, Ursina. 40; Aceite volátil,!), 30; Adra- gantina, ft2; Materia gomosa, ir)S; Leñoso, 3(10; Mo- retti y Melandrí, citan además entre las materias en- contradas en ella por su análisis, eslraclivo oxiqe- nable; estraetivo mucoso y diferentes sales. Sus prin- cipios activos abundan y eslan mas concentrados en la corteza do la raiz. Incoinpalildes. Sales de hierro, gelatina etc. Ksta 1 aiz es á ¡)roj)ósito ]>ara (d curtido; tiñe á la lana de un Ixdlo color muy lijo; la planta entera la eiinuinica una tinta muy lindado avellana. Puedesus- tituir ó usar.se luiida con el lúpulo en la fabricación de la cerveza, haciéndola mas grata é impide se agrie. Brugmans, profesor de Leydc, ha encontrado en Junio y Julio sobre las raices de cariolilata, el inscct.o que suministra la cochinilla de Polonia (Coccus palo- mea. L.) I'lU;i'AllA( lONKS hAnM.\i;KllTICAS V DOSIS. A liL iNTKliiou. Infusión ó cocimiento (raiz seca), 3Ü lid gram. por kil. de agua; (raiz verde), 60 á 100 gr. por kil. de agua. Tintura, (1 por 8 de alcohol á 30°), 15 á 30 gr. en poción. Vino, (1 sobre 12 de vino), 30 á 80 gram. Polvo, 1 á 4 gr. como tónico-astringente, 10 á 30 gram. ó mas como fc^brífugo, en electuario, agua, vi no etc. Eslracto, 1 á 2 gr. como tónico; 4 á 8 gram, como- febrífugo. (lomo astringente, tónica y cscitante que es á la vez, se emplea la raiz de esta planta contra las diarreas crónicas, disenteria ató- nica, hemorragias pasivas, pérdidas seminales l)or debilidad, leucorrea, flujos mucosos de igual naturaleza, fiebres intermitentes y ca- quexia paludiaiía. De gran reputación lia gozado la raiz de- cariofilata , como febrífugo; Hulse la pre- conizó el primero contra las intermitentes y Leclerc, en una obra publicada en Liile en 1685, dice iiaber curado muchas veces las tercianas con ella, á cuyo objeto hacia dige- rir por 24 horas 8 gram. en 125 de vino ó cerveza, administrando este digesto á el empezar el acceso; Chomel recomendó su infusión en vino al principio de aquel, para provocar el sudor y hacer abortar el perío- do álgido. Buchhave, médico Danés, fué el que la dio su celebridad; en una obra que publicó acer- ca de ella, cita mas de trescientas observa- ciones de intermitentes de verano y otoño, curadas con solo su uso; Weber yKock, sus discípulo,'? la emplearon con éxito en mas de doscientossugetos, atacados de aquellas, de lodos tipos y de todas estaciones y de las que algunas se habían resistido á la quina. Giliberl que tuvo diferentes ocasiones de usarla en el mismo sentido se espresa así; «la he empleado en la Lituanía, la he vuelto á prescribir enLyon y puedo afirmar que he alcanzado tantas curaciones con esta raiz como con la quina, no desconozco que mu- chos profesores alemanes .se han sublevado contra ios asertos de Buchhave, mas yo se F\MILIA ROSiCEAS 9 que se lian espenditlo por ella otras raices, ó la misma iiia! desecada, alterada etc., por lo deiuas, desde hace dos años he visto curar mas de ciento cincuenta enfermos que no han usado otros febrífugos que la cürio- lilata, ol cardo santo ó el escordio. > Común esta planta enlrc nosotros y olvidada por completo en nuestra terapéutica, justo es lla- mar hacia ella la atención de los prácticos, por el provecho que de su uso puede sacar- se en las localidades donde los medios son cortos; continuemos refirier-do lo espuesto por varios profesores de su virtud anti- periódica , y después daremos á conocer las opiniones contrarias, aceptando por últi- mo lo (]ue en realidad debe existir acerca de tan escelente virtud. Cuando el eiército francés del Rliin por los años IV y V de la República, carecía á consecuencia de las circunstancias especiales que le rodeaban de quina y sus preparados, el Dr. Gros-Jean y otros comprofesores, curaron gran núme- ro de soldados atacados de intermitentes por medio de dicha raiz. Frank tuvo ocasión de administrarla íi muchos tercianarios, y obtu- vo resultados tan satisfactorios, que afirmó que en todos los casos en que la quina está indicada, podia sustituirse ventajosamente por la cariofilata; empleaba el cocimiento de 30 gram. de raiz en 1500 de agua, que reducía por decocción á 1 indicar que anadia á esta 4 amónico y 30 kil., preciso es gr. de cloruro de jarabe de corteza de na- ranja, para tomarlo á vasos en la apirexia. Leroy se la dio á 40 enfermos de inter- mitentes simples, de los que 27 curaron á los diez dias y los demás estuvieron buenos á las seis semanas; hacia administrar 30 gram. de raiz á los que las padecían cuotidia- nas y 60 á los que cuartanas. De los prepa- rados de esta raiz, el polvo y la tintura al- cohólica, han dominado, según Roques, fie- bres de otoño muy rebeldes; «los principios constitutivos de ella, dice este médico, indi- can propiedades activas que la observación clínica ha confirmado, y sin embargo, |la cariofilata planta tan común por todas par- les en Europa, apenas es pedida; el sulfato de quinina reina despóticamente en nuestra farmacologia, La hecho decaer bellas re- putaciones, ha anonadado todos los febrífu- gos suministrados por los vegetales amar- gos, astringentes, tónicos y aromáticos, has- la el mismo arsénico, que se oso proponer durante nuestras guerras marítimas para sus- tituir á la quina; perdonó al sulfalo de qui Tonü 11. nina el haber lanzado de la terapéutica a arseniato potásico, que de buen grado aban- donó á manos mas hábiles, pero me encuen- tro muy bien con algunos amargos indíge- nos cual la genciana, corteza de sauce, ca- riofilata etc. » Otros prácticos como Laurents, Stoll, Bou- leil'.e y Ruchan, elogiaron esta misma virtud, y Nacquarl la considera como uno de los mejores sucedáneos de la quina; á el lado de estos Icstiujonios favorables á las propie- dades antiperiódicas de esta planta, es pre- ciso citar el de los práticos hábiles que la son contrarios. Los enfermos tratados por Lund, esperimentaron náuseas, vómitos, sin librarse de la fiebre (]ue la corteza del Perú disipó con prontitud; los resultados obteni- dos por Haller, Brandelíus, Chrislopherson, Barfoth, Acrel y Dalberg, no fueron mas sa- tisfactorios; Cullen, que siguiendo á Galeno, juzga á priori de las propiedades de las plan- tas por sus cualidades sápidas y odorantes, la mira como poco enérgica; Brussais nocon- siguió con ella sino ventajas inapreciables. Entre el entusiasmo de los unos y el desden de los otros solo cabe tomar un partido, el de la esperimentacion, así lo hizo Cazin, y en la primera edición de su obra «sobre oles ludio de las plantas indígenas, » asienta que lio habia obtenido ventaja alguna de su uso, mas después en 1848, en el tratamiento de< las intermitentes que reinaron epidémica- mente en la Liaue, la ensayó de nuevo, fresca ó recien recolectada, ensayo que fué mas satisfactorio, y advierte que en este ca- so la cantidad que usó fué mayorque la em- pleada antes, estando entonces seca. Muchas veces la asoció con ventaja á la corteza del sauce y al cloruro amónico en el tratamien- to de aquellas. La cariofilata ha sido usada con ventaja como tónico astringente á la terminación de la disenteria y eulas diarreas atónicas; Scopo- ii la prescribía en polvo y á la dosis 1 ,50 gram. á 2 gram. al fin de ellas, mas siem- pre será preciso tener en cuenta que estas dolencias pueden ser ocasionadas si quier sea en su período crónico, por una irritación flegmásica persistente de la mucosa intestinal y agravarse por tanto, bajo la infiuencia de los astringentes; en circunstancias patológi- cas convenientes, y en virtud de los princi- pios inmediatos que la constituyen, ocupa un lugar dif tinguido en la medicación tóni- ca. Buchhave la pieconizóen las /iebree muco- ■tas y pútridas, petequiales etc.; también ha íft ÁLBUM DE LA FLOBA. sulo eii)|)loatla con mas ó fiu^iios éxito con- tra U)s flujos lUHCosus y Vitol la pi(!ü|iinal)a i'ii iiiliisioii concoiilrada en la Iciirorrea l)u- iiiiíiia, y el cociiuiuntocoiicentradü también, aiuliilailü con ;ici(lo siiirúiico en las hemor- rutjMs uterinas pasivas, y en cuyos casos Wcher la iial)ia ya em|)leailo con muy buen resultado. .Muchos prácticos la iian dispues- to en diversas dolencias, tales como las yolusas, rcniíiá ticas crónicas, la gastralgia, la dispeiisia, iiigurgitaciuiies crónicas de las vis- ceras abdominales, ca<¡iicsias, catarro ¡mUno- nal crónico, coi¡neluclii ele. y Cazin (;mplea el vino preparado con ella, en la debilidad gástrica y sobre todo al linalizar las enl'er- medades agudas, para restablecer las fuer- zas digestivas. Cliaumeton la considera co- mo análoga á la angélica en su acción tera- péutica: Hoflmann y Vanderlinden la atribu- yen las mismas propiedades que al sasa- fras. I.a cariofilata acuática (Gcum vívale. L.) la montana [(jetimnioníanuin. L.), son teni- das por semejantes en su acción como medi- camento; siendosegun Kalme, enijileada por los auglo-americanos con preferencia á la (piiuina, por lo que se deduce, que muy á pcíar de su decantada ilustración, aun allí uo se libra de la exageración lo mas trivial, pues si bien Bergius dice, que con ella ha curado intermitentes de todos tipos, refrac- tarias á los otros remedios, ha sido gene- ralmente obtenido este efecto, á la salida del invierno, es decir, cuando aquellas termi- nan muchas veces sin medicación. Su polvo fué recomendado como tópico por Swediaur «obre las úlceras sórdidas y atónicas. Esplicaciun de la lámina. Las partcsrcpreseiitadas de este vegetal en la liímina, tienuu las dimeusioiius que generalineiite aloauzan, llegando á crecer próxi- mamente hasta la altura de pié a pié y medio; a péta- lo; 6 carpelo; c estambre. TKIBU II.— EspiRE.\cK.\s. DC. Carpelos muchos no adheridos ai cáliz, libros en- tre si, rarisimamente un poco unidos, vcrticilados al rededor del eje ideal de la llor, muchas voces 5 ó mc- II os por aborto con el estilo en el ápice. Frutitos en forma de capsula, casi 2-valves, dehisceutes. Semi- llas 2-4 rara vez 1-3 por aborto, sin arilo y sin albu- men. Embrión recto, mverso en el género de que nos vamos á ocupar, conloa cotiledones planos y un poco gruesos. — Arbustos ó yerbas. Gen. Spiiuea. L. Cáliz .j-fido persistente. Estam- bres 10-50, insertos con los pétalos en el torus adhe- rentc al cjUíz. Carpelos 1-infinitos, libres, rara vez unidos en la baso. Semillas 2-0, fijadas á la dutura interna y con embrión inverso. — Arbustos inermes ó yerbas perennes de las regiones templadas del hemis- ferio boreal, coa ramos alternos, lo mismo que laj hojas (|ue son sencillas, rara vez dcoompuestopina- do-cortudas y llores blancas ó rojiz,a8, nunca ama- ritlaü. SPIll^A ULMARIA. L. Barba capro' florihus compactis. C. Bauh. — Ulmaria. J. Bauh. Clus. — IJlmaria valga- vis. Fark. — Ikgina prali. Dod.Ger. — Ul- maria uff. — Icosand. Pentag. L. Reina de los iiradns, — ulmaria, — yerba délas abejas. Esp. Hierra ulmcirn. Port. Reine des jirés, — spirce or- ninrv , — spirve ulmaire, — vlmaire petite , — barbe de c/ievre.Vr:inc. ]\'u:>ii:mk(vniiiinn. W.Queen uf ihc rnca- doivs, — meadow i^wicl. — uv ¡uldir-trort. Ing. Miauíurit. Dan. Reinelle. Ibil. Kcyina deyii prali. It. Hoziabrod- Ica. Pol. Mioorl. Su. Dicsf. Hojas interrumpido-pinado-cortadas, to- mentoso-blamiuecinas por lacar.-i inferior, con el ló- bulo terminal mayor y 3-lobo; sépalos redoblados, estilos alargados; carpelos lampiños retorcidos. F!. en verano. Se encuentra en los prados montuosos y húmedos, orilla de las aguas; común en los Pirineos, S. Juan, RipoU, Aragón, Sierra de Guadarrama, Mi- rallores etc. Parles usadas. La raiz, hojas y sumidades flo- ridas. Ilccoleccion, Nada ofrece de particular. Las hojas por la desecación adquieren un verde gris, y sus llo- res blanco amarillento, olor muy débil que conser- van constantemente. Propiedades y nociones químicas. La riiz y las hojas son inodoras y tienen sabor ligeramente estíptico, de- bido á el tanino que contienen mas abundante en la primera; las flores lo tienen aromático agradable. Las sumidades floridas y los tallos suministran á la tintorería un color amarillo fijo, y la cerveza en la lilac han sido maceradas sus flores, adquiere gusto agradable, y según se dice comunican á los vinos el perfume de los nías apreciados en este concepto, lo eual algunos creen infundado, y que solo es debido al mal paladar de los que tal dicen. Las flores de la reina de los prados, han sido ob- jeto de un estudio detenido en su composición, \>ot ios ipiímicüs; Payenstechner, farmacéutico de Berna, estrajü de ellas una esencia, la que cuidadosamente estudiada por Lowig la cree un hidrácido formado según él, de un átomo de hidrógeno y de otro de un radical ternario que denomma Spiroilo; otros químicos la creen formada por dos esencias cuando menos, una de lasque es neutra y otra acida, notable esta última por lo análogo de su composición ató- mica, con la saüciuay el acido benzoico, denominada árido saliciloso, teniendo la misma exactamente del benzoico sublimado. Ilauuon y Lepiage, une han publi- cado interesentes trabajos acerca de ella, dicen que cuando se vierte agua hirviendo sobre las flores de ul- maria se Ibrman dos aceites volátiles, así como se for- man en idéntico caso, los de almendras amargas y mostaza. Mas lo notable de este aceite volátil acido, ó sea el ácido salicíloso, es que puede ser obtenido en nuestros laboratorios por reacción química, median- te la acción delbi-cromato potásico sobre la salicina. Consideran algunos esta esencia como un hidruro de salicilo, debido á la reacción que tiene lugar cutre el bi-crouiato y la salicina. rRKPAUACIONF.S rAnMACKUTlCAS Y PUS13. A EL iNTBRioii. infusión ó corimiento, 10 ¡\ 'M) gram. por kil. do agua, para tomar á vasos. Agua destilada Sumidades floridas y socas, bion conservadas 1,000 gram. a<;ua tria o. s. para cubrir la planta, déjese en macericion por algunas horas y destílese hasta obtener 2,000 gram. ; en poción como calmante antiespasmúdico. (Lepage ) Estrado. Ho)as, tallos y llores secas 1 part. alcohol á25''6 ó 7 partes, macérense por seis ú ocho dias A una temperatura lo menos de 30° .igitando de cuaiido en cuando, cuélese con espresicn y nitrese, el lííiuido así obtenido se destila para separar la parte cspiri- tuosay el residuo se evapora á consistencia de cstrao- to" (Lepage.) Jarahes. Hojas, tallos, flores y agua c. s. macé- rense por algunas horas, y destílese para obtener 1000 gram. dohidrolato; por otra parte evapiSrcse el residuo del alambique, hasta reducirlo á 600 gram. de peso, iiltradoen caliente se lo añade el agua aro- mática, y en vaso cerrado sedisuelve en baño de ma- ría 2 kil. 600 gram. de azúcar. Este jarabe contiene los principios de la .sesta parte de su peso de ulmaria. Dando esta planta sit cuarta parte de estracto. puede también prepararse el jar.abe .según lasiguiente fór- mula; agua destilada de ulmaria 4 kil. estracto ;hi- dro-alcoliólico 130 gram., disuélvase el estraoto y añá- danse 1 kil. 900 gram. de azúcar que se disuelven en vaso cerrado, al baño de maria, (Lepage.) M. Pichou f)roponoe3taotra formula; flores secas lOOOgram.agua lirviendoñOO gvam después de 12 horas de infusión en vaso cciT.ado secuela v filtra ven el infuso al baño de maria se funde en él el doble de su peso de azúcar; jarabe que segiin el autor es aromático, de sabor agra- dable, y goza de todas las virtudes de la planta. ■^Elerl'itario. Polvo de la reina de los prados 1 par- te', miel 2. jarabe de la misma c. s. (próximamen- te li2.) Tintura. Polvo grosero de ulmaria 4 p.artes, alco- hol á ■56''Cart, 4 partes; macérese por 15 dias, cuélese con espresion y fíltrese. Como una de sus mas bellas galas, lla- ma siempre la atención la ulmaria en las praderas. Caida en el olvido en terapéu- tica, fué revindicada después y hoy ape- nas fií?ura como medicamento en ningún tratado especial de esta parte de la ciencia. Las flores de la reina de los prados fue- ron consideradas como sudoríficas, anodinas y resolutivas, comparóselas á las de sauce en su acción médica, pero su aroma es mas agradable. Ha ler y Rockenstein, la prescri- bían en infusión caliente para facilitar el brotamiento de las viruelas y sarampión, cuando se presenta difícilmente. Toda la planta es astringente y tónica como la Filipéndula (Vide); Gilibert ensalza el cocimiento de su raiz en las fiebres malig- nas; su cocimiento en vino fué recomenda- do contra la iliarrea, disenteria y esputos de sangre; el (!s(racto era empleado como sudo- rífico á la dosis de 4 gram. tres veces por día, y asociándole en la última á 5 centi- gramos de estraglo de opio; el polvo de la FAMILIA ROSxVCEAS. H raií se administraba á la dosis de 4 gram. contra las hemorroides no confluentes, y pa- saba por haber hecho muchas curaciones después de un uso continuado; el cocimien- to de las mismas era em¡ leado como de- tersivo en \;\s lirridns y úlceras. Ilabia ya desaparecido de la malcría médica moderna, cuando Obriot, cura de Trémilly en el .Alto Marne, dio á conocer el éxito que había obtenido do. su uso en el tratamienlo d(? \íí hidropesía y Teissicr, médi- co del Hotel-l)i(>ude Lyon, que tuvo cono cimiento de aquel, so dedicó á ensayos suce- sivos que le demostraron la vírtucl diuréti- ca de la ulmaria que la hace íilil en las hi- dropesias, siendo al mismo tiempo Iónica y astringente, citando en comprobación diver- sos casos, y entre ellos uno, en el cpie los demás recursos habían fracasado y que el paciente debió su curación á el cocimiento de la reina de los prailos, que dio un resul- tado satisfactorio. Dedujo también de sus en- sayos que todas las partes de la planta go- zan lie la misma virtud, y que las llores son menos activas que la raiz, el tallo y las lio- jas, siendo el cocimiento y el infuso la forma de administrarla mas simple y mejor. Guitard obtuvo verdaderas ventajas del uso del cocimiento de la raíz en un caso de ascitis sintomática de un tumor pilóríco, en un hombre de 45 años, de temperamento bilioso; sí que es preciso tener en cuenta uso á la par el agua de Lugol. Cazin, dice haber leído en un manuscrito de un curso de materia médica redactado en París en 1772, que nada hay mas eficaz como el jugo ó la infusión de esta planta contra la caquexia que sigue á las cuartanas de otoño, y añade, que el cocimiento le ha correspondido completamente en un caso de anasarca seguido de metrorracjia abundan- te consecutiva al jiarlo y que había llevado á la paciente á un estado estremo de debili- dad; la diuresis que produjo fué tan estraor- dinaria, que toda apariencia de infiltración desapareció á los diez días. Esplicacion de la lámina. La parte dibujada de esta planta que crece hasta la altura de 2 á 3 pies, tiene el tamaño que generalmente alcanza; a forma- ción del fruto, í) cáliz y carpelos, c pétalos, d es- tambre. SPIIL-EA FILIPÉNDULA. L. Filipéndula vulijaris an molón Piini? C. Baiih. Tourii. — Saxifraya rubra. — Ger. — Filipéndula o/"/". — Icosa nd . Ponlag. L. 12 ÁLBUM DE LA FLORA. Filipéndula. Esp. Filipéndula. Purt. Filipéndule. Frano. Drojiworl spirma. Iiic;. Spii:r\iande, — /ilipcn- delwurt . — rnthr stcinbrtrhirurz. Al. h'andoul. Ar. Rwd sleitihnrk . Oiin. Iloodc slei'nhrrek. IIol. Filipén- dula. It. Kropiddco meiei/stc. l'ol. Itrudbrwd. Su. Dí8c. Tloj.'is intorrumpidamento pinarlo-cortadas en lóbulos oblorigo-limmrc.'), agudainciito flcntailiia; cstipnl;»8 casi .■irrifionadas, .ibrazadoras, dentnda.>i; oorimboa llojos; sópalos redoblados; (^arpólos numo- rosoí," paralelos, vulloso.s; estigmas gruesos; raíz tu- berosa. Kl. .Mayo, Junio. So encuentra en los bosques y prados liúmedos do la región b.aja y montana de terreno arcilloso; on España, real casa de Campo do Madrid (del Anuí), Sierra de fluadarrama, montos de Cataluña, Avila, Aragón, Andalucía y otras mu- chas partes. Partes usadas. La raiz. Recolección. Esta raiz so recolecta á fin de otoño. La . Carpelos 2 con c&tilo terminal. Alie- nas membranosas encerradas en el tubodel cáliz en- durcc.id.i, SI eiilla colgante. — Yerbas perennes de las regióles Iciiipladas del hemisferio boreal, con hojas alternas, imparipinad.as, estípulas pegadas al ponió- lo, y llores raeimpso-espigadas, terminales, amarillas con braoteas 3-fldas. ACxRI.MONlA EUPATORIA. h. Eupatorinm vcterum s. Af/r¡mn7iia. C. B- Pin. — Affrimonia officmarnm T. — Etipato riumveterurn off. — Dodec. Dig. L. Agrimonia,— yerba de San Gtnllermo. Esp. Agri- monia. Port. Aigremoine,~agrimoine, — ingremoine, — cupatoirc des Grccs. Franc. Agrimony , — livcrxoort. Ing. Oderme.nning. Al. Cafil. kx. Agermaanc. Dan. Leverkruid. IIol. Akermonja. Su. Dp.sr. Planta peluda, con hojas intermmpido-pi- nado-cortadas con lóbulos oblongo-aovados, t'e.stona- ilo-deutados; pótalos doble largos q>ie el cáliz; fru- tos distant es; tubo del cáliz acampanado, peludo, cerdoso, con las cerdas pátulas y fositas prolongadas hasta la baso. Fl. Junio, Agosto. Común en los bos- ([ues délas provincias de España, en la región baja y montana, (del Amo). Partes usadas. Hojas y sumidades. Recolección. Durante ¿1 estío puede recolectarse para el uso diario; si se ha de reponer se recolecta on otoño, perdiendo por la desecación su sabory casi enteramente z\\ olor. Propiedades y nociones químicas. Cuando fresca tiene olor agrad.ible y ligeramente aromático, sabor amargo v astringente. Según parece contiene un acei- te esencial y tanino en gran cantidad; su infuso ao ennegrece por el sulfato de hierro. Danibourney, que ha tratado de sacar el mejor partido posible de las plant.as indígenas para el arte tintorial, ha visto que el cocimiento de agrimonia im- pregna do color efe oro muy solidólas telas de lana, empleando conio mordiente el bismuto. Sustancias incompatibles. Sulfato de hierro. PREPARACIONES FAnMACEUTICAS Y DOSIS. A El INTERIOR. Infusión (de las hojas) 5 á 15 gram. por 500 de agua. Estrado, (1 por 8 de agua), de 4 á8 gr. en bolos, pild. etc. Polvo, i I . A El. ESTERioR. En fomentos, cataplasmas, inyec- ciones; cocimiento (30 gram. por 300 de agua), para garg.arismos; adicionándole alguna vjz miel y vi- nagre. Entra en el agua vulneraria, y otras muchas pre- paraciones de las farmacopeas antiguas. Elogiada fué de los médicos de la anti- güedad esta planta, siendo mas especial- mente ensalzada para combatir las afeccione crónicas del hígado; otros muchos la reco FAMILI\ UOSiCEAS. 15 mendaban en las iHf/iirfjitaciones de las vis- ceras abdotninalcs, en la icterieia, ilerramc mucos», hemaluria, caque-i'ia, ele. Alibert la cree útil en los /hijos crónicos, hemorragias pasivas, ulceras de la garganta, [ngwgíiimo- nes ele las amigdalas; Becker asegura iiaber curado la sarna iincterada por el uso de su infusión teiforme, lo cual es poco i)robal)le. Pallas en sus viajes, dice haberla visto em- plear como antilielininlico para los animales domésticos, y Iluzar la preconiza como de- tersivo en las úlceras purulentas, en la tal¡)a- ria etc.; Forestas la aconseja á el interior en cocimiento en vino ó vinagre contra las inflamaciones del escroto y testículos: Hor- lius afirma que su cocimiento es un reme- dio muy eficaz contra la hidropesía; ¿obrará como diurético íi la manera que la reina de lo5 prados á la que se aproxima por sus principios químicos? A pesar de los elogios que se la han prodigado, apenas es emplea- da hoy en gargarismos contra los males de garganta? llegará á ser tan felizmente reha- bilitada como la ulmaria? No parece creible. La agrimonia en algunos puntos del nor- te, es usada á la manera que el lé, y á cu- yo destino se presta por su aroma si bien po- 'co pronunciado; á este propósito diceDubois de Tournai la usa hace veinte años, sin que le haya disgustado una sola vez. En el Ca- nadá y en algunas partes mas, usan los in- dios la infusión de la raiz con buen resultado en las fiebres inflamatorias. Explicación de la lámina. La agrimnia crece lias- ta la altura de 1 ó 2 pies y la parte dibujada tieue tamaño natural; a carpelo, éfruto, c estambre, d pé- lalo, c raiz y hojas radicales. Gen. Brayera. Kunt. Cáliz persistente, con el tu- bo en forma de peonza, sedoso por fuera y el limbo doble, con los .5-lóbulos esteriores grandes, oblongos y los 5 inferiores espatulados, mas cortos , y la gar- ganta descubierta. Pétalos 5 escamiformes, pequeños lineares, caducos. P>stambres 15-20, casi iguales, pe- ro mas cortos que los pétalos. Carpelos 2, libres en el fondo del cáliz, 1-2-ovulados y con los estilos sa- lientes. Estig^mas casi en formado broquel, festonado- lobados. Semillas solitarias, colgantes. — Árbol de la Abísinia, de unos (K) pic-s, con ramitos tomentoso-ve- llosos que presentan anillos formados por l.as cica- trices de las hojas caídas; hojas alternas interrumpi- do-impari-pinadas, con las hojuelas obloniras, aser- radas, vellosas en la margen y en la cara interior jun- to á los nervios; estípulas pegadas al peciolo que es abrazador por la base y flores en cimas aliorquilladas desparramado-flexuosaa, con los pedicelos que en su base llevan una bráctea aovada. P>KA\1CRA ANTIIKLMINTICA. KUNT. linnhcsia ahi/ssinica. Hruc . — Uagenia ahys- sínica. Laink. h'uso, — Kouso, — ÍCousú, — ruso, — coi/sso.Esp. Agui- so, — Cousoo. Port. Cosso, — cou.íso (/' Atyssinie.VTauc. Desc. Hasta hace poco tiempo solo era conocida la descripción que dejamos anotada en el género, de- bida á Kunth. Posteriormente lia habido ocasión de observar detenidamente las llores, y de su examen han deducido algunos botánicos , y entre ellos A. Ri- chard que sus flores son unisexuales y dioicas, no ha- biendo descrito Kunth mas que las masculinas; dis- puestas casi de igual manera en los dos sexos, ofrecen en su estructura diferencias bien marcadas, l.ns fe- meninas diHeren de las masculinas descritas por Kunth (|ue pueden considerarse también como lierniafrodi- tas, en su perianto, por el gran desarrollo recipitán- dola en conos de su disolución en los solutos alcali- nos. Fusible sin descomponerse á 100", carbonizán- dose á un fuego fuerte. Como las domas ; eluciones de resinas en el alcohol, cuando se trata la de esta por el agua, se vuelve lechosa, y por último se pre- cipita en copos; 300 gr. de llores de Kuso dau 9 dg Kusina. 14 So orco el principio innicdinto terapéutico de cs- tM florea y que existe en el polen. PRKPAnACIOMes FAnMACEUTICAB Y DüSIS. A RL iMTEiunn Polvo, de 15 á 20 gram. iiuo so in- funden en 250 do ii!»un hirviendo, por niodia liorii para una dosis (|Uo se toma por la uiai'iana, después do una dicta de 12 horas (polvo y lii|nido). Emuhiim dr h'iiiina. (Slartiils), resina de brav- ra 0,11 ¡rr. alcohol 1,0; goma arábij;a S,0; aceite do ahueiidras S'O; a'Tua S.O; jarabe de frambuesas 21,0. H. S. A. emulsión. La lénia está tan e.'slpndida entre los ha- bitanto.s do Ahisinia, qiir; puedo asegurar- se son hien pocos los que se ven libres de ser acometidos de este entozoario y no so- lo acontece esto á los naturales de aquel pais sino que también los cstranjeros que permanecen en él por alp;un tiempo contraen tal enfermedad; así sucedió á los doctores Ant. Pelit y (Juartin-I)illon; mas la providen- cia siempresolícita.coiocóen el mismo pais el rc>mediomaseficaz para combatirla, el Kousso, Knmso, Conan, liahhiy y cahotz, con que de- signan los habitantes de aquellas comarcas, á las inflorescencias de la lirnyp.ra aniliel- mintica, y con cuyos nombres conocen tam- bién á la lénia. Empléanla en la forma y do- sis indicada en el lu.gar correspondiente, macerándola en agua fria. Su efecto no se deja esperar por mucho tiempo, al cabo de una hora ú hora y media produce las pri- meras deposiciones, y entre las que se en- cuentran pedazos déla lombriz, á la cuarta el entozoario es arrojado por completo en forma de bola; entonces toman un vaso de agua tibia con ayuda de la que se espelen las últimas porciones del medicamento. Pa- rece ser que á poco d? tomado producesed, pero á toda costa debe evitarse el beber agua y á lo mas permitirse tomar una boca- nada para enjuagarse la boca. En 182i el Dr. Brayer remitió á Kunth unas llores que le fueron enviadas de Constantinopia, y que dio á conocer en Eu- ropa, creando el nuevo género Brayera, al que designó con el nombre del (jue le pro- porcionó los medios de tener este honor; ca yó después en el olvido, hasta queel Dr. Au • bert-Roche volvió á llamar la atención sobre ellas y remitió una muestra á la Academia de Mcdici-ia de París. Richard en 1847, estudió detenidamente la constitución do las flores, dando mejor á conocer el género, para lo cual se valió de los materiales recogidos por Quarlin-Dilion y Anl-Petil; Merat hizo espcriiuoalos clínicos ÁLBUM DE L\ FLORA. oficiales con ellas. esullando ser superior el Kousso como tenífugo á la corteza de la raiz de granado tan eficaz en el mismo ca- so. W. Schimper, gobernador de Adoa, pu- blicó un escelcnte arlíciilo sobre él y Teófilo Lefebn», jefe de una espedicion científica á Abisinia, dice haberle visto emplear dia- riamente sin que su acción faltase nunca. Esto conocido por los prácticos, su reputa- ción quedó sentada , y su uso va generalizán- dose no tanto como fuera de desear, por su escesivo coste entre nosotros, sin que poda- mos atribuirle mas (pie haber sido y ser considerado por algunos como especííico ó mas bien remedio secreto, y dicho está con esto, teniendo en cuenta su eficacia, cuanto no se habrán permitido lucrar con él los que consideran el ejercicio de las profe- siones médicas como una mera especulación mercantil; conste que hoy, si bien noá un precio tan económico como conviene, pero sí muy distante del que le dan los que le anuncian periódicamente, se encuentra á disposición de los médicos en todas las ofi- cinas de España ó puede adquirirse fácil- mente, y en las condiciones necesarias para usarle con confianza. Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo re- ducido á la sesta parte próximamente de su tamaño natural: a hojuela do las dimensiones qua general- mente alcanza; b flor aumentada. GiíN. Alchemilla. T. Cáliz tubuloso contraído en el ápice, con el limbo 8-partido v los lóbulos altor- nos menores, afectando a ve^es la forma de dientes muy pequeños. Pétalos ninguno. Estambres 1-4. Car- pelos 1-2 con estilo filiforme lateral, endurecidos y l-espermoson la madurez. Semilla inversa. ^Yerbas perennes, rara vez anuas, de las regiono ) templadas V alpinas de todo el globo, con hojas palmado-loV)a- das ó cortadas; estipulas pegadas al peciolo y llores pequeñas y corimbosas. Seo. Alohrmilla L. Cáliz H-fido con los Inbulox al- ternos poeo maitpeqiieños que tos demás. Estambres 2-4. -Especies perennes. ALCHEMILLA VULÜARIS. L. Alchiinüla viilgaris. C. Bauh. Tourn. — Alchimitln vulgaris major. Pes leonis sioe al- clnmüla. i. Bauh — Alchimilla off. — 'íe- traiid. Digyn. L. Alqiíimila, — vié de león. Esp. Pé de leao. Port. .Uchimillc, — piea de tion, — mantean dea dames, — La- dics miintlc de.'! Anqlais. Fi-anc. Frauenmentelsinau, —la^wmfuss. Al. Ladics mantle. lug. Oíiienurouwen manlle. llol. Desc. Hojas arriñonadas, plegado-concavas, con 'I lóbulos aserrados; tallo y peciolos casi lampiños F\MIIJ\ ROS\CE\S. i8 flores dicótomas, corimbosas. Fl. Junio. Se enoucntni en los prmlos y sitios de pastos de las regiones niim- taua y alpestre de los IMriueos de Aragón y Catalu- ña; montañas de .Vsturias, de León, Santander, Sier- ras de Guadarrama y Nevada ele. Partes usadas. La raiz, toda la planta. fíecolcccion. Puede recolectarse durante el estío, y si se lia de reponer conviene cogerla en su llora- cion. Propiedades y nociones químicas. El pié de íieon e» inodoro, sus hojas tienen sabor acerbo, con ellas pueden prepararse el estracto acuoso, que es algo es- típtico y el alcohólico que es balsámico y acerbo; sus principios son jolubles en agua, vino y alcohol. La raiz es gruesa, fibrosa, negra, de olor desagrudablu y sabor astringente. La alquímila es un ligero tónico-astrin- gente, recomendatio on las hemorraíjias pa- sivas, leucorrea, disenterias crónicas, úlceras atónicas, tisis ele. Hoífuiann y olios autores la atribuyen una propiedad, la masa pro- pósito para «jue se la rinda culto por cier- tas bellezas; tienen la pretensión lie que su cociiuienlo usado en baños ó fomentos goza de la virtud de reparar los ultrajes del tiem- po y dar á suscncantos la .'rescura y brillo de la primavera, volviendo á sus órganos se.Kua- les apariencias de virginidad; Cuilen al con- trario cree que deljiera ser desecliada de la materia médica á causa de su inercia; la verdad es, que ni merece los elogios exa- gerados de Hoflmann, ni la reprobación absoluta del profesor inglés, cuyo sistema reformista es sobrado rigoroso. Esta planta se administra en cocimiento (30 á 60 gram. por kil. de agua.) Entra en los vuhierari s ó tés suizos. Como pasto, es un alimento sano para las bestias, y ¡¡arece ser que aumenta la le- che á las cabras y vacas. Esplicacion de la lámina. Las partes dibujadas, tienen su tamaño natural: a flor aumentada. Gen. Sanguisouba. L. Flores hermaf'roditas. Cá- liz 4-fido con dos escamas en la base esterna. Nin- gún pétalo. Estambres 4. Carpelos 2 abrigados por el tubo del ailiz y coa el estilo terminado en pincel. Aquenios l-spermos indehiscentcs. Semilla inversa. — Yerbas perennes de las regiones templadas del he- misferio bore.al, con hojas alternas, inipari-pinadas, y flores en espigas muy densas, aovadas ó cilin- dricas. SANGUISORBA OFFICINALIS. L. Pimpinella .sy Ivés tris majur. C. B. P. — Pimpinella majur hispánica altera, conylu- merato flore. Tourn. — Tetrand, Monog. L. Sanf/uisorba, — pimpinela mayor. Esp. Pimmnela. Port. PimprcncUc. Franc. Ulutkraul. W. Urcal baruel. ing. llloed kruil. HA. Dksc. l'lores en cspig.as aovadas; estambres tan largos como el cáliz, que es lampiño como las brac- tivls y hojas; hojuelas aovado-acorazonadas al revés. Fl. Julio, .\güsto. Se encuentra en K8])aña en Gua- darraTua, Han Rafael, Nuria, Paular y Pirineos cata- lanes. Partes usadas. Toda la planta. I^ropicdadus y nociones ¡¡uimicas. Las hojas de pimpinela tienen sabor amargo un poco estíptico y picante. Ksta planta ha sido elogiada como diu- rética, astringente, vulneraria y propia pa- ra activar la secreción de la leche, aplica Ja en cataplasma .sobre los pechos, propiedad ensalzada por Tabcrnaímonlanus, y que no ha sido conlirmada por la observación. Pal- marius dice se usa en las hemorragias, di- senteria é liidrofobiá, VJ nombre de Sanguisorba dadoá este ve- getal á causa de su pretendida virtud contra las hemorragias y el de burnel con que se la conoce vulgarmente en Inglaterra, y que viene de su uso como tópico contra las que- maduras, no han sido justiíicados por la es- periencia. Usada (i la manera que el té, así como la agrimonia y otras, entre los habitan- tes délos campos del Norte, puede pasarse la medicina muy bien sin ella. La pimpinela menor. [Polerium sangui- sorba. L.) se ha empleado indiferentemente por la que hemos descrito, siendo utilizada también como pasto á la par que como con- dimento. Esplicacion de la, lámina. Dibujo de las dimensio- nes que alcanzan por lo común, las partes (jue repre- senta: a flor considerablemente aunientaüa de ta- maño* TRIBU IV. — Amigdalineas ó drupáceas. RICH. Carpelos generalmente solitarios por aborto, rara vez dos ó mas, con estilo filiforme casi terminal. Fru- to drupa con un solo hueso l-2-3pernio. Semilla col- gante de un cordón umbilical, que sale de la base del fru^.o; cotiledones gruesas. — Arboles ó arbustos con Lis líltimas aserraduras de las hojas, y los peciolos glandulososy estípulas libres. Gen. Ci;r.\sus. Jiss. Drupa globosa ó con ombli- go, carnosa, muy lampiña, no pruinosa; hueso casi globoso, liso. — Arboles ó arbustos con las hojas mas jóvenes conduplicadas y llores nna.s veces con pe- dicelos umlx lado-amanojados, 1-floros, y que se de- sarroñan antes que las hojas, y otras veces cim pe- dicelos ramosos terminales, y (jucse desarrollan des- pués de ellas. Si;c. Laihoceuasus. UC. Flores en racimos i¡ue na- cen de los ramos. té \LBUM ÓÉ La. fLoRA. CEUASUS LAURO-CEKASUS. LOIS. P. LAU- liO-CEUASUS. L. Líiiiro-rerasus. (]lus. — C. Uaiili. Tourn. Liinro-cerasiis. off. — Icosand. Monog. L. Luurd Tcai , — laurel cerezo, — laurel almendro. Ksp. Azereiro da Turijitia. l'ort. Laurier-rerise,~cerisier laurie1•-c^:risc, — laurier amnndicr, — laurier de Trebi- sondc, — laurier tarle, — laurier au lail. Fruiic. Kirs- chlorbeer. Al, Gur-karasi. Ar. Chsrrtj-laurcl. Ing. Lorber-kirsebwmtrae. Dan. Lauricrskers. Pol. Lauro réijio. It. Wawrzrjnu loisniowego. Pol. Lavrovishnevoe déreuzo. lias. Layerkirs. Su. Dksc. Racimos mas cortos aue l.os hoj.is qno son coriáceas, persistentes, aovado-lancooladrts, con asnr- railuras distantes y con ■2-l-giándiilas en or kil. de agua. . Polvo, (lo 2 é 8 gram. en vehículo apropiado, Cunscira, de (iO á 120 gram. Jarabe, do 30 A lio gram. Micí rosada, de 30 a lito ^rani. .\ EL E.fTEi^ioR. infusión (le 15 á 30 gram. jjor kil. do agua, en lociones, colirios etc. Vino (I por U) de vino tinto) en iuyecciou, loo- clon etc. Miel rosada, en gargarismos, colutorios etc. ]'inagre rosado. La rosa rubia entra eu el azúcar rosado, jarabe de ajenjos compuesto, jarabe de consuelda, confec- ción de Hamecli, diascordio, triaca, confección al kermes, opiata de Salomón etc. Nada mas encantador que el vosa], del que (anto el tipo como el origen son incier- tos: él ha producido numerosas variedades mas ó menos bellas y á cuya cabeza se en- cuentra la rosa de cien petalos, vuii;armen- te llamada de cien hojas con poca propiedad. Cantada por los poelus fué consagrada |)or los Griegos á la Aurora, á Venus, á las Gra- cias; en los libros sagrados es comparada la sabiduría eterna á las plantaciones de ro- sales que se veían al pié de Jericó; ella es la reina de las flores: Plebeii, ccdile, flores; JIorlorum rcyina sitos ostcndit honores. (U.vtin. Honi.) Embelesa esta hermosa flor por la per- fección de sus formas, la suavidad do su perfume y su color seductor; une lo útil á lo agradable, suministrando á la Medicina y perfumería recursos preciosos. Entre las diversas especies é infinitas variedades que lioy se conocen de la rosa, debe ocupar preferente lugar bajo el pun- to de vista de este tratado, la especie cuyo dibujo acompañamos, que si no enga- lanada con el lujo de sus compañeras, es la que mas interés ofrece como medicinal. Cuestionase aun la procedencia de este rosal: dicen fue traido á Francia de la Siria por un conde de Bric á su regreso de las cruzadas, mas Loiseleur-Dcslongchamps con- sidera sin prueba suficiente esta opinión atendiendo á que la rosa rubia era conocida en los tiempos mas remotos y es probable- mente de la que habla Homero en su Iliada ensalzando sus virtudes; GuibourL tiene por probable fuese trasladada por dicho conde, y que si existía era poco conocida y cree asimismo verosímil que sea la rosa deMíleto de que habla Plinio; desde CHtonccs su cul- tivo se cstendió y se hicieron célebres por ól Provius y mas larde Fonlenaif de las rosas, así como Lion y Metz en Francia, ('arocemos de dalos suficientes para historiar su proce- dencia y cultivo en España, mas nos inclina- mos ú creer que puede considerársela indíge- nade algunas de sus provincias. La rosa roja es astringente, tónica y con- veniente en los /lujos mucosos, crónicos, ca- tarros, ilinrrons crónicas, leucorreas, hemorra- gias pasivas, o ftalmias crónicas, etc. muchos autores atribuyen í\ la conserva de rosa gran elicacia contra la tisis ¡nümonal, entre ellos csti'm Avicena, Valerioia, Forestus, Rivierc, Murray, Ruchan, Kruger etc. y es- te último cita dos casos notables de esta do- lencia curados con el uso de aquella dada en grandes canli,i;uii Plinio, á una mujer cuyo hijo liabia sido mordido por un perro ataca- do de tan terrible dolencia, lia querido reha- bilitarse en 183ti en este concepto, sin re- sultado alguno; puede considerarse el polvo de sus pétalos como purgante, sa fruto (Cynorrhodon) como astringente, y el vello en que están envueltas sus semillas como febrífugo, sin que interiormente ocasione la irritación que el mismo causa aplicado sobre el culis. En los rosales silvestres y mas especial- mente sobre el conocido con el nombre vul- gar de rosa canina ó perruna, crece por la picadura de un insecto (Cinips roso;) una cs- cresccncia denominada Bedegar y á la cual seatribuyeron propiedades litontrí[)ticas, fun- dentes etc. crcíasele también apropiado pa- ra combatir las afecciones verminosas, escró- fulas, hidrofdbia, alopecia, picadura de la la- ránlnla etc. y dicese fué empleado con éxi- to en Sicilia, contra una epidemia de disen- teria; todo hace creer que cual las agallas, contenga tanino, teniendo en cuenta la ana- logía de origen. La esperiencia ha hecho justicia y después de lo exageradamente elogiado que fué, hoy está en desuso. Esplicacion de la lámina. La ])arte dibujada re- presenta una ñor con su capullo cuyas dimensiones, asi como las hojas son de tamaño natural. TRIBU VI,— Pomáceas. KICII. Cáliz con el tubo acampanado ó aorzado, carno- so en la madurez, adhercnte á los carpelos encerra- dos en él V con limbo 5-lobo. Pétalos ,) insertos en la garganta del ciUiz, caducos y de estivacion quincun- ciai. Estambres infinitos, doblados hacia adentro do la estivacion. Disco comunmente carnoso. Pistilos 2-.Í, soldados entre sí y con el tubo del cáliz, i|uc si- mula un ovario infero; cada pistilo está compuesto de un ovario de una sola celda conteniendo 1-2 óvu- los, muchos en un solo genero (Cydonia), con el esti- lo y estigma simple. Fruto pomo ó mclonide, carno- so, corou.ado por el limbo del cáliz, 2-3 t5-valve car- tilaginoso ó huesoso. Semillas derechas, con el es- pcrmodermo cartilaginoso ó huesoso. — .\rbolcs 6 ar- bustos espinosos ó inermes con hojas sencillas, rara vez pinadas, estipuladas y flores en racimo, corimbo ó umbela. Gen. Pvnus. Lindl. Cáliz con el tubo aorzado y el limbo .5-lobo. Pétalos redondeados. Estilos comun- mente .ó, rara vez 2-3. Pomo cerrado, 5-locular, con el endonarpio cartila^iinoso. — Arboles ó arbustos con hoja» .alternas, sencillas ó pinad.as, aserradas, 2-csti- puladas y (loros en cim.as terminales patentes con bractoas alesnadas caedizas. Sec. .Sonni s. L. Pt'laíos crlcndidos )>íono.s. Estilos 2-5. Pomo globoso ó rn peonza. Hojas impai i-pinadas ó pinadn-corladriS. Flores corimbosas y pedúnculos ra- mosos. PYUUS AUCUPAHIA. (í.EIiT. SORliUS AUCU- PARIA. L. Surlnis stjlcestris foliis domesticcv similis. C. IJauh. — Sorlius ornm, Park. — Icosund. Trig. L. Serval de cazadores; — fresno silvestre, Eso. Tra- mazeira, — corno¡iodinho. Vort. Sorbicr des oisclcurs, — cnchcne, — arftrc a f/rives, — sorbicr des oiscnux. Franc. Vorjclbr.erbaum. Al. Mountam ash, — 'jiiín kentrcc. Ing. Itmen. Su. Desi:. Hojas pinadas, casi lampiñas y las hojuc- his aserradas; yemas suavemente tomentosas; pomos globosos. Fl. Mayo. En los Pirineos y otros sitios montañosos (Colm.) Asturias, Burgos, valle de Dón- eos en Galicia, Miradores de la Sierra, Guadarra- ma, etc. (Del Amo.) Parles usadas. Los frutos y la corteza. Recolección. Ha recogen los frutos cuando están maduros, se desecan con esmero ó bien se emplean recientes. Propiedades, nociones químicas y económicas. Los frutos del serval de cazadores contienen se^un Las- saigne, ácido málico, bim.ii.lato de cal y glucosa; te- niendo en cuenta su acidez, permitido es creer no debe existir en ellos un azúcir idéntico á el de caña. Contundidos y e.xtraido su zumo entra muy pronto en fermentación y produce un liquido alcohólico, de s.abor ácido y poco grato, que reemplaza en varios puntos á la cidra, preparan también con él aguar- diente, siendo éste mas abundante cuanto mas ma- duros estén los frutos, obteniéndose asimismo mayor cantidad de alcohol de los que se han helado. Tratando de obtener del zumo do estos_ fru- tos, por la .acción del aire sobre él, el ácido sucínico, Pelouze, ha encontrado una materia azucarada que propuso se llamase Sorbina, materia interesante por su composición, belleza, regularidad de sus crista- les, acción sobre la luz i>olarizada, su grande analo- cia con los azúcares propiamente dichos y de los que no obstante difiere por no dar lugar á la fermenta- ción alcohólica. En determinadas comarcas se comen sus frutos bien maduros, y en Alemania se les ma- cera en agua y miel para que estén m.as delicados y saludables. Las simientes son emulsivas cuando frescas y se puedo extraer aceite de ellas cuando secas; la corteza sirve i)ara el curtido y tinturacion en negro, y la madera la emplean los torneros, gra- badores y ebanistas. Según Ray los frutos del Serbal de caza- dores son purgantes y hasta eméticos, opi- nión que no puede ponerse acorde con la de Bergius que asegura son astringentes cuando secos. Su zumo evaporado á consis- tencia de rob, alivia, dícese, hs lieniorroides y cstranuuria. Los Caulas le empleaban con- tra el c.9fio/-6(í/o y contra el que tiene una utili- dad cierta. Destinado este arbusto para vallados, desem|)eñaba anliguamente un pafiel impor- tante cu los misterios de la religión druida, FAMILIA COMBRETACEAS. 21 de la que se cnciicnlraii vestigios en Rsco- cia; en dicho país se hacen pasar los corde- ros el primor dia do Mayo por un círculo he- cho do osla niailera á lin do preservarlos de enfermedades y de accidentes; en algunos puntos do Suiza se esparcen sus frutos so- bre los sepulcros. Los frutos suministran al químico el áci- do málico. Del Sorbas domestica. L. especie muy afi- ne á la anterior, se han usado también los frutos como astringentes, remedio popular en algunos países para detener la diarrea del otoiío causada por el uso inmoderado de las uvas; siendo convenientes hacia el fin de las diarreas ¡j disenterias crónicas; deben usarse con prudencia y cuando estén bien indicados como los domas medicamentos de igual acción. Esplicacion de la lámina. Dibujo de uu ramo; tamaño natural: a petalo; 6 formación del fruto; d frutos; c fruto partido A tnives. FAM. COMBRETÁCEAS. DC. Arboles, arbolitos ó arbustos todos exóticos, de las regiones ictcrtro¡)icales con hojas alternas ú opuestas, sin estípulas y llores hermal'roditas, axila- res ó torminales, alguna vez I-sexuales por aborto. — Cáliz tubuloso, soldado con el ovario infero, de cuatro ó cinco divisiones, generalmente caedizas. rara vez persistentes sobre el fruto. Pétalos 1-5 in- sertos cu el tubo del cáliz ó sin ellos. Estambres en número doble de los pétalos, rara vez igual ó triple, con filamentos libres, salientes, filiformes ó ales- nados, y anteras 2-loculares, dehiscentes longitudi- nalmente. Ovario 1 locular, con 2-1 hucvecillos col- gantes; estilo 1-delgado y estigma oonciUo. Fruto drupáceo, abayado, amentáceo, l-spermo, indehis- cente, cubierto con el cáliz adherente y por lo co- mún alado. Semillas casi siempre solitarias, sin al- bumen; embrión recto, con cotiledones foliáceos y rejo supero. Propiedadc!:. Son en general resinosas y astrin- gentes, principalmente la corteza y los frutos que se emplean por lo común para el curtido y tintura- cion, habiendo sido usadas además como medici- nales. Comprende unos 20 géneros y cerca de 20O especies, distribuidas por DC. en dos tribus; Tcrminalicus y Combrcleas. TRIBU.— TEaMiNAi.iE.v3. DC. Embrión cilindrico-elipsoidco; cotiledones arro- llados en espiral. Flores con cáliz .5-fido; sin pétalos por lo común. Estambres 10. Gen. Tkkmin.\li.\. L. Flores comunmente po- lígamas poraborto. Cáliz con el limbo caedizo, acam- panado, .í-fido con los lóbulo? agudos. Pétalos 0. Es- tambres 10, 2-seriales, mas largos que el cáliz. Ova- rio 2-ovulado; estilo filiforme casi agudo. Drupa no coronada por el cáliz, comuaxucutc seca, indchisccu- to. 1-sporma. Semilla como almendra. — Arbólese arbustos intertropicales, con hoj.is alternas, reuni- das frecuentemente en el ápice de los ramos y llores en espigas racimosas ó apanojadas, las hermafrodi- tas en la parte inferior, y las masculinas ca la supe- rior de la esi>iga. Sr.r. MvnonoLANUs. Goeiit. Drupa aovada ó un poco comprimida, seca ó abai/ada, con el hueso redon- do, anduloso-asurcudo. TEUMINALIA BELLEUICA. KOXB. IMYPvABOLANUS BELLEUICA. GyERT. Dccan.l. Moiiog. L. Miraholano bdcrico. Esp. Mijrabolanor,, — mi/roba- lanos. Port. Badamier belléric. Frano. Ilelliric my- rnbolan. Ing. Mobin baum. Al. Varkcnspruinboom. llol. Mirobolano. Ii. Desc. Hojas alternas, elípticas, cnterísimcs, agu- zadas por los dos extremos, lampiñas y con largos peciolos que cerca del ápice tienen 2 glándulas pe- ([ucñas, opuestas ó casi alternas. Habita en la India oriental. Partes usadas. Los frutos. (Myrobalani bellcric off.) Elección. Estos frutos son ovales, globosos, del tamaño de una ciruela próximamente, sin costillas ó poco marcadas; terminando en la parte inferior por un pico corto; superficie exterior mate y como terrea, almendra redonda ó pentagonal. Propiedades y nociones químicas. La madera de esta especie asi como las otras del género Termina- lia es dura y muy compacta y ¡vi corteza astringen- te y á propósito para el curtido y los tintes; su fruto es astringente también y su almendra dulce y oleosa, de sabor semejante á el de avellana. Goofroy ha cs- traido de los iuirabolanos azufre, aunque lo.s me- dios que empicó para su análisis eran imperfectos, asi que hoy no podemos lisonjearnos de conocer su composición química; parece que su estipticidad y principios activos residen en la pulpa (pie coutieneu' La única parlo de este vegetal que ha tenido aplicación en Medicina ha sido el fru- to llamado miraholano, voz derivada de dos griegas que significan ungüento ó perfume, bellota ó fruto, y como quiera que los frutos que hoy conocemos con esta denominación carezcan do olor, creíble es que los anti- guos médicos y naturalistas com[)rendie3en bajo este nombre oíros diversos, como lo hace Plinio co i la nuez de beben; tal vez le llamaban así por emplearlos, como las bayas de mirlo, laurel, etc. para la confec- ción de [)omadas cosméticas. Sea de esto lo que quiera, considerábaselos como pur- gantes, lo que será cierto en su estado fres- co, en el que llegan hasta nosotros solo son astringentes; relegados al olvido en la terapéutica moderna y de algún uso como materia tintórea, solo figuran en la lisia de las sustancias que entran en la triaca, jara- be magislral astringente, confección de Ua- ■2i \LJJUM ÜE L.V llüKA. mocil, pildoras sinc (inihiis y otras; liabién- (lülüs cm|iloatlo lambii'ii tosludos. Do las aiinoiulcas do oslo Iculo so ostrae un acoilc |)ro|)io para teñir los cahoílüs y c\ zuiuo do la corteza mitiga los cólicos. (.Moral). No solo fueron usados los do la especie quo hemos dibujado sino también los de la T. Clicbula. Uolz, llamados Qucbíilos, los do la T. Cetrina Roxb, 6 sea los Citrinos, y los /uilicos ó nP(jroi> que según opinión de algunos farmacólogos solo son los quebu- los cogidos en su juventud y desecados, si bien es de tener en cuenta que se ha opi- nado también que las tres clases de frutos citados, son producidos por una sola espe- cie vegetal y consideran á la par la ([ue pro- duce los beléricos como una simple varie- dad de aquella. Otros frutos corren también en el comercio con el nombre de Mirabola- tios cnibliros, que pertenecen á un vegetal de la familia de las Euforbiáceas, (Plnjllaa tus nniblica. L.) y que á pesar de esto han sido considerados en sus virtudes módicas y aplicaciones artísticas, como los produci- dos por el género Terminalia, y pueden em- plearse sin gran iaconveniente indistinta- mente. Introducidos en la materia módica por los médicos Árabes, han sido conservados hasta el dia en la lista de los medicamentos laxantes y astringentes, sin que llegaran á gozar gran crédito en el ánimo do los prác- ticos, de aquí que según hemos dicho de los beléricos en particular, todos ellos están en desuso. Su estipticidad es tan poco nota- ble, es tan débil, que so ha llegado á du- dar de ella. Ciertos prácticos los asociaban á los purgantes drásticos para moderar su efecto. Bajo el punto de vista de su estip- ticidad y acción laxante fueron recomenda- dos en las diarreas y disenteria contra las que muy rarayez son empleados. Su coci- miento se ha usado localmento en gar- garismos en la inllamacion de las encías y en colirios contra las enfermedades de los ojos. En polvo se administran á la dosis de 4 gram. y en cocimiento de 52 á 64 gram. Lemery dice que los rairabolanos son purgantes ligeramente y'aslringentes próxi- mamente como el ruibarbo y añado que se usaron los citrinos para espeler particular- mente el humor bilioso, los índicos el me- lancólico y los demás la piluiía. Los profe- sores modernos saben bien á que atenerse en tal acción electiva y cuantas maravillas fueron atribuidas á ciertos medicamentos, quo en gonorai no so les puedo reconocer otro mérito que el venir de lejanos países, cuando tantas plantas indígenas gozan de virtudes comprobadas y quo pueden susti- tuirles con gran ventaja y economía. EspUcacion de la lámina. La parto dibujada del árbol, ticnu el turcio del tainauo que lo corrca- pnnblc, iguales ó en menor número (¡ue los pétalos, insertos en el tubo del CiUiz deb.ajo de estos, con las anteras ovales, 2-loculare3, insertas por el dorso. Ovario libre 2 ó multilocular, con infinitos óvulos, placentacion axil. Estilo 1; estigma único en cabezuela. Caja membranosa cubierta ú ceñida por el cáliz, compuesta de 2-1 carpelos, y por esto 2-4 lo- cular, y después 1-locular, deliisccnte logitudinal- mente, rara vez irregularmente circuncisa. ¡Semillas sin albumen infinitas, pequeñas: embrien recto con cotiledones planos, foliáceos y rejo hacia el hilo. Propiedades. Son muy variables, mientras algu- nas son astringentes, otras son resinosas, Acres, emé- ticas, purgantes y diuréticas. Comprende 2G géncfos con unas 300 especies que DC. distribuye en las tribus, Salicarieas y Lagerstremiea?. TRIBU.— SAiicAniEAs. DC. Cáliz con los lóbulos mas 6 menos distantes y ca- si valvares en la estivacion. Pétalos numerosos, al- ternos con los lóbulos callcinos é inserto.") en el ápi- ce del tubo junto á sus divisiones, alguna vez ningu- no. Estambres insertos mas abajo en el tubo del cá- liz. Semillas no aladas. — Arliustos ó yerbas. GEN. LvTHnu.M. Ji'ss. Cáliz cilindrico con 8-12 dientes, 4-C dientes rectos mas anchos que los otros 4-C, alternos, alesnados, 6 eu forma de cuernos, al- guna vez ninguno ó muy pequeños. Pétalos 4-0, in- sertos en el cáliz y alternos con los dientes mas an chos. Estamlircs insertos en la mitad ó cerca de la base del tubo del cáliz en número igual doTile ó me- nor por aborto que el de los pétalos. Estilo filifor- me; estigma acnbezuelado. Caja oblonga, cubierta por el cáliz, 2-locular con infinitas semillas. — Yer- bas anuas ú perennes, alguna vez matas de lan regio- nes templadas y mas calientes de todo el globo, con hojas enteras y llores axilares purpúreas o rara vez blancas. Sec. SAiirARiA. DC. Estambres en número doble del de los pélalos. Flores numerosas vcrticiladas ó ra- cimoso-espiyadas en las axilas superiores. LYTHRUM SALICARIA. L. Lt/simachia spicata purpurea. C. Bauh. — Salicaria vulgaris purpurea. Tourn. — Lij- simacliia purpurea off. — Dodecand. Mo- noc. L, Salicaria, — lisimaquía roja. Esp. Jalgueirinha. Port. Salicaire,~lysimachie rouge, — salicaire com- mune, — salicaire á épis, — salicaire officinak. Franc. HfííífirífA. Al. Purple looscstrijc. Ing. Parciicc. IIol. Salicaria. It. Dksc. lloiiis lanceoladas, acorazonadas en la ba- se; (lores espigadas, casi sentadas. Fl. Junio, Julio. Se encuentra al borde de los arroynelos y de los es- tanques V sitios pantanosos, de las cercanías de Bar- celona, Caniprouon, San Juan, orillas del Manzana- res; en Logroño, .\ragon y otr.is muchas partes de España. Presenta alguna variedad. Parles usadas. La raiz, hoj.as y .sumidades flo- ridas. fíecoleccion. Debe recolectarse en Junio y Julie pero en tiempo seco y desecarse al sol ó en estufa. Propiedades y nociones químicas. Es inodora, de sabor herbáceo y mucilaginoso un poco astringente; las llores le tienen algo azucarado. Tanto sus propiedades quiuiicas como las físicas apenas manifiestan en la salicaria una ligera astringencia; esto no obstante se la ha aconsejado contra la diarrea atónica, disenteria crúnica, leucorrea, hematuria pa- siva, etc. Adminístrasela en cocimiento (30 á 60 gr. por kil. de agua,) y en polvo (4 á 8 gr. y mas). Dehaen la prescribía en polvo á la dosis de 4 gr. dos veces por día en la díar^ rea y disenteria, Blom en una epidemia de la segunda de estas dolencias que reinó en Suiza la utilizó con éx.ilo en cocimiento, y Vicat afirma haberla curado por medio do su infusión teiforme, después de haberse re- sistido ó infinidad de medios; Ilast y Stork obtuvieron buenos efectos en las enferme- dades citadas; Gardanne dice no obtuvo en una disenteria epidémica en Lion, resulta- do alguno. Sagar la empleó en la leucorrea y esputos de sangre; Quarin disponía en la disentería la mezcla de G gr. de polvo de es- ta planta, 500 gr. de agua de amapolas y 30 gr. de jarabe de malvavisco; Hufeland la coloca en el rango de los medicamentos mejor esperimentados en su eficacia contra la diarrea habitual ó crónica. Fouquet en una memoria que escribió sobre la salica- ria en 1793, y publicada después por Des- genettes, la preconiza contra la diarrea, di- senteria y todo flujo inmoderado, y la admi- nistra en polvo á la dosis do 15 á 30 granos (0,75 á 1,C0 gr.) ó en cocimiento prepara- do con un puñado ó dos por libra y medía de agua (750 gr.) Otros prácticos la han recomendado en las ¡lemorragias pasivas y flujos mucosos; por tiltimo en la Gaceta de los Hospitales de 1857, Pin, dice haberla usado con éxito en gran níimero de casos de diarrea en los po- bres, para conseguirle tomaban los enfer- mos ^ada día un litro del cocimiento FAMILIA LYTnn\RIE.\S. SS coücentrailo y preparado con 60 gr. de la planta soca, y IGO gr. de la misma fresca ; cuairo ú ocho días de esto trata- miento lian sido sulicienlcs ordinariamente según 61, en casos de diarreas antiguas pa- ra obtenerle. Los hechos primeramente espuestos hi- cieron á Cazin ensayarla en una epidemia de iliseiiteria que reinó en Boulogiie en 1854 y de sus esperiencias resulta, que ob- tuvo ventajas apreciablcs hacia el fin de la enfermedad, cuando íi la debilidad se unia un estado de irritación persistente, que se manifestaba irregularmente y provocaba de- posiciones mas ó menos abundantes ; con- fiesa que desde entonces desechó la pre- vención que contra ella habia tenido siem- pre. Esplicacion de la lámina. La espiga dibujada de esta planta y hoja radical tienen las dimensiones á que llegan por lo general; a cáliz; 6 corola longitu- dinalmente desplegada con un pétalo y los estambres; c pistilo. GÉ.v. Lavtsosia. L. Cáliz partido en 4 lóbulos, patente, persistente. Pétalos alternos con los lóbulos calicinos, trasovados, ungiculados , patentes. Es- tambres 8, dispuestos por pares alternos y aproxima- dos á los pétalos. Ovario sentado. Caja casi indeliis- ccnte, ó baja membranoáa, 4 locular, globosa. Se- millas muoEas en cada celda y angulosas. — Arbusto del Asia tropical y del África boreal, lampiño con hojas opuestas, casi sentadas, aovado-lanceoladas, enterisimaa y flores terminales apanojadas ó corim- bosas, blancas. LAWSOMA ALBA. LAMK. L. LXEEJHS ET SPL\OSA. L. Ligtisirum JEriyptiaciim, latifoliuni.C.B. — Pontaletscc. Rheed. — ^/caHwa it'ra off. — Octand. Monog. L. Alheña de Oriente — henné, — lausonia de Oriente, — alcana, — licnea — raíz de afeite — alheña de Egip- to. Esp. Lawsonia branca. Por. Akanna, — henne,— mindi. Franc. Alhena. — broad-leavedeyyplianprivet. In^. Orientalische alkanne, — mondhok. Al. Oriental alKannc, — egyptis oh mandhgut. Hol. Desc. Hojas opuestas ovales-lanceoladas, cnterí- simas; flores apanojadas; ramos inermes cuando jó- venes y espinescentes cuando adultos. En la India Oriental, Oriente y África boreal cultivándose en algunos huertos y jardines, especialmente en Ingla- terra. Parles usadas. Las raices y las hojas. fíemlrcrion. Nada ofrece de particular. Propiedades y nociones químicas. Todas sus par- tes tienen sabor amargo, áspero y acidulo y contie- nen una materia colorante rojiza. SegTin BerthoUct no contiene tanino y si ácido agállico por lo que en- negrece las sales de hierro. Esta planta es aslringente y vulneraria Tomo II. asi que se usa contra las llagas de la boca é ictericia en al^íunos puntos de Oriente sogun lo aseiíura Forcroy. En la India donde la denominan Mail-Ausclii, emplean reciente el zumo de sus hojas contra la lepra y otras enfermedades de la picil, á la dosis de una cucharada ,de café, todos los dias, ó el es», tracto que so prepara con todas sus par- tes, y también dice Ainslie se aplican las hojas sobre la parle afecta de dichas dolen- cias. En el Malabar usan asimismo aquel contra la purulencia de las orinas. El uso mas frecuente de este vegetal en Oriente y en cuyo sentido goza gran fama es para teñir de amarillo anaranjado tan- to la barba como el pelo y las uñas; su tin- te es tan permanente que no desaparect sino con la epidermis, asi que se han en- contrado momias con algunas de sus partes teñidas con ella y por las que habian pa sado gran número de siglos; esto nos dice bien la antigüedad de tal uso, asi es en verdad, no solo era un objeto de agrado sino hasta de dignidad, pues se prohibía á los esclavos el usarla. Parece ser el Acopher de la escritura, y Plinio la llamaba Cjjpirus por crecer en Chipre. Para aqnel uso aun muy estendido en Egipto, Turquía, Persia, India y China, según Forskaol, se la seca, se pulveriza y mezcla un poco de arena para atenuar mas el polvo y hacen una pasta con zumo de limón, la cual usan después hu- medeciéndola con agua. En el Senegal los cabezas ó gefes de aldea liñen la crin y cola de sus caballos, las señales produci- das sobre el pelo de aquellos animales pue- de decirse son indelebles: para éste 6 idén- tico uso, basta, dice Desfonlaines, contun- dirlas hojas y aplicarlas á modo de'cataplas- ma sobre el sitio que se quiere pintar. Olivier indica que con sus flores muy aromáticas, de olor penetrante é hircino y que tienen las mujeres en sus aposentos, se prepara un agua destilada que usan co- mo cosmético. La raiz sirve de afeite ea Oriente y se la llama Orcaneta de Conslan- tinopla; el gran uso que se hace de toda esta planta, es causa de un cultivo espre- so, dice Belon, y forma una de las rentas del Bajá del pais, que carga hasta navios de ella, para Constantinopla. Empléase también para teñir lanas, cue- ros, etc. cual lo hacen en Persia mezclando las hojas molidas á un poco de agua de sal. Explicación de la lámina. La parte representada S6 ALBIM DE L\ FLORA. de el vegetal estA disminuida li una cunrta parte próximamente <Íi'l tamaño que gciic-ralmento al- canza. FAM. T. MaRISCINEAS. A. ST. HIL. Arbustos, rara vez yerbas porcnnos algo leñosas de las rociones templadas mas calientes del hemisfe- rio boreal, oon ramos mimbreados, hojas pequeñas empizarradas y flores espigadas ó racimoso-espi^a- das. Flores hcrmafroditas regulares. Cáliz r)-lido ó 5- partido y los lóbulos de estivacion empizarrada. Pé- talos en número igual á los sépalo.', alternos concUos é insertos en la base de aquel. Estambres de igual número ó doble de los pétalos, con filamentos algo trabados en la base, iiypoginos ó insertos en el borde do un disco hypoglno. Ovario libre aovado- apiramidado, l-locular, multi-ovulado , placen- tacion parietal. Caja 'i valve. Semillas con pena- cho plumoso, sin albumen, embrión recto, radí- cula homotropa; Propiedades. Apenas gozan de virtud médica, al- gunos especies sin embargo son tenidas por aperiti- vas, tónicas y astringentes. Comprende solamente los géneros Ta- marix y Myricaria con unas 40 especies. Gis. Tamarix. Desv. Cáliz 1-5 partido. Pétíilos 4-5. Estambres 4-5 alternos con los pétalos y casi del todo libres. Ovario adelgazado_iifl.cl ápice con .3 es- tigmas largos, divergentes y glaiululosos en la pun- ta. Semillas con penacho peloso. — Arbustos ó árbo - les de la re'];¡on mediterránea, Islas Canarias é In- dia oriental, con hojas alternas escamiformes, empi- zarradas, y flores pequeñas, solitarias, espigadas, frecuentemente apanojadas. TAMARIX GALLICA. L. Tamariscus, Narbonensis. Lob. tand. Digyn. L. — Pea- Taray, —taray común ó de Xarbona,— tamarisco, /a»jarÍ3. Esp. Tamargucira, — faniariz. -Fort. Tamaris- , i(p, — tamaris. Franc. French lamarisk. Ing. Dtsc. Arbusto lampiño, de color garzo, con hojas pequeñas, abrazadoras, apretadas contra el tallo y agudas; espigas laterales casi ananojadas, delgada,s, cinco veces mas largas que anclias, colocadas en la extremidad de los ramos. Fl. May. >;unio. Se en- cuentra en sitios arenosos de las cercanías de Bar- celona, hacia Gerona, orillas del ¡Manzanares y arro- yo de la casa de Campo cerca de Madrid y otras partes de España. La especie que crece en el Manza- nares y sotos del .lararaa á Aranjuez parece ser dife- rente de la Gallira descrita, por tener menos garzas sus hojas y otros caracteres diferenciales, y sin em- bargo lia sido tenida por aquella hasta que Webb formó su especie Anglica ú la que parece pertene- cer, no obstante, es cieiblc y asi lo opina Cutanda, que existan dos variedades do la primera. Partes usadas. Corteza y hojas. Recolección. La corteza en primavera, las hojas durante la buena estación. Propiedades, nociones quimicas y económicas. Su corteza que es delgada, pardo-cenicienta, tieno sa- bor amargo un poco aceroo. Las cenizas de este ar- busto contienen Dastante sulfato sódico, cual sucedo y observó De-CandoUe con todaa las plantas que vi- ven al pie del mar, mientras que las qne crecen en ol interior a¡>enas lo tienen. El coi'imiento de esta corteza precipita en negro las disoluciones de sulfato de hierro. Los Daneses sustituyen el lúpulo, con las ramas drl taray en la fabricación de la cerveza. La variedad (hicntalis ¡¡roduoo una especie de agalla qvie según C'lot-Bey, se empica para la tiuturacion en negro. La corteza del taray es tenida por tóni- ca, diurética, sudorífica y aperitiva: asi lo consignaron Fernel, Scnnert y Boerhaave, estando hoy completamente desterrada de la terapéutica. «Como quiera tpie sea, dice Roque?, su sabor amargo y ai'islero, la co- locan en el orden l^rapéutico, al lado de los sauces, de la carioíilada y lormentila; como estos vegetales tónicos y astringentes, es apropiada para entonar los órganos, repri- mir lus flujos crónicos de las membranas mucosas y las diarreas sostenidas por la atonía de los intestinos. El benedictino Ale- jandro la encontró las mismas propiedades qtie á la corteza de fresno;» lómase ordina- riamente, dice, 6 onzas de esta corteza de taray ó de la raiz de fresno ó de taray, que se cuecen en seis pintas de agua común has- ta que se reducen á la mitad, y éste coci- miento tomado solo ó con vino, es muy apreciado contra las afecciones catarrales, gota c liidropesia'. También se administra en polvo á la dosis de 2 á 4 gr. en vino ó caldo, y el cocimiento acuoso ó vinoso, (15 á oO gr. por kil. de agua). El leño de este vegetal se ha considera- do como capaz de sustituir al guayac© y antiguamente empleando el mismo lenguaje de entonces, se le creía contrario al bazo, bastando solo comer ó beber en vasijas de aquel para impedir el desarrollo de esta entraña. Esplicacion de la lámina. Espiga de sus dimensio- nes ordinarias: a flor considerablemente aumentada; cáliz aumentado también. FAM. MIRTÁCEAS. R. RR. Comprende árboles y arbustos por lo general aro- máticos, del Asia y África equinocial, América tro- pical y A'ue va-Holanda y una sola especie de Euro- pa meridional, de hojas opuestas ó alternas, enterí- simas. con frecuencia persistentes y marcadas con puntos traslucientes como las de las Auranciáceas. — Cáliz tubuloso, adherente al ovario con el limbo de 4-5-() divisiones. Pétalos en número igual á las divi- siones del cáliz alternando oon ellas, insertos sobre un disco en la garganta de estos. Estambres por lo ge- neral nuichos, comunmente libres, otras veces reu- nidos de distint:is maneras por sus filamentos, encor- vados hacia .adentro antes de la florescencia, y con anteras aovadas, 2 loculares, pequeñas, dehiscentes longitudinalmente. Ovario, infero ó semi-íntero, uni- FAMILIA MIRTÁCEAS. 2-i locvilar, pero con mas frocueiicia con 2-0 ccldillag ccu los óvulos tijncloaen el ángulo central y p(''nclu- los; estilos sencillos y entrcsoldacloj. l'ru' o varia- ble, pero ordinariamente es plnrilocular y polisper- no, coronado por el limbo del cáliz. Semillas sin endosperrao. embrión recto, ari[ueado, ó torcido en espiral, con cotiledones rara Tez foliáceos y rejo por lo común próximo al hilo. Propiedades. Unas que abundan en tanino y ca- recen de aceite volátil o es escaso el que contienen, son astringentes; las que apenas tienen entro sus principios al primero y sí mucha esencia son aromá- tico-estimulantes; siendo tónico-estimulantes las (p;e contienen los dos principios inmediatos en conside- rable cantidad, existiendo también algunas especies cuyos frutos son comestibles. Comprende sobre 60 géneros con unas 140 especies, que DC. reparte en las cinco tribus, Cameiaucieas, Leptospermeas, Mir- teas, Bariingtonicas, Lecilideas. TRIBU.— MiRTEAs. DC. Cáliz con 4-5 sépalos. Pétalos en igual número. Estambres con filamentos libres. Fruto carnoso, mul- tilocular. — Arbustos ó árboles, la mayor parte in- tertropicales, muy pocos de Nueva-Holanda, con hojas opuestas llenas de puntos trasparentes ó sin ellos y pedúnculos axilares. GÉ-N. Myutls. L. Cáliz con tubo casi globoso jy limbo .5-partido, rarísima vez 4 partido. Pétalos-5, rara vez 4. Estambres libres. Baya 2-3 locular, casi globosa, coronada por el limbo del cáliz, casi siem- f>re con numei'osas semillas, y estas rarísima vezso- itarias, casi oseas, arriñonado-encorvadas; embrión curbo con cotiledones casi cilindricos muy cortos y rejo mas largo que estos. — Arbustos ó árboles de América tropical, rara vez do Asia equinooial, Eu- ropa austral y de otros paises, con hojas opuestas, llenas de puntos trasparentes, sin estípulas y con pe- dicelos asilares l-floros, MYRTUS COJLMÜNIS. L. Myrtus lalifolia. C. Bauh. — Myrlus off. Icosand. Monog. L. Mirlo,— arrayan, — murta. Esp. Murta. Port. Myr- te. IFranc. .l/i/rt/e. Ing. As,— alas. Ar. Mirlo. It. Mar- ta. Pol. Desc. Hojas aovadas 6 lanceoladas agudas; pedi- celos solitarios 1-tloros, casi tan largos como la hoja; hracteitas 2, lineares, caedizas debajo de la flor, rá- lices 5-fido3. Fl. Junio, Julio. En los montes de Va- lencia, Andalucía y otras partes de la región medi- terránea. Presenta algunas variedades de las que se suelen cultivar la Bmlica. Mili, y la Lusitanica. L. Partes usadas. Las hojas y frutos. (Murtiños). Recolección. Generalmente se traen secas del Me- diodía; las bayas deben elegirse recientes, bastante gmesas, bien desecadas, negras y de gusto astrin- gente. Propiedades y nociones químicas. El mirto sumi- nistra un aceite esencial que goza de propiedades es- citantes enérgicas. Con la planta se prepara un es- tracto y por destilación de las hojas y flores un agua, el anua de ángeles, tan en estima era tenida. Segan Dioscúrides se preparaba por destilación de los ramos cargados de frutos y liojas de es- te aibiisto una especie de vino llamado Myrtc- danum. — En algunas partes de Grecia, Italia y Pro- venza, so emplean las hojas del mirto para oí curti- do de las pieles. El mirlo originario de África y que hoy crece es[)Osláneamen(e en las comarcas del Mediodía, es en ellas un arbusto, llegando en algunas, tal como en Levante á ser un árbol. En la antigüedad era no menos céle- bre que el laurel y le destinaban para coro- nar los amantes dichosos; consagrado á Ve- nus no ofrece muy á pesar de Garidel, sino un recurso bien ilusorio para borrar las hue- llas indelebles del culto de esta diosa. Xulla suiícrabilis arte, LcBsa jnidicitia, dcpcrit illa semel. (Ovid. Epíet.) Todas las partes de esta planta son as- tringentes y aromáticas; elogiada sin límites por los antiguos, ha caido casi completamen- te en olvido; cuando mas, flgura en la me- dicina doméstica, y en verdad, que ni es digna de los desmedidos elogios de unos, ni del desden de los otros. «El aceite volátil aromático que contienen todas sus partea, el principio astringente que acusa en él el sulfato férrico cuando se trata por esta sal su infusión, anuncian, dice Loiseleur-Des- longchamps, estar dotado de propiedades escilantes y astringentes, de las que pudiera sacarse partido, si no tuviéramos tantos otros medios para llenar los mismas indica- ciones. I) Dioscórides y Plinio le recomenda- ban contra la debilidad de las vias digestivas, la diarrea, flujo blanco y hemorragias; y al exterior en la flojedad de las encías, descen- so del recto, etc. Garidel, citado mas arriba, da la com- posición de un líquido oleoso del cual exa* gera su virtud; tómese para prepararle, se- gún él, bayas de mirto bien maduras y al- go desecadas sobre el arbusto, uno ó dog puñados, contúndanse en un mortero, y después se ponen en un puchero nuevo de barro con un poco de aguardiente; pasados siete ú ocho dias se cuela con espresion, resultando un liquido oleoso muy propio para estrechar ciertos órganos relajados; dejamos ya espucsta nuestra opinión sobre tan original virtud. Esplicacion de la lámina. Dibujo de las dimen- siones que próximamente alcanza este arbusto , las cuales varían mucho entre nosotros, según el clima y otras circunstancias: a semilla aumentada; 6 fru- to partido á lo largo '(Ue permite ver la disposición do la semilla cu su interior; c fruto entero. 28 ÁLBUM DE LA FLORA. Gen. Caryopiivlh's. T. Ci'ilizcon tubo dn forma oilínilrira y limbo 4-i)artirlo. Pítalos 4, uuidos por Mil!» cspcOK' (lo voló y l'oimando como un onórculo convexo, membranoso, circunciso, caedizo, ICstam- bros libres, dispuestos en 4 órdenss, insertos en un disco de 4 ángulos junto A los dieates del cáliz. Ova- rio do 2 celdas, 2 OTuladas, baja madura 1-2 ¡ocu- lar, 1-2-sperma. Scmillaa cilindricas ó mudio novadas. Cotiledones gruesos, carnosos por fuera y variable- mente sinuüt'Ds por dentro, y rejo recto (|uc sale del centro de aquellos y (pie se oculta supí'riormente. — ArV.oles de las Mólueas, con hojas opuestas, coriá- ceas, llenas de punto? trasparentes, sin estípulas, y flores en cimas torminales, ó casi corimbosas en la dicotomía do los ramos. CAEYOPHYLLUS AROMATICUS. L. Carijoplifillus aromaticus friiclu oblongo. C. B. P.— Tourn. Gartjopbjllus. Clus. — Po> lyand. Monog. L. Árhol del clavo, — clavillero, — clavillo aromático. Esp. Cravo da India. Port. GirolUrr. Franc. Genmrz- nelken, — 'kreidcndkcn, — nagdcin. Al. Clüve-lrcc. Ing. Kemftil, — koronfel. Ar.i. Buwnh-lawang, — Iheniihio. Cliin. Warrala. Cy. h'eijde netlike. Dan. Laon. Duc. Ili. Kruidnaofl. l(o\. (larofano. It. Wohkayaliivawj. Ja. Mi/khí'l, Per. Givozdiki kramne. Pol. Givosdits- chka. Rus. Lavani/a. Lau. Kri/ddnef/iikcr. Su. Craumbu. Tam. Lawangum, Tcl. Caranjeb. Tur. De8C. Hojas aovado-oblongas, aguzadas por los dos extremos; cimas muUilInras. II:ihita en las Mo- lucas, y se cultiva también en la isla de Borbon , en Cayena y otras varias partes. Partes umdas. Las llores enteras antee de abrirse, (Cart/ophi/lti aromaliii off.) El fruto mas ó menos maduro (Madre del clavo). {Anthophylli frutas off.) Los pedúnculos de la ilor. (Uñas de claoo). Recolección y elección. El clavo so recolecta poco antes de Agosto; estos botones los sumergen desde luego en agua hirviendo, después de extendidos en iionzos los osponen algunos días al humo, según al- gunos, pues Guibourt niega empleen este medio, y mego terminan la desecación al sol. Tres suertes corren de él en el comercio; el de las Molucas, que es de color pardo claro y como ceniciento en su superfi- cie, grueso, bien nutrido, algo cuadrangular, obtuso y pesado; el de Borbon que diliere poco del anterior aunque algo mas pequeño; el de Cayena que es del- gado, agudo, seco, negruzco, menos aromático y no tan apreciado como los otros, á los que se da la preferencia y mas particularmente al primero, lla- mado también clavo ingles. Propiedades y nociones químicas. El c'avo tiene sabor acre y urente, olor aromático agradable. Por destilación da un aceite volátil mas pesado que el agua, de consistencia oleaginosa, sabor cáustico, in- coloro cuando recien obtenido, pero que adquiere color con el tiempo al contacto del aire y de la luz; el ácido nítrico lo enrojece instantáneamente; con los álcalis forniacombinaciones cristalizables. Troms- dorff ha estraido de 1,000 partes de clavo de especia; Aceite volátil. ISO; Materia estractiva y astringente, 170; Goma, iW; Resina, 00; Fibra vegetal, 2S0; Agua, ISO. Contiene además el clavo de especia una resina brillante, satinada; cuya existencia sospechó Baget, que fué estudiada por P.oiiastre y que según el análisis do Dumas es isomérica con el alcanfor, y la denomina Cariofilina. La esencia de clavo de- ja algunas veces depositar una estearoptcna que Pcr- soz llama Éugcnina. La esencia dicha según Etling está formada \iox una mezcla de dos aceites, uno de los que es neutro y de la composición do los demás carburos de hidró- geno, y otro ácido y forma sales con los álcalis, lia recibido el nombre de á libres, ó mas comunmente 3- ••idcltbs, anteras 2-loeulares muy largas, llexuosas, rara vez cortas y aovadas. Ovario adlierente de :?-.">- carpelos y con 3-'i placentas parietales dobles; estilo terminal corto á veces sin él; estigmas S-.") gruesos, lobulados y alguna vez franjeados. Peponida carno- sa ó seca; 3-5^ocular y muchas veces 1-locular por conversión de los t.abiques en pulpa, con placentas parietales, casi siempre iudehisccnte ó dehiscente elásticamente. Semillas generalmente comprimidas, sostenidas por un cordoncillo corto, con anlo acuo- so, membranoso al íin por la desecación y tegumento también membranoso ó casi corneo, engrosado en la margen, sin albumen; embrión recto con cotiledones foliáceos , palminervios y rejo basilar dirigido al hilo. Propiedades. Tanto en su sabor como en virtu- des son muy vanables los frutos de los vegetales de esta familia; mientras unos son dulces y agradables, ó insípidos y sanos, otros son muy amargos y fuer- temente purgantes y hasta eméticos. Las semillas de todos son oleosas y la raiz do algunas es acre. Comprende 5o géneros y sobre 270 es- pecies que DC. distribuye en dos tribus Nandirobeas y Cacurbiteas. TRIBU.— CUCljRBITEAS. DC. Zarcillos laterales, estipulares. Flores herma fro- ditas, monoicas ó dioicas. Gbn. CucuMis. L. Cáüz tubuloso-acampanado con las lacinias alesnadas apenas tan largas como el tubo. Pétalos poco unidos entre sí y con el cáliz. — Flor masculina; estambres .">, triadelfos.Florfemonina; estigmas 3-gruesos, 2-partido3. Peponida 3-G-locular; con las semillas aovadas, comprimidas y sin borde grueso. — Yerbas anuas tendidas, del Asia tropical, cultivadas en muchas partes, con hojas alternas, pe- cioladas, enteras ó lobadas y pedúnculos axilares 1- floros con los masculinos reunidos y los femeninos solitarios. CUCÜiMIS COLOCYNTIIIS. L. Cohcynthii fructu rotundo majare. Bauh. Tourn. — Colocynthis. off. — Monoec. Syn- gen. L. Coloquintida, — tuera. Esp. Coloquintida. Port. Co- ! ^quinte, — concombre,—chicolin. Franc. Colnquinthen, —kohquinte. Al. Bitler cucumber, — bitler appln or qourd. Ing. Alhandhal, — handal, — hunzil, Ar. Per. .'.'akrhal. Benp. índrawunlcaphul. Duk. Coloquin- der, Dan. Dahak.'E^. Coloquintida. It. fndriaini. Ind. Kolowinl. Hol. h'olowinlyda. Pol. Dolotsint. Rus. In- dravvarum, — risc/ia/a. .San. Peykurnutikay. Tam. Co- loqvvint. Su. Putsakaia. Tel. Atziclma. Tur. Dk.sc. Tallo tendido wn poco peludo; hojas aoora- zon.ado-aovad.as, multifido-lobadas, blanco-peludas por la cara inlerior, loa lóbulos obtusos; peciolos tau largos como el limbo; zarcillos cortos; frutos globo- sos, lampiños, amarillos cuando maduros; cpicarpio delgado y mesocarpio carnoso muy amargo. Origi- naria dül .lapon y de Syria, i.slas del Archipiélago _y hasta naturalizada en algunos puntos del Mediodía de España. Partes usadas. La pulpa del fruto. Itecolecr.ion. No ofrece nada de p.articular. La co- loquintida corre en el comercio despojada general- mente do su corteza, en masas blancas, esponjosas, secas y ligeras, en medio de las que so encuentran aloj.adas l.is semillas. Propiedades y nociones químicas. Las coloqulnti- das tienen s.ibor nauseabundo y escesivanientc amar- go; son muy difíciles de reducir á polvo. Según Vau- quelin contienen; una materia resinoídea mas solu- ble en alcohol que enagua, insoluble en éter y que propuso se llamara eotocintina, siendo su principio activo. El análisis de Meisner le dio. Aceite graso; Resina .amarga; un principio amargo particular; Es- traotivo; Goma; Acido pectico; Estracto gomoso y sales. El agua y alcohol disuelven bastante bien sus principios activos; aquella fria, estrae un l(i por 100 ele materia, mientras que caliente esta cifra se eleva á un 45. Sustancias incompatibles. Álcalis fijos, sulfato de hierro, nitrato de plata, acetato de plomo, etc. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. A EL INTERIOR. InfusioH Ó cocimienlo, de 1 á 3 gr por kil. de agua; rara vez empleado por su sabor tan insoportable. Pulpa bien pulverizada, de 10 á 60 centíg.sola ó asociada á la goma tragacanto, á el azúcar, ruibarbo ó magnesia. Tintura (1 sobre 12 de alcohol), de 20 cent, á 4 gr. progresivamente y en vehículo apropiado. Vino (vino azucarado) (1 por 6 de vino blanco), de 8 á 10 gram. Oíro T'ino (Bouchardat.) Coloquíntidas, 5 gram.; vino de Málaga, l.jO gram. (cuatro dias de macera- cion), una cucharada cada hora ó cada dos hasta conseguir efecto purgante. Estrado acuoso, (I de pulpa mondada por 7 do agua fria), de 5 á 40 centig., en bolos, pildoras, etc. Estracto alcohólico. (2 por 3 de alcohol y 9 de agua fria), de oá 00 cent, en bolos, pildoras, etc. A EL EXTERioii. Pulpa, aplicada sobre el ombligo como purgante y vermífuga. Pomada purqante, 4 gram. por 32 de mante«a. La coloquintida forma parte de muchas prepara- ciones farmacéuticas; asociada á la goma arábiga constituye los trociscos deAlhandal; entra enlaspíí- (Zoras coquins de Rhasis, catarticasde Charas, ex-Üuo- busáa la antigua farmacopea de Londres; en el es- trado catártico y panquimaqogo, confección de Uac- mcch,ungiicnlo de artanita etc. preparaciones todas casi caldas en olvido, dicen que entran en las pildoras antidartrosas deLartigue. La acción de la coloquintida sobre el organismo es de las mas violentas; á dosis tóxicas, produce dolores agudos en el epi- gastrio, vómitos, sed, sequedad en la gar- ganta, cólicos, deyecciones albinas abundan- tes y repetidas, calor vivo en el bajo vien- tre, sensibilidad al tacto en el abdomen, delirio, vértigos, retención de orina, retrae- o(l ALBPM DE L\ FLORA. cion dülorosa de los testículos y priapisiuo; fiiialnien(o palitlez, alteración del .siMiiljIaiite, concentración y pe(|ui'ñez do pulso, ansie- dad, calambres, respiración suspirosa, hi- po, enfriamiento de las eslremidudcs, la muerte. Una dosis menos elevada, pero repeli- da con frecuencia, lia p'-odiicido por la acu- mulación de sus efectos, disentería, diar- reas rebeldes seguidas de debilidad y de- macración. Si hemos de atenernos á los he- chos referidos por Fordycc, Tulpius, Chris- tison, Carón d'Annecy, Orlila, etc. pruel)an que si á granjcs dosis pueden producir la muerto, las mas veces no producen mas que vómitos violentos, dolorosos y evacua- ciones albinas abundantes; efectos determi- nados en el mas alto grado en un caso re- cogido por Wauters, felizmente combatido con clcocimiento de linaza. (Véase art. Li- 7uim anslriacum). Las tisanas raucilagino- sas abundantes, lavativas repelidas y en se- guida baños generales prolongados, bebi- das feculentas y opio, son los medios á que debe recurrirse para disipar los dolores y la iaQamacioa causadas por su ingestión ¿i altas dosis. ■ Bajo el punto de vista terapéutico, la coloquíntida es tm purgante drástico hidra- gogo; á dosis purgante, su acción inmedia- ta asi como la guta-gamba, brionia, y co- hombrillo amargo, es producir cólicos, y diarrea, sea administrada al interior, sea en enemas; en mayor cantidad produce nau- seas, vómitos, cólico viólenlo, cámaras fre- cuentes y abundantes, que pueden ser san- guinolentas sin producir en el estado gene- ral del paciente efecto inmediato alarmante, síntoma que por lo demás desaparece con prontitud. Los antiguos miraban la coloquíntida como un purgante violento y peligroso; Murray proscribía su uso, proscripción de- masiado absoluta; manejada con prudencia y oportunidad, puede prestar grandes ser- vicios, ya como drástico, ya como catártico ó simplemente como laxante, asi como alte- rante, según las dosis á que se administre. Como drástico se han obtenido felfees efec- tos en las liidropesias ])Cisivas sin flegmasía ó irritación gastro-inteslinal, en las afeccio- nes soporosas, apoiAegia, congestiones cere- brales serosas, letárgia, manía, melancolías ciertas parálisis, ciálica, dolores ocasionados por el mercurio, cólica saturnino, constipa- cim pertinaz por iocrcia del intestiuo, her- nia csirani/ulada, en una palabra, en todos los casos en que es preciso producir una fuertü revulsión ó provocar evacuaciones (pie no se pueden conseguir por otros me- dios, lín la apoplegía ha sido empleada en enemas á la dosis de 2 á 8 gram. en coci- miento, muchas veces después de una eva- cuación sanguínea suficiente. A dosis lige- ramente laxante ó alterante, está conside- rada como tónica, emenagoga,desobstruen- te etc. Bocrhaave asegura producir los mas grandes resultados en las dolencias de lan- guidez que provienen del sistema nervioso, en la clorosis y las afecciones del estómago que se manifiestan por indigestiones. «Com- préndese bien, dice Lieutaud, que conviene en estos casos usarla largo tiempo y á pe- queñas dosis como la de una décima á una sesla parte de grano, que se debe lomar mas de una vez al dia ó de cuatro en cua- tro horas. » En Inglaterra se usa con bástanle fre- cuencia en las enfermedades del hígado, el estrado de esta planta mezclado á otros in- gredientes y especialmente á los calomela- nos; las famosas pildoras de Abernethy de que usan todos los Ingleses á causa de creer todos que tienen ol hígado enfermo, se componen de 40 cent, de estrado de coló- quintidas, otros 40 de calomelanos y 30 cent, de eslracto de adormideras blancas, en C pildoras, de las que se toman 2 ó 3 por la tarde. Cazin, dice haber puesto en uso, para combatir la constipación habitual debi- da á la inercia del intestino grueso, una pildora de 5 á 15 centíg. de dicho estrado adicionándole cuando las prescribía á su- jetos irritables, 3 ó 4 cent, del de beleño; Rademacher en idéntico caso usó la tintura, 10 á 30 gotas dos ó tres veces al dia di- luida en una tisana mucilaginosa. Según opina Redi, la coloquíntida no es antihelmíntica, sino por su acción purgante, lombrices sumergidas durante catorce ó quince horas en una infusión muy fuerte de ella, han sobrevivido á esta prueba. La acción que ejerce sobre el redo pro- duciendo en él congestión sanguínea, es tanta que á veces las deposiciones son sanguino- lentas, y puede por contigüidad influir en el aparato uterino, despertar su vitalidad, fa- vorecer el flujo menstrual y hasta adelan- tarlo; en este sentido la empleaba Granlz á la dosis de una octava parle de grano cada tres ó cuatro horas, y según Dioscórides, en lavativas provoca el Ilujo hemorroidal, me- FAMILI.V CUCURBITÁCEAS. 31 (lio sin duda preferible como emenagoco; su virtud abortiva es real y desgraciada- mente tan conocida como la do la ruda. También han sido preconizadas contra la gola, reimialisDio crónico, las )irural(jhis, inguríjil aciones atónicas de las visceras, en- fermedades de la piel y la si/ilis conslilucio- nal, y si se ha de creer á Shcrnoder, es en ella donde produce el mejor resultado, siendo el medicamento que contra tal do- lencia emplean los curanderos que adquie- ren cierta fama en su tratamiento, lo cual tampoco desconoce el vulgo, que por cier- to se espone i correr gran riesgo por su ca- rencia de conocimientos para apreciar la cantidad y forma de usarla, siendo en la curación de la blenorragia cuando la toman generalmente. Colombier, dice , que los soldados se curan la gonorrea aguda toman- do en una ó dos dosis ua fruto; Cazin lia visto á mas de uno de estos militares ataca- dos de entiritis, por haberla usado á altas dosis. Fabre, prescribe en la gonorrea la si guíente tintura; coioquíntida en polvo grue- so, 45 gram.; azafrán, 60 cent.; tierra fo- liada de tártaro. 50 gram., háganse dige- rir por un mes en COO gram. de alcohol; para tomar por tres dias consecutivos, en ayunas, GO ó 90 gram. en vino; se descan- sa el cuarto y se repite la misma cantidad, se descansa nuevamente y asi se continúa hasta tomar 20 ó 25 dosis. A la hora de administrado el medicamento, se beben dos ó tres vasos de tisana de cebada y si pro- duce cólicos, se prescriben lavativas emo lientos; medicación que á juicio de algún práctico merece ser sacada del olvido en que está, por su eficacia en las blenorragias algo antiguas. No solo por la via digestiva produce su efecto la coioquíntida; aplicada su infusión en el bajo vientre, ó bien la tintura alcohó- lica, la pulpa fresca ó el polvo interpuesto en el agua ó mezclado á la manteca, ocasio- na acción purgante, aun los mismos que la manejan ó muelen sienten sus efectos. Se- gún Lieutaud, la pulpa dii coioquíntida con hiél de toro, aplicada al vientre de los ni- ños, les hace mover aquel y espulsar lom- brices; para obtener este resultado Cazin les aplica una mezcla de 1 gram. de cslrac- to de coioquíntida; 2 gr. de aloes t-.n polvo y de eslractode ajenjosC.S.; mezcla que usa colocándola en un parche de emplasto aglu- tinante para sujetarlo al sitio que se desee y pur el tiempo convenieale; [)ara conseguir esta indicación con mas prontitud, puedo em- |)loarse por el método ondérmico , que ha producido los mejores resultados cuando no hay medio do hacer (]ue los niiíos tomen otros vermífugos ó su acción es lenta y los síntomas graves: citanse casos muy notables seguidos de éxito completo en comprobación déoste aserto, recogidos por prácticos distin- guidos y dignos de crédito. Chrestien de Montpellicr ha empleado también con buen resultado la coioquínti- da en fricciones sobre el abdomen y par- le inferior de los muslos en las afecciones mentales, para lo que usaba la tintura ó la pomada preparada con el polvo. La Colucintina es tan enérgica, que á la dosis de 1 á lOcenlíg. según el efecto que se desee producir, puede reemplazar al acei- te de Croíontiglio. Esplicaclon de la lámina. Tamaño natural: a fru- to entero uu poco mas peq neño que el qun de ordi- nario alcanza; 6 el mismo cortado horizoutalmente; c semilla. Gex. BRYo:^rA. L. Flores monoicas o- tasa. Tanto el agua como el alcohol disuelven sus principios activos. Su f/'cula después de bien Lavada, tiene las buenas condiciones del maniot y de la de aro, pudicndo ser un gran rccur.so en años do carestia si tenemos en cuenta lo ijue abunda y el gran tamaño que adquiere. La Bnjonitta. su principio activo y venenoso es pul- verulenta con rudimentos de cristalización, soluble en agua y del sabor desagradable de la liryonia; .se- gún ^irandes es rojiza, de sabor muy amargo y solu- ble cu alcohol; á ella debe su acción diurética esta raiz. rRF.PARACIONES FAnMACEUTlCAS Y DOSIS. A F.i. iMrRioR. (Cocimiento) de 15 k 30 gram. por kilog. de agua. Jarabe (3 de zumo por 4 de aziioar), de 30 á hO gra- mos en poción ó solo. IVno (I de raiz fresca por 16 de vino blanco), de 30 á loo gram. según el efecto que se quiera producir. Z«mo, de íá 12 gram. en caldo ú otro vehículo, muchas veces en aguacen miel. Estrado, de 2,") á 75 centíg. Polvo, de 50 cent, á 4 gram. cubólos, pildoras, se- gún el efecto ([uc se desee. A F.r. F.XTriuüii; Cocimiento c. s. para lociones, fo- mentos ú enemas. Pulpa y Zumo, solos ó con miga de pan, harina ect. para cataplasmas resolutivas vexicaates. El profesor de los pueblos, es doble- mente hombre de ciencia; á mas de la que se le exige para aspirar ú obtener su titulo, necesita por la carencia de recursos en los pimtos donde ejerce su noble profesión, por la de los desgraciados que demandan su auxilio, multiplicar tan exiguos medios, dar tortura á su imaginación y después de tan penoso trabajo, aprovechar estos para pro- curar la salud y tal vez la vida, de los que afligidos en el lecho del dolor le miran cual su segunda providencia. Ciencia y no esca- sa es menester, para cumplir con este de- ber que le imponen las circunstancias en que se encuentra. Por esto es por lo que en este estudio, que bien quisiéramos haber he- cho mas completo, nos detenemos mucho en aquellas plantas muy comunes en todas las localidades y de cuya aplicación puede sacar un gran partido el profesor en las po- blaciones rurales. Al ocuparme de la brio- nia he creido hacer esta declaración la cual vendrá en apoyo de las pruebas que tengo ya dadas, del deseo de que mi trabajo ten- ga verdadera utilidad y nunca mejor oca- sión que al ocu])arnos del vegetal en cues- tión; en efecto, la brionia es abundante por do quiera y dotada mas ó menos de activi- dad en todas sus parles; Holloíaer vio comer las bayas que son insípidas, sin que sobre- viniera efecto alguno notable; Dioscórides enseña que sus retoños pueden emplearse como alimento según lo h;i visto hacer en al- guna comarca de líspaña, pt^o añade que determinan la escrecion de los cscrementos y orina. La raiz es la party enérgica de este vegetal, tanto, que aplicada fresca y con- tundida sobre la epidermis, produce rube- facción y hasta vexicacion ; de igual modo obra sobre la mucosa gastro-intestinal, pu- diendo ser tóxica, emética, cmelo-catártica, duirética etc. según las dosis ingeridas, y sin embargo puede llegar á ser un alimen- to; estudiémosla bajo tan variadas fases. Co- mo veneno, tomada á altas dosis produce vómitos acompañados de sed, desfalleci- miento, dolores vivos, deyecciones albinas serosas abundantes y la muerte. Cita Bu- lliard un caso de una recien parida á la que con el fin de retirarla la leche, se la adminis- tró un cociiíiiento de esta raiz (.50 gram. por 1 lit. de agua) y lavativas del mismo con- centrado, la cual obró hasta e.^pulsar la men- brana del recto, muriendo esta víctima de la ignorancia cuatro horas después de to- mar tan fatal brebage; él mismo vio violen- tos vómitos acompañados de desfallecimien- to, ser el resultado del uso de la brionia in- fundida en vino blanco. Los efectos deletéreos ocasionados por ella, dependen de la inflamación que desen- vuelve y de la irritación simpática del siste- ma nervioso, mas que de la absorción de su principio activo soluble; para combatir los que. se dispondrán desde luego al enfermo bebidas emolientes, dulcificantes, azucara- das, ó bien agua, tratando de producir el vómito introduciendo los dedos en la boca ó tocando la campanilla con las barbas de una pluma. El emético debe proscribirse. Cuan- do los cólicos no son muy violentos, y hay vómitos frecuentes, abatimiento, insensibili- dad, en una palabra hipostenia, precisa ad- ministrar al paciente muchas tazas de café y alternando 15 á 20 centíg. de alcanfor in- terpuesto en yema de huevo; si devuelve el café, se usa en lavativas. Cuando sobrevie- nen espasmos, calambres , sobrescitacioa nerviosa, se emplean con prudencia los se- I'\MILI\ CUCURDITÁCEaS. 33 dantos, baños (omplados, afusiones iVias ole. y en el caso de sül>rosoitaciun sanguínea ó, hiposlenía, sanguijuelas al epigastrio. Como medicamento ó sea á dosis tera- péulicas. es vomiliva, purgante, crneto- calártica, diurética, incisiva, espectoranto, vermífuga, resolutiva, rubcfacienlc etc. y puede emplearse en las li ¿drope sias, obstruc- ciones del bajo v'wnlre, epilepsia, parálisis alónicas, reumatismos crónicos, fiebres muco- sas y verminosas, intermitentes, afecciones catarrales agudas ij crónicas, coqueluche, pneumonía biliosa, disenteria, sarampión, viruelas ele. Su virtud purgante fué conocida de los antiguos; Hipócrates la menciona; Dioscóri- des la considera como tal y diurética; Hercu- les Saxonia la empleó con éxito en un caso de hidropesía bastante grave, á la dosis de 4 gramos. Boerliaave mandaba macerar 15 á 30 gram. de esta raiz seca en 500 á 1000 gram. de vino, y añade: «Sise loman oO gramos de este vino, purga por arriba y por abajo y de esta manera se cura muchas ve- ces la hidropesía.» Burtin, la disponía á los hidrópicos á la dosis de 50 céntig. 1 , 50 y la encontraba exenta de daño y propia para reemplazar la jalapa; Gilibert, dice á 50 ecutig.; Fernel hasta 1 gramo; Boerhaa- vc se limitaba á 20 conti'g.. y Sydcnbam á 10 cen- tigramos; diferencias que no pueden esplicarsc sino por la de los preparados. Elaterina. 2 milíg. en dos á tres horas. A EL EXTERioa. Tulpa de la raiz en cataplasma. EsTaotodcl zumo del fruto en enemas etc. en fric- ciones al abdomen como la coloquíntida etc. El co- hombrillo amargo entra en muchas preparaciones an- tiguas, tales como el electuario panquimagorio, un- güento de Agripa y el de artanita, emplasto de Dia- botano etc. El cohombrillo amargo es un piirgaiUo drástico que dado á dosis elevadas (8 á 12 gram.) llega á ser un veneno cuya acciones análoga á la de la brionia, coloquíntida, etc. acción que se dirige sobre el recto inílamáii- dole, sea que se introduzca en el estómago, sea que .se aplique sobre el tejido celular: por su absorción y lesión del sistema nervioso, es el causar la nuicrte; en caso de intoxicación debe rccurrirso al trata- miento indicado para el ocasionado por la Brionia. (Véase). A dosis terapéutica ha sido elogiado eu las hidropesías pasivas, ingurgitaciones atóni- cas de las visceras, afecciones comálosas, leu- correas, amenorrea, enfermedades cutáneas crónicas, verminosas, etc. En la antigüedad el elaterio tenia mucho uso piincipnlinentc en las hidropesías, Sydenham le miraba co- mo ol mas poderoso do los hidragogos; Lister, Ronliu.s, Ucurnius, Mcrcurialis, Schulzc y mullitutl de otres autores, preco- nizaron este medicamento en las colecciones serosas, contra la? que so le atribuía una virtud especial; Vaidy siente mucho no se haga mas u.'^o de 61 y está persuadido de que puede emplearse con ventaja en las hidropesías frias, á la dosis de 5 á 15 centig. dos 6 tres veces por dia, asocián- dole á una sustancia aromática. En las hidropesías que acompañan á las enfermedades del corazón y en la nefritis albuminosa, la terapéutica no posee medica- mento tan eficaz como él, así que Bright ha curado con este medio, personas afectadas de albuminuria con hidropesía y Todd en un periódico inglés de IHiJi, cita un caso de ascilis y anasarca con signos evidentes de afección al corazón, en (juc el paciente tenia la orina fuertemente albuminosa, movimien- tos convulsivos en los miembros, accesos epi- loptiformes etc. Desde luego podemos consi- derarle como precioso en el tratamiento de las hidropesías, sin que exisla ni mas ni me- nos peligro en su administración que en la de la escamonea, guta, aceite de crotón etc. es- tando sus efectos subordinados á la precau- ción ó incuria que preceda á aquella; esu^a tontería despreciarle. Los Ingleses hacen gran uso deél; Thompson le tiene por el mejor de los hidragogos y Cazin le ha empleado á la dósisdc 15 cenlig.dos veces por dia (inspisa- mento) mezclado con algo de anís en polvo, y estracto de bayas de enebro; en un caso de anasarca exenta de irritación visceral, pro- dujo abundantes evacuaciones albinas, acom- pailadas de algunos vómitos los dos pritue- ros días, pocos cólicos, nada de sequedad en la garganta y por resultado la desaparición de la infiltración serosa y la curación á los diez. En otro, k con,secuenc¡a de intermi- tentes en las que el sulfato de quinina ha- bía producido su efecto, el elaterio hizo vol- viese la fiebre, resultado que por otra parte producen generalmete los purgantes; consi- gió cortarla con la corteza de sauce y vino de ajenjos, después de haber hecho desapa- recer el edema. Por su acción especial sobre el recto y su amargor se ha prescrito á pequeñas dosis en la amenorrea, y cordra los ascarides^ver- aniculares y toda clase de entozoarios; ha- biendo visto Gilibcrt expul.-ar la solitaria con 20 centig. de esta sustancia. Hipócrates aconsejaba se hiciese comer á una cabra la planta, para dar su leche á un niño que (¡uci ¡a purgar, lo cual demuestra que el tra- tamiento do las enfermedades por la leche hecha medicinal, es muy antiguo. Díce.se que los Árabes se sirven del cohombrillo amargo en la iciericia y Dioscóridcs le ad- minislraba principalmente en la dillcuiUul de respirar, sintonía dependiente muclias veces do la inliltracion pulmonar ocasiona- da por lesiones orgánicas del corazón. Morus, aconseja emplear preferente- mente la /iAi/crZ/írt en disolución (.') centig. en 30 gram. do alcoliol con la adición de cuatro gotas de ácido nítrico), que da á la dosis de 50 á 40 gotas en poción apropiada. Bird, asegura que la elaterína obra de una manera mas cierta y constante que el ela- terio sin causar cólicos ni vómitos; según él, puede usarse con ventaja en todos los casos en que los drásticos están recomen- dados, tales como las hidropesías esenciales, enfermedades cutáneas crónicas, etc. para cu- yo objeto prescribía 7> milig.cada tres horas, 6 ú lo mas cada dos, de cualquier modo, su administraccion exige que el práctico sea circunspecto, porque Devergie asienta, si- guiendo á Duücan, que basta una sesta par- te de grano para conseguir en el hombre igual efecto que con el elaterio. La raiz de esta planta desecada, según Loiseleur-Des- loncliamps, purga suavemente y sin cóli- cos; su estrado es mas débil en su efecto, á juicio de los autores que se han ocupa- do de él, que el mismo del fruto. También á el exterior y en lavativas ha sido utilizado el elaterio en las afecciones escrofulosas, paraplegía, afectos vermino- sos, etc. Como la coloquíntida puede apli- carse sobre el abdomen ó bien por el méto- do endérmico, para provocar evacuaciones albinas, combatir la constipación etc. Como tópico, los antiguos le creian apropiado para resolver los tumores, asociándc>le en- tonces á la gomo-resina amoniaco ó bdelio para activar su acción. Celso aconseja el zu.Tio de sus hojas mezclado al vinagre é instilado en los oidos, contra la sordera etc. en las ingurgitaciones frias de los testículos dice este autor, si la dureza subsiste largo tiempo, no hay nada mejor que la raiz de cohombro cocida con hidromiel y reducida á consistencia deca'aplasma; em[)leaba tam- bién para provocar las reglas, un [¡osario hecho con la pulpa de la raiz desleída en le- che. Plinío, dice, que se a|)líca esta raiz co- cida en vinagre pera resolver los tumores gotosos. Kl ilustre Baglivi asienta con toda formalidad, que algunas gotas del zumo de cohombrillo amargo, mezcladas á la leche de mujer y aspirados por la nariz tienen una virtud incroiblc para disipar la ictericia. Se FAMILIA PASIFLORÁCEAS. ól lee en los fíemcdios fáciles y domésticos, de Fou(|uel, obra peligrosa como todos lo.s tra- tados de medicina popular, que el zumo ins- pirado por las narices es bueno contra la migraña. En el uso externo exige iguales precau- ciones que el interno, Dickson, habiendo co- gido un ramo en un jardín y metido dentro del sombrero que llevaba puesto, sintió viva cefalalgia media hora después, con constric- ción á las sienes y frente á la par que dolor al epigastrio, cólicos violentos seguidos de ilujo diarréico, vomitando materias biliosas con abundancia; e.-^tos accidentes que fueron acompañados de estado febril continuo, per- sistieron durante veinte y cuatro horas, de- jándole en un estado de debilidad que des- apareció bastante pronto, h. no dudarlo, la idiosincrasia de el sugeto influyó en mucho en este hecho aislado. Esplicaclon de la lámina. Este dibujo représen- la nn ramo ríe la planta casi con las dimensiones que alcanza generalmente; o semilla; 6 fruto disminuido á la mitad y partido á través; c el mismo entero y re- ducido como el anterior. FAM. PASIFLORÁCEAS. JUSS. Arbustos generalmente trepadores, rara vez ar- borescentes, yerbas algunas, en su mayor parte de las regiones tropicales del nuevo continente, otras espe- cies de las extropicales del mismo y también de- Asia, África, Nueva-Holanda y Nueva-Zelanda, con hojas alternas, estipuladas, multiformes, glandulo- sas en el peciolo ó en el limbo y flores axilares comu- mciiti; solitarias, encarnadas, moradas, azules ó blan- cas. — Cáliz de 5-1(1 sépalos libres en el ápice 1-2-sc- rialos, con lóbulos externos grandes foliáceos y los interiores mas petaloidcos cuando existen ; con la garganta desnuda ó guarnecida con apéndices fila- mentosos 6 membranosos, y el fondo generalmente operculado. Pétalos ninguno á veces 5, insertos en la trarganta del cáliz alrededor de las prolongaciones fi- lamentosas, alguna vez irregulares. Estambres 5, ra- ra vez indefinidos , opuestos á los lóbulos externos del cáliz, soldados en tubo que circuj'e el ginoforo con anteras cxtrorsas, dehiscentes longitudinalmente. Ovario libre, estilo corto ó ninguno, estigmas ^ grue- sos casi 2-lobos en el ápice, l'ruto 1-locular, .3-valvo ó indehisceuto cuando es carnoso. Semillas numero- sas, con arilo ca,si siempre pulposo , albumen car- noso; embrión recto en el centro de este, con cotile- dones pin nos foliáceos y radícula homotropa. Propiedades. Poco conocidas sus virtudes médi- cas, las tienen débiles, sin embargo, algunas pasan por narcóticas, vermífugas, diuréticas y febrífugas, llamando todas la atención por la forma particular de sus llores y por la signilicarion religiosa que so ha creido encontrar cu todas sus partes. Comprende 1 1 géneros y unas 200 es- pecies que DI], distribuye en 3 tribus, Pa- ropsicas, Pasiflóreas verdaderas yMaleshcr- bieas. 58 ÁLBUM DE L\ FLOKA, TRII>tT.— 1'asipliii\k\s viíni).vrEnAS. I)C. Pi'Ulos nulos, E-. que ha vivido oclio años en la Martinica, dice que apesar do todoloespues- lo, laraizen cuestión no es venenosa. Sus fru- tos con los de otras especies adquieren volíi- men regular y son comejlibles. La especie que hemos dibujado os también reputada co- mo narcótica allí donde crece espontánea- mente, y |>reparan con sus flores y frutos un jarabe y una tintura que emplean en sus- titución del opio. La P. incarnala la P. Círrtdca, etc. y alguna otra mas, propias del Brasil, son empleadas por los natu- rales como febrífugas. Creíble es, que las propiedades que luisla aqui se les ha atribui- do no sean exacla.s, y necesario que se com- prueben para considerarlas como medicina- les. Pero si en este sentido no merecen lla- mar la atención las Pasiflóreas, la llaman realmenteporsueleganteporle,piis tallos tre- padores y flores bastante bellas, asi que se ha procurado aclimatarlas, habiéndolo consegui- do con algunas de ellas talos como la P. car idea, L, Pasionaria azul, yerba de lapasion; que es la mas estendida en su cultive», y que todos conocen por emplearla para cubrir los cenadores, balcones, ect. La P. incarnala L la sigue en aquel destinándola al mismo objeto y como de curiosidad se cultiva la quadran- gidaris y algunas otras, cuyo cultivo porolra I)arte es bastante sencillo, exigiendo una tierra ligera, y buena csposicion. Esplicacion de la lámina. La parte que represen ta esta lámina, está reducida á la tercera parte de su tamaño natural: a íbrmacioa del fruto; 6 fruto; c se- milla cousiderablemcnlc aumentada. FAM. PARONYCHIEAS. ST. HIL. Plantas hcrb.iceas algo leñosas; ramosísimas, en su maj'or parte de las regiones templadas y mas par- ticularmente de la mediterránea, con hojas por lo general opuestas rara vez alternas ó falso- vertioila- das; estípulas eséarios.as ó sin ellas y llores peque- ñas por lo común blanco-verdosas , sentadas en las asilas ó cimosas, terminales y con bracteas pareci- das á las estípulas. — Cáliz de 5 y alguna vez de 3-4 sópalos soldados en la base hasta la mitad ó mas ar- riba. Pétalos pequeños, escamiformes cu número igual al de los sépalos rara. \-cz ninguno. Estambres insertos eu el tubo del cáliz ó en el receptáculo de- lante de los lóbulos caliciuos y en número igual, menor ó doble, con filamentos libres y anteras 2-lo- culares. Ovario libre, estilos 2-3, libres desde la ba- se mas ó menos unidos. Fruto monospermo, men- branoso, indehi.ícentc ó polyspermo cou válvulas, encerrado en el cáliz. Semillas numerosas, fijadas á la placenta central, ó solit.arias casi colgantes con el cordón largo que nace del fondo de la celda; albu- men tarináeeo; embrión periférico, lateral, con coti- ledones pequeños y rejo dirigido al hilo. Propiedades. Son de poco interés bajo el punto de vista de sus aplicaciones médicas, eu general algo astringentes, habiendo sido algunas empleadas como diuréticas y atemperantes. Comprende sobre ^2 géneros gou lli rAMILf\ PARONYCniEAS. 39 especies repartidas por DC. en siete tril^us de las que solo daremos & conocer la Tliinu.— Ilecedreas. R. BR. Cáliz "i-partido. Pélalos ninguno ó 5. Estambres 2-5 insi^rtos en el Ibndo dol cáliz. Estilos 2 , librea ó ala;o\iniilos. Caja indehiscente,ll-spernia. Cordón um- bilical largo, nacido del fondo con la semilla casi colgante dol ápice. — Yerbas, alguna vez matas, con hojas opuestas, agu.liis y estípulas epcariosas. Cten. Herniauia. Toürn. Cáliz casi ,5-partido nn poco coloreado interiormente. Pétalos 5-íilitbrmes: enterisimos alternando con los sépalos, á veces nin- giino ó muy pequeños, Estambres 5 ó por aborto 2-3, Estilos 2 cortos, distintos ó reunidos por su base. Caja t-sperraa, indehiscentc cubierta por el cáliz. — Ycrb.is, rara vez matas, con hojas opuestas agudas y estípulas. HERNIAUIA GLABRA. L. Polygonitm miiius s. Millef/mua major. C. B. P. — ¡lerba (urca. Hemiaria off\— Peni. Digyn. L. Hemiaria, — milengrana. Esp. Hemiaria, — hcrha turca. Port. llcrniairc, — licruiolc, — turqueilc, — licrhe ditture, — »ws<7oii. Franc. Suinol rtiplure-worl. Ing. liruchkraui. Al. A.7eín duizend h'noop, IIol. Sparij-z- trzcci. Pol, Brackwrt. Su. Desc. Planta herbácea^ lampiña, tendida; hojas aovado-agndas, lampiñas, algo pestañosas; estipulas muy pequeñas pestañosas; llores sentadas en prlome- rulos axilares, multlrioros , lampiños. F!. I\Iayo. Se encuentra en sitios arenosos de los alrededores de Madrid, Barcelona, Logroño, Córdoba y otros mu- chos puntos de Españ.a. Parles usadas. Toda la planta. Recolección. Puede recogerse durante el estío, pe- ro mas particularmente en Junio y Julio, es fácil de desecar y conservar, para lo que solo hay que pri- varla de la humedad. Propiedades y nociorus químicas. Es inodora y de sabor ligeramente amarpro. El sulfato ferroso colora en pai'do su infusión , lo cual indica contener un Srincipio activo , que los químicos no han aisla- aun. S3 ensalza esta ])laiila como astringente diurética y litontriptica y anlioftalinica, ha- biendo sido empleada contra el mal de pie- dra, leuco(lc(imasia, mucosidades de la vejiga, y debilidad de la mía y sobre todo en el tra- tamiento de las hernias de donde viene su nombre vulgar; se afirma, siguiendo á Ma- tliiolo, que contundida y aplicada sobre las hernias, las cura radicalmente tomando á la par su cocimiento ó polvo; 'i buen seguro que nadie se le ocurrirá hoy, reducir por es- te medio la hernia mas sencilla. Mas por esto ¿hemos de deducir según lo han hecho Spielmann, Bcrgius, Rlurray y Mérat y de Lens, que sea nula y que considerada como tal debe borrarse de la materia médica? Cazia creo que uo, fúndase para ello en lo (]uo vamos á osponer: Kl Dr. Ilerpain, de Mons, ha demostrado por medio de hechos en un periódico médico de 1855, que la hemiaria es uno de nuestros diuréticos mas poderosos y constantes y ape.sar de la apasio- nada crítica de Spielmann, Bergius y PcyriU he, añade este profesor, no dejarcí por esto (le ser un medicamento precioso, tanto por la fidelidad de sus resultados, como por la faci- lidad lie ad(¡u¡rirse. «Administrada á un hom- bre sano, dice Ucrpain, la hemiaria favorece sensiblemente la emisión de la orina, sin pro- ducir cambios apreciables en las funciones respiratorias y de la circulación y sin dar lugar tí fenómenos nerviosos sensibles; su efecto se manifiesta prontamente, 31)0 CO minutos próximamente después de su inges- tión y persiste muchas horas sin que ha- ya necesidad de i-ccm-rir á nuevas dosis del medicamento. En las esperiencias que he emprendido bajo la i^gida de Van Denbrouk, que la emplea desde hace veinte afios, la he prescrito en infusión (30 gram. por li- tro de agua), y cada vez ha producido la emisión de grande abundancia de orina cla- ra y límpida; la empleo en diferentes dolen- cias que parten de un tipo, que es la anasar- ca Los resultados que he obtenido son tansatisfactorios que me autorizan ó emplear esclusivamente este diurético á la dosis de 30 á 60 gram. en las veinte y cuatro horas, contra las afecciones de la naturaleza de las que hablamos; algunas ascitis sobrevenidas á sugetos anémicos, han desaparecido en breve tiempo bajo la inlluencia de este me- dicamento. » He aqui que la ¡Hemiaria como tantas otras plantas indígenas que los anti- guos hablan ensalzado hasta las nubes y que los modernos con sobrada ligereza han es- cluido, viene á tomar plaza en la materia médica, con el rango debido á sus virludes reales, ¿Volverá á ser condenada al olvido por la indiferencia? La Hemiaria cinérea, L. tenida por algu- nos por li Hemiaria oficinal y que mas ge- neralmente se conoce con el nombre de Quebranta piedras, nombre también aplicado por oíros á la que hemos dibujado, diüeic muy poco en sus caracteres de la descrita, y aunque vive casi siempre con aquella, don- de -solo se encuentre esta, puede usarse muy bien por ella; siempre ha sido considerada como de iguales virtudes. Esplicacion de la lámina. Dibujo de toda la plan- ta ton sa luagültud natural; o llor antes de alirirso; 40 k\Mm DE L\ FLORA. b\a misma vista por detr/i?; c corola con los i'irK.inoa Bexnalos; ti ciUiz y ibnnaoion del fruto, todas estas partes aumentadas considerablommiti;. !• AM. CRASULÁCEAS. DC. PlanUis herb.'iccas inj;osas ú arbustos de todos los paises templados y calientes, del Cabo de Buena- Espp.ranza una mitad de ellas , viviendo en Europa y en la región mediterránea solo una sexta parte y el resto entre Oriente, Asia, islas Canarias, América boreal y tropical y Nueva-Holanda; con hojas sin es- tipulas y llores por lo común en corimbos ó cu cimas csoorpioideas y rara vez solitarias axilares. — Cáliz de 3 o de H-20 sépalos soldados mas ó menos entre sí, mas no con el ovario. Pétalos tantos como sépalos, libres y alguna vez adheridos hasta formar corola f.araopetala, insertos en la base de los sépalos. Estani- res en número igcial al de los pótalos y alternos é insertos como ellos y adheridos á su base , con fila- mentos libres, alesnados y anteras ovales, longitudi- nalmente dehiscentes. En la b.ase de los carpelos es- camas nectarlferas, solitarias. Fruto folicular forma- do de 5, de 3-20 carpelos secos, polyspermos con aber- tura interna; estilos libres, cortos y persistentes }■ estigma casi terminal. Semillas mimercsas ó rara vez en corto número, pequeñas con .albumen tenue, carnoso; embrión recto, oon cotiledones muy cortos y rcju dirigido al hilo. Propiedades. Están consideradas cu general como balsámicas, vulnerarias, refrigerantes, calmantes, antiescorbúticas y diuréticas; haliiendo algunas que se usan como alimento, mientras otras son bastante acidas. Comprende 19 géneros y 450 especies que lia leparlido DC. en dos tribus, Crasu- leas y Crasuiáceas anómalas. TRIBU.— Crasuleab. DC. Carpelos enteramente libres, dehiscentes por el ángulo interno. Gen. Sf.mpf.rvivum. L. Cáliz 6-20-parlido. Pétalos (j-20, oblongos, agudos. Estambres en número doble de los pétalos. Escamas junto á lab.ase de los carpe- los, dentadas ó laciniadas. Carpelos tantos como pé- talos. — Yerbas acaules ó caulescentcs, alguna vez matas un poco carnosas de Europa central y aus- tral, abundantes en las Canarias, con hojas comun- mente revueltas, ramos de la cima corimbosos 6 apa- nojados y pétalos amarillos, blanquecinos ó purpú- renles. SEMPERVIVUM TECTORUM. L. Sedtm majus mugare. C. Bauh. — Se- dum majus. Tourn. — Sempervivum majus. Gcr. — Sedum seu sempervivum off. — Dode- cand. Polig. L. Siempreviva mayor. Esp. Semprs viva. Port. Jou- barbe, — grande, joubarbe, — joubarbe des toits, — jom- barbe, — artirhaut sauvaf/e. Franc. Jlattslauch. Al. Ifotme-leek . Ing. Hunslísk. Dan. Su. — Siempre viva. It. Donderbaard.—huislook. llol. Rozchadnik,-wielk, Pol. Tchesnok dikoi. Rus. Desc. Hojas pestañosas, planas, sentadas, lanceo- ladas, las radicales aovadas; escamas cuneiformes, carunculadas; llores purpúreas oon 12 pistilos; mUa- loH .")•'.), patentes, l'l. lunio. Eu los Pirineos, Mon- serrat, Monseny, Aragón, .Mearria, Serranía de Cuen- ca etc. habiéndose hecho también espontánea en las paredes, tejados y muros viejos de muchas partes de España. Parles usadas. Toda la planta y especialmente las hojas. Recolección. Deben usarse las hojas mas gruesas; ordinariamente se emplean frescas. Propiedades y nociunei químicas. Las hojas de siempreviva tienen un gusto fresco y astringente. Contienen mucha albúmina y sobremalato de cal. La siempreviva es refrigerante, asli'in- gente, anliespasmódica, detersiva; habic.i- doso empleado otras veces su zumo contra las fiebres inllamalorias, biliosas é intermiten- tes, diseiileria, enfermedades convulsiv ¡s, corea epilepsia etc. siendo un remedio vulgar en las (juemaduras, inflamaciones superficiales, llagas gangrenosas, úlceras sórdidas, callos etc. Boerliaave recomendaba el zumo de esta planta en la disenteria; Roques la usó en una joven en idéntico caso, después de haber empleado en vano otros recursos y en breves días consiguió su curación, y luego que da cuenta detallada añade, «si se rae hubiera propuesto hace treinta años esto medio, le hubiera repulsado; preciso es no creer ciegamente todo cuanto se lee en los tratados antiguos de medicina, mas es también necesario alejar de si el escepticis- mo; en mi primera edición de las Plantas usuales, rendí culto al espíritu satírico de la época, lócame ahora reparar en algún rao- do mi injusticia tratando con mas conside- ración ;i rais predecesores. El Doctor Rei- chel, doBaviera, ha elogiado el mismo zumo como narcótico específico en las afecciones es- pasmódicas que suceden á perturbaciones de las funciones del útero y no ó una lesión or- gánica; en tanto, dice, que la valeriana y los castóreos están indicados en las que afec- tan el sistema nervioso, asi lo está la siera- previva cuando es el sistema vascular el afectado, lo que se conoce bien por existir dolores fijos con pulsaciones en la región hipogáslrica, pesadez en la ;)e/r/*', calor ani- mal aumentado y gran rapidez en la circula- ción. También corresponde en la amenorrea y dismenorrea, debiendo administrarse en estos casos el zumo recien espriraido á la dosis de raedia cucharada de las de café, tres ó cuatro veces por dia en un poco de agua azucarada. Si los espasmos uteri- nos añade Reichel, se dirigen mas sobre la sensibilidad que sobre la circulación, si las eslreraidades estaa frías, la oripa incolora, F\MILI\ CRASrUCEAS. Ai so «socia esto zumo á la linluia alcoliólica de valeriana on partos iguales, ó í\ su mitad do la do castóreos, admiiiislrándusc áO izó- las do esta mezcla en azocar, tres ó cuatro veces al dia, pudiéndose prescribir al mis- rao tiempo para bebida u>ual, una infusión de algunas hojas do la planta mezclada con las aromáticas, tales como la melisa etc. Tourncfort, decía, que nada hay mejor para los caballos enfocados, que hacerles to- mar media pinla do zumo do siempreviva. Su uso externo se lia prodigado á gran número do dolencias; parece da buen resul- tado en la sordera que reconoce por causa el enduiccimienlo del cerumen ó una exu- dación inllamaloria, venga ó no acompa- ñada do Ilujo do mal olor; en este caso se instilan en los oidos, muchas veces al dia, algunas gotas del zumo, sosteniendo den- tro de ellos una bolitas de algodón en ra- ma. Foreslus empleó en fricciones sobre las ulceraciones serpigiiiosas de la cara (Serpi- go) en los niños, una mezcla de siempreviva y creta pulverizada á consistencia do lini- mento, el que usa Cazin con ventaja en el ecze- ma arjudú con exudación sero-purulenla abun- dante. Leclerc, considera como remedio ex- celente, en las oftalmías incipientes, la plan- ta contundida con igual cantidad de hojas de hinojo aplicada sobre la parte; Boyer, usaba en las irritaciones déla piel, dermalo¡,es i-ivos, y ulceraciunes profundas ole. una po- mada compuesta con el zumo de este vegetal y manteca lavada, de cada uno 90 gram., aceite de almendras 120 gr. El zumo dicho mezclado á partes igua- les de tintura oleosa de liípericon, agua de cal y manteca, constituye una pomada em- pleada con éxito contra las afecciones pru- riginosas de las partes genitales. , Es bastante común el uso del mismo, dilatado en suficiente cantidad de agua adi- cionando miel, como gargarismo en la í/«- (/tna s»/!/)/e, en la que parece producir buen efecto, y en la que sin embargo los astrin- gentes como se sabe, corresponden mejor que los emolientes; es popular el usarle ba- tido con aceite común ó de nuectí, contra las quemaduras de primero y segundo gra- do; mitiga los dolores y precave la forma- ción de tlictenas, mas es preciso renovarle con frecuencia; también so le ha visto dar buen resultado en las inflamaciones traumá- ticas if hemorroides dolorosas, como refrige- rante: fundíindose en esta propiedad entra en el ungüento populeón y se aplica algu- ' Tomo il. ñas veces conlundida en la í'rcnti;, [¡ara cal- mar la ccfalahjia rehiil; habiéndole corres- pondido nuiy bien ú Cazin, para lo que la reiuicva diversas veces, asi en las (fiema- duras, tópico que las gentes del campo conocen y emplean diariamente, como sus hojas que tienen en la boca para oponerse á quo se seque la lengua, en las fiebres bi- liosas, inflamatorias y tifoideas, en cuyo ca- so y en las aftas, proporciona alivio, gorga- rizándose con una mezcla del zumo, agua y miel; en el mvguet se puedo prescribir la siguiente fórmula: zumo de siempreviva y miel áá 00 gram. alumbre , 1 gram. que se aplica con un lechino muchas veces al dia. Las hemorragias nasales cesan instante, neamente por medio de una cataplasma de sus hojas contundidas con vinagre y a[)lica- da al scrolum: es también popular contra los callos, para cuyo uso se quila á las hojas su película poniéndolas después sobre ellos; disipan los dolores y destruyen poco á po- co las partes endurecidas; su zumo mez- clado á parle igual con el de hiedra y en el que se empapan hilas finas, colocadas so- bre los ojos de gallo y manteniéndolas me- dia hora, dícese es un tópico que los des- truye á las dos ó tres aplicaciones. Esplicacion di: la lámina. Dibujo de le planta cou las dimensiones que generalmente alcanzara escamita; b, c. pétalo cou un estambre. Gepí. SF.nuM. DC. Cáliz 5-partido, con los sé- palos aovados, generalmente hinchados y Ibliolados. Pétalos 5, por lo general patentes. Estambres en nú- mero doble de los pétalos, Escaraitas neetaríferas en- teras ó muy poco escotadas. Carpelos .'i.— Yerbas ó matas pequeñas de las reciones templadas de todo el globo, principalmente de Europa y Asia nentral, con tallos comunmente ramosos desde la kase; hojas alternas, alguna vez opuestas, carnosas, rollizas ó planas, cnterísimas, rara vez dentadas, y ílores en cima, Ijlanoas, purpúreas, azules ó amarillas. SEDUM AGÜE. L. Semperrioim niiniis vermicnlalumacre. C. Bauh. — Sediim parcnm acre flore lúteo. J. Bauh. — Tourn.— F0 del zumo de limón, es íilil en clcólico nefrí- tico y para espulsar los Ctilculos; mas ténga- se en cuenta, que su uso del.ie subordinar- se al estado de los órganos y que sería pe- ligroso cuando existiera irritación ó flegma- sía crónica de las vías urinarias. Diversos hechos dados á conocer en Ale- mania y Francia, parecen anunciar que ha sido administrada con éxito en algunos casos do epilepsia, pero en 0[)inion de muchos [iriictícos se puede llegar á idénticos resul- tados, con los demás purgantes y eméticos si oslan bien indicados como revulsivos, ¿no podremos creer otro tanto de el alcanzado en las intermitentesl Apesar de lo que dejamos consignado, merece fijarse la atención en su uso contra la epilepsia; Laubendcr, la ha empleado on polvo mezclada al azúcar, por mañana y lar- de, empezando por la dosis do 50 cent, au- mentada sucesivamente basta 1 gram. 25 cent, ó 1 gram. 50 centíg.; las primeras tomas determinan vómitos , cámaras abun- dantes y un malestar que fatiga á los pa- cientes; de dos casos de que dá cuenta on los Ann de méd. d' Altembourg. 1844, en el primero, cuyos accesos se repetían por semana, se retrasaron hasta un año; en el segundo después del uso íMSediim acre, du- * FAM1LI\ CR\SÜLÍCEAS. 43 raiito, tros racsos, dcsaparecitírou por coiu- plclo arladlos. Polors cita chico obscrva- ciuiios (le cpilfjisia y corea, en las que ad- niinislrado el polvo á la dosis do 40 á 50 códl.pordia ydiiraiilo algiiii lioin[)0, curó la dolencia á uno y rclrasó y debililó los acce- so-; á los otros. Fauvcrge en una memoria sobro la epilepsia, dá cuenta de cuatro casos de los que tres curaron con el uso de esta siempreviva, que databa, en uno de ocho y en otro de once arios; prescribía desde luego el polvo ó la dosis 1,20 gr. mas oca- sionando cólicos violentos una hora después de liabcrlo lomado, se vio en la precisión á asociarle al almidón y á la goma arábiga; bajo cuya forma los pacientes cjnlinuaron lomándole por espacio de mucbos meses sin aquel inconveniente; á su uso anadia el de la sangría, baños frios y una alimentación vegetal. Godier poco tiempo después, publi- có tres observaciones sobre su uso en la misma enfermedad, consiguiendo alivio solo en dos; en su administración siguió á Fan- verge. Esquirol, según reGercn Meiat y de Lens, empleó esta planta sin resultado en una docena de epiléptico?, á la dosis de 6 gr. diarios por dos ó tres meses; esta do- sis que no produjo mas que algunas náu- seas, hace sospechar á dichos prácticos que el medicamento no estarla bien preparado, lo cual según ellos acostumbra suceder en los hospitales, donde además las esperiencias no son continuadas; la falta de vómitos y por consiguiente de revulsión, parece causa su- ficiertte para que no correspondiese, y viene en apoyo de la opinión favorable emitida en su aplicación en la epilepsia, jiudiendo con- cluir con aquellos; 1.", que el SeJumacre es casi siempre útil contra dicha enfermedad; 2." que generalmente aleja ó disminuye sus accesos; 3." que algunos enfermos han cu- rado completamente. No menos interesante es en sus aplica- ciones al estcrior; habíala empleado fresca con éxito como tópico en el cáncer Quesnay, cuando Manjuet, de Naucy, vino á llamar nuevamente la atención de los prácticos, pu- blicando gran número de casos favorables de su uso, en el tratamieutode las afecciones cancerosas, llar/as gaitrf roñosas, úlceras de mal carácter ij tina; para combatirlas que, la con- tundía en un mortero y reducida á pasta la añadía un poco do aceite, haciendo una cata- plasma, que aplicaba por mañana y tarde á la parle afecta; en las úlceras ¡istulusas, em- pleaba en inyección, bien el zumo ó su coci miento. Otros muchos profesores como Hart- man, Doron d' Arl)0Í3, Tourniíi, Uobert y I'icrrot,Tournon y Yerney, aplauden también aquel en los mismos casos en que Marquet la utilizó y Ilévin la prescribe contundida en el noli me langere: Lombard da cuenta de tres casos de cáncer, en que le usó y produjo la curación, y Pühes quedó satisfecho en dos de úlceras cancerosas que trató con ellas; Tur- bes vio curar de una úlcera cancerosa en el labio, empleando el mismo medio; Huniva, dice, que los Piamonleses la usan con fre- cuencia en el tratamiento de las mismas, sien- do numerosos los l)uenos resultados; Roycr, profi^sor veterinario, la lia empleado durante veinte años, y ha conseguido resultados satis- factorios en las úlceras cancerosas de los perros y en el tratamiento de las rebeldes que siguen á la sarna húmeda y pertinaz. Alibert tuvo ocasión de observar su efec- to en el cáncer ulcerado del seno y en una úlcera cancerosa de la nariz ; por el pronto su aplicación se toleraba difícilmente, mas poco á poco el paciente se habituó áella; en el primer caso, la supuración se hizo menos fétida, las hemorragias que se repetían con frecuencia, cesaron inmediatamente y la llaga lomó el mejor aspecto; este medio se conti- nuó por un mes, pero el enfermo estenuado por el padecimiento, sucumbió; en el segun- do habían sido usados sin resultado ios cáus- ticos y otros remedios , las cataplasmas lie este sedum detergieron prontamente la úlcera ; los bordes que estaban abulta- dos, se desintlamaron y tomó toda ella buen color ; el tratamiento se siguió por mes y medio, hasla que el enfermo no qui- so que se continuara: «El resultado que hemos obtenido, dice Alibert, parece pro- bar que la siempreviva acre, está dotada de virtudes detersivas muy enérgicas.» Bajo es- te punto de vista la considera Caziu y no co- mo un específico contra e! cáncer ulcerado, si bien no tuvo ocasión de emplearla contra las úlceras cancerosas eu las que paracc ejercer una acción especial. También , ha si- do usado como resolutivo en los tumores del seno que quedan estacionarios hasta la müno[)ausia, habiendo adquirido un progre- so notable en esta época, una enferma se in- quietó y consultó al Dr. Debout; empleados diversos remedios nada se alcanzó, enton- ces recurrió á una cataplasma compuesla, cuya parlo activa era la planta en cuestión; desde las primeras aplicaciones los dolores interniílenies, de los que el tumor era el 4i \L«l M DE LA. 1LU«,V. asieiito, porilieron su l'i ecueiicia y aclividad; conliniiatloostii (ralainionlo por varios meses, su valúinori disminuyó poco ü poco, conclu- yondo por desaparecer. Cotilundida y apli- cada sol)re los luiaoros blancos iiidoleiUes, hidrarlrosis, inguri:;iUicioii('S linfálicasy f^laii- dulosas, lia [iroducido muchas veces buen efecto; en cuyos casos Cazin la mezcla á las hojas do acedera así como lo hace con las de aro cuya acción resoluliva es casi la misma. El éxito conseguido de su uso contra la lii'iu , por Marquet, os de tal naturaleza que merece llamar la atención de los prácti- cos; en 40 añosquediccla ha aplicado con- fundida sóbrela cabeza de los tinosos, jamás le ha faltado; es, añade, un cáustico suave que levanta y hace caer todas las costras, sin ocasionar dolor. Doron, parece curó tina, que se habia resistido á los demás me- dios empleados, usando la planta maphacada y mezclada á la manteca fundida. El uso de esta siempreviva, goza en algu- nos puntos de mucha voga popular para cu- rar los clavos y ojos de gallo; generalmente .se alterna con la siempreviva mayor, mas frecuentemente empleada, y se aplica en- tera después de despojarla de su película. La siempreviva acre tan común y tan abandonada, según dejamos espuesto es muy enérgica, debe fijar la atención de los profesores y principalmente, repetirse nuevos ensayos, puesto que se trata de combatir con ella enfermedades tan pertinaces y ter- ribles como la epilepsia, cáncer y tina. El Scduin alluun. L. muy atine á la des- crita goza de algunas propiedades médicas, si l)ien no es considerada coa la importan- cia de esta; suele usarse el acre por él lo que no debe ser así, una vez que la energía de aquella cslá reconocida, si bien su sustitu- ción tiene lugar en la preparación de al- gunos medicamentos magistrales dedicados en general al uso csterno, cual sucede con el ungüento populeón de la F. E. etc. Esplicacion de la lámina. Dibujo de toda la plan- ta de tamaño natural: a escama; b cubiertas flurales. FAM. SAXIFUAG.VCEAS. VENT. Arboles, arbustos ó yerbad de portu variado, atiues entre s! por sus caracteres mas importantes y propios d'! las montaña j mas elevadas de Europa y demás del írlobo, con liojas esparcidas, ú opuestas, ó vert.iciladas, sencillas, temadas, ó imparipinadas enterísimis, aserradas, ó lobadas, sin estípulas ó con ellas pero caducas, y flores dispuestas de diversas ma- neras. -Cáliz de 5. alguna vez do 3-7 sépalos masó me nos entrosoldados por la biisc cou tubo narcialmcnl^ adhcrentc al ovario ó libro y con limbo dentado ó lo- bado, las mas veces persistente. Pétalos tantos como sépalos y alternos con ellos; insertos en el tubo del cáliz, caedizos i'i persistentes, algunas voces sin ellos. Estambres insertos en el cáliz, en i^ual m'imero, ó doble cjue los ]>étalos, con filamentos alesnados y anteras aovadas 2-loeulare3. Ovario adherido al ion- do del cáliz, 2-locular y compuesto de 2-carpelo9 unidos entre sí que llevan las semillas en la margen. Fruto capsular 2-valve, rara vez 3-.")-valve, con las márgenes de las valvas mas ó menos entrantes y en- tonces 2-locular ósemibilocular, 6 apenas entrantes y en este caso 1-looulur; las valvas (luo se abren do la base al ápice sin separarse los estilos, ó del ápice á la base con separación de aquellos. Semillas nume- rosas pequeñas, con albumen carnoso; embrión rolli- zo cou cotiledones cortos y rejo diriaido hacia el lilo. Propiedades. De escasa virtud medicinal, alguna ha gozado de osoesiva reputación entre el vuIm, acaso nacida do su nombre que solo indica su habi- tación mas frecuente, sobre las rocas de las monta- ñas. Algunas son algo aetringentes. Comprende ol géneros con unas 50S es- pecies que DC. ha repirtido en las siguien- tes tribus: Escalonicas, Cunonieas, Baue- reas, llidrangeas y Saxifrageas. TRIBU.— Saxifrageas. R. Ba. Flores en racimo ó panoja, rara vez solitarias, pero todas fértiles— Yerb.is con hojas alternas, algu- na vez opuestas y sin estípulas. GErt. bAXiFP.AijA. L. Cáliz ganiosépalo, mas ó me- nos cndido en 5 lóbulos, adherontes ó libres. Corola do .') ¡K'talos, rara vez irregular, pétalos enteros con uñas cortas. Estambre 10. Estilos 2. Caja 2-locular, 2i-ostre, libre ó adherente al cáliz. Semillas inlini- tas, arrugadas ú lisas, dispuestas en muchas series. — Yerbas perennes ó anuas de las i-egioues témplalas y íi'ias del hemisferio boreal; principalmente alpinas, generalmente polimorfas, con hojas i-adicales por lo común cu rosetas, las del tallo alternas y alguna vex opuestas, con la base de los peciolos casi siempre en- sanchada y flores apauojadas corimbosas ó solitarias I>or .aborto. Si;i'. DAcrvLoiDES. Tavscii. Cáliz gamosépalo, que envuelve y adhiere al ovario, persistente y dcreaho. Sc- millasarruíjadas. — Hojas alternas verdes, herbáceas, planas, enteras ó lobadas, con la margen no cartilagi- nosa, ni tampoco punteadas. saxífraga GRANULATA. L. Saxífraga rotundi folia alba, C. Bauh. — Tourn.- — Sasifrafja alba, radico granulosa. J, Bauh. — Saxífraga alba off. — Decaud. Digyn. L. ^aclfra¡)a, — íaxifrana blanca, — íarifraya gra- nujienta, — yerba contra la ¡litdra. |Esp. Saxifragia branca. 'Port. Saxifrage, — saxifrage Manche — saxifra- gc granulée. — sanicle de wtntagne. — casse-pierre, — pcTce-pierre. Franc. Tlic Saxifrage planl, — moi \L»l'M di: L\ 1'L0U\. neas y Coriaiulioíis. lisia división iiiuy ics pelablc y atliuisil)Io hajo el punto do vista Ijotí'inico ó liija del estudio mas delicado y proiiiiHlo que desearse puede, no es muy coiivenienle euando como ;i nosotros toca es- tudiar de las umbeladas, sus esp^icies medi- cinales; en electo, sei^un olla se alt'jaii unas de o'ras y en iliversas tribus ó subórdenes géneros que parecen tener relaciones muy intimas, así pues, los géneros, Cicuta, .I'Jllin- su, y Cuninin (]ue tienen por tipo la Cicuta vi- rosa, la Cicuta pcqucria y la Cicuta ¡/raiide, están colocados, el primero en las Amini- neas, el segmido en lasSeselineas y el tercero en las lísmirneas, de los cuales los dos pri- meros pertenecen al suborden Orlliosper- meas y el último al Campylo.-.permas, lo cual á nuestro juicio y según Richard, tiene gra- ves inconvenientes; por esto el citado botá- nico y en lo cual le seguiremos cual lo lie- mos liccho en otras ocasiones, ado|)la la clasificación de Sprengel, si bien mas an- tigua, mas conforme con nuestro modo de ver, y en la que se agrupan los géneros en tribus, tomando solo ¡lor base, la forma ge- neral de los frutos, sin cuidarse de sus eos* tillas y vallecitos, de los que solo hecha ma- no para constituir aquellos. TRIBU I.— PlMPINELEAS. SpR. Frutes ovoideos ó alargados, ordinariamente es- triados ó con costillas longitudinales. — Plantas anuas ó vivaces. Gen. Pimpinella. L. J. Cáliz con limbo borrado. Pétalos casi iguales cordiformes. Frutos desnudos, ovoideos, oblongos, estriados. Mericarpios con 5 cos- tillas, liliformes iguales, las laterales situadas en la margen. Vallecitos con infinitas fajas. Carpoforo li- bre 2-lido. Semillas globoso-oonvexas casi planas por delante. — Yerbas comunmente de Eui'opa central y de la región mediterránea, con hojas radicales piua- do-cortadas y los sej^mcntos redondeados, dentados, rarísima vez indivisos, las del tallo mas moñuda- mente cortadas, umbelas y umbelillas inlinitamcule radiadas, sin involucro y flores blancas ó rosadas. Six. Tuaí;oski.inum, T. Frutos ia7npiños. /laicw pc- rennct. PIMPINELLA saxífraga . L. l^iiDpinell i ininor. C. IJauli. — Fracfose- tiiiam iniíius. Tourn. — Peland. Digyn. L. Saxifraya menor. Esp. Pimpinella branca. Port. Boucage,~pclií boucage. Fraac. Commonbtirnet sa.ri- früge. Ing. Desc. Hojaí radicales pinado-cortadas, con los segmentos dentados ó casi hendidos, redondeados en su ámbito; frutos lampiños. Fl. Julio. En sitios mon- tuosos de varias partes de España como Mousorrat, etc. Preeeuta alguna variedad. Parles usadas. Li raiz y las beniillas. llccoluccion. La raiz en otoño y las semillaa cu tu completa madurez. Propií'dadcs y nociones quimicas. Esta planta tie- ne olor l'icrtc y sabor cálido, estimulante y acre, es- tando su raiz particularmente impregnada de un aceito volátil nuiy activo. Tanto esta como las se millas son oloro.5:u y espitantes y las partes activas de este vi!s;ctal, disolviendo el agua, vino y alcohol sus principios inmediatos. PUEPAUACIONES EAiniACEUTICAS V DOSIS. .\ i'r. iNrEKiOK. Cocimiento v infusión, ii'i áfiOgram. por kil. de agua. Es'ranlo. (1 por .5 de alcohol ó (i de agua) 4 á (i gr. en ])(ldora3 ó poción. Tintura. (.5 sobre 25 de alcohol), 2 á 1(1 gram. en poción. A EL EXTERIOR. Cocimicnto ó infusión, c. 8. para lociones, inyecciones y gargarismos. La raiz do saxífraga blanca es cscilanle y se usa muy rara vez. Como béquica, se ein[ilca en los catarros pulmonales crónicos, inrjurgilacionc.s de las visceras abdominales, anginaatónica, y Stalil, Buchnery Cartiicuser la elogiaronmuclio.Susvirtudes litontrípticas fueron exageradas, hasta el punto de creer- la capaz de disolver los cálculos: sin duda por haber sido tan elogiada, el que hoy esté casi en olvido, y sin embargo, según Cazin, merece ser colocada entre los vegetales tó- nicos y febrífugos. Schrajder y Bossechius, la preconizaron como sudoriOca y apropiada para espulsar los restos del mercurio repar- tido en los humores, después de vn trala- míento anli venéreo, propiedad qv.i no ha sido suficientemente confirmada por laespe- riencia. Por otros ha sido considerado como diurético y escitante el cocimiento de la raiz, la que también se ha empleado como masti- catorio. La Saxífraga blanca mayor (P. mag- na L.) fué empleada de igual modo que la descrita y contiene un aceite esencial muy fuerte de color azul, asi como su agua des- tilada. £• ¡ilii'acinn de la lámina. Las partes dibujadas tienen las dimensiones que ordinariamente alcanzan y las que varían mucho; o flor; b fruto, Gen. OEiNANTiiE. Lamk. Cáliz con limbo 5-denta do, persistente, que abulta un poco después de la florescencia. Pétalos trasovados, escotados con una lacinia que se abre hacia dentro. Estilo cónico. Fru- to cilindrico-aovado. coronado por los estilos largos y erguidos. Mericarpios con 5 costillas un poco con- vexas, obtusas, las laterales situadas en la margen un poco mai anchas. Vallecitos 1-fajados. Carpoforo no separable. — Yerbas del hemisferio boreal del anti- guo continente, comunmente acuáticas , lampiñas; umbelas compuestas ; involucro variable, muulias voces sin él; iuvolucrillos iniinito-filos; flores blap- cíís con larsoa peiHcclos y m.iaculinfis por aborto ou el radio de la umliclita, sentadas ó con pediceloB cor- tos y^ermat'roditas en el disco do la misma. OEXANTIIE CKOCATA. L' (fíiiniillte clurreiilnilli fuliis: C. Bauli. — CIEnmxhe aiieco viroso, cictild' facic Lobeliu. —.1. Ratih.— Peliind. Di-. L. Enanto azafranado. Esp Ol'nanió acafroado. Port. OEnanlhc, — aenanthc safrancí'. — pensacre, — auanthn á fcuilh's de porsil. ITrano. W'alcr-dropioorl — wnanle so- ffronlikc. Ing. Desc. Uaiz con tubérculos alargados rnsiformes, pn hacecillo" tallo i-amoso, cilindrico, ¡rrueso, acana- lado, lleno de un jugo amarillento; hqias inferiores grandes, pecioladas tripinadas. hojuelas ovalos-cu- neiformcs, profundamento hendidas en su vértice; involucro-multitilo; frutos cilíndrico-oblongo estria- dos, mas largos (jue el pedúnculo propio de la llor. Fl. Julio, Agosto. Se encuentra en lAs praderas liú- medas del Escorial (Colmeiro) 3' otras partes de Es- paña. Parles usadas. Toda la planta. Recolección. Es de importancia no confundirla con el felandrio, á la que se asemeja mucho; seme- jante error podria ocasionar graves consecuencias; su zumo amarillouto bastará para distinguirla: las hojas so han confundido algunas veces con las del peregil y otrjs plantas á que se parecen bastante , y su raiz con las del nabo. Propiedades y jioci'oncs químicas. La raíz es olo- rosa y su sabor es dulzaino, lo que engaña á los que las gustan; el jugo latesconte que corre de sus diver- sas partes cuando se las hiendo, adquiere color ama- rillo oscuro cuando se le pone al aire; su presencia nos manifiesta desde luego sus propiedades deleté- reas. Comierais y Pihan-Dufailly han publicado el análisis de la raiz. Su zumo amarillo, aromático y viroso tiene olor semejante al de zanahoria; debe manejarse con precaución; un hombre encargado de rasurarla para sometarla al análiais se le irrita- ron las manos y los brazos, produciéndole dolores lancinantes, erupción urticosa, abultamiento de la cara, fieljre etc. qiio duraron quince dias y exi- gieron la aplicación de sanguijuelas , el uso de lo- emolientesetc. Entre sus principales elementos cons tiene; Resina abundante , Aceite volátil en abun- dancia también ; Aceite concreto ; Goma, Manita, mucha Fécula, Cora y Sales etc. Debe creerse que es la resina la que produce los accidentes que se ob- servan después de la ingestión de esta planta. Esto vegetal es uno de los venenos mas peligrosos para el lionibre y los anima- les; un pedazo de la raiz del taniailo de una avellana, puede ocasionar la muerte entina ó dos horas; sus hojas comidas en ensalada y cambiadas por las de peregil y apio, han causado también la muerte en poco tiem- po: 50 centigramos de resina obtenida en el análisis de Cormerais y Pilian-Dufailly, dados á un conejo le pusieron mal durante ált horas sin hacerle perecer; GO cenlíg. hi- cieron vomitar á un perro, produciéndolo deyecciones, ansiedad inespücable, pero FAMILIA UMREIAD.VS. ''' resistió Á tal prin'ba; 90 gram. de aíjua destilada de su rai/.,no ocasionaron acciden- te alí;uno á otro conejo: su linlura alcohóli- ca esplendida sobre el culis, pero qiiilada al cabo de media hora, produjo rabicundez, prurito incómodo, eruprion, etc. Los autores citan ntmicrosos c.tíos de envenenamientos causarlos por esta planta, en Francia, Córcega, Inglaterra, Holanda, Flandes etc. sus síntomas son los siguien- tes; dolor vivo en la garganta, estómago y epigastrio; n;'itiscas, csftierzos para vomitar, deyecciones abimdanles, bocanadas de ca- lor á la cabeza, dilatación de la pupila, vérti- gos, pulso fuerte, l'recuenle, regular, algu- nas veces poqueilo é irregular, desvaneci- mienlo, delirio, pérdida del conocimiento, somnolencia y convulsiones; constricción de las mandíbulas, manchas rosíiceas irregu- lares en el rostro , pecho y brazos; mu- chas veces sobreviene la muerte A la hora ó á las dos. (Rochard y Dtmal.) La reacción de este veneno, es análoga á la de las plan- tas narcólico-acrcs en general y en parti- cular á la de la cicuta, pero es mas ititensa y mas frecuentemente mortal. La inspección cadavérica ofrece rubicundez muchas ve- veces pardusca, manchas negras sobre la mucosa del estómago, los vasos arteriales y venosos llenos de sangre negra y flui- dificada, las partes genitales violadas. Ha- cer vomitar lo mas pronto posible el vene- no y por los medios menos irritantes, es la primera indicación que debe llenarse, con- cluyendo con el tratamiento del producido por la cicuta. Su aplicación al eslerior puedo producir también intoxicaciones, cítanse varios casos acontecidos á diversos sugetos que se fro- taron con ella para curarse la sarna; de cinco que tuvieron tan desgraciada ocur- rencia, murieron dos. Los antiguos usaban su (lEnanthe contra la los, relencion de orina y oirás afecciones de la vejiga y como propia para facilitar el parto y la espulsion de las secumlinas. Te- niendo esto en cuenta y no la espericn- cia, algunos modernos han considerado el OEnanlhe crocata como útil en determinadas dolencias, ¿más es el mismo qne el de aque- llos? según le describe Plinio, y á juicio de Loiseleur-Deslonchamps y Marquis parece que no; su actividad exige mucha circuns- pección en su uso.» Se lee en las Oliscrca. cioiii's sobre la Física, que un sugeto ataca- do de lepra y que le hablan recomendado 48 ALRl'.M ni: \A FLOIVV el ¿amo do berrazu {Sium lalifoliumL.) (ümó c\(\títJt!ii(iiil¡H; crocata, Siifriondo accidentes viólenlos, ;'i posar ilo los que persistió en su uso, curando por i'iilirao de la enterniedad, que so Labia resistido .'i los domas medios cn:pleadüs eonlra ella. Seria un tesoro sc- meianto descubrimieiilo si nuevas esperien- cias conllrmasen este hecho, pudiendo en- sayarse en las localidades donde aun exis- ten roslos do la que trajeron los cruzados y que se estendió casi por lotia Francia. Ten- paso en cuenta que no debe aduiinislrar.-o sino ci pc(|uerias dosis, ¡lorquo Vatson vio sucumbir á un individuo que lomó tan solo media cucharada de aquel; no debe pasarse en un principio de 20 ó 30 £,'olas por dia en muchas veces y en liijuido apropiado; fallan aun dalos acerca do los limites en que deben compri-.ndeisc sus dosis. Se lee en el Jimnial de Phdrmacic [Ahr'ú ác i8'¿2), una observación curiosa de envenenamienlo oca- sionado por la raiz de csla planta. Tres hom- Ijresdc mar en los alrededores do Lorienl, comieron las raices de esta pkmla, por confundirlas sinduda con \nsáe\ Buniumbiit- liocantanum L. que son muy gratas de comer; poco tiempo después sintieron en la boca y garganta inllamacion y dolor vivo al epigas- trio; bebieron agua en abundancia en una fuenle, lo cual aumentó todos los acciden- tes y facilitó la absorción de su zumo; uno do los (ros que habia comido mayor canti- dad, murió en agonía inesplicable, cuatro horas después de lan funesto refrigerio, á pesar del emético y de los anliespasmódicos que se le administraron inmediatamente; los otros dos se restablecieron pasado bás- tanle tiempo; Godefroy que recogió y dio á luz esta observación, aiíade, que en el Loire-biferior, usan la raiz raspada como re- medio vulgar contra las hemorroides,, re- medio que í\ no dudarlo es mas perjudicial que útil. El OEnanihe fistulosa, L. comparte con la precedente sus propiedades deletéreas y sin embargo en el genero se encuenlran es- pecies como el óiE*. pimpinelloides . L. y el ÜE. peuceilanifolia L. que tienen sus raices comestibles, do las que las prim.cras hasta se venden en Anger en la plaza pública; mas su semejanza con las déla planta dibu- jada y de la /istiilosa, debe hacer desistir á lodos de emplearla para lal uso. Esplicacion de la lámina. La p.irtc tlibujada tie- ne próximamente la niiUid de su famaüo ni»tural: a raiz casi del tamaño nuc alcanza por lo general; 6 /lor; c t'ruli). OE.\.\NTHE l'IIKLLA.NDRir.M. DC. PHELAN- DIUUM AQUATICUM. L. acularía paliisliis leiniifolid. C. Bauli. — Millcfuliiiiii aquaikum. Mallh. — Plicllan- ilrinm doúovn' Tourn. — Cicnlaria palim- trix. Lob. — Ffvniciiliim a'juatium.off. — l'ent. Dig. L. I'dandrio aruálico, — hinojo ó cicuta acuáticos. E>p. Plicllandriü aqualico. Port. Pliellandrc. — feno- ttil d'rau, — fcnoiiil aqualique, — ci¡¡uc fhellandrc, — ciguc aqualique, — miUrfcuille aquatiquc, — millcfcuille (i fcuillcsdc coriandrc, — pcrsil des fotts,— (enanillo pke- llandie, l'rane. Vcetsaat. — pfcrdesaamcn, — Wasscf- jtni-hel. Al. Fine Icaved, — commun water hemlock. Ing. WiiidfennikeL Dan. ]\'alcikervcl. Ilol. Fclandro. It. l\o¡wr wodny, — krmzijkamicn zicle. Pol. Stmkra. Su. Df.sc. Fibras de la raiz delgadas, amanojado-vcr- ticiladns; tallo fistuloso, asurcado, conrnmos despar- ramados, liojas 2-;!-pinado-cortadascoa lóbulos aova- dos, desparramados, hendidos; umbelas opuestas á las liojas, oon pedúncvilos cortos y sin involucro; frutos olíliinc'os, estriados, un poco mas cortos que el pedi- celo. Fl. .lunio, .lulio. En sitios pantanosos, junto á lai'uente de la Teja en Madrid (Cut. y del Amo), la- gunas de Cxuadaira (.limencz.) Parles usadas. Lus frutos, raiz y la planta. Recolección. Se recolectan las hojas como las de cicuta, lao que son muy poco usadas asi como la raiz; los frutos en su madurez; á causa del aceite volátil que contienen deben reponerse en parage seco y en vasijas bien tapadas. Propiedades i/ nociones quimicas. Los frutos de fe- landrio tienen olor iüertc aromático, poco agradable y sabor acre, llutet. hijo, farmacéutico en Lyon, ha ejtraido de ellos un producto, que considera su prin- cipio activo y le denomina felandrina; para su obten- ción, siguió el procedimiento que se emplea para ob- tener la conicina; es oleaginoso, neutro, de olor fuerte, nauseabundo y ligeramente etíreo; mas lige- ro que el agua en la que es un poco soluble, por completo en el alcohol, éter y grasas, menos en los aceites fijos y volátiles. El felandrio es muy activo. rRF.rAnArioNKs farmacéuticas y dosis. Al inteiuor. Infusión, de 20 á GO gram. por kil. de agua hirviendo. Tintura (1 sobre G de alcohol á 2G.°), de 2 á ,') gram. en poción. Polvo de los frutos, de 1 á 8 gram. en pildoras ó electuario. Jarabe, t'iO gram. por 300 de agua hirviendo de xawcy-rhraut, tan útil romo provisión do boca en los v'iajes marítimos. Los ingleses las usan en la pateteria, y conütura.s y hacen licores con ellas, como el llamado aceite de Venus etc. Recubiertos de azúuar, los confiteros hacen grajeas para los posírcs; los cocineros sazonan con ellas los alimentos quo producen flatuosidades. En cl Norte so come la raiz, convenientemente moditicada por el cultivo, asi como la de zanahoria. PBEPAKACIOSES FAnMACEUTlCAS V DOSIS. A EL iNTr.niou. Infusión (semillas) 4 gram. por kil. de agua. Agua destilada, (1 por 4 de agua) de 50 á 100 gram. en poción, como vehículo etc. Aceite esencial, 5 á 15 gotas en poción. Tintura, (t por 12 de alcohol) de 2 á 15 gram. en poción. Polvo, SO cent, á 2 gram. en pildoras, bolos, ó en vehículo acuoso etc. A EL exterior: c. s. para embrocaciones, friccio- nes etc. Las simientes de alcaravea poseen poco mas ó menos las propiedades del anís. Em- pléaselas con ventaja en la debilidad de las vias digestivas, cardialfjía y cólicos ventosos, si son producidos por atonía, pues cuando lo son por irritación ílegmásica no hacen mas que aumentar el mal; también han sido em- pleadas como antihelmíntico y emenagogo; adminístrase en el último caso cl aceite esen- cial on poción y el que se mezcla al de al- mendras dulces» para embrocaciones al vientre, en losdolores nerviosos ú rentosos del intestino, mas especialmente en los niños; pero no se hará sin peligro, dice Bédor, el introducirle en los oidos , como Ío indica Vogel con el objeto de hacer que desapa- rezca la sordera. Administrada en lavativas se usa la raiz unida con la semilla. Wauters ha propuesto la alcaravea como idónea pa- ra sustituir los cominos, Esplicacion dría lámina. De esta planta que cre- ce hasta la altura de 30 A fiO cent, la raiz y el ramo con las (lores que representa la lámina tienen sus dimensiones ordinarias; a flor; 6 estambre; c fruto partido á través; dmericarpio aislado; e fruto madu- ro; todas estas partes estañ aumentadas. TRIBU II.— AMMiifiEAS. Spr. Involucro vario. *Fruto aovado-oblougo, com- primido. Costillas lUiformes, ss 4LBÜM DE LA. FLORA. (tkn. Am.mi. L. Cilliziioii liiubu boiTiido. Pítalos trnsova(lo3, cscotado-bilol«>scoii una lacinita dobla- da liiíoia adentro y lus lóbulos desiguales, los exte- riores oomuiiniontc inajoros. Fruto lateralmente comprimido, aovado-oblongo. Mericarpios con .') cos- tilhi» filironnos iguales, las laterales situadas en la margen. Vallccitos l-lajados. Carpoforo libre, 2-par- lido, semilla rollizo-convexa casi "plana por delante. — Yerbas de Kuropa central y do la región mcditcr- Tánoa. con linjas pinado -cortadas 6 muUipartidas; umbelas compuestas, iiiulti-radiadas; involucros de muclm.'i hojuelas l-i-ñdas ó ipinatilidas ; involucrillos de muchas hojuelas indivisas. AMMI MAJÜS. L. Ámmi inajits. C. B. Pin. — Tourn. — Ain- mi vulgare. Dod. — Ammi vertnn vel Ammi vulgare, off. Peni. Dig. L. Aiiitos. Esp, Ammcos bastardo, — ammi, — ammio maior ou vulgar. Port. L' Ammi. Frauc. lioyal cum- min, — bishop s'wced. Ing. Desc. Tallo lampiño; hojas pinadu-cortadas en ló- bulos con la margen cartilaginosa y con aserraduras agudas, los de las inferiores lanceoladas y los de las superiores multifidos, lineares. Fl. Junio, Julio. Se encuentra ftn la inmediación de Barcelona, Aranjuez, liiv.as etc. Partes usadas. Los frutos. Recolección. En su madurez. Propiedades y nociones químicas. Estos frutos tie- nen sabor algo acre y aromático. Como los frutos de diversas plantas do las Umbeladas, los ámeos son tenidos como carminativos y estimulantes, y formaban parte de las cuatro simientes cálidas menores . Mas su principal uso fue para sustituir al Ammi de Candía, Ammi veícrum off. (Sisan ammi. L.), simientes amargas que eran re- putadas de estomáticas y carminativas y recomendadas por Mattliiolo y Freitagius contra la esterilidad de las mujeres; Si- món Pauli dice haber confirmado la opi- nión de lyiatthioio y asr'gura además , que son efigaccs contra \as flore.'í blancas; es ra- ro en el comercio, siendo e! mas comim el de la especie dibujada, aunque algunas ve- ces vienea mezclados. Esplicacion de la lámina. La parte dibujada de esta umbelada que crece á la altura de uno á dos pies, tiene aproximadamente su tamaño natural; a fruto aumentado; b el mismo aumentado también po- ro considerablemeule y partido á travís; c mcricar- pio; f! formación de este. Gen. Sium. Koc. Cí'iHü con limbo .j-dentado, al- guna vez borrado. P«'talos, trasovados, escotados, con uua lacinita doblada hacia adentro. Fruto latc- r.ilmcnte comprimido ú contraído, casi didimo, co- ronado por el cstilopodio y estilos. Mericarpios con costillas iguales; filiformes y un poco obtusas. Valle- citos y juntura multi-fajados. Carpoforo 2-partido y sus ramas ixigadas iV los mericarpios. Estilopodio en- tumecido o como almohadillado , deprimido en el borde. Semilla casi rolliza.— Yerlias do las regiones templadas del hemisfi'rio bor; al, comunmente acuá- ticas, con hojas pinado-oortadas; involucro infinito- fdo, rara vez casi 1-lilo ; involucrillos multifilos y flores blancas. Srr. Br.ni'LA. Koc. Costillas laterales situadas un poco antes de la márfien; semilla perfectamente rolliza en .vu sección transversal y con el pericarpio intima- mente unido á ella. SIÜM ANGUSTIFOLIUM. L. Sitim, sive apium palustre, foliis oblon- fjis. Bauli. — Tourn. — Bernia of/icinarum. Ch.— Pent. Dig. L. fíerrera,— terraza. Esp. Cenoura aquutica bran- ca. Port. Berlc,—ache d'eau. Franc. Narrow-kaved water-varsncp. lug. Desc Kaiz fibrosa con renuevos desde su cuello, tallo apenas estriado: hojas pinado-eortadas, con los iegmentos aovados desigual y gruesamente aserrados; umbelas pedunculadas opuestas á las hojas y termi- nales; involucro de muchas hojuelas foliáceas un poco piuatilidas, Fl. Junio y Julio. Común en los fosos, arroyuelos y sitios encharcados. Esta Berrera tiene casi las mismas vir- tudes que el apio, de aqui el que en Francia se la designe con el nombre de Apio de agua. Su zumo y cocimiento empleados en otros tiempos y hoy en olvido, fueron elo- giados como antiescorbíiticos, febiífugos, aperitivos, diuréticos, omenagagos etc. Sus semillas de olor aromático y .sabor picante, son mas activas que aquellos. Cazin manda comer las hojas cu ensala- da en el escorbuto, caquexia paludiana é infiltraciones serosas; y ha prescrito tam- bién su zumo, como el de berros y beca- bunga y con el de las que se puede mezclar; cual ellas es mas activa fresca, perdiendo por la decocción In mayor parte de sus pro- piedades; tiene según dicho práctico virtudes reales, como estimulante y diurética , prin- cipalmente en los sugotos debilitados por infjurgitaciones abdominales atónicas, á con- secuencia de intermitentes ; en este caso añade, la he asociado con ventaja los zumos de achicorias, perifollo, fumaria etc. (^011 el mismo nombre vulgar de Berrera, son conocidas también en España, otras dos especies que crecen generalmente en los mismos sitios que ello, á las que se asignan idénticas propiedades médicas; estas son el S. hiiifoliimi. L. Ilelosciadium nodiflorum. Koc. siendo esta última venenosa toda ella FAMILIA UMBELADAS. y muy fácil de confundir antes do la flores- cencia con los Rorros , cambio que ospoiie i\ fatales consecuencias y que debo procu- rar evitarse. La raíz de la primera y de la descrita son tenidas también como vene- nosas. Esplkacion de la lámina. De esta i>laiita fine crcco li la altura de cuatro ñ ocho déciiu. representa la lámina un ramo y hoja radical con las dimensio- nes que alcanzan ordinariamente: o llor; 6 formación del fruto; d fruto desarrollado y aumentado eu sus proporciones. Gen. Levisticum. Koc. Cáliz con limbo borrado. Petalos encorvados, casi redondos, enteros y con la lacinita corta. Fruto comprimido por el dorso, '2-ala- do por ambos lados y con mericarpios como entre- abiertos liácia la miirgcu. Mericarpios con 5-costillas aladas, siendo la de ías laterales doble mas ancha. Vallecitos l-fajados. Juntura de 2- l-fajas. Carpel'oro 2-p.artido. Semilla convexa, casi plana por delante. — Yerba de las montañas de Europ.a, perenne, lampi- ña, lisa, con tallo rollizo; hoj.as ternado-deoompues- tas y los segmentos trasov.ado-cuneiforme?, liondido- dentados, un poco coriáceos; involucro 6 involucri- llos multi-üdos y flores amarillas. LEVISTICUM OFFICINALE. KOC. LIGUSTI- CUM LEVISTICUJM. L. Lígusticum mdrjare. Bauli. — Lemstkmn vulgare. Moriss, — Angdica leiñsticnm. All. — Hipposplinum. Matth. ■ — Apiíim monlannm vel liijuslicum el lemticum off. — Peni. Dig. L. Lcvistko, — ligúshco. Fsp. AíV/ús/íco. Port. Livcche, — livechc commune, — ackc de monlagne, — pcrsil de montaqnf, — angelii/ueáfcuillesd- achc, — seseli. Franc. Badcl^rnut, — liebstwckel. Al. Lovagc. Ing. Lovstilk, — /o6.'!íik. Dan. Lavashruit. Hol. LivisHco. It. Lakot- nego ziele. Pol. LibbsUiicc. Su. Desc. Los caracteres espres.ados eu el género. Fl, Julio y Agosto. Se encuentra en los Pirineos y otras montañas de España. Partes usadas. La raiz y los seminoides. Recolección. No e.^ige cuidado alguno particular. Según Guibourt y otros autores franceser!, es la que se vende eu Francia por la Raiz de apio. La de li- gústico es gruesa, negruzca por fuera, blanca inte- riormente; cuando seca es del grueso del pulgar pró- xiaomente, presentando muchas veces en su parte superior y á distancia de 3 á ."> centímetros, dilatacio- nes debidas á los nuevos cuellos radicales que se forman anualmente; en su interior es amarillenta y esponjosa. Propiedades y nociones químicas. Esta raiz tiene sabor acre aromático algo azucarado; olor fuerte y agradable parecido al de angélica. Contiene en abundaneia un zumo amarillo gomo-resinoso análo- go al opoponáco. PREI'.UiACI0NE3 FARMACIÍUTICAS Y DOSIS. _A EL iNTEniOR. infusión ó cocimiento de las raices, 1.5 á 20 gram. por Kil. de agua. 53 Kil. de Infusión de las simientes. S li 1,5 gram. agua. Estrado, 2 á 4 gram. en poción. Tintura, 2 á t gram. en poción. Polvo de las simientes, I ii 2 gr. El ligústico se le considera y parece que posee las mismas propiedades que la angé- lica é imperatoria. Tanto la raiz como sus- frutos, escilan las vias digestivas y el apa- rato uterino, lo que explica los buenos efec- tos que obtuvo Gilibort en el histerismo con astenia, en la amenorrea y la clorosis. P. Forcsliis, le liabia ya indicado como un po- deroso omonagogo, apropiailo para hacer que reaparezca la regla, así como ¡¡ara es- pulsar el feto muerto y la placenta reteni- da eu la matriz; prcscribia el zumo en vino del Rhiii y en invierno usaba la simiente contundida y hervida moderadamente ea el mismo vino. La raiz administrada en polvo á peque- ñas cucharadas, inlcr[)uesta en vino ó cer- veza y por dos ó tres veces al dia, reanima, según Roques, las funciones uterinas y resta- blece el curso del menstruo. «El Levístico, dice Loiseleur-DesIoncham[)s, pasa por car- mieativo, estomálico y cmenagogo y era recomendado enotros tiempos, en las diges- tiones difíciles, siempre que el estómago ten- ga necesidad de ser entonado; se le creyó por bastante tiempo un especiiJco contra la hipocondría; sus hojas fueron elogiadas pres- critas al interior, como escelentes para resta .blecer la evacuación menstrual suprimida; mas hoy sin razón alguna, no se hace uso de esta planta... Se asegura que sus hojas mezcladas al forrage, curan hi los de los animales.» Horstius tenia por un buen re- medio contra los sabañones, las lociones con un cocimiento preparado con el ligústico y rábano. Verdaderamente no merece el li- gíistico el olvido en que está; Merat y de Lens se espresan en este sentido al ocupar- se do 61: «Es poco usado hoy auntjue una de las Umbeladas mas activas y fáciles de adquirir. » Puede muy bien sustituir á mu- chas sustancias aromáticas que vienen de países lejanos. Esplicacion d* la lámina. El ligústico crece á la altura de dos metros préj-^cimamente; en el dibujo es • tá reducido considerablomeute, siendo las hojas, llo- res y frutos de las dimcn.tionea que tienen ])or lo ge- neral: a frutos aumentados. ÁLBUM DE LA FLÜUA. TlílBr 111.— CicuTAKiAS. Uini. Frutos globulosos /> dtdlinos quo presentan costi- lliis simples ó acanaladas; pétalos blancos. Ge.n. Coxii'M. L. Cáliz con iiníbu l)orra'lo. IV-talos acorazonados al rcvcs, un poco escotados y la laci- nia muy corta doblada liáoia dentro. Fruto aovado, latcrnimouti' comprimido. Moricarpios con costillas un poco salientes, ondeado-i'cstonada.s , iguales , las laterales situadas en las márgenes. Vnlfccitos con muchas estrias y sin lajas. Carpoforo 2-fido en el ápi- ce. Semilla con un sui'oo profundo y estrecho en la cara anterior y por lo tanto como aoblada sobre sí misma. — Yorba virosa, bienal , de Europa y A,«ia templada, introducida en América, con tallo rollizo, ramoso, manchado, hojas decompuestas; involucro 6 involucrillos 3-.")-lido3, y flores blancas todas fórtiles. GONIUM MACULATUM. L. Ckula major. Bauh. — Touru. — Cicula major vulgaris. Clus. — Cicuta uff. — Peni, Die. L. Cicuta, —cicuta maijor. Esp. Cegudc, — cicuta ordi- naria ou terrestre, — cicula maior, — ansarinliamalha- da. Port. Cigue, — grande rigiic. — cii/uc commune, — ci- ijuc tachcléc. — cigue officinate. Frane. Erschierling, — gellccklerschierling. Al. Hcmlock. Ing. Sucaruin, — scio- caram. Ar. Skaraii/dc. Dan. Apctnfi.^E^. DolMiervel,— seherling. llol. Cicuta muygiorc. It. Sminia welz. Pol. Boligolow pianistoi. Kus. Sproklig odort. Su. Desc. Planta con tallo rollizo, estriado; fistuloso y con manchas purpúreas en la base, muy ramoso en lo alto; hojas blandas y delgadas, oscu/b-relncientes, bipinado-divididas coa segmentos ovales, agudos, hendidos; umbel.as terminales, multiradiadas. Fl. Mayo, Junio. Comum'simo en parajes frescos. Partes usadas. Hojas y frutos. Recolección.. Se recolecta ordinariamente en Ma- yo y .Junio, ante de cjac pase su lloraciou. Los fru- tos en su completa madurez; siempre que es posible, la planta se emplea verde; si se ha de desecar bien, de- be hacerse en la estufa y al abrigo de la luz, peí'- diendo bastante de su peso, sin que pierda su olor. A medida que partimos del medio dia, su actividad es cada vez menor y llega á ser casi inerte en las co- marcas del Norte. Generalmente se confundo con otras muchas plantas como el perifollo, chirivia etc. fijando un poco la atención se distingue bien de to- das, aun después de seca. Los frutos deben renov.arse cada año y conser- varse después de bien desecados en vasos perfecta- mente cerrados. Proviedades y nociones auimicas. La cicuta, cuan- do se la frota entre los dedos exhala olor fétido mos- cado ó de cobre, que se ha comparado á la orina de gato por unos y por otros á el Je ratones. Según Brandes, contiene una sustancia particu- lar alcaloidea que denomina cicuHna, aceite oloroso, albúmina, resina, materia colorante y sales. El éter y alcohol disuelven sus principios activos. Geiger y Giesccke aislaron el principio alcalino, y le dieron el nombre de coneina <> conina que Ber- zelius cambió en el de conictna: después ha sido es tudi.ylo por Hcnry, Boutron y Christison. Licbig la considera compuesta de Corbono 65,01; Hidrógeno, 12; Oxígeno, S,2S; Ázoe, 12,80. La coniciaa es nn lí- quido oleoso, amarillento; sabor acre y corrosivo, olor fuerte que recuerda el de cicuta y tabaco; poco soluble en agua, mucho en alcohol y éter, su alcali- nidad está muy desarrollada, neutraliza los ácidos y furnia sales cristalizables con ol sulfúrico, fosfórico tu'trico y aoótio), ijU'; se alteran con facilidad; al contacto del aire se transforma en amoniaco y sus- taaoia resinosa, ecmín Geiger. Este alcaloide es emi- nentemente voMiU 6 inestable; asi que de las espe- riencias de Geiger, Christison y Liebig, resulta que las hojas secas de cicuta y algunos estractos, no la contienen; y asi debe ser ea efecto, sometidos estos preparados á la acción del calor, la conicina debe motamorfosearse en amoniaco y materia resinosa, descomposición que se produce en el momento que el estracto adipiierc consistencia de jarabe esposo; aún los obtenidos con todas la.s precauciones posibles, co- mo la evaporación en el vacío ctc.j pierden, pasado .algún tiempo la conicina y por tanto sus propieda- des activas; asiSt^jtrck, 'lue fué el primero entre los médicos modernos, f|ue llamó la atención sobre las virtudes terapéuticas de la cicuta, los preparaba el mismo, evaporando á un calor suave y usándolos recientes, lo cual esplica las ventajas que alcanzó y que ordinarinmeute uo se con.siguen. Se obtiene este alcaloide, macerando los frutos contundidos uou 1 veces su peso de agua y ]{4 de po- tas:', cáustica; después de algún tiempo se flltra el lí- quido y se satura con ácido sulfúrico, entonces se evapora á consistencia siruposa y se trata por alco- hol de 34°ó mejor por una mezcla de dos partes de al- cohol y una de éter; pasadas 21 horas se destila y por residuo queda sullato de conina, el cual colo- oado en una cápsula de porcelana, se trata por la po- tasa cáustica disuelta en muy poca agua; se destila nuevamente el liquido y el alcaloide puesto en li- bertad por el álcali, como volátil que es, pasará al recipiente con algo de agua; «i se quiere obtener completamente privado de esta, se vuelve á desti- lar sobre cloruro calcico. Aunque todas las partes de la cicuta han sumi- suministrado conicina , son sin embargo los frutos cu los que se ha euíontrado mayor cantidad, per- fectamente caracterizada. Sustancias incompatibles, ClorOj yodo, yoduros y tanino. I'REPAU.\CI0NE3 FARÍIACEÜTICA3 Y DOSIS, A rx iNTEniOH. Infusión, (hojas), (cicula 8 gram. agua 2.50 gram); se la asocia con ventaja, 8 gram. de simiente de cilantro, — 30 á CU gram, des ó tres vficcs al dia. Estracto acuoso, 't centíg. á 2 gr. y más, progresi- vamente, (iufiel.) Estracto de sumo no depurado, igual dosis. Estracto de zumo depurado, idem. Estrado alcohólico, idem. Tintura alcohólica, 50 cent, á 1 gram. óOcentig. y más progresivamente en poción. Alcoholaturo, igual dosis. Tintura etérea, (poco usada), idem, Polvo, (hojas), 5 á 10 centig. y más progresiva- mente hasta -i gram. en poción, pildoras etc. Entro estos "preparados los preferibles son el es- tracto del zumo no depuradk), al cual St.xrk anadia el polvo y el alcolaluro. A EL EXTt uion: Cocimiento, 30 á 60 gram, por kil, de agua, para lociones, fomentos y aun para baños en las afecciones cancerosas. Polvo grosero, 10 á 15 graiu. por kil. de cataplas- ma ó preparada con él solo, se la mezcla también con l;i pulpa de zanahoria, para el cáncer de las mamas y algunas veces en el mismo caso con el pol- vo de carbón. Ungüento, (I parte de zumo por 4 de manteca) para unturas, etc. Tintura oleosa, (Cicut.i fresca 500, aceite común 1000;) para cmbrocaciouea. FAMILIA llIBELADAS. 5o Emplasto ie cicuUi, como fundente en loa tumo- res lio liifcrcnte natuvaleza etc. Cigarrillos de cicuta. Comcina; Coniciua 3 6 4 gotas, nlcoliol rectilioa- (lo 1 graai. ele agua destilada 20 craiu. m. y d. 15 ó 2(> gotas en unataza de agua edulcorada, tres veces al aia. (Froimineltcr.) Merecen ser consignadas en este lugar las prepa- raciones de cicuta de Dcvayy Gillerraoud; fúndanse para su preferencia, en que la coniciua reside espe- cialmente en sus frutos; aquellas son: A EL iNtriuon; /'i/ííoríisfiftiíadas niim. 1. Frutos de cicuta rccicutemenlo pulverizados, 1 gram. con c. s. de azúcar v iarabe.Mgase una masa que se di- vide en IHO pildoras, que se recubren de azúcar co- mo las grajeas, hasta que pesen 10 centíg. cada una; 2 pildoras el primer día, que se aumenta cada uno hastn 10, l,^, 20 y después conviene emplear las si- guientes: Pildoras cicutadas núm. 2. Frutos de cicuta re- cientemente pulverizados 5 gram. como anteriormen- te se preparan 10f> pildoras, que se recubren de azúcar hasta que cada una pese 2."} centíg. de los que 5 serán de polvos de cicuta Jarabe de cónicina. Por desalojamiento se apur.in 10 gram. de frutos de cicuta por fi veces su peso de alcohol á 2S", esta tintura se mezcla con 3,000 ^ram. de jarabe aromatizado ad libitum. — 30 ^am. de ja- rabe representan 10 eentig. de frutos de cicuta A 1 milig., deoonicina. Los preparados que acabamos de indicar contienen t gram. de polvo de cicuta (fruto) que di 1 centíg. conieina; 10 centícj. da 1 mili": 5 centíg. (peso de las pildoras núm. 2.)3,an lj2 milig. A F.L EXTEUioa. Bálsamo de conieina. Después de haber apurado los frutos de cicuta por el alcohol y de h.abcr aislado, hasta donde es posible de es^a tin- tura la conieina por la potasa y el éter, so toma, éter cicutado, que provenga del apur.amiento de 100 gr. de frutos; manteca reciente y bien lavada 200 gram. Se principia por evaporar el éter al aire libre hasta que aparezca la conieina en pequeñas gotitas; entonces se incorpora á la manteca agitando conti- nuamente, por cayo medio desaparece el resto del vehículo. De esta manera se obtiene una pomada se- mifluida, que es un medicamento muy activo y de uso cómodo, Lieor de conieina para inyecciones. Alcohol de cicuta 100 gram. agua de cal OOO g. Fíltrese á los po- cos instantes- En esta preparación debe preferirse el agua de cal á la común, porque Ir. conieina siendo desaloja- da de su combinación salina por la cal, queda en di- solución en el agaa. Modo de administrar muy scncillamenie los frutos de cicuta. Sauvan, para reemplazar las pildoras de Devay y Guillermont manda tomarlos en forma de gragea, recubriéndolos con un poco de azúcar para facilitar la deglución. Se empieza por 4 granos por dia y se aumenta progresivamente hasta 25, 30 ó 35. Este modo de administrar la cicuta es tan sencillo como racional. Rara el uso debe preferirse el fruto con su cubierta, no privado de ella, según Deschamp d'Ava- llon, impide que el oxígeno del aire obru sobre los firincipiós orgánicos que en ellos se forman durante a vegetación. La ninertc de Sócrales ha dado á la cicuta una gran celebridad histórica é hizo fuese mirada hasta últimos del si- glo XVIII como un tóxico terrible, y por coa siguiente con horror. La verdad es, que no lo es tanto como fue considerada y que si obra como los veneiioá narcótico-acres cuando se toma en cantidad sulicicnte, es necesario ha- ya crecido bajo las mejores condiciones de temperatura y suelo, para que aquella no llegue (i ser muy oonsiderable. Una vez que bajo este pnnlo de vista es como primeramente llama la atención gene- ral, creemos conveniente estudiarla también primero en este concepto. La observación ha demostrado que ejer- ce en los animales efectos muy diversos. Las cabras y carneros la comen impune- mente. Los estorninos se alimentan de sus semillas; los conejos que comen sin incon- veniente la belladona, se envenenan inme- diatamente con algnnos centigramos de eslracto de cicuta bien preparado. Los bue- yes, lobos, perros y en general ios car- nívoros, manifiestan síntomas de intoxica- ción grave y sucumben á su acción, si la cantidad que ingirieron en el estómago es suficiente para ocasionar la muerte; 50 6 60 gram. bastan para producir este resultado, siempre que no vomiten el veneno, pues en e.ste caso se salvan. Refiere Mathiolo, que asnos que la habían comido, sufrieron estado letárgico del cual no salieron sino en el momento que se les iba á desollar: al caballo le molesta, mas no peligrosamente; Julia Foutcnclle refiere de uno que ataca- do de lamparones hacia próximamente quince dias, curó después do halierla comi- do con avidez. ¡Moiroud hizo comer á uno de tiro 1,730 gram. sin que sintiese mo- lestia alguna. Su polvo es poco enérgico, un perro que se le hizo tomar .30 gr. no murió hasta los tres dias; 500 gr. de zumo de la raiz mez- clado á 50 de la misma en polvo, no ocasio- nan la muerte; de lo que se deduce que es- ta parte de la planta es bien poco deletérea, esto no obstante, Vicat dio á conocer un caso de envenenamiento ocasionado por ella , á un matrimonio italiano, que la comieron an- tes de irse ó acostar; á media noche desper- taron los dos complelamente locos, empeza- ron á correr por la casa, en un acceso de furor se dieron contra las tapias hasta que- dar magullados y ensangrentados; debido al tratamiento conveniente, se restablecieron. Dcvergie, dice, que el zumo de las hojas es mas enérgico. Una gola de su principio activo la cicu- tina pura, mala un conejo de Indias; 50 S6 ALBIIM DE L\ FLORA. ccntig. de estracto do «us frutos, Iiacen mo- rir r;i|)i(!ainpiUo un conejo, con la mitad do osla oaatidad , la conicina impura mata un perro. Los síntomas que presentan los anima- les envenenados con ella, recogidos por l)c- vay y Giiillormond, son los siguientes: co- mo inicial la parálisis do su parlo j)Ostcr¡or, á la cual sigue la emisión involuntaria do orina; ol animal parece llevar con sus pa- las delanteras como un poso incómodo á las ()ostonores quo oslan casi inertes, á poco sobrevienen convulsiones, que se asemejan á las producidas |)or los venenos tetánicos; se pre.-onla opislliolonos y movimientos convulsivos do las mandíbulas; sus inspira- ciones son frecuentes, abren su boca y pa- rece quieren apoderarse del aire que falta á sus pulmones, en íin, sucumben asfixiados. Las lesiones orgánicas que se encuentran en todos .son idénticas; pulmones completa- mente limpios de sangre y blanquecinos, el corazón dilatado por voluminosos coágulos, el hígado y la red venosa intestinal inun- dados de sangre. El hombre envenenado con la cicuta, presenta el cuadro sintomático sigaiente: sequedad en la garganta, sed viva, dolores agudos en el epigasliio, eructos, vómitos, ansiedad precordial, dolor de cabeza, tur- bación de la vista, vértigos, marcha incier- ta, respiración entrecortada, desfallecimien- to, sopor, una especio de embriaguez ó exaltación nerviosa con delirio, temljlor de las estrcmidades, convulsiones, pero nunca ataques verdaderos do epilepsia; alguna vez pequenez y continuo estremecimiento del pulso, estupor, frío general , postración, pérdida del sentido, parálisis, síncopes, tin- te azulado en la cara, muerte. Según las observaciones de Agasson, Kircher,Christison y otros, este cuadro pre- senta algunas variaciones arregladas al tem- peramento y disposición individual , dando lugar algunas vecos á enfermedades del sis- lema nervioso como la locura , parálisis y principalmente paraplegia, que llegan á ser incurables. Los medios para combatir la intoxica- ción producida por esta planta y sus prepa- rados son, provocar el vómito lo mas inme- diatamente posible; como contraveneno, se ha empleado una disolución de tanino ó de yoduro ¡¡otásico yodurado y cocimiento do agallas. El tratamiento antillogístico, san- gría, sanguijuelas, agua gomada, ácidos etc. ha sido recomendado por Orfila, Devor- gió y oíros. Los antiguos empleaban el vi- no y siguiendo su ejemplo Giacomini |)res- cribe los estimulantes, opio, éter etc. Considerada medicamento ó sea á dosis terapéuticas, la cicuta y sus preparados, pro- ducen efectos ya fisiológicos ya patológicos que no están también caracteriaados como los del opio, belladona; beleño y estramonio, siendo muy varios: oausaprimeramcnlo vér- tigos, cefalalgia, turbación de la vista, náu- seas y ansiedad. La secreción cutánea y uri- naria aumentan rara vez á la par; á mayor cantidad los síntomas crecen en intorisidad, sobrevieneagilacion, zumbido de oidos, des- vanecimiento, contracción ó irritación ligera del sistAwa nervioso, abatimiento muy pro- nunciado , que tiende evidentemente á una acción sedante especial sobre la medula es- pinal: proporciona sueño, calmando la ir- ritación que ocasiona el insomnio; como todos los estupefacientes, debilitan las fun- ciones dijestivas, disminuyen el apetito y ocasionan algunas veces cólicos y diarrea. El uso terapéutico de la cicuta se re- monta á la antigüedad; Hipócrates la em- pleaba en ciertas afecciones del útero, Piinio la elogia contra las úlceras cacoéti- cas y los tumores; Areteo la considera, aplicada al exterior, propia para amorti- guar los deseos amorosos, opinión que se eslendió mucho; S. Gerónimo refiere en sus epístolas, que los sacerdotes egipcios se reducían á la impotencia, bebiendo diaria- mente zumo de cicuta ó una preparación en que sus virtudes deletéreas estaban ami- noradas. Avicena la recomendaba como tópico para resolver los tumores de los tes- tículos y las mamas y para evitar las ingur- gitaciones ladeas; después Ambrosio Pareo, Ettmuller, Lémery, etc. la emplearon de igual modo contra los tumores cscirrosos y obstrucciones de las visceras; Réneaulme fué el primero que se atrevió á usarla al inte- rior, contra los escirros del hígado, del ba- zo etc.; mas tarde otros prácticos la acon- sejaron en diversas épocas de estas enfer- medades y la consideraron como calmante resolutiva, desosbtrueute y apropiada para combatir el descenso del recto, dolores de los ojos, gota, reumatismo, erisipela , diversos exantemas etc. Pero estaba reservado á SttXMxk, el dar á conocer con exactitud las virtudes de la cicuta y su modo do usarla. Si se la ha elogiado exageradamente contra el cáncer, es preciso reconocer que sus de- FAMILIA UMBELAÜAS. S7 tractoros las iian (losprociado demasiado; es muy a;eneral oii terapéutica tocar en los dos estreñios y raro el quedarse en los límites de una oliservacion rii!;orosa de los hechos. La escuela anatómica, dice, el cáncer es incurable por naturaleza , luego Stoorck no ha podido curar sino tumores que se ase- mejaran m^s ó menos á él ; sin embargo, Quarin, Locher, PaUícci, Líber, Collin y otros muchos prácticos, entre los cuales vse cuentan algunos Españoles muy distinguidos del último siglo, citados por nuestro com- profesor y distinguido botánico, Gómez Or- tega, en sil «Tratado acerca do la natura- leza y virtudes de la cicuta,» han venido á confirmar con esperiencias propias el éxito alcanzado por el ilustre médico de Viena. Gilibert vio en el hospital de Pazmann, mu- chos enfermos que hal)ian curado del cán- cer con la cicuta; y el mismo asegura ha- ber curado en Grodno, con el estrado de la de aquel país, un carcinoma en la lengua. Por otra parte Andry, en los ensayos que hizo con esta planta, dice ser insuficiente contra el cáncer; Dehaen no le encontró apropiado asi como Gesnero , Schmucker y Farr. Henry Lange refiere dos casos en que fué perjudicial ; Alibert en ciento le en. conlró poco eficaz. Otros observadores me- nos esclusivos ó prevenidos contra él , le conceden cierta eficacia ; Forlhergill, dice, que si nunca curó el cáncer, calmó los do- lores, contuvo sus progresos y mejoró no- tablemente la supuración, asi Cullen y Des- bois, deRochefort, el que añade que su efec- to es menos notable si el estrado es muy anti- guo; Gruelman confirma sus propiedades se- dantes en este caso. Hoffmann y Ilufeland emplearon con buen resultado los baños de cicuta en el cáncer de los pechos y del útero; Hallé usa- ba con éxito su cataplasma en el del seno, y Trousseau yPidoux han usado con venta- jas en igual caso la misma preparada con harina de linaza y recubierta coa los polvos de la planta en cuestión. Fresca, contundida y mezclada á la pulpa de zanahoria , dice Cazin, que le ha sido útil en los escirros ulcerados de los pechos, á la cual alguna vez anadia carbón en pol- vo, obteniendo de este modo efecto calman- te, resolutivo y anti.séptico á la par. Ilízose notar que los ensayos hechos en Viena correspondían mejor que los efectua- dos en otras partes, se creyó entonces quo el estragto preparado allí, debia correspon- TOMO 11. der igualmente en París; Antonio Pctit se le proporcionó y sin embargo no olkuvo ven- taja alguna. Los que estaban predi.spuestos en favor del medicamento, dijeron entonces que sin duda el estrado se alteraba después de cierto tiempo, mas la mayoría convino en que SttTcrck habia curado solo simples infartos glandulosos ó linfáticos, por tumo- res escirrosos ó cancerosos. «No debe ig- norarse, dice Pinel, los felices efectos obte- nidos por Slosrck del uso interno de la ci- cuta y aun suponiendo algo de parcialidad en favor de este remedio, los hechos se haa multiplicado tanto que no se puede sino re-» novar los ensayos de este género.» El descubrimiento de la cicutina ha veni- do felizmente á poner de acuerdo y esplicar opiniones tan diametralmente opuestas y de médicos cuya ciencia y buena fé están fue- ra de duda; en efecto, se sabe que este prin- cipio es muy volátil, se disipa por la ebulli- ción y que si era conservado en el estrac- to obtenido con tantas precauciones por Stie dio ;i conocer la planta, es el (¡uc dice se recolecta la go- mo-resina en cuestión en el mes do Abril; para ello socavando, dejan en parte la raiz descubierta, quitan el tallo, hojas y ramillas que rodean el cuello y la rubrcn con una cama do hojas para evitar que pe- rezca por la acción del sol; 20 u 30 dias (lespucs la descubren, desprenden con una hoja de hierro Las lilgrimas que tiene adheridas y la cortan circularmen- tc por la parte superior y en su centro abren una cavidad para que en ella se reúna el zumo; cubrén- la do nuevo con hojas y á los dos dias vuelven á re- coger el zumo inspisado ó en lágrimas que se ha formado, volvit'ndole nuevamente á cortar, con el lin do abrir de nuevo los vasos, para que den mas zu- mo; esto lo repiten por tres veces y la dejan descan- sar por ocho o diez dias y asi sucesivamente hasta apurarla. Este zumo gomoresinoso se presenta en lágri- mas alguna vez, m.as generalmente en masas consi- derables, pardo-rojizas sembradas de lágrimas blan- quecinas semi-traspareutes; con frecuencia viene im- puro mezclado con piedrecitas, tierra etc., en cuyo caso debe desecharse. Cuando se rompe la asafétida buena, su fractura se presenta de color claro que se enrojece á poco pov la acción del aire. Propiedades, nociones químicas y económicas. La asafétida exhala olor aliáceo; tiene sabor amargo y repugnante; es mas soluble en alcohol que en agua: por destilación di aceite volátil de olor aliáceo tam- bién; es soluble además en vinagre y yema de hue- vo. Según Pellctier contiene en lOU partes; resina 63; basoriua 11; goma 19, aceite volátil 3. Brandes la ha encontrado compuesta de resina 47,2 ; goma 19,4; aceite volátil, 4,6, sustancia resinoidea, l.O; ba- sorina, 6,4; estractivol; diversas sales 7,6; impurida- des 4,6. La resina tiene la propiedad de enrojecerse al aire y está formada por dos resinas diferentes una amarillo oscura y otra pardo-verdosa; suaceiteesen- cial es incoloro y entre sus elementos contiene el azu- fre. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. A EL INTERIOR. Polvo, de 0,5 gram. á 2 gram. en pildoras. Tintura alcohólica ó etérea; de 1,0 á 4,0 gram. en pociones. A EL exterior: Polvo de 2 á 4 gram. disueltos en yema do huevo y emulsionando con este soluto una infusión escitante, como la de ruda etc. Entra además en diversas preparaciones magis- trales como las pildoras de Fuller, emplasto niatri- cal de la F. E. poción antihistérica etc. La asafétida tiene bastante uso en la medicina veterinaria. Los Griegos y Romanos conocieron co- mo medicamento el zumo gomo-resinoso producido por la planta dibujada, denomi- nándola Silphion los primeros y Láserpilium los segundos. Es un antiespamódico muy apreciado, Boerhaavc le consideracomo el de mas poder; su acción primitiva se limita á los órganos de la digestión aumentando la secreción mucosa, no haciéndose esperar mucho su reacion sobre todo el organismo y 64 ALBÍIM DE L\ FLORA. particularmor.te sobre el sistema nervioso, así que ha sido muy recomendado sn uso, en el liislrrisinojiipccondria, asma etc. Miller la empleaba contra la coqueíuchv cuando los fe- nómenos nerviosos eran muy intensos y que la sofocación parecia inminente; en su pres- cripción la asociaba al acetato amónico y al agua do menta. Tambica so administra como antiliolmín- lico, si bien en este caso , solo obra con la eficacia de otras sustancias escitantcs y aromáticas, tales gomo el tanaceto, ajenjos, ajos ole. Se ha considerado asi mismo como carminativa ó ingisiva; en una palabra, esta sustancia puede ser ventajosamente em- pleada en todas las circunstancias en que la economía necesita de un fuerte estímulo. Su acción medicinal sería mas frecuen- temente utilizada á no ser tan insoportable su fetidez, por la que le dieron el nombre do stercus ilíaboH y cosa notable y que viene en apoyo del adagio vulgar de que «sobre gustos no hay nada escrito, » los Persas la esliman sobre manera como condimento, hasta tal punto que la denominan Manjar de los Dioses y los dias festivos frotan con ella el borda de sus copas para dar á las bebi- das mas gusto y pcrlumo. Para usarla al interior hay necesidad de prescribirla en pil- doras plateadas. En homeopatía tiene tam- bién uso, dando preferencia á la suerte en lágrimas para la preparación de sus dilu- ciones. Al exterior se emplea aplicada so- bre los tumores indolentes y es considera- da como un cscelente resolutivo. Esplicaeion de la lámina. La planta está reduci- da A la mitad de su tamaño natural; a raiz reducida ni tercio de su volumen; b flor entera aumentada; c fruto de tamaño natural. Gen. Pastinaca. L. Cáliz con limbo borrado ó con dientes muy pequeños. Pétalos casi redondos, cute- ros, doblados liAcifv dentro, con la lacinita ancha re- mellada. Fruto aplanado-comprimido por el dorso, ceñido por una márMn ancho-aplanada. Mericarpios con costillas muy delgados, 3 intermedias equidis- tantes y 2 laterales contiguas ú la margen. Fajas li- ncalc's agudas apenas mas cortas que las costillas, solitarias en ios vallecitos, 2 ó muchas mas en la jun- tura. Carpoforo 2-p.artido. Semilla aplanada. — Yer- bas perennes de Luropa central de la región mcdi- tcrnmca, del Cáucasoy del Asia, con raiz fusiforme com»nmcnte carnosa, hojas pinado-cortadas y los segmentos dentados hendidos ú lobados; umbela com- puesta; sin involucros ó de pocas hojuelas, y llores kuiarillas. PASTINACA SATIVA. L. Pastinaca sativa huifolia, C. Dauh.— Tourn. — Pastinaca sativa lati folia Gei'má- nica flore lúteo. J. Bauh. Pastinaca off. — Peni. Dig.L. Chirivia, Ksp. Parstinarja cMrivía Port. Pnnah,— panais cultive, — pastenciic,—pastcnaille ,—l)lanclic — grand chervi. i rano. Parsnep. Ing. Df.sc. Tallo asurcado; hojas pinado-oortadas y los segmentos aovado- oblongos, obtusos, fostunado- dcntadds, hendidos en la b:isc , el estremo 3-lobo; sin involucro; dientes del cáliz borrados; frutos .aova- dos; juntura 2-fajada Fl. Junio. En prados húmedos y orillas de los arroyos y rios como el Manzana- ros etc. y cultivada. Presenta dos variedades; Silvestris 1)0. hojas pubescentes, raiz delgada y EdulisDC. hojas lampiñas, lustrosas por la "cara superior; raiz gruesa y carnosa. Parles usadas. La raiz y las semillas. Recolección. La raiz se emplea fresca. Las semi- llas se recolectan como las de las otras Umbeladas. Las raices .antiguas tienen á veces una acritud des- agradable y deben desecharse. Propiedades, nociones quimicas y económicas. La chirivia cultivada, mejora por el cultivo y tiene sa- bor y olor agradable, conteniendo un 12 por 100 do azúcar cristalizable y dicen que gran cantidad de fé- cula; su análisis que' ignoramos se haya hecho, seria de gran interés. Los Irlandeses la hierven y hacen fermentar con el lúpulo y obtienen así una bebida que reemplaza á lá cerveza. En Thuringe se cstrae de esta raiz una especie de jarabe que sustituye al azúcar, para lo que cuecen'las raices cortadas en pequeños trozos, hasta tanto que se deshagan entre los dedos, remo- viéndolas para impedir so quemen; se contunden y esprimen para obtener el zumo, el cual se hierve con nueva cantidad de raiz, después se evapora y despu- ma; la decocion se la sostiene durante quince horas y cuando el líipüdo tiene consistencia de jarabe se le separa del fuego; si se prolongase mas, se obtendría azúcar critalizado; este jarabe puede emplarse ep lugar de azúcar en las aldeas para ediilzorar coci- mientos etc. La chirivia es para el hombre un alimento sa- no y dulce y para las bestias un buen pienso; sus ho- jas y tallos un cscelente forrago. La semilla de esta planta es fuertemente aromática y amarga. Las vacas que se alimentan con este vegetal, tie- nen loche mas abundante y con mas crema, sin que contraiga gusto desacrradable. Eu otros tiempos la chirivia, era consi- derada como escitanle, diurótica, emcnago- ga, febrífuga etc. Cesalpino elogia un elec- tuario preparado con esta raiz y azúcar, para restablecerá los convalecientes y osci- larles su apetito. Cocida en leche es favora- ble á los tísicos y personas delicadas y dé- biles. La semilla es la que ha sido principal- mente preconizada como febrífuga, á la do- sis de 2 á 6 gram. Schwencke la empleó con éxito en las tercianas y Fouquet contra las cuartanas; Garnier, médico de Lyon, la prescribía hace cerca de ciento cuarenta años como buen febrífugo, ú la dosis de 2 á 4 gram. comida cruda, y á la de 8 á 12 FAMILIA LIBELADAS. GfJ gram. iofimtlida en vino: Malonet y Desbois do Roclielbrt, se felicitan do haberla usado en las intormilenles. Justo es, en vista de lo espuesto, que se ensaye en los casos pre- di:lios y quede sentado lo que haya de real acerca desús virtudes médicas. Esplicacion de la lámina. Representa wn rnrao do tamaño natural; a raÍ7. y hoja radical de las dimensio- nes (lue generalmente alcanzan; b ilor aumentada; c fruto aumentado también. Gen. Critiimvm. T. Cáliz con limbo borrado. Pétalos casi redondos, enteros, arrollados hacia don- tro con la lacinita trasovada. Fruto casi rollizo en su sección transversal. Merioarpios con 5 costillas elevadas, aguzadas, un poco aladas, las laterales algo mas anchas, situadas en la margen; pericarpio es- ponjoso y con grandes celdillas. Semillas semi-rolli- zas, constituyendo un núcleo librñ cubierto por todas partes de muchas fajas. — Yerba sufructicosa de las rocas marítimas de Europa mediterránea y atlánti- ca, lampiña, carnosa, con peciolos envainadores en la base ; hojas 2-pinado-cortadas y los segmentos oblongo-lineares; umbelas compuestas; involucro c involuorillos de muchas hojuelas y flores blancas. CRITIDIÜM MAR1TIMÜ5I. L. Fo'niculum manítmnm minits. — Bauh. -Pont. Dií. L. Hinojo marino, — crifmo, — crista marina, — sari- fraga, — quebranta piedras. Esp. Perrexil de mar, — tundió marinho. Port. Ciithme marilime, — passc- pierrc, — pcrcc-pierrc, — fencuil marin, — fcnouil de mer, — bacile, — herbé de Saint-Picrre, — criste marine. Franc. Sea sampirc. Ing. Df.sc. Los caracteres espresados en el género. Fl. Julio. Se encuentra en las rocas marítimas de las cosías del Mediterráneo. Cultivo. Esta planta puede multiplicarse en los jardines por medio de las semillas quo se siembran en Otoño ó en Marzo; exige un suelo ligero, calor y algo de riego; se la cubre de tierra y sobre ella so echa una capa de musgo que so humedece do tiem- po en tiempo. Durante el invierno se tapa con paja para librarla de las fuertes heladas. Propiedades, nociones químicas y económicas. Las hojas del hinojo marino son de sabor picante, aro- mático y agradable; según Lavini contienen; cloru- ros, sulfates y carbonates terrees y de potasa, ácido acético y un aceite esencial con olor del de petróleo y que tiene grande analogía con él. Los tallos y hojas se encurten en vinagre como las alcaparras y se mezcla con ellas; preparados de esta manera se emplean como condimento. Como condimento y encurtida en vina- gre esta planta, estimula el apetito y facili- ta la digestión , bajo cayo estado .se hace gran consumo en las comarcas marítimas. En medicina es tenida por diurética y Tomo II. antiescorbútica, si bien es poco conocida co- mo medicamento. Lavini considera A su acei- to esencial, un escelontc vermífugo, ha- biéndole parecido quo el zumo goza de la misma virtud, asimismo toda la planta apli- cada al abdomen en forma de cataplasmas. Fsplicacion da la lámina. Dibujo de un ramo ter- minal con las dimonsioncs quo le son propias: á un trozo do tallo r.adical; b Ilor aumentada; c estambre; d fruto, todas estas partes aumentadas también. Gf.n. AncHANfiFticA. IIoFF. Cáliz con limbo cor- to, 3-dcntado. Pótalos elípticos, enteros, aguzados y con la punta encorvada. Fruto un poco comprimi- do por el dorso, 2-alado por ambos lados y con el rafe casi central. Moricarpios con costillas un poco gruesas, aquilladas, las 3 dorsales clcv.adas, y las dos laterales ensanchadas en ala doble mas larga. Semilla no adherentc al tegumento, constituyendo un núcleo libro, cubierto por todas partes de muchas fajas. Carpoforo 2-partido. — Yerbas de Europa bo- real, Asia central y ártica, perennes, con hojas pi- nado-cortadas y los segmentos ancho-aovados, agu- dos, gruesainontc dentados, los terminales lobados; peciolos anrlios c[ue forman una especie de saco en su vaina; involucro universal casi nulo, involuori- llos demediados, infinito-íilos; y flores blancas ó un poco verdosas. AKCHANGELICA OFFICINALIS. HOFF. GELIGA ARCIIANGELICA. L. AN- Aiigelica sativa. Bauh. — Imperatoria sa» tica. Tourn. — Archanrjelica. Cius. — Penf. Dig, L. Angélica, Esp. Angélica dos jardins. Port. Angé- lique,—angclique officinalc, — angcliquc cultivée, — archangctíquc, — herbé duSl.-Esprit.FTn.r\c.Bruslwurt. — angelikwurzcl, — crzangclwurzcl, — heili^engcistwnr- zcl,Á\.Angclica. Ing. It. Angolik. — fadnopusk — ovan- ne, — slokc. Dan. Groóte. — lammo. — cngctwortel. lio!. D7.iegel aqrodni.VoX. Djagilnik. Rus. Angolik. Su. Meláik. tur. Malachie. Ar. Desc. Tallo lampiño, rollizo , estriado , hojas 2- fiinado-cortadas y los segmentos casi acorazonados, obados, finamente aserrados, el estrcmoS-lobo; vai- nas flojas en forma de saco, hojuelas del involucri- 11o tan largas como la umbelita. Fl, Junio, Agosto. En parages montuosos, cultivándose en muchos jar- dines. Parles usadas, La raíz, tallos, simientes y .alguna vez las hojas. Cultivo y recolección. En algunas comarcas, espe- cialmente en Francia se cultiva la angélica; para ello se elige un terreno sustancial, húmedo y espues- to al sol; el que mas la conviene os el arenoso gra- so. Se siembra la semilla desde luego en plantel y en un suelo muy movible y se recubre ligeramente de tierra fina á fin de que no se la lleve el viento, pu- dicndo hacerse en Marzo ó bien en Setiembre des- pués de la madurez de aquella; si se efectúa en Mar- zo, se la trasplanta al fin del estío ó principio del oto- ño; si se sembró en otoño , en la primavera inine- 66 ÁLBUM DE LA. FLORA. diata: micntrrtfl estó en plantel exige poco cuida- do, basta escardarla. Para la trasplautacion so cli- gea los pies mojores y cuya raiz tenga el grueso de un dedo, dejftudo los mas débiles una estación más ¿ fin do «[ue so i'ortitiiiuon; la trasplantación debe hacoi'sc en tiempo húincdo ó lluvioso, para evitar el riego y procurauíK) (|uc el terreno tenga una labor profunda y esté bien abonado: al plantarla so procura que cada p\6 disto de uno á dos metros de otro, asi la proximidad no la perjudica pero mas alejado.s no con- servan bastante frescura. Las i>lautacionc3 de otoño favorecidas por las lluvias prenden sin otro cuidado que escardarlas; lasdo primavera piden riegos siesta esBeca: bien agarrados todos los pies, se arraigan y pueden durar muclios años, con tal que el terreno 80 abone abundantemente en cada año. Antes de que la planta empiece a retoñ.ar, se practican cua- tro labores ó renaas; la primera, que se hace á hor- quilla tiene lugar en primavera, lúe ío que empiecen lí aparecer las primeras hojas; las tres restantes se efectúan durante esta estación en intervalos y pue- den ser mas superficiales. El primer año, la recolccciou es poco considera- ble, al segundo los tallos adquieren suficiente desar- rollo, y en los siguientes es cn.indo aquella es toda- vía mas abundante ; recolectándose los tallos en el momento que empiezan d desflorecer las primeras um- belas, lo que tiene lugar en Junio ó Julio, y se cor- ta á raiz. Las raices se recolectan en Setiembre, se dividen en pedazos para desecarlas y después se las guarda en cajones de madera; siendo las mas estima- das las que tienen el olor mas aproximado h el de mosco, debiendo preferirse las que no tengan mas que uno de haber sido recolectadas. Las hojas pierden casi todas sus propiedades por la desecación; las semillas conservan su sabor aro- mático y su acritud, _ Propiedades y nociones químicas. La angélica tiene olor fuerte, aromático; sabor picante y algo amargo. Su análisis ha demostrado en la raiz la existencia de aceite volátil, ácido angélicico, anrjelici- na (resina cristalizada), resina amorfa, una materia amarga, tanino; malatos, ácido péctioo, goma y al- midón (Biichner.) El agua y alcohol disuelven sua principios activos. Cuando se incinden los tallos ó el cuello de la raiz al principio de la primavera, eshuda un jugo gomo-resinoso, que eshala olor fuertemente aromá- tico; zumo que en ciertos casos puede sustituir al ben- juí y al mosco, aunque menos enérgico. Forracntanda las raices y destilando el líquido asi obtenido, se pue- de preparar un aguardiente que so dice tiene el mis- mo olor de la planta. Los tallos secos é incinerados, son muy ricos en álcali, dan hasta el 10 por 100 de potasa. PnEPARACIONES FAniIACEUTICAS Y DOSIS. A EL iNTERion. Infusión de las raices ó de los ta- llos frescos y tiernos, de 10 á 30 gram. por kii. de agua hirviendo. Infusión de las semillas, 8 á 15 gram. por kil. de agua. Agua destilada de las raices, de 90 á 100 gram. en poción. Agua destilada tle las semillas, de 30 á 60 gram. en poción. Tintura (1 de raiz por 6 de alcohol), 2 á 10 gram. en poción. Vino (2 por 32 de vino), 50 á 100 gram. Conserva (1 por 2 de ajúcar^, 10 a 50 gram. Estrado. (1 por 5 de alcohol), 1 á 4 gram. en bo- los, pildoras etc. Polvo, 4 á 10 gram. en pildoras, bolos, en vino ú otro vehíoulo apropiado. A El. rxTiínion, Vinagre de angélica, en fomen- tos, lociones, fricciónesete. El bálsamo de angálica, de Brandes y Buoliols, que no es mas que una mezcla de ao3Íte volátil y angelicina, se prepara haciendo un estracto alcohó- lico de angélica V tratándole por el agua, esta aisla al bálsamo en forma semifluida, que posee un olor agradable. Los confiteros preparan con los retoños de angé- lica un dulce delicioso, que comido cuando reciente, puede sustituir en casi todos los casos, los demás pre- parados. La angélica entra además en el agua de melisa compuesta, en el licor llamado Vespetro, tria- ca, agua teriacal, espíritu carminativo de Silvio, bál- samo del Comendador, emplasto diabotano ete. El olor aromático, suave y moscado que exhala la angélica, le ha valido su nom- bre; es tónica, escitanle estomática, sudo- ríQca ycmenagoga. Considérasela muy útil en la atonía general, anorexia, vómitos es- pasmódicos, cólicos flalulmtos, en ciertas ce- falalgias nerviosas, temblor de las estremi— dades, histerismo , neuroses con debilidad, amenorrea por atonía, clorosis, leucorrea, escorbuto, escrófulas, raquitis, fiebres mu- cosas, tifoideas etc. Se administra también con ventaja como diaforética y espectoran- te, en el último periodo de las bronquitis agudas, en las crónicas con atonía, con el fin de facilitar la espectoracion y fortificar la mucosa pulmonar. Las propiedades de la angélica residen mas especialmente en la raiz que en el ta- llo, hojas y frutos. Cazin siguiendo á Hil- dcndrand y Waulers, la sustituye á la ser- pentaria de Virginia en el tratamiento de las fiebres tifoideas y adinámicas, ya en pol- vo, ya en infusión ó bien en tintura alco- hólica en pociones; como Chaumcton , ha comprobado los buenos efectos de una be- bida preparada, poniendo sobre óO gram. de raiz, un litro de agua hirviendo, aña- diendo después de colada la infusión, 4 cen- tilitros de aguardiente, 1 hectógram. de ja- rabe de vinagre y algunas gotas de esencia de limón; especie de ponche que los enfer- mos encuentran delicioso; Chaumeton, admi- nistraba también el polvo de la misma en idénticos casos. Trousseau y Pidoux se espresan asi al hablar de ella, «después de lo que dejamos dicho del anís, poco hay que añadir acerca de la angélica, sino que además tiene pro- piedades tónicas muy marcadas que la re- comiendan en las afecciones mucosas, fie- bres catarrales que dejan en pos de sí pro- funda languidez de estómago y una tenden- cia que no se la vé fin á aquella secrecioa FAMJLLV UMBEL.U)AS. 67 blanquecina y pultácea que tapiza entonces la mucosa do la boca y cuya presencia es á la vez la causa y efecto de uua inerciii desosperadora de las fuerzas digestivas, que conduce ú convalecencias ¡nterminabios, fuente que puede ser de multitud y ulterio- res males; la infusión de los retoños presta entonces servicios evidentes. » Estos en dul- ce son muy agradables al gusto, corrigen el mal olor de la boca y facilitan la digestión. Annibal Camoux, de Niza, que murió en Marsella en 1759 á los i2i aüos y tres me- ses de edad, atribuía su longevidad á la raiz de angóPca, que masticaba habitual- mente, pero es preciso decir también que este centenario habia sido soldado, labraba la tierra, se alimentaba coa alimentos grose- ros y bebia mucho vino. La angélica, según Roques, es sobre to- do un escelente remedio para los ancianos gotosos que digieren difícilmente y son ator- mentados por ílatuosidades; para los conva- lecientes cuyas fuerzas están agotadas, ya por la duración del mal, ya por el abuso de los medios enervantes. Los pueblos del Norte de Europa, parti- cularmente los Lapones, hacen gran uso de esta planta, como alimento, condimento ó remedio; la emplean para combatir las afec- ciones del pecho, la ronquera y los cólicos; maslicanla como el tabaco; con sus inflores- cencias hervidas en suero de reno, prepa- ran un escelente estomático. Los Norue- gos, dícese, hacen pan con su raiz. Cazín, añade que es una planta preciosa, demasiado desusada, y que haca en su prác- tica rural frecuente uso de ella; afirmando ser gran recurso no solo para reemplazar la serpentaria de Virginia sino también otras raices exóticas aromáticas, como la contia- yerba, el costo de Arabia etc. muchas veces la asocia á los amargos para aromatizarlos. Las simientes; las emplea como estimulantes y carminativas, y las hojas frescas al este- rior como resolutivas á la manera del hinojo y el peregil. »Si esta planta, dice Bodart, tuviera el mérito de ser extranjera seria tan preciosa para nosotros como el Ginseng lo es para los Chinos , y se vendería íi peso de oro.» Roques se espresa así: «Veo con sen- timiento que esta planta activa y rica en propiedades, es poco usada en nuestros dias, mientras que se adoptan con entusias- mo algunos remedios exóticos, cuyo mérito solo es debido A la novedad, á su rareza ó á su precio elevado. La angélica silvestre [Angélica sylves- tris. L.) planta común en los bosques, muy |)arecida á la oficinal aunque mas pequeña, ha sido también usada en Medicina; á pesar de que sus virtudes no son tan activas como la oficinal, se ha empleado en Suecia, la raiz como antihistérica y antiepiléctica á la dosis de 4 gramos del polvo, en un vaso de vino blanco, por la mañana en ayunas. Si hemos de creer á Willicli, su cultivo debe empren- derse. Los curtidores la han encontrado propiedades análogas á las de la cascara de roblo; las hojas según Dambourney, tiñen la lana de un bello color de oro, emplean- do como mordiente el bismuto. Los herbo- larios suelen sustituir esta raiz por la oüci- ual la cual es mucho mas olorosa. Esplicacion de la lámina. Dibujo de la planta re- ducido á una centésima de sus dimensiones natura- les: a hojuela de tamaño uatural; b flor; c fruto. Gen. Imperatoria. L. Los caracteres del gen. Pcit- cfdaniím pero el cáliz con limbo borrado. — Yerbas principalmaiite perennes, lampiñas, con tallo ro- llizo , estriado; liojas 2-3 ternado-oortadas , y los seiímontos aovados, ú oblongos aserrados,'; umbelas anchas compuestas; sin involucro; SUS iavoluctilloi con pocas hojuelas; llores blancas. IMPERATORIA OSTRUTHIÜM. L. Imperatoria. C. Baah.— Imperatoria al- pina máxima. Tourn. — Imperatoria major. Ger. — Ostrantia. Dod. — Selinum imperato- ria. Grantz. — Magislrantia. Cam. — Ostru- lliium. Diosc. — Pent. Dig. L. Imperatoria. Esp. Imperatoria maior. Port. Impera- toire, — impcratoire commune, — impératoirc des Alpes. — benjoin [raneáis, — ostruche, — csirule, — impératoirc des niontarjncs. Franc. Meistcrtourz ,^oslranz. Al. Mastertoort. luí. Mcslcrurt. Din. Imperatoria, It. Mccstcr ivortel. Hol. Mcsstcrrot. Su. Desc. Hojas dentado-cortadas, con los segmentos anchos, aovados, 3-loboB, hendido-aserrados, los la- terales desiguales en la base; vainas anchas. Fl. Ju- lio. Ilabita en parages montuosos como los Piri- neos. Partes usadas. La raiz. ¡kcoleccion. Se coge en invierno; para reponerla, se la corta en pedazos y se seca. Por la vejez pierde la mitad desús propiedades, debiendo usarse la mas reciento, bien nutrida y olorosa, siendo mas activa la recolectada en sitios montañosos, cine la cjue crece en terrenos llanos ó es cultivada en los jardines. Propiedades y iwciones químicas. Tiene sabor acre y aromático, olor semejante á el de la angc'lica pero mas fuerte y menos grato. Cuando se corta fresca 1 deja correr ua jugo amargo, blanoo-amarilleDto 68 ÁLBUM DE LA FLORA. Su actividad es debida á un aceite esencial y una sustancia estraotiva resinosa. — En Suiza la utilizan para aromatizar el queso de Glaris. PnEPAUACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. A El. INTEI^Ion^ Infusión ó coMnicnlo, l.'i á 20 gram. por kil de agua. Polco, do 1 íi 2 gram. como escitante; 3 á 6 gram. como l'ebrít'ugo. Agua destilada, 30 á 1(10 gram. en poción. Tintura, (Polvo de la raiz, 30 gram. cortrza do naranja. 13 gr. simiente do anís; 8 gram. aloobol, 5!tfl gr. di'.íiéransc per ocho días y fíltrese), á peque- ñas cucharadas en media taza de infusión de salvia ó manzanilla, (¡toques). A EL EXTERIOR. Eücataplasmao, polvo, poma- da; masticatorio, como sialagoga. Entra en el orvic- tano de Charas, triaca, vinagre teriacal, espíritu carminativo de Sylvio y otros preparados de las Farmacopeas antiguas. La raiz de imperatoria es considerada un tónico escitante y en este concepto se la em- plea contra la inapetencia, flalnosidádes , flujos, blancos, clorosis, catarro crónico, parálisis, embarazos atónicos de las visceras, asma hú- medo, mal de piedra sin irritación de los rí- ñones, etc. Sus propiededes se han compa- rado á las de la angélica. Sin uso hoy, ha tenido su época de ser mirada como muy útil por diversos autores, en varias dolencias; así que P. Forestus la elogia en el lratamiento]de!/iis/crÍAmo; Hors- lius la Qree conveniente en las hidropesías; Chomel en la retención de orina, nefritis y asma; Hoffmann, la diviniza como remedio en los cólicos flatulenlos; Langé la atribuye gran- de eficacia contra las intermitentes, habiendo obtenido, dice, resultados tan ventajosos en las cuartanas rebeldes, que la mira como superior á la quina; Baglívi la usaba en las fiebres adinámicas; Decker, administraba con éxito su polvo, en la parálisis de la lengua; Roques cree muy conveniente, hacia el fin de \as fiebres mucosas y adinámicas, su tintu- ra compuesta. Spitta, de Rostock, ha ob- tenido en 1831 muy buenos efectos de su uso (sola) en el delirium iremens, citando tres casos en que este medicamento admi- nistrado á fuertes dosis le ha corespondido. Roques, ya citado, di^e hablando de ella, « que es una de las mejores plantas indíge- nas, produce cscitacion viva, provoca el su- dor y la escrecion de la orina; puede ser emplea da con utilidad en la mayor parte de las fiebres intermitentes y demás afeijciones que exigen el uso de los tónicos; apesar de esto, está en el olvido y se dá la preferen- cia á otras herbáceas, inodoras ó insípi- das.» Si la imperatoria no es de uso frecuen- te, consiste sin duda en que tenemos gran número de vegetales que gozan de propie- dndes análogas. Su raiz no obra como los tónicos escitantes, sino en cuanto aumenta la acción de los órganos: como en las demás déla familia, aquella no es mas que relativa al estado de relajación ó atonía en que se supone á estos últimos. Deben considerarse como fábulas lo di- cho por los antiguos sobre sus virtudes ale- xífarmacasyalcxítereasy sobre su poder con- tra los tóxicos coagulantes, los venenos etc. A el exterior se han servido de ella co- mo detersivo en las úlceras de mal carácter y Qontra la sarna: El Dr, Millius, curó un cáncer ulcerado de la cara, con su polvo in- corporado á la manteca, casi á partes igua- les; CuUen la elogia como masticatorio úti- lísimo en la odontaUfia y fluxiones dentarias; igualmente la han empleado contra la pará- lisis de la lengua, mezclándola con anís, pa- ra cuyo uso se mastica esta mezcla que es- cita salivación abundante. La medicina veterinaria es la que en la actualidad, la prescribe mas generalmente. Esplicacion de la lámina. Dibujo de tamaño natu- ral: á flor considerablemente aumentada; 6 fruto. Gen. LASERPiTmM. T. Cáliz con 5 dientes. Pétalos trasovados, escotados con la lacinita doblada hacia dentro. Fruto comprimido por el dorso ó casi rollizo, con 8 alas procedentes de las costillas primarias ó secundarias. Mericarpios con "i costillas primarias fi- liíormes, í secundarias, todas aladas. ^ allecitos de- bajo de las costillas secundarias 1-fajados. Carpofo- ro libre 2-partido. — -Yerbas perennes principalmente de Europa central y de Oriente, con hojas 2-3-pina- do-oortados en lóbulos enteros dentados ó hendidos; umbelas con infinitos radios; involucros multi-fidos, y flores blancas, rara vez amarillas. LASERPITIÜM LATIFOLIÜM. L. Láser pit'ium foliis lalioribus lobatis. Mo- rís — Tourn. — Gentiana alba off. — Pent, Di-. L. Genciana blanca, — turhil falso. Esp. Turbilh bas- tardo. Port. Láser á largues feuilles, — gcntiane blan- chc. — turbilh des montaijnes, — lurhith bátard, Franc Ilirschwurzcl, — íceisser ensian. Ál. Broad leavcdlas- sericorl. Ing. Desc. Hojas 2-pinado-corta3, cubiertas de pelo áspero por debajo, como también los peciolos y los FAMILIA UMBELADAS. 60 segmentos íiovados, casi acorazonados, mucronado- dentados, los últimos oomunmonfe converRentes; ta- llo sólido estriado; involucro ó iuvolucrillo multi- filos; llores blancas; fruto oval alejo velloso, alas iguales catre si. Fl. Julio. lOii paragos montañosos- como los Pirineos, Guadarrama fGraella.) Cardóse. (Iscrn). Propiedades >/ nociones químicas La raíz, que es la parte usada de esta planta; exhala olor fuerte y penetrante: contieno unjusjo lechoso amargo y acre (|ue parece no ha llamado que yo sepa hasta hoy, la atenciou de los químioos. La raiz do csla planta, es aatihis- térica, carminativa, y un purgante muy enérgico; fundados cu esta propiedad la han dcnominatla Ttirbit de las moittañas. Peyrilhe, dice que olira con violencia y lier- gius se queja de que se mire con desprecio tan poderoso agente terapéutico. Los cam- pesinos de las montañas se valen de ella para purgarse y en algunos paises la em- plean en las bestias con idéntico objeto. Parece es el á'esÉ'?/ de Etiopía, la Panacea de Hércules de la antigüedad, y según Pau- let la genciana blanca de algunos formula- rios antiguos y para Merat es el mismo que el Láser chironium. L. Esplicacion de la lámina La parto representada de esta especie, está reducida á Ijl2 de su tamaño natural; la acompaña una hoja de las dimensiones que le son propias: a una parte de la raiz reducida cu sus dimensioaes. TRIBU VII.— Eringeas. Spreng. Flores en cabezuelas ó umbelas simples. Gen. Sanícula. T. Cáliz con tubo eriz.ado y lóbu- los á modo de hojillas persistentes. Pétalos erguidos, convergentes , trasovados, escotado-doblados hacia adentro en una lacinia de la longitud de cada péta- lo. Fruto casi globoso no bipartible por si. JMericar- pios sin nervios, pero con muchas fajas cubiertas de espinitas on anzuelo. C.nrpoforo distinto nulo. Se- millas medio globosas. — Yerbas perennes de Europa, América boreal y central extratropical, Ncpalia é isla de Java, con hojas radiralos peoiolades, palmati- lobas y los lóbulos cuneiformes, cortado-dcntailos; tallo desnudo ó un poco hojoso; umbela general de pocos radios; involucro de pocas hojuelas por lo co- mún divididas; umbelillas dr, nuichos radios; involu- crillo do muchas hojuelas enteras y ñores lierma- froditas mezcladas con las masculinas eu una misma umbelilla. sanícula EUROPEA. L. Sanícula officinarum. C. Bauh. — •Tourn. — Sanícula mas. Fuchs. — Sanícula mas Fuch- sii, sive diapensa. J. Bauh. — Sanícula seu diapensia c^//.— Pentad. Dig. L. Sanícula. Esp. Sanícula. Port. Sanicle ri' Ettrope, — sanicle communc. Franc. Saníckcl. Al.W'ood sanicle. Ing. Sanikcl. Dan. Ilol.Su.Sanico/a It. Zaukicl. Pol- Df.sc. Iloias raropias, a flor abierta con los estambres; 6 fruto partido; c semillas d frutos. 7« \LBUMDEL\ FLORA. FAM. RUBIÁCEAS. JÜSS. Pahs. Lfts rubiÁcens constituyen una familia muy natu- ral y cxtromadamente numerosa en géneros exóticos, constituían por liiboles, arbustos ó yerbas abundan- tes en las regiones intertropicales y en las próxi- mas á ellas, algunas especies (Asperuleas) do las tem- pladas y un poco frias do todo el globo; tallo herbá- ceo ó leñoso , hojas opuestas ó siempre sinjples y en- teras, con estipulas intermediarias y flores hermo- sas, y á veces verticiladas y sin estípulas con flores pequeñas. — Cáliz adherente por su tubo con el ova- rio infero; limbo entero ó do cuatro ó cinco divisio- nes ordinariamente persistente con el fruto rara vez caduco. Corola gamopétala regular dolomía muy variable con 4-o lóbulos, epigyna, soldalos á ella los estambres en igual número que sus lóbulos, y al- ternos con ellos. Ovario infero y muy variable en el número de sus celdas y el de óvulos que contiene; con 2-¡l-i-.") ó infinito-locular conteniendo cada vina 1 6 un número mayor determinado ó indeterminado; coronado por lui disco epigino amarillento, soste- nido por un estilo profundamente bilido con dos es- tigmas en cabezuela en los géneros europeos, ó sim- ple con estigmas alargados, soldados entre si por su base, glandnlosos por su cara interna y bordes. Fru- to muy variado, seco ó carnoso; ya es un aquenio doble separado en dos mericarpios ó cocas indehis- centes, ya es una nuececilla conteniendo jios ó mu- chos núculos monospermos; ó bien carnoso con dos ó muchas celdas polispermas ó una cápsula con dos ó muchas celdas monospermas ó polispermas, de- hiscente por un número di valvas igual al de las celdillas. Semillas solitarias 6 numerosas, lijadas á una placenta central con albumen corneo ó carno- so; embrión recto y algo encorvado, con cotiledo- nes estrechos semicilíndrioos ó anchos foliáceos y rejo rollizo, supero ó infero. Propiedades. Unas tienen las raices eméticas, pur- gantes, sudoríficas y diuréticas; otras las tieuen tintóreas; muchas suministran cortezas tónicas, fe- brífugas y antipútridas; mientras que algunas pro- ducen frutos apreciados para preparar bebidas de placer ó comestibles, teniendo algunas que son ve- nenosas. Comprende unos 250 géneros con 2820 especies repartidas por DC. en dos subór- denes y 13 tribus, á saber; 1." Celdas del FRUTO MüLTiESPERMAS. Cinconáceas, Garde- niáccas, Hediotideas, Isortieas y Hamelieas; 2." Celdas del fruto 1-rakisima vez 2- spERMAs: Cordiercas, Guelardaceas, Pcde- rieas, Cofeáceas, Espermacoceas , Anlos- permeas, Estrelladas y Opercularieas. Para el estudÍD de esta familia he aceptado la di- visión de A. Richard, que por su sencillez es la mas idónea ú mi p:-ói)osito. TRIBU I. AsPEniLF.AS. Ríen. Fruto indehiscente, 2-locular, monospermo, se- parándose en dos mericarpios cerrados. — Hojas ver- ticiladas sin estípulas. Gen. Galium Scor. Cáliz con el tubo aovado globoso ú oblongoy limbo casi nulo. Corola 4 par- tida, enrodada, rarísima vez .1 partida. Estambres 4, rara tcí 3 cortos. Estilos 2 cortos. Fruto didimo casi redondo, alguna vez oblongo, seco, compuesto de 2 mericarpios ini'ehiscentes, 1-spormos. — Yerbas anuas ó perennes, rara vez sufruticosas en la base, cosmopolitas, algunas intertropicales, con hojas opuestas ca verticilo; estipulas liliformesy flores axi- lares y terminales casi apanojadas. GALIU.M VERÜM. L. G. LUTEUM. MQBNCH. Gallhim verum Dioscoridis el Galeni. — J. Bauh. Cuajalechc. Esp. Galio, — coalha-leite. Port. Caille- lait officinal, — caillílaü janné, — gaillet, — petit mug- uct. Franc. Meyerhraut, — gdbes labkraut. Al. Yellow ladics btislrow. Ing. Gaglio, — giallo. It. Desc. Tallo casi derecho, tetrágono, casi sencillo: hojas formandovín verticilo de S. lineares, asurcadas, un poco revueltas por la margen, ramitos floríferos apanojados, casi termínales: pedicelos amontonados hojosos casi tan largos como las flores. Fl. Mayo. Ju- nio. En los prados secos y lindos de los bosques de Monju!, Fuente de la Teja de Madrid etc. Presenta alguna variedad. Parles usadas. Hojas y sumidades floridas. Recolección. Debe recolectarse cuando está en flor y en buen tiempo; se seca rápidamente y repone en cajas al abrigo de la humedad. Las flores que se en- negrecen cuando tienen algún tiempo, pierden sus propiedades, poi lo que no deben conservarse mas de un año. Propiedades, nociones químicas y económicas. El cuajaleche exhala olor aromático semejante al de miel; su agua destilada es también olorosa. El aná- lisis ha demostrado en él, la existencia de acetato de potasa, ácido agállicoy tanino. Según las esperiencias de Parmentíer y Deyeux no tiene la propiedad de coagular la leche. Sin embargo, dice Roques, sus flo- res llevan nectarios con una especie de miel que_ se agria por la desecación lenta y se trasforma en ácido acético, lo cual dá derecho á creer en aquella; asi que los dos químicos citados pudieran no tener ra- zón. En muchas comarcas do Europa y particularmen- te en Inglaterra, condado de Chcster, de donde los quesos son tan estimados, tienen cuidado para dar al coágulo coloración y sabor particular, mezclarle las sumidades floridas de esta planta antes de prensarle, por lo que le dan nombre de prensa leche (cheese ren- nel) voz mas de acuerdo con su origen que el de cua- jaleche. La lana se colora en amarillo naranjado en el cocimiento de sus sumidades y alumbre. La raiz co- gida en primavera ú otoño y dispuesta en capas con Tana hilada y hervida está después con levadura de cerveza, la tiñe de rojo. PREPAnACIONES FAnMACEUTICAS Y DOSIS. A EL INTERIOR. lufusion de 15 é 30 gr. por kil. de agua. Zumo, de 100 á 200 gram. Agua destilada, de 50 á 100 gram. y mas. Polvo, 4 á S gram. Esta planta es antiespasnaódica, sudorífi- ca, algo diurética y astringente; ha sido en- salzada en la epilepsia y afecciones epileptifor- mes nerviosas en general, gastralgia, histe- rismo, etc. Anliguamcntc era empleada co- mo astrini^ente en la episla.ás. y se fomen- taban las partos que siifrian erupción ó infla- mación cttliinea; después fué preconizada en Cataluña y mas tarde en Francia, como an- liespasmódica en las enfermedades nervio- sas y particularmente en la epilepsia. Boua- fons, médico de Perpiñan, llamó particular- mente la atención de los profesores, sobre sus virtudes antiepilépticas; acerca de las es- perienciasdel citado profesor, se espresa así Guersent, *en los casos de (¡ue se ái\ cuen- ta, se ha empc:!ado por sangrar y purgar á los pacientes y después se les ha dispuesto el zumo de cuajaicche á la dosis de 4 onzRs por dia, durante tres, y por un mes una in- fusión teiforme de la planta; obligados á permanecer en cama han traspirado abun- dantemente aquellos que fueron curados; me guardaría bien, dice, de considerar este re- medio como específico, pues le he emplea- do en otros casos sin éxito. No puede me- nos de aprobarse la sabía reserva de Bona- fons, cuando se considera que la epilepsia reconoce por causas multitud de ellas, mu- chas veces ocultas y que la sangría y pur- ga han podido producir mas efecto qoe el cuajaleche, que era administrado después de estas. El método ie Jourdan, que se sir- vió del zumo del cuajaleche blanco (Galinm molliigo. L.) solo y sin otro medio, presenta algunas ventajas; mas parece que en la ma- yoría de casos los enfermos no consiguen sino un alivio momentáneo; puede concluirse de estas esperiencías, que tanto las sumida- des del cuajaleche amarillo como las del blanco, obran á la manera que otras mu- chas flores aromáticas, produciendo desde luego su efecto sedante y después algo es- citante, como lo indica la diaforesis resul- tado constante de este remedio; puede pues colocarse uno y otro entre los sedantes dia- foréticos que corresponden ordinariamente á la numerosísima clase de los aniiespasmó' dicos; aproximanse en este concepto á la flor de tilo, la que sin embargo contiene mas aceite volátil y cuya acción mas activa no desaparece por la desecación, como su- cede en estos. » Hufeland le prescribe en la epilepsia, pero sin citar ningún hecho que compruebe su efecto en csla dolencia. Cazín, le ha usa- do en las gaslralgiis é histerismo y en gene- ral en las afecciones nerviosas, como auxi- liar de otros medios mas enérgicos; y dice FAMILIA RUBIÁCEAS. 77 calmó evidentemente los síntomas de la co • rea, en una joven de 13 años, de constitu- ción débil y sin menstruo. Ferramosa, le ha elogiado hace poco tiempo (1845) en el tra- tamiento de las escrófulas sin otra compli- cación; dándole la preferencia al iodo y de- mas anliescrofulosos empleados hasta el dia; prescribe el zumo al interior á dosis tan ele- vadas como puede tolerarlas el enfermo; la aplica ademas contundido sobro las ingur- gitaciones ó las úlceras escrofulosas. Los re- sultados prácticosque ha obtenido, losesplica este profesor por la presencia en él, del acetato potásico, ácido agálico y tanino. Esplicacion de la lámina La parto representada tiene las dimcnjiones que generalmente alcanza; a raíz; b corola de tamaño natural; c la misma aumen- tada; d fruto aumentado; e semilla. • Gen. Asperlla. L. Cáliz con el tubo aovado-di- dimo y liTiibo muy corto, 4-dentado, caedizo ó casi borrado. Corola embudada, rara vez acampanada, 4-fida, alrana vez 3-tída. Estilos 2, apenas unidos en la base, o unidos basta el ápice. Fruto dídimo no co- ronado, seco ó algo carnoso, con los mericarpios que se separan ñicilmente , indehiscente , l-spermos. — Yerbas ó casi matas pequeñas del hemisferio boreal, mas especialmente de la región mediterránea, con hojas opuestas; 1-2-3-estípulas encada lado, (por eso se dice verticilo -1-S-filo), nulas en las hojas superio- res y flores terminales ó axilares amanojadas. Perennes con corolas acampanadas. ASPERULA ODORATA. L. Aparine latifolia humilior montana. Tourn. —Matnjsilva officinalis. Murr. — Hepática stellata. Taber. — Ulairysilvaoff. — Tetrand. Monog. L. Hepática estrellada, — asperilla olorosa, — rubilla. Esp. Asperula. Fort. it. Aspcrule odorante, — muguet des bois — pelil muguet, — hcpatiquc étoilce ondcs bois, — reine des bois. Frauc. Waldenieisteer, — sternteberkrant. Al. Swcelsented,—tcood droof. iDgjWelriekend rawliruid. llol. Desc. Planta lampiña, derecha, con hojas en verticilo de á 8, lanceoladas, un poco aserrado-es- cabrosas en la margen; corimbos terminales pedun- culados; frutos erizado-peludos. — Fl. Mayo. t?e en- cuentra en España en la Granja, Paular de Segovia, Bustarvicjo y otras varias partes. La Hepática estrellada cuando fresca no tiene olor, seca es olorosa teniendo aroma agradable, siendo ligeramente escitante, as- tringente y sobre todo diurética ; se la em- plea con ventajas en la dispepsia, ictericia, mal de piedra, hidropesia, etc.; «no es ine- ficaz, dice Chaumeton». Cazin ha compro- bado su virtud diurética en un caso de ede- 78 ÁLBUM DE L\ FLORA. ma do las estremidados inferiores, con in- giirgilacion esplénica, consecuencia do una inlermilenle abandonada en un joven do diez años, colocado por la miseria en con- dicione* higiénicas muy desfavorables, tan- to en lo que so refiere á habitación conoo á cuidados. La infusión do esle vegetal (45 gramos por kil. de agua hirviendo), tomada á la dosis de tres á cuatro vasos grandes, produjo una diuresis tan abundante que disipó en pocos dias la infiltración serosa y disminuyó la ingurgitación del bazo: la cer- veza de ajenjos completó la curación en menos de quince dias. La ásperula , como diuréiico, se acerca al Amor de Hortelano. (Galium aparine. L.) El nombre do hepáti- ca, se le dio por el uso que do ella se hizo tanto en la ictericia como en las hepatitis. Como pasto, es comida con gusto por los caballos, cabras y vacas y dicen que hace la leche de estas mas abundante y sabrosa. A los líquidos alcohólicos les comunica gus- to y aroma agradables. En muchos puntos la ponen en lo3 sitios en que guardan el lienzo y ropas, para alejar los insectos des- tructores. Su raiz parece tiñe de rojo. Esplicai~ion de la lámina. Dibujo de tamaño na- tural; a corola; 6 fruto. Gen. Rubia. T. Cáliz con tubo aovado -globoso y limbo casi nulo Corola 3 partida, enrodada. Es- tambres 5 cortos. Estilos 2, cortos también. Fruto dídimo casi globoso en forma de baya jugosa. — Yer- bas perennes ú matas de las regiones extratropicales del antiguo continente, con tallos desparramados, muy ramosos y tetrágonos; hojas opuestas; 2 estípu- las, rara vez 3-4 intermedias y semejantes á las ho- jas , formando un verticilo 1-%-ñlo, flores axilares ó terminales, pequeñas, blanco-verdosas ó blanco ama- rillentas, dispuestas de diversos modos. RUBI.\. TINCTOKUM. L. Rubia tinctorum sativa. J. Bauh. — Rubia majar sativa sive horíensis. Par. — Rubia off. Telrand. Moaog. L. Rubia, — nranza. Esp. Granza, — rniva dos lintorei- ros. Port. Garanzc. Franc. Krapp, — fabérrothe. Al. Muddcr. Ing. Fuh- Ar. h'rai>. Dan. Hol. Munjilh ind. ñobbia. It. Marzana Pol. ¿Mariona Rus. Kraap. Su, lioia. Tur. Desc. Vegetal herbáceo, con hojas reunid.is en verticilosde4-6, lanceloadas.casi peoioladas, lisas por la cara superior , con aguijonuitos y ásperas en la miraren y costilla, así como en los ángulos del tallo. Fl. Jumo, .Julio. Se encuentra en las cercanías de Barcelona, Madrid y otros puntos de España, siendo cultivada en al^unaí de sus provincias, especialmente en la de Valladolid. Partes usadas. La raiz. Recolección. Es objeto do reeolecoion ca grande escala y no ofrece nada de particular. Propiedades y nociones químicas. El olor dala raiz do rubia es sui yeneris, su sabor es ligoiamente amargo, deiagradable y algo estíptico. lia sido obje- to du estudio para químicos notaMcs, y de los traba- jos de estos resulta (|ue está compuesta de leñoso, ácido vegetal , sustancia mucilagiuosa, otra vegeto-ani- mal, goma, azúcar, materia amarga, resina olorosa, diversas .sales y dos materias colorantes que Robi- quet y CoUin, designan con los nombres de pur/juríno y alizarina y GauUier de Claubry y Persoz con los de materia colorante roja y via'cria colorante amari- lla. Kulraann parece haber encontrado en ella otra materia colorante diversa de las dos citadas y es la que denomina xantina. Schnacki en uu trabajo im- portante sobre ella, ha demostrado que contiene uu principio inicial, la Rubiana, el que por la acción de tos álcalis y un fermento particular que existe en el vegetal, se metamorfoseaen alizarina. Schunet la en- contró compuesta de siete diferentes sustanaias á sa- ber; dos colorantes la alizarina y rubianina. un prin- cipio amargo, la rubiana; dos resinas , ácido péctico y una sustancia parda que es probablemente resulta- do de oxidación. Por lo espuesto acerca de la composición de esta raiz, se ve cuan distantes están deponerse acordes los químicos que la lian estudiado; mientras unos admi- ten diverszs materias colorantes, otros creen provie- nen estas déla modiñcaciondeuna sola. En apoyo de esta úhima opinión merece citarse un trabajo notable de Decaisjc sobre el desarrollo de la granza, en el que ha demostrado que cuando la raiz no ha sido se- parada del tallo, no contiene materia colorante roja y sí un líquido amarillento que es tanto mas oscuro y abundante cuanto mas avanzada es la edad de la planta; pero luego que se corta la raiz , el jugo en- contrándose bajo la influencia del aire, se enturbia, se hace granuloso y colora en rojo. La alizarina es el principio colorante de mas im- Eortancia; él suministra Las tintas mas bellas y finas, e presenta en largas agujas cristalinas, brillantes de un rojo naranjado; es volátil, casi insoluble en agua fria , algo soluble en agua hirviendo a la que comuniía una tinta rosada muy pura; se disuelve en alcohol y éter. Inatacable por los ácidos aun los mas enérgicos; soluble en los álcalis cuyos solutos toman uu bello color pensamiento. Se prepara carbonizan- do los principios solubles de la raiz, con el ácido sulfúrico, quedando esta intacta; se lava el carbón y el residuo se somete á la destilación en cuyo caso se sublima la alizarina. La rubia como materia tintórea, tiene una im- portancia incueationable, y hasta los líquidos que quedan después de aprovechar la materia colorante, sometidos á la fermentación, producen alcohol por su destilación en cantidad no despreciable, lo que la hace doblemente interesante. La rubia parece ser originaria de Orien- te. La raiz ápesar de su composición , no ha manifestado mas que una ligera tonici- dad y astringencia, por lo que se ha aconse- jado en la ictericia, los antigua, afeccioneslin' [áticas, raquitis, etc. «Algunas observacio- nes incontestables , dice Gilibert , prueban su utilidad en las eníermedades ciladfs y los dartres, contra los qie he prescrito su cocimiento.» En la antigüedad se recomen- daba contra la retención do orina, disenteria, ciática, flores blancas y caquexias. También FA.MILI\ RUBIÁCEAS. 79 ha sido aconsejad;! por al£;iinos prácticos, en el vómito crónico, hisierismo, iscuria, cálculos de la rcjitia, é hipocondría, sien- do además considerada como eraenaíío- ga. Büerliaave hacia aplicar sobre la epi- dermis, lienzos teñidos con ella, para aliviar los gotosos!... tal cúmulo de propiedades, tí juicio do Cazin, ¿no son suficientes para escilar la incredulidad y justificar el olvido en que está la granza? De cuanto se refiere ¡i ella, lo perfectamente probado es el hecho, de colorarse en rojo los huesos de los ani- males que se alimentan de esta planta; sin- gular propiedad que condujo í\ Bergius, Boehmer y Duhamel á experiencias que hi- cieron progresar la osteogenia. La rubia se administra en cocimiento (15 á 30 gram. por kil.), en polvo á la dosis de 1 á 4 gram., y el estrado alcohólico en pildoras ó vehículo apropiado á la de 1 A 2 gram. Es una de las raices aperitivas me- nores y entra en el cocimiento de grama compuesto de nuestra farmacopea, ele. E'plicacion de la lámina. Dibujo de la planta re- ducido á la sesta parte de sn tamaño natural; a, b c.iliz; c, d, corola; e fruto de tamaño natural; f el mismo aumentado ; g coca aislada ; h. i, la mis- ma vista en diferente posición. TRIBU II.— CoFEACEAs. DC. Fruto carnoso, 2-locul3r oon 2-núculas monos- per mas, oseas ó crustáceas, planas por dentro y co- mún mente marcadas con un surco, rara vez con una nucula. Albumen corneo. — Arboles ó arbustos con hojas opuestas y estipulas intermediarias. Si'BTRiBU. — Copeas. DC. Flores pediceladas distintas, nunca reiinidas. Gen. Coffea. L. Cáliz con limbo 5-dentado. Corola tubulosa, embudada; limbo plano de 5 divisiones. Estambres salientes. Drupa cerasiforme, u mbilicada conteniendo dos cocas membranosas, cu- y as semillas presentan un profundo surco en la cara interna que es plana. — Arbolitos ó arbustos intertro- picales con hojas opuestas, cortamente pecioladas, estípulas interpeciolares y flores ordinariamente axi- lares. COFFEA ARÁBICA. L. Cafe'ero común, — café común. Esp. Café. Port. Caféxer. Franc. Coffee. Al. Ind. Dan. Ar. Ara- bian-coffee-trce. Ing. Eliie. Eg. Koffy. Hol. To- chem kewek. Pers., Kaice. Pol." Copie cottay. Tam. Chaabe. Tel. Ghoaune. Tur. Desc. Hojas oblongo-aovadas, aguzadas, lampi- ñivs; pedúnculos a.xilares cortos reunidos; corola 5-fi- da; estambres salientes ; baya aovada. Originario de Abisinia y cultivado en los países tropicales princi- palmente de América. Partes usadas. Las semillas. Recolección y elección. Estas scaaillas tal coaiO llegan hasta nosotros, las preparan en los puntos donde se cultiva, cogiendo los frutos, rompiéndolos mecánicamente para separar la pulpa y enducarjjo, los lavan después y secan al sol. Diversas son las suertes que corren en el comer- cio de esta semilla, de entre ellas citamos las mas es- timadas, según el orden de su importancia y aprecio, y son á saber: Café de Moka. Viene de Arabia. Es pequeño, amarillento, casi redondo, por lo coman debido al aborto de una de las semillas, adquiriendo la que i(ueda la forma del fruto. Su olor y sabor es mas agradable qiie el de las demás suertes espe- cialmente dospues ue la testación. Cafe de Borbon. Procedente de esta isla, es mas grueso y rjdondo que el de Moka. No debe confun- dirse oon otra especie de cafó indígeno de este país, donde se le designa con el nombre de cajé marrón, y que es producido p ir el C. Mauriliana. Lamk, baya oblonga y puntiaguda por la base, con la semilla prolongada también en punta y un poco encorvada por una estremidad en forrna de asta; tiene sabor amargo y se le cree algo emético. Cafe de la .Martinica. Se presenta en granos vo- luminosos, prolongados, de color verdoso, cubiertos de un epispcrmo argentado, que se desprende de él por la toítacion; surco longitudinal inuy marcado y abierto; olor franco y sabor análogo al de trigo. Café de Haití. Es muy irngular, alguna vez con película, color verde claro ó blanquecino; olor y sabor menos grato que el anterior. Propiedades y nociones quimicas. Dejamos ya di- cho el sabor que ofrece el café erado, que no es sino herbáceo; su infusión, asi como snmacerato, tieneen este caso un bello color verde que Bizio ha pro- puesto tijar, precipitándole por la sosa pura. La testación es la que le hace adquirir el sabor suave y aroma delicioso que saboreamos con deleite; an- tes de esponer la modificación que sufre por esta operación es conveniente conocer su composición química, la cual es: 1.°, un ácido considerado ¡lor unos como agálioo y por otros como ácido parti- cular, que denominan cúfico. 2.° materia azoada y alcalina que Uobiquet y Pelletier obtuvieron pura, susceptible de cristalizar, llamada co/eína. 3.°, aceite empireumático, etc. Robiquet y Boutron han encon- trado en 500 gram. de café, de las diversas suertes, las guíenles cantidades de cafeína. Café Martinica 1,79 gramos, de .Alejandría, 1,16; de Java, 1,26; de Moka, 1,20; de Cayena, 1,06; de Santo Domingo, O, So. Debemos á Payen un trabajo estenso sobre la composición química del café y que publicó en 1S4G. Según él está comprobada la existencia de un ácido orgánico combinado con la potasa y la cafeína y que denomina clorogínico, siendo una de sus prm- cipales propiedades mas notables, la de producir coloración verde muy intensa con el amoniaco. Si en una infusión de café se vierten algunas gotas de amoniaco, el líquido toma desde luego una tinta amai illa, poco a poco pasa á una coloración verde que termina por ser muy intensa. Reuniendo el ci- tado químico sus diversos resultados analíticos ha encontrado el café en su estado normal, compuesto aproximadamente de: Celulosa 34 Agua liigroscópíca 12 Sustancias grasas 13 Glucosa, dextrina, ácido vegetal indeterminado 1J,.'> Legumina, caseína (glutína). . 10 Cloroginatode potasa y cafeína. 3,5 á ó Orcanísmo azoado 3 CaTeína libre 0,S Aceite esencial concreto ínso- luble O.OOI Esencia aromática fluida. . . 0,002 80 ALBOM DE IK FLOIW, SustAncias minerales, potasa, cal , niaa;ne8Ía , ácido fosfóri- co, Rulfúrico y silícico. . . fi.fiO? Conocidos ostos datos nos es dado esplicar los cambios ó modificaciones que sufre el cafó por la tostacion y la infusión. La testación (pío dehe. cfoc- tnarso con la mayor rapidez (• igualdad posible en to- da la masa, seefcctúa de modo que adquiera toda ella la temperatura de 2:j0" próximamente, si ha de pro- ducir el efecto útil (|ue se desea; bajo esta tempe- ratura y el vapor do agua que se desorendc mi- rante la operación, el cloroginato doble so entumece se colora en rojo, S3 hincha, se disgrcr;a el tejido del perispermo y queda en libertad parte de la cafeí- na que tenia en combinarion. La celulosa y sue con- tení res espcrimentan una ligera caramelizacion, dando lugar ñ que se formen productos pyrogcnados. El aceite graso se distribuye en la masa hecha po- rosa, arrastrando y reteniendo el esencial ligera- mente modilicado; se desenvuelve también algo de tanino por lo que adciuiere virtudes tónicas. Nada tenemos que añadir acercado la cafeína ó Tlieina á lo dicho en el luMr oportuno. (V. Thea chinensis). La infusión del café que es la que se usa como bebida agradable ó medicamento, se prepara con ;íO gram. "de aquel recién pulverizado y li2 kil. de agua hirviendo, siendo ventajosa la preparación en vasos cerrados. Grandes recursos nos ha proporcionado la vegetación gigantesca, hermosa, infini- tamente variada y rica del Nuevo Mundo, y entre eüos, contamos con las cortezas que nos suministran diferentes especies de la familia que estamos estudiando; me refiero á las quinas ; pero el mundo antiguo merece también fijemos nuestra atención en la suya y los productos que nos suministra: siendo tal vez el mas interesante, el fruto del ca- fetero, pequeño arbusto originario de las comarcas cálidas de la Etiopia, Arabia y Yemen, de donde fué trasladado por los Ho- landeses á la ludia, después á Europa y posteriormente á la América meridional. ¡Triste legado que hicieron nuestros ante- pasados á aquellos paises tan tranquilos an- tes de la conquista y que el cultivo del ca- fé llevó á ellos la esclavitud y con esta las miserias que son su accesorio! Muy apesar de los principios de humanidad y de libera- lismo, hoy pesa sobre parte de aquellos, habiendo sido el origen de la desoladora guerra que está destruyendo la mas gran- de de las naciones modernas, sin que sea dado en este momento presentir cual será su término. El cafetero fué conocido de los anti- guos, se cree lo fuese de Avicena y Pros- pero Alpino, asimismo de los Griegos y He- breos. El café usado desde tiempo inmemo- rial en Oriente, según consta por algunos manuscritos, se usaba en Persia en 875. Cuando el sultán Selim en 1517 conquistó el Egipto, lo llevó á su regreso á Conslanti- iiopla, no habiéndose abierto eslablecimien- tos pi'iblicos para tomar su infusión hasta 1553. Hauwolfes el primer Europeo (jiie le mencionó y dibujó en 1583. Prospero Al- pino, quien le describió como botánico en KJiO. Los Italianos después, fueron los pri- meros que abrieron cafés públicos á los que siguieron los Ingleses y por último los Fran- ceses etc., siendo proporcionado por los Venecianos y Genoveses á los Europeos, que lo traían de Egipto en buques que aportaban directamente de Moka á Marse- lla. A. de Jussieu le describió en 1713 en las Memorias de la Academia de ciencias; y Luis XIV fué el primer francés que lo to- mó en bebida en 16i4. Poco á poco se es- tendió su uso muy á pesar del alto precio que tuvo en un principio y de creerse per- judicial por algunos médicos de aquella época, contra cuya opinión s^ puede oponer la de algunos filósofos, que le atribuyen en parle el desarrollo de el gran siglo y su infiuencia en el mérito de los poetas. Desde luego y á toda costa se procuró adquirir el vegetal de semilla tan preciosa, á fin de propagar su cultivo. Los Holande- ses trajeron el primer pié de Moka y tras- plantaron á sus colonias de Batavia y Suri- oam. M. de la Molte-Aigron le plantó en Cayena en 172á, y Declieux llevó á la Mar- tinica dos pies que se cultivaban en el jar- din de Plantas, regalo de los Holandeses á Luis XIV y á R'íss&n, originarios como los plantados en Cayena, de Batavia; uno de estos últimos es el propagador del cul- tivo del café en las Antillas y á donde no llegó sino después de haber perecido su compañero, pudiendo conseguirlo á fuerza de las privaciones del capitán que durante el viaje partió su ración de agua con el ca- fetero. En 1726 sogun el padre Labat, no habia mas que dos pies con fruto en la Mar- tinica, colonia que después de Santo Domin- go, es hoy la que mas produce y de ciase la mas estimada esceptuando el de Moka. La infusión de café, es en el dia de un uso general como desayuno, como bebi- da de placer, ó como medicamento, muy apesar de haber tenido sus detractores, si bien los apasionados han ido tan lejos en sus panegíricos, que la han denominado bebida intclcclual. La verdad es, no obstante la profusión con que hoy se usa, no haber graves motivos para pedir sea abandonado, solo si será preciso advertir, que conviene igualmente que con los alimentos de que FAMILIA RUBIÁCEAS. 81 usamos con mas frecuencia, huir del abuso. Su acción üsiülüiíioa puede servirnos de nor- ma al cuoítionar acerca de sus ventajas ú in- ronveniontes; esludiaila drlonidainente, está reducida ;i l'avorecer la digestión, ejerciendo una acción especial sobre el encélalo, esci- tando las funciones de este órgano, alejamlo el sueño y exaltando las facultades inlelec- loales y sensitivas; añadiéndose, que algunos sugelos dedicados al esluiiio y escritores, no pueden hacer nada sin la inHuencia de esta bebida, por loque la dieron el dictado de inlclectmil según dejamos diclio; añádese que apenas llega ai estómago causa un calor suave que lleva á todo el cuerpo el bien es- tar, que acelera la circulación, favorece la traspiración y las secreciones; proporciona alegría, impresiones placenteras, sentimien- tos bienliecliores; da fuerza, agilidad... en una palabra, merécela inmortalidad que le dio Delille en sus famosos versos: II est une liquer au poete plui chérc Tomado después de las comidas opípa- ras," á mas de favorecer la digestión impi- de, díc9se, la embriaguez y sus consecuen- cias. Tan feliz acción sobre la economía ha sido aplicada á todas las circunstancias y esplicavlo su origen del modo mas poético posible para acrecer su verdadero mérito; tal sucede eou el medio como fué descubierta su virtud contra el sueño, y la cita que se hace de diversos hombres célebres, como Voltaire, que lo tomaban varias veces en el dia para fecundar su memoria. Como quie- ra que sea, debe tenerse en cuenta que á ciertos temperamentos no les es provechoso su uso continuado y que conviene mas á la vejez que á la juventud, á los hombres que á las mujeres. El café en los puntos donde se recolec- ta, tiene una infinidad de aplicaciones como medicamento; entre nosotros apenas es con- siderado en este concepto y si se emplea co- mo tal, es casi siempre en los sugetos que no le toman habitualmenle. Sii infusión car- gada es tónica, cuyo uso ha sido úlil mu- chas veces en la amenorrea y diarrea crónica que dependen de causas debilitantes. Rudol- phi, siguiendo el consejo de Formey, le empleó con éxito feliz en la migraña ; tam- bién se aconseja en las cefalalgias pasageras. Por su acción escitante sobre el cerebro, se ha recomendado en las afecciones soporosas ^ TOM. II. administrada la infusión á dosis reiteradas; en el entorpccimicnlnde los scnlidos,s\\ collap' sus y debilidail; se lia prescrito asimismo á los sugetos tristes, melancólicos é hipocon- driacos fuera de las horas de alimentarse y con frecuente éxito; en las liebres conti- nuas como tónico pasagero, cuando son de naturaleza adinámica óatáxica. Grindel pa- rece administró 30iicl mejor resultado la in- fusión del café crudo, contra las intermiten- tes aun las mas rebeldes, ó ya en polvo á la dosis de un gramo repetida muchas veces en el dia, ó en cocimiento (30 gram. por 500 de agua). Richelini, J. Thompson yBon- nardieru han conseguido con el mismo cura- ciones de aquellas, si bien el último le aso- ciaba á el opio. Los egipcios según refiere Próspero Alpi- no, tomaban el café como emenagogo. Lan- zoni, ha corregido diarreas pertmaces con él y Merat ha visto una mujer atacada de histe- rismo, aliviarse cuando lo lomaba, si bien los accesos se reproducían asi que dejaba de to- marle. A juicio de Musgrave en el asma esencial con ataques periódicos nocturnos, está mas indicado, en contra la quePringle le elogia mucho, por lo que Floyer escribió un tratado sobre esta dolencia que le ator- mentó por cincuenta años; empleábale coa frecuencia en sus últimos años, consiguien- do alivio. El Dr. Amati en una memoria publicada en Ñápeles en I8á3, dice, haber empleado con ventaja el cocimiento de café en el tra- tamiento de las oftalmías crónicas y preco- niza el vapor del cafe durante su tostacioa seguido de lociones de aquel y cita casos cu- rados de dicha enfermedad aún siendo re- belde. Teniendo en cuenta sus principios cons- tituyentes, muchos médicos y químicos han pensado seria útil en algunos envenenamien- tos. Su propiedad de hacer cesar los efec- tos de las bebidas alcohólicas, ha conducido á combatir con él la acción del opio, y se- gún Oriila, sin.) descompone sus principios, disminuye sus accidentes, haciéndolos cesar si son poco intensos: Déguin le aconseja en el del opio y hongos venenosos y otras be- bidas narcóticas; también lo fué en él prO' ducido por el ácido hidrocyánico y en el que no proporciona ventajas, según Orfila. Citáremos opiniones tan encontradas co- mo las de los que le creen perjudicial hasta producir la apoplegia y las de los que le considerau capaz de combatirla y no dare« 11 82 ALBDM DE LA. FLORA. mos por admisible produzca la eslerilidad; o|)on¡óndoiios á que sea considerado osclu- sivaiijonlo como medicamento, según dice Chaumclon; la espcriencia y el tiempo tras- currido desde su uso, enseñan que es mas útil que perjudicial tomarlo como bebida de placer. Explicación de la lámina. La planta está reducida li la mitad de su tamaño natural; a corola abierta en la c(ue se ven los estambres y su inserción; 6 cií- liz y pistilo; r fruto de tamaño natural del cual se ha levantado paite del sarcocarpo para (jue so pue- dan ver las dos semillas ijue contiene; a simiente vista por su cara plana; e la misma cortada horizon- talmentc. GEN. PsTCHnTniA. L. Cáliz con cinco dientes con ol tubo aovado; corola tubulosa, corta 5-l¡da, con el limbo cstcndidoó cueca-vado y su garganta barbada ó lampiña. Estambres 5, con las anteras salicutes ó inclusas. Estigma 2-Hdo. JMucula coronada por el limbo del cáliz marcada ú no por estrías longitudi- nales cuando secas y con dos huesos papiracco-fo- liáccos 1 -spermos. Semilla recta con albumen carti- laginoso y embrión pc(iucño basilar. — Arbolillos, ar- bustos, rara vez yerbas perennes intertropicales, principalmente de Amíriea, con hojas opuestas, pe- cioladas, estípulas variablemente unidas; pedúnculos por lo común terminales y ilores apauojadas ó co- rimbosas. PSTCHOTRLV EMÉTICA. H. B. ET. K. RICH. Rombea emética. noff. L. A. Riph.— Pent. Mo- Ipecacuana csíriada dsl Perú Esp. Jpecacuanha estriada ou ordinaria, — Ipecacuana negra Por. Ipe- cacuanha strié. Franc. Breelmurzel. AL Desc, Planta derecha, sencilla, peludo-tomentosa, con hojas oblongas, aguzadas estrechadas en la base, membranosas, pestañosas, un poco peludas iufcrior- mente; estípulas aovadas, agiizadas, miay cortas y pedúnculos axilares de pocas Hores y casi racimo- saá. Habita en el Perú y Nueva-Granadc, etc. Partes usadas. La raiz. Elección. Tal y cual se presenta esta ipecacuana en el comercio, varia en su grueso de 2 A 7 niilim. y en su longitud do 3á 11 centím. Está foi'mada de meditulio leñoso y corteza mas ó menos gruesa con algunas estrecheces oirculnrcs muy distantes y arru- gada longitudinalmente; i^t^lor gris rojizo sucio por fuera, gris rojizo interior.iK.atc y adhereute al cuer- po leñoso; olor entre ipt-iacuana gris y bardana; sabor poco marcado. Meditulio amarillento y perfo- rado de multitud de agujeros visibles con el lente. Cuando vieja, su corteza se reblandece y corta fá- cilmente ó penetra con la uña y adquiere á la par en su interior un matiz negrusco y á veces completa- mente negro por lo que se ha denominado ipccacua' na n"gra, por los que la han visto solo alterada de esta manera. Estos caracteres que distinguen bastante bien la raiz en cuestión de las demás ipecacuanas, nos dicen desde luego no es la verdadera oficinal por mas que se creyera por algún tiempo fuera el Psychotria di- bujado, quien la producía. Conveniente es consig- nar por tanto los caracteres de aquella, la única que el Farmacéutico debe reponer en su olicina, que- dando esta pr.ra en caso de carecer de la oficinal vei'dadera. La ipecacuana anillada menor, que crece en el Brasil prescita diversas variedades convinien- do á tíjdaí los car.icteres siguientes: raiz alargada del grueso de una pluma; irregularmcnte torciaa y encorvada, simple o ramosa, proseataiido pe(|ueño3 anillos salientes, desiguales, muy aproximados, de 2 á '.i milímetros do gru(!80, separados por unas estre- checes mas cortas; est:! formada de dos partea, á sa- ber, del leñoso con mas ó menos asperidades llamado '.neditxdio y de la corteza, resinosa, gruesa, que es (juebradiza y pesada; fractura pardusca y resinosa; sabor herbáceo, algo amargo, bastante acre; olor dé- bil, sin embargo nauseabundo, particularmente el de su polvo. Propiedades y nociones quiminas. En el artículo precedente dejamos espuesto lo que se refiere á sus caracteres físicos. Analizada por Pelletier le ha dado en 100 i)arteB la composición siguiente: Materia vo- mitiva (Einctina), 9; Materia grasa, 12; Leñoso, goma y Almidón, 79. La anillada contiene hasta un 16 por 100 de el principio .activo, la emetina, y consiguien- temente es doble mas enérgica. La emetina obtenida por Pelletier y algunos otros químicos en estado de pureza, es un polvo blanco, alguna vez algo ama- rillento, inalterable al airo, poco soluble en el agua fría, bastante en la caliente y mucho en el alcohol y éter; sabor amargo débil, devuelve el color azul al papel de tornasol enrojecido por los ácidos; soluble en estos, formando ?ales susceptibles de cristalizar. La infusión de agallas la precipita de sus combina- ciones. rRKPARACIONEa FARMACÉUTICAS Y DÓSIB. A EL intehior, Polvo, 0,6 á 0,5 gram. como emé- tico; 0,03 á 0,3 gram. como tónico, 0,01 como espeo- torante, infusión, 2 p, por 100 de agua. Extracto alcohólico, de 0,25 á 1,0 grana. Jarabe, de 10 á 50 gram. Panillas, de 2 á 10. A EL EXTERIOR, cl cocimiento que es oscuro y con- tiene mucho almidón, en encimas contra la disenteria; pomada como rubefabaciente en linimento. Incompatibles. Ácidos vegetales é infusiones astrin- gentes. La ipecacuana entra en algunas preparacio- nes oficinales tales como los polvos de Dower, etc. Las dosis indicadas so refieren á la ipecacuana anillada, cuando se hubiera de emplear la de la es- pecie dibujada, se tendrá en cuenta que debe dupli- carse la dosis por ser la mitad menos activa próxi- mamente. La raiz de ipecacuana es tónica, emética, sudorífica y especlorante. Sus efectos vo- mitivos eran conocidos de Jos Brasileños desde tiempo inmemorial, no habiéndolo sido en Europa hasta 1672, en cuya época el médico Legras la trajo de América y la hizo espender por un farmacéutico como secreto con el nombre de mina ó raiz de oro. Helvetius, célebre médico de aquel tiempo, se aseguró de sus propiedades por la esperimentacion en grande escala, siendo adoptada como un gran recurso en tera» pcutica y generalizándose desde entonces su uso. Marcgrave y Pisón dieron á conocer los primeros sus propiedades , en la Histori natural y médica del Brasil, refiriéndose e FAMILIA RDBliCEAS. 83 sus detalles á la del Cephcelis ipecacuanha que nos siiinini>lra la anillada. Pero lo va- go de su descripción y la iiuperfeccion del dibujo que dieron de la planta, fueron cau- sa de la incertidumbre que hubo por bas- tante tiempo, acerca del vegetal á que la referían; así que se crevó fuese la ra^z de un Paria, uua madreselva ó violeta, etc., basta que en 176 1 el célebre Mutis, profe- sor de Botánica en Sla. Fé de Bogotá, remi- tió á Linueo la descripción y Ggura de la planta que en el Perú y Nueva-Granada suministraban la ipecacuana; en 1781 Lin- neo hijo, los publicó bajo el nombre de Psycholria emética, considerándola la mis- ma que la observada por Marcgravc y Pisón en el Brasil , dando lugar á que so creyese deáde entonces, que toda la que circulaba en el comercio procedía de esta especie, hasta que en ISOO Brotero, de Coimbra, dio á conocer la que en el Brasil suminis- traba la remitida por la via del comercio de aquel piinto y la denominó Callicocca ipecacuanha, que no es otra que el Ceplue- lis ipecacuanha; resultando de sus trabajos que la del Perú y Nueva-Granada es produ- cida por otra especie distinta, aunque per- teneciendo las dos á la misma familia; que es doble mas activa que la de aquellas co- marcas, siendo mucho mas común en el co- mercio que aquella. La primera impresión que la ipecacuana" en polvo produce sobre la membrana mu- cosa del estómago, es una acción tónica, cuando la dosis no es mas que de algunos centig. á 1 decig. acción que se estiende á una gran parle de las vias digestivas; si es mas considerable, obra como irritante local y provoca el vómito; efecto que es el que generalmente se busca ó bien como eva- cuante y derivativo á la vez, el que produ- ce también á la par, en las saburras gástri- cas , cólera , anginas , pneumonía , oflahnias biliosas, etc. A dosis refractas no provoca el vómito, pero por las constricciones len- tas que produce en los órganos de la diges- tión determina, favorece y aumenta la traspiración cutánea y obra como diaforé- tico que se recomienda y usa en bastantes enfermedades. El parácler que distingue y hace tan apreciable ou multitud de casos la ipecacua- na, sobre los otros eméticos, es su acción tónica, habiéndosela dispensado por todos los prácticos la preferencia, en virtud de su mayor eficacia, en el tratamiento do \a iUarrca y disenletía crd/íiVas ; pero debe proscribirse su uso cuando esta última do- lencia está aún en su período agudo, en el que agravarla singularmente todos los sín- tomas. En el mismo sentido próximamente obra en los catarros crónicos y coqueluche, en cuyas dolencias se prescribe bajo la for- ma de pastillas y también en las fiebres re- mitentes, babiendodemostrado multiplicados hechos puede ser útil en las peritonitis que se desenvuelven después del parto. Reco- cocidas las ventajas que ofrece, solo resta- ba hacer su administración mas fácil, pues- to que su principio graso y aromático soq obstáculo en determinadas ocasiones para realizarla; según Malapert, se consigue eli- minando estos por su lixiviación en éter, que se apodera de ellos dejando en el polvo el principio emético y astringente. La emetina según las esperiencias de Magendie y Ri- chard es el principio activo de la ipecacua- na, gozando de todas las propiedades de este medicamento y puede sustituirse eo muchos casos, por carecer del olor y sabor de la raiz que como dejamos dicho es inso- portable para algunos; la dosis á que puede administrarse sise desea producir el vómito, en un adulto es la de 2 á 3 decig. que pue- de difminuirse ó aumentarse según las cir- cunstancias. A el exterior la ipecacuana ha sido em- pleada por algunos prácticos como rubefa- ciente y aún cáustica, á la manera del aceite de crotón, siendj la base del linimiento de Uannay, y su cocimiento que es oscuro y contiene mucho almidón, se recomienda so- lamente en lavativas contra la disenteria. Esjylicacion de la lámina. Este dibujo es el de un ramo de tamaño natural: a raiz descortezada;^ cá- liz y pistilo; c corola abierta; d fruto de tamaño natural abierto á través para poner á descubierto las semillas; e semilla aislada. TRIBU III.- Ci-xcosEAS. DC. Fruto capsular, dehiscente coa dos celdas poli- permas. 84 ALBOM DE LA, FLORA QUINAS. ^" § I. Descripción botánica de las especies. Todas las cortezas que se admiten como verdaderas quinas son suministradas por un solo género, el Cinchona, que es á la vez ti- po de la tribu; y apesar del corto número de especies que comprende, no podemos li- songearnosde que estén rigorosamente de- terminadas; intluyen para ello el ser todas exóticas, siendo además muy raras en los herbarios. Ni las importantes investigaciones de Mutis, Zea, Tal'alla, y Uuiz y Pavón, ni las de Humboldt y Bonpland que última- mente estudiaron gran número de ellas so- bre el terreno donde crecen, ni las tan apre- ciables y útiles monografías de Yalil, de Lamber y Lauberl, etc. han podido esclara- cer por completo la oscuridad que existe, acerca de la procedencia de las numerosas cortezas que corren en el comercio, hacien- do lodo creer que lasque suministran estas, son mas numerosas que se ha supuesto; y para pensar así, basta examinar las varia- ciones tan considerables que presentan las suertes comerciales. ¿Más cómoresolvcr esla cuestión tan interesante? para ello son pre- pisos materiales que hoy nos faltan, son in- dispensables además de aquellos, ramos con sus flores y frutos del mayor número posible áfíCincIionas, asi como tambienejemplares de las cortezas correspondientes ó cada espe- cie, recolectadas en diversas épocas de la vida del vegetal y en diferentes localidades: dedúcese bian la dificultad de realizarlo en Europa, loque tal vez fuera mas asequible en América, donde á la par que la especie podria estudiarse la corteza que suministra y bajo todas las condiciones que . es de necesidad estudiarla, si es que algún di» ha de desaparecer el intricado laberinto que hoy existe; entre tanto llega esle dia, entretanto tenemos una monografía do! género en cuestión, bajo el punto de vista que hemos indicado, solo podemos aqui en Europa hacer conjeturas, y espe- rar que algunos viajeros botánicos y espe- cialmeQte Weddell, que ha visitado poco há, (O He creído indispensable al ocuparme de las quinas, fal- lar al orden eslablecido para dar la cstcnsion que requieic este Iratadn. Como muysupfriorá la par quo coiiciso, lie encontrado á Ricliard en esta materia, por lo que le he secuido en todo. la Bolivia y el Perú, esclarezcan tan impor- tante punto, limitándonos ya que posible no sea presentar un trabajo original razona- do, á dar en este lugar la descripción de las especies que la mayor parle de los far- macólogos consideran como productoras de las principales suertes medicinales, admi- tiendo con re?erva la sinonimia científica, que es probable sufra en su día cambios ó modificaciones profundas. Las especies del género Cinchona son originarias de la América meridional y parti- cularmente de las regiones montuosas del Perú y Nueva Granada ó República de Bo- livia; sin embargo, Augusto St. Ililaire, re- corriendo el Brasil, las ha encontrado perte- necientes á esle género, y con las que De Candolle ha creído debia hacer uno pcrti- cular que denominó Re.mijia, el cual por otra parte parece no difiere de e! Cinchona mas que por la dehiscencia de su cápsula y acerca de la que, esla tribu no ofrece gran fijeza . Tal cual estableció Linneo el género Cinchona comprendía especies, unas con la corola vellosa interiormente y los estambres inclusos, oirás con la misma lampiña y es-» tambres salientes; Persoon , llumboldt y Donpland han hecho de estas dos divisiones un género ¡¡articular, conservando á la pri- mera su nombre de Cinchona y á la segun- da !e dieron el de ¿'xos/em/Ha, división hoy aceptada y que seguiremos. Gen. Cinchona. Pers Rirn. , Ilub. Cáliz adherente; limbo con cinco dientes. Corola gaiiiopétala, inl'uudi- biliforme; do ciuco divisione?; tubo ciiíudricco y an- guloso. Estambres 5, inclusos eu el interior de! tubo* Cápsula ovoidea, alarpada , coronada por los dientes del cáliz, bilociilar-bivalve; celdas membranosas conteniendo sobre sus bordes simientes menbrauo- sas. — Arboles {rrandes con tallo leñoso y flores dis- puestas en panojas tirsiiormes. CINCHONA CONDAMINEA. HUMB. ET. BONP C, OFFICINALIS. L. Cascarillero, — quina gri^, — quina grii de luja, — qui- nn parda de loja, — quii\a ó cascarilla Jiña de loja. I'^sp. Quina condaminca . Port. Quinquina ¡¡ris. Franc. Chi- na. 1;. Peruvian bark.-tree. Ing. nfficineiler chinabaun Al. Kinaboom. Hol. Kinalree. Dan. Kinatraed. Su. Desc. Hojas oblongas, aguzadas per los dos es- tremos, lampiñas, lustrosns, rugosas en la cara in- ferior junto á los ángulos de los nervios; corola con FAMILIA UÜBLiCEAS. 85 el tubo pubescente al exterior y el limbo Innugino- 8o; caja aovíiilo-obloQgíi , tres veces mas larga que ancha. Ea los Andes del Perú, se, l;i encuentra cerca de Leja y de Ayavaca en la Colombia. Esvlicaciot\ de la lámina. Dibujo reducido á la mitad do su tamaúo natural; a cáliz; 6 corola abierta de modo i|ue puede verse la inserción de los estam- bres; c pistilo; (i fruto; e fruto cortado transversal- mente; /^simieute aislada. CINCHONA LANCIFOLIA. MUTIS. C. mifjuslifoHa, Ruiz. — Suppl. Qiiin. p. 1ÍHÚ»J. 17. t. \,f'.a. C. nítida, Ruiz et Pavón. Fl. per. II p. 50?. 191.— C. lanceo- lata.'^, ct. P.— F/. per. t. 2áo. C. roica. R. el.'^.Fl.perII,p. 54 í. 199. Quina naranjada Esp. Quina lancifolia. Port. Quin- quina orangé ,=quinquina naranjado de Santa fé, — quinquina pitaya de Boliiie. Franc. Desc. Hojas trasovadas-lánccoladas, lampiñas por ambas caras, sin glándulas; dores en panoja grande di-'ididas; corola sedosa por fuera; cajas oblongas casi lisas, 5 veces mas largas .tetnma. Esta corteza muy extendida on Italia y rara en Francia, se la encuentra en forma de tubos do 2 milímetros de grueso por 18 ó '20 centímetros de longitud; es dura compacta , no fibrosa, con la superficie exterior lisa y gris amarillenta , la interior de nn moreno os- curo; sin olor y desabor amargo y desagradable. 4.° Qi'iNA NOVA, corteza del Portlandia grandi- flora, grande árbol de las Rubiáceas que crece en diversas comarcas de la América meridional. In- sípida, después mucilaginosa y amarga. ?)." En el Brasil, se designan con el nombre de quinas muchas Rubiáceas, pero apesar de los tra- V.ajos recientos do Augusto. St. Hilaírc. Pohl y Mar- tius, reina bastante oscuridad sobre su determi- nación. Ya dejamos dicho que el primero ha des- crito tres especies nuevas dol género Cinchona que los naturales designan con el nombre rte Quina da serra ; también ha dado á conocer doB Exoilemma con el nombro do E, cuspidatum , y E. auslrale loa que Richard ha creido pertenecen mas bien al género A/arrocnemum. Martius y Pohl, han dado á conocer otras dos especies de quinas brasileñas ; la Quina Fiauhy que lleva el noi;;hre do la provincia donde la ob- servaron; fué ya remitida á Lisboa con este nombre hacia mediados del siglo último por el Goberna- dor Diego Sonsa. Martius ha reconocido ser un E.rostemma que llama E. souzanmn. Es una cor- teza delgada, arrollada en tubos , con epidermis es- ponjosa , gris pardusca, textura fibrosa, sabor mu- cilaginoso y amargo, mezclado de aroma agradable. La otra denominada Quina de Rio Janeiro, según el Dr. Pohl, es producida por el Buena hexandra ó Cosmibuena hexandra. Rich. Es una corteza de un pardo rojizo, teniendo, según Martius, la mayor analogía con la quina calisaj'a. De desear es, que el gobierno Brasileño tome gran interés y que con la mayor actividad investigue las quinas que se en- cuentran en los vastos Dosques de aquel imperio. 0." Finalmente , otras Rubiáceas suministran tam- bién falsas quinas , tales son principalmente el Cou- tarea hexandra el Macrocncmum corymbosum v el Pinckneit pubens. etc. § III. Análisis químicas. Parece lo mas conveniente y útil reunir en un mismo artículo los diversos trabajos químicos sobre las quinas á fin de evitar repeticiones para cada una de las especies sometidas á nuestro examen y así lo hemos bocho. Fourcroy, Seguin, Vauque- lin, Laubert, Reuss y Gómez, han dado á conocer hechos importantes acerca de la composición de estas cortezas, los cuales han sido complementados ventajosamente no ha mucho , por Poiletier y Ca- veatou, sobre los que nos fijaremos preferentemente, Fourcroy encontró en la quina una materia particular resinoídoa; Vauquelin indicó la existen- cia de un ácido al que denominó Quinico, é ii- dicó este hábil químico el modo de determinar la fuerza febrífuga délas quinas empleando los reac- tivos : la que fijaba, salvas algunas excepciones, por el precipitado uue se forma tratando el cooi- miento por una disolución de tanino. Reuss, pro- fesor de química en Moscou, estudiando detenida- mente la materia resinóidea aislada por Fourcroy y Vauquelin, sustancia oue consideraron complexa estos químicos , separó de ella dos principios lla- mando al uno rojo cincónico y al otro amargo cin- cónico- Pero el descubrimiento mas importante fué el de Gómez, de Lisboa , qne señaló en las cortezas del Perú un principio inmediato nuevo, el oinch». ÁLBUM HDE LA FLÜHA. niño ; para obtenerle, trataba el estracto alcoli(!>lico de quina por uua disolución de pot;is;i, que disol- via la parte cstractiva dejándole como residuo; le pu- nlicaba i-vnporando su iliaoluciou en el alcohol. Es blanco tiajparentc y cristnli.-ia en adujas delgadas. Tratando de obtenerle bien puro y de estudiar sus caracteres 3- naturaleza, fué cuando l'elletier y Ca- ventou Süñieticron las quinas á uu estudio profundo, resultando de sus investigaciones considerarle cerno un álcali orgánico al que llamaron rmconino , des- cubrimiento de la mayor importancia por liaber demostrado después la eiper-encin que el cinclionino os uno de loe principios activos de las cortezas del Perú, siendo en las quinas grises ó deLoja, donde le encontraron desde luego estudiando sus carac- teres. He aquí el análisis de esta clase de quinas: Quina»' grises. l.° Cinconina y quinina combinadas con el ácido Quinico. 2.° Materia grasa verde ; 3.° Uojo cincó- niro insoluble; 4.° Uojo cincónico soluble (tanino) 5.° Materia colorante amarilla ; 6." Quiualo de cal; 7." Goma ; S.° Almidón ; 9." Leñoso. Era importatite averiguar si la cinconina exis- tia en las otras clases de quinas y desde luego se ocuparon de la amarilla (C. cordifolia. Muí.), des- pués de la roja. El álcali aislado de la quina ama- rilla, encontraron ser diferente de la cinconina y le llamaron Quinina. Su análisis es el siguiente: Quina amarilla: 1.° Quinato ácido de quinina y cinconina; 2.° Rojo cincónico; 3.° Materia colorante roja soluble, (ta- nino); 4.° Materia grasa; a.'^ Quinato de cal ; fi.° Al- midón 7." Materia colorante amarilla; 8.° Leñoso. La quina roja presenta reunidos los dos alcaloi- des aidlados en la quina gris y en la amarilla, resultado que le dio el siguiente análisis. Quina roja: 1." Quinato ácido de cinconina; 2* Quinato ácido de quinina; 3." Quinato de cal, 4°. Rojo cincónico; 5.° Materia colorante roja soluble (tanino.); (¡."Ma- teria colorante amarilla: 7." Almidón; S."^ Leñoso. Espericncias mas recientes han hecho reconocer á los mismos químicos la existencia de una pequeña cantidad de quinina en las quinas grises, y de cin- conina en las amarillas, resultando que existen si- multáneamente en las verdaderas quinas, mas en pioporeiones diferentes. Las espericncias de Chomel y Double, médicos distinguidos, han probado que los_aloalóides son los principios verdaderamente activos y febrífugos y asi es en efecto, sus sales y especialmente el sulfato han correspondido siempre en los casos en que los usa- ron. Pelletier y Caventou no pudieron llegar á fijar con rigorosa exactitud la (rcporcion entre los prin- cipios constituj-entes de las tres especies de quinas y solo si sentar que de 1 Kilóg . de quina gris se obtenían 2 gramos de cinconina, mientras obtuvie- ron 9 gram. de quinina, de igual cantidad de qui- na amarilla. En cuanto á la quina roja de buena calidad, suministra cantidades mas considerables de los dos, dando 1 kilog. 8 gram. de cinconina y 17 gram. de quinina; deduciéndose de estos datos im- portantes que la quina roja arrollada y de buena calidad es la mas activa. Las quinas falsas han sido también analizadas; siendo muy notable que ninguna presente ni aun trazas de contener la mas pequeña cantidad de qui- nina y cinconina, carácter que como dejamos dicho las separa completamente de las verdaderas. Los resultados de sus análisis son como siguen: Quina pito» (Exostemma floribundum ) 1." Principio gomoso de color pardo. 2." Princi- pio colorante de un bello color rojo. .S " Materia cris- talina amaiil lenta, poco soluble en agua dando amoniaco por la destilación. 4.° Materia en copos amarillenta, análoga al gluten. 5.' Materia parda •stractiva que contiene sales de potasa y de cal. (Fourcroy). Repetido este análisis por Pelletier y Caventou, no encontraron quinina ni cinctmiua. Quina novn (Portlandia grandiflora). 1." Materia grasa; 2.° Acido particular llanado quinóvico; 3." Materia resinoídea roja; 4.° Materia curtiente; 5." Goma; 6." Almidón; 7." Materia ama- rilla; 8." Materia alcalina en pequeña cantidad; 9." Leñoso; (Pelletier y Caventou.) Quina bicolor. 1." Materia amarillo-verdosa; 2.* Clorofilo; 3." Es-- tractivo amargo; 4.° Materia resinosa; 5." Acido que parece ser el niálico. (Pelletier y Petroz). Ademas en algunas suertes de quina del comer- cio tales como la de Cuíco ó de Arica, Corriol y Pelletier han encontrado una base diferente de la quinina y cinconina que han llamado Aricina; en la Jaén, Manzini la Cincovalina que parece ser idén- tica á la Olanquecina de Mili, teniendo también las quinas blancas según Perelti un álcali particular la Piloxina, no amargo por si mismo, pero si sus com- binaciones con los ácidos. De la qtiina 7iO)a se aislado un ácido particular el Quinóviro, que tiene tanta analogía coa la ralsa- j)arina que Biccliuer y Winckier le confundieron con ella, habiéndole distinguido perfectamente Scü- nedcrmann. Los alcaloides de las quinas oficinales son: Qui- nina, Quinidin3(isomérica con la quinina) Quinioina? Cinconina Cinconídina (isomérica con la cinconina) Cinconicina? § IV. Historia y descubrimiento de las diver- sas especies de quinas. Todo cuanto se refiere á la quina, me- dicamento superior á los demás que gozaa de sus propiedades, es tan ia^portanle que merece consignarse. No es del caso dete- nernos en el intrincado laberinto de histo- riar el origen de cada una de la multitud de variedades correspondientes á cada gru- po, peto si á grandes rasgos lo que se refie- ra á las mas principales en general. Las quinas que corren en el comercio son todas originarias del continente Ameri- cano, siendo en los alrededores de la ciudad de Loja donde se descubrieron los primeros pies; luego que estubieron mejor estudia- do? los caracteres de estos preciosos vegeta- les, se ¡60 encontró en otras partes de Amé- rica y particularmente en el Perú, Colom- bia, Boli'.ia y recientemente en el Brasil. Circalan algunas fábulas acerca del des- cubrimiento de las virtudes febrífugas de la quina, que han concluido por ser creídas. Unos dicen que las descubrió un Indio, que atormentado por la sed que producía en él la fiebre, fué á saciarla á unas aguas estan- cadas en las que sumergían sus ramas los árboles de la quina que crecían á su alre- dedor; curó de la calentura, descubriéndose de este modo taa maravillosa propiedad. FAMILIA RUBIÁCEAS. 89 Cuentan oíros que uu natural de aquel pais curó con su polvo á un Español alojado en sa casa; pcroHumboldt (¡no lia vivido lar^o tiempo on aquellas comarcas, asegura que los ludios ignoran completamcnle sus pro- piedades y como es consiguiente el uso, de lo que se deduce no han sido ellos los que liau rebelado á los Kuropcos la virtud pre- ciosa de este medicamento. Lo que de mas cierto se dice, es que la condesa de Cliinchon, esposa del Yirey del Perú, la tomó aconsejada por un corregidor de Loja hacia el año de lüiO, y curó de una fiebre intermitente rebelde que la atormentaba desde mucho tiempo; á su vuelta á España, la Condesa trajo quina y la distribuyó en- tre diferentes personas, de donde viene el nombre de Polvo de ¡a Cutnlesa que se la dio; sin embargo, hasta algunos años des- pués no se estendió su uso, particularmente en Italia, Francia y Alemania y sucesiva- mente en las demás partes de Europa y á lo que contribuyeron los Jesuitas que trajeron grandes cantidades. El célebre geómetra francés la Condamine fué el que primero describió con exactitud el árbol que la pro- duce y Mutis, Humboldt y Bonpland, Ruiz y Pavón, Tatalla y Zea, con otros infatigables viajeros, dieron á conocer las diferentes es- pecies que producen las cortezas del co- mercio. Su uso encontró al principio mu- chos obstáculos y detractores antes de ser aceptado generalmente por los prácticos, y en Francia fué un medicamento secreto has- ta 1676, época en que Luis XIV compró el secreto á un tal Talbot que habia curado con su polvo unas intermitentes al Delfín, hijo del Rey. Desde esta fecha se genera- lizó, no sin que algunos médicos dudaran de su eücacia, pero muchos comprobaron sus magníficos efectos con gran número de esperiencias. § V. Historia médica ^ La quina está colocada á la cabeza de los medicameutos tónicos y en efecto no existe otro que- determine en la economis animal efectos mas marcados. Cuando un individuo sano tomado lá^decíg. de su polvo, no le ocasiona cambio notable, pero si esta dosis se aumenta hasta 4 ú 8 gram. reiteradas muchas veces, se desenvuelven fenómenos perfectamente visibles; la boca se presenta seca , se siente en el estómago sensación de pesadez y embarazo, la circu- T0.M0 II. lacion se activa, el calor animal aumenta, la piel se enrojece; en una palabra, hay exal- tación del principio vital y de las funciones que preside. En virtud del cambio que de'ermina en los órganos de los individuos que la usan, podremos darnos cuenta de su acción antiperiódica. Tanto en las fiebres, y en ¡as demás enfermedades intermitentes, no obra cual se ha dicho en muchos libros aun modernos, como específico sobre la intermi- tencia. I .° Como tónico, la quina es útil en to- das las circunstancias en que la economía animal necesita ser excit?da. Así en la per- sistencia de las enfermedades lentas, que han debilitado la oscitación de los órganos y que las funciones se ejercen dificilmenle, su uso es de gran utilidad para que adquieran el estímulo que perdieron ; por esta razón se administra ccr éxito cuando la digestión es difioil y el estómago necesitado estímulo, asi como en las flegmasías mucosas que han lle- gado al estado crónico. Algunas veces en los catarros pulmonales crónicos y particular- mente en los sugetos debilitados por la edad ó la duración del mal , produce feliz resul- tado y con especialidad en las diarreas cró- nicas, cuando han desaparecido los síntomas de irritación; en algunos casos de hemor- ragias pasivas, ósea lasque no vienen acom- pañadas de fiebre ni dolor agudo y sí de debilidad y postración generales, dá muy buenos resultados. 2." Como febrífuga se emplea en las fiebres continuas y en las periódidas. Lo mas frecuente es q'ie no sea necesaria en las continuas simples que por lo general ce- den á los medios higiénicos y á una dieté- lica bien ordenada, pero en las llamadas adinámicas y atáxicas está muy recomen- dada, siempre tomando en estas circuns- tancias la mayores precauciones; asi en su principio lu plenitud del pulso, la len- gua seca y encendida, indican por lo común un estado de irritación que es preciso cal- mar con los antiflogísticos; mientras que la postración general, debilidad del pulso, la flojedad del sistema muscular, fetidez de aliento y de las escreciones, son otros tantos signos que indican su uso. Más en las que produce un resultado pronto y seguro, hasta el punto de poderse considerar eota virtud como específica, es en las fiebres periódicas y en las demás enfermedades caracterizadas por periodos de intermitencia bien marcados 12 90 ALBÜM DE L\ FLORA. cualquiera qiio sea sii naturaleza. Las sim- ples tanto intermitentes como rcmilentcs exigen pocas veces su uso, bastanilo lus me- dios massencillos, con un buen n^gimen [)ara corregirlas; sin embargo, cuando so alargan ó son iusulicientes aquellos, se echa mano de la quina. En las graves y sobre todo en las fiebres perniciosas, produce efectos ma- ravillosos: esla enfermedad es tan intensa en algunos casos, que su segundo acceso, si no se evita á tiempo, concluye con el en- fermo; ceden como por encanto con la cor- teza del Perú, cualquiera que sea la causa y la forma con que se presenten. Consideramos de oportunidad tratándo- se de medicamento de tan alto ínteres y por más que vayamos mas allá de nuestro pro- pósito, indicar las precauciones que exige su administración si ha de ser seguida de buen éxito y que pueden aplicarse á toda clase de intermitentes y las diversas enfermeda- des periódicas que reclamen su uso. dEs esencial combatirlas complicaciones que puedan oponerse á su éxito. «Si existe embarazo gástrico, es necesa- rio prescribir anticipadamente un vomitivo y usar los acídulos. «Si hay embarazo intestinal, debe em- plearse un purgante, eligiéndole entre los purgantes tónicos. «Finalmente, debe recurrirse á la sangría, si la fiebre intermitente viene acompañada de síntomas inllamatorios intensos.» No debe recurrirse á estos diversos me- dios, sino durante la apirexia y lo masantes posible del acceso que ha de desenvolverse después. Tomadas estas precauciones hay que atender á otras relativas á la época y dosis en que debe administrarse. 1.° Nunca debe prescribirse la quina durante el acceso, porque aumenta su inten- sidad lejos de remediarla. 2.° El tiempo mas conveniente es de siete á ocho horas antes del acceso, en cuyo caso tiene el suficiente de ejercer su efecto con anticipación á la de la reproducción de aquel. 3." Si se trata de combatir una remitente, debe administrarse cuando empieza á decli- nar, previniéndose de esta manera la exa- cerbación del siguiente. Dosis del polvo de quina como antipe- riódico. Varia según la edad, constitución del enfermo, violencia y duración de la enfermedad. 1.° La dosis media para un adulto es la de 15 á 20 gram. siendo pie- 1 ciso algunas veces aumentarla hasa oO ó 60 gram. 2. "Para un niño, de 3 á 4 gram. bas- tan ordinariamente. 3." So debe aumentar en los ancianos, personas débiles ó según la gravedad de! mal. i.°Unn vez determinada, no hay precisión de administrarla en una sola dosis, sino en varias que debe lomar el [)acÍL'nte sucesivamente. 5." Sin embargo, si la fiebre es muy grave y el médico ha sido llamado poco antes del acceso, que croa debe evitar, la dará entonces en una sola vez. 6.° La conducta que seguirá después, es diferente según que se haya cortado el acceso ó solamente mitigado ó se reproduzca con la misma intensidad: en el primer caso, el mas favorable y general, es preciso emplear igual cantidad antes de la invasión que debe seguir á la primera fal- ta y después disminuirla sucesivamente an- tes de las siguientes; por no emplear estas precauciones el que se reproduzca la fiebre algunas veces. En el segundo, debe obrarse como dejamos dicho para el primero, pero aumentando si se creyese necesario. Por último, en el tercer caso en que no ha pro- ducido efecto sensible, es preciso examinar si se han omitido algunas de las precaucio- nes que deben preceder á su administración SI ha de tener éxito, en cuyo deben llenar- se sin dilación y de seguida administrar nue- va dosis de quina. De entre todas las preparaciones de qui- na, la esperiencia ha enseñado ser la mejor el polvo para combatir las intermitentes; sin embargo, hay individuos cuyo estómago no puede tolerar una dosis tan crecida como liay necesidad de administrar y la vo- mitan á poco de su ingestión; para prevenir esto es por lo que se mezcla con ella canela y hasta opio; 2 á 5 centíg. del último im- piden generalmente aquel. Las demás preparaciones que pueden reemplazarle son: el estrado alcohólico, sal esencial de Lagaraye, tintura y principalmen te las sales de quinina y cinconina. Luego que fueron aislados estos alcaloides por Pelletier y Caveutou, muchos médicos y entre ellos Chomel, Double, Magendie y Villermé estudiaron sus efectos sobre la eco- nomía animal, y publicaron sobre sus ensa- yos hechos muy interesantes, cu\as conclu- siones tienden á un mismo fin, á saber, que estos principios poseen enteramente las mis- mas propiedades que la quina de que se estrajeroo. Este importantísimo descubrimiento qui- FAMILIA RUBIÁCEAS. 91 mico adquiriócon tal motivo un interés gran- de, y en efecto ¿que de ventajas no ha saca- do la terapéutica on mulliiud de circunstan- cias de su acción idéntica con la de la quina? 5 ó 6 dt'CÍgraraos de ellos producen igual efecto que 3ÍV ó ."íO gram. de quina sin con- tar con la se.^uridad de poder ser prescri- tos en lugar de aquella, cuya bondad puede ser dudosa y ser por lanío un medicaraenlo sin eGcacia, mieiilras ellos son invariables, así como sus preparados por procedimientos convenientes. Comprobada su accÑon por suficiente número de años puede concluirse que ha sido constante en la mayoría de casos, y que no hay medicamento mas eficaz que la quinina y cinconina. Mas siendo casi in- solubles, mientras lo son sus sales, se em^ bulas. Empleaba para ello 0, 15 gr. 6 0,2 gr. de dicha sal, cuidando que la fricción du- rase bastante tiein|)i) (de 10' á 15') á fio de que fuese absorvido todo el medicamen- to, y dono tragar la saliva, para que una parte del sulfato no estuviera on contacto de la mucosa del estómago. Esla fricción se practica con el dedo híimedo y á el que se aplica la sal. Concluye osle práctico di- ciendo que do sus observaciones resulta, que el sulfato de quinina tiene en este caso tanta eficacia como si se adtüinislrara inte- riormente , y sin determinar irritación; no obstante, algunas circunstancias pueden opo- nerse á que sea usado por este procedimien- to, tales como que las encías estén blandas ó fungosas y la !-epugnacia del enfermo á el escesivo amargo del medicamento. plean estas y especialmente el sulfato, dan- ; Otros han propuesto fricciones con su diso dose á una dosis variable de 2 decíg. á ua ' " gram; administrándose de diversos modos y con varios escipientes, ó disuelto; si bien ea este caso es algo dificil de tomar por su amargo intenso, que se ha pro[)uesto disfra- zar de diversas maneras, siendo una de ellas disolverle en una infusión de café. También se usan el nitrato, citrato, acetato, valeria- nato y fosfato, habiendo observado el Dr. Harlew de Bonn, que esta liUima es no solo menos desagradajjle sino que produce menor irritación en el estómigo, siendo convenien- te preferirla cuando los órganos digestivos están mas ó menos irritados. El Dr. Ceriolí propuso en 1832 el ferro- cianuro de quinina, para el tratamiento de las intermitentes, produciéndole el mas fe- liz éxito en veinte y cuatro casos en que el sulfato había fallado. Los enfermos eran ancianos ea su mayor parte y la dolencia duraba hacía meses y hasta algunos años. En las cuartanas, asi como en las de cualquiera otro tipo, es suficiente admi- nistrarle ó la dosis de 1, 2, o, 4 ú S decíg. y en pildoras confecionadas con el rob de saúco, debiendo empezar por la mas débil y continuar aumentando basta que desapa- rezcan. Se ha reprochado á el sulfato de qiíinina el producir inflamaciones mas ó menos in- tensas de las vías digestivas y alteraciones conocidas vulgarmente con el nombre de obsliucciones de las visceras abdominales. Para obviar este inconveniente el Dr. Pointe, de Lyon, concibió la idea de administrarle por absorción, para lo que mandaba friccio- nar las encías y parte interna de las mandí- lucion en alcohol á la columna vertebral, las axilas ect. y algunos usarle en enemas, dí- suelto en agua ó infusión de café, mas sí bien produce su efecto, nunca con la seguridad que interiormente, debiendo desecharse este método cuando el acceso pueda com- prometer la existencia del enfermo. Cuanto se ha dicho aplicado al trata- miento de las intermitentes y remitentes, debe entenderse igual para el de las afec- ciones anómalas y tan variadas que se de- sign .n impropiameate con el nombre de fiebres enmascaradas. La quina no solamente es empleada á el interior, en Cirujía se usa mucho en el tratamiento do ciertas llagas y úlceras, ya fomentándolas con el cocimiento á Lin de escitar una reacción útil á su cica- trización, ó ya espolvoreando las atónicas y gangrenosas en que no existe irritación lo- cal, como antiséptico. Para completar este compendioso tratado délas quinas, daremos cuenta lo mas brebe- mente posible dqlos diversos preparados farmacéuticos , sus usos y dosis. 1.° Polvo. La dosis varia según las circunstan- cias en que se usa, así que como tónico se prescribe á la de 1 á 4 gram. interpuesto en vino 6 una taza de tisana ó betjida idónea, pudiéndose administrar también en jarabe, en electuario ó bien en pildoras ó bolos. .Si se desea el efecto febrífugo se dispone en la dosis y forma indicada en su lugar. En algunas oca- siones el polvo de la cascarilla aumcata su acción por lo que se mezcla al de aquella. En los sugetos tuertes y pletóricos se le .añade frecuentemente á cada dosis de (juina 4 gr. de crémor tártaro ó nitrato potiisioo; para los irritables y que toleran mal esta sustancia, se la asocia algún preparado de opio óá la leche, cu este caso conviene hacerlíi tomar ca el mo- 02 ÁLBUM DE LA. FLORA. mentó que se efectúa la mezcla á fin de que no comu- niquo al llijuido bu amargo y le haga ingrato. Con- vii'üo qno eu pulverización sea liccha con toilo es- mero y se atenúe lo mas posible conservándolo un vasijas bien tapadas. 2.'° Cocimknlo. So prepara hirviendo por diez minutos 30 grani. de quina quebrantada en 1 kiiog. de agua, Ijltnindolo 6 colándolo ¡intes del enfria- miento. Se usa esta bebida en las fií'bres continuas, simples ó graves, rara vez en las periódicas. Tam- bién so utiliza eu inyecciones, fomentos etc. 3.° Vmo de quina. Se obtiene por la maccracion de la quina eu vino blanco ó mejor cu M ilaga ó Cariñena, ó bien por el procedimiento de l'armentier, añadiendo 60 ó 7.i gram. de tintura de ([uina á 1 li- tro de vino. Su dosis es la de CO á 1'20 gram. emplea- do como tónico y i)rincipalmcnte como estomiitico. 4." Estrados di quina Tres son los que se cono- ccnvque difieren porsu método de obtención: l.''por decocción en agua; 2." por inaceracion en akobol y 3." por maccracion en el agua. Debo darse la prefe- rencia al alcohólico, por ser mas solubles los prir\ci- pios activos en este vehículo (jue en el agua. Su dosis valia scniu las circunstancias eu que se usa, como iónico es"la de 1 gram. como febrífugo se eleva esta ¿la de 4 a 8 gram. Cuando se evapora al vapor lentamente el ma- ccrato de quina en agua, el cstraoto que se obtiene se denomina sal esencialde Lagaraye; prescribiéndose como tónica á la dosis de 1 gramo á 1, 5; poco eli- oaz Los estrados se prescriben en pildoras ó en po- ciones. b.° Jarabe de quina. Preparación nada enérgica y que solo debe disponerse en casos muy leves; se dá á la dosis de 30 gram. en pociones tónicas ge- neralmente. 6." Tintura alcohólica de quina. Es muy activa y puede emplearse para coufecionar el vino de quina, adicoionandola también á pociones tónicas, á la dosis de 8 á 12 gram. "3.° Tintura acuosa. Se prepara macerando por 12 horas, en 2 litros de agua 30 gram. de quina contundida, agitando de cuando en cuando, pasadas aquellas se filtra. Usada como tónico, FAM. VALERÍANEAS. DG. Yerbas anuas ó perennes, rara vez algo leñosas en la base; .abundantes en las montañas de las regiones templadas del antiguo y nuevo continente , con hojas opuestas, sin estípulas y flores encima ó corimbo co- munmente hermafroditas, rarísima vez unisexuales por aborto , blancas, rosadas ó azuladas. Cáliz adhe- rente, v limbo envuelto quo sedesarrolla con el tiem- po eu vilano, ó dentado coronando el fruto, ó bien por último borrado. Corola gamopétala sobre un disco en el ápice del tubo calicinal, limbo frecuentemente S-lobo, rara vez 4-5-fido desigual é irregular ; tubo comunmente giboso ó con espolón. Estambres 1-3 li- bres en el tubo de la corola y alternos con los lóbulos de la misma , con las anteras aovadas , bilocalares. Ovario infero trilocular con solo una celda fértil 1-ovulada; estilo filiforme y estigmas 2-3 libres ó uni- dos eu uno. Fruto seco indehiscente 1-spermo , l-lo- cular, 3-locular con dos celdas vacías, coronado por el limbo del cáliz en forma de vilano ó de dientecitos. Semilla colgante, sin albumen ; radícula homotropa; embrión recto con cotiledones planos y rejo supero. Propiedades. Las anuales suelen cultivarse como ensaladas , produciendo las perennes raices y rizo- mas de olor penetrante y fétido que se emplean en medicina como antiespasmódicas, cefiilicas y antihel- mínticas, y las de algunas se usaron como febrífugas. Comprende li géneros con 185 espe- cies. Gen. Valeriana. Neck. Cáliz con el limbo ar- rollado hacia adentro pasando después á formar viu vilano. Corola con tubo cónico al revés ó cilindrica, igual en su base ú gibosa, sin espolón y limbo obtu- samente .5-lido, rara vez 3-li(lo. EstamVjres, 3. Fruto indehiscente, cuando maduro 1-locnlnr, 1-spermo-Yer- bas ó matas dn la América tropical y austral extra- tropical lein]>lada v de la Europa ceijtral, con hjjas radicales amontonadas, las del tallo opuestas ó verti- ciladas, entenas ó pinatifidas, frecuentemente -varia- blesen un mismo individuoy flores corimbosas, en ca- bezuela 6 panoja, por lo común blancas, alguna vez azuladas, rosadas o amarillas. VALERIANA OFFICINALIS. L. Valeriana sylvestrís (et palustris) niajor. C. Bauh. — Tourn. — Ger. — Valeriana sylveslris maijna aquatica. J . Bauh. — Valeriana syl- veslris. Dod. Valeriana sylvestrís prima. CAüs. — Prtu germaniatm. Fuschs. Phu parvum. Mallli. Valeriana sylveslris sbuminor off. — Triand. Monog. L. Valeriana menor, — valeriana de las boticas. Esp. Valeriana officinal. Tort. Valcriane, — valéricne offi- cinale, — vetcriane sauva¡^e, — lierbe-au chat. Fraiic. Baldrian. Al. Dan. Valcrian. Ing. llol. ücrr. y\ra- Valeriana. It. Baldejam Rus. Vwcndelrot. Su. Kicdi Otón. Tur. Desc. Planta con tallo asurcado, sencillo y fis- tuloso; hojas todas pinado-divididas con 11 á23 seg- mentos oblongos, por lo común dentados en el margen inferior; flores en corimbo terminal rojizas ó blancas, hermafroditas, cou bracteitas agudas, escariosas y pestañosas; frutos lampiños. Fl. Mayo, Junio. Se en- cuentra en parages montuosos, y en los sitios húme- dos de estos; en las cercanías de Barcelona, Chozas, valle de Lozoya, Miraflores, Guadalupe en Estrema- dura, Avila, Buitrago, Paular y otras partes de Es- paña. Partes usadas. Raices y rizomas. Recolección. Se recolecta en la primavera antes de entallecer, debiendo preferirse la que crece en luga- res secos y en las montañas, por ser mas pronuncia- dos su olor y sabor, y consecuentemente sus propie- dades. Debe elegirse gruesa, bien nutrida, y que tenga por lo menos tres años; después de mondada se dese- ca en la estufa, adquiriendo olor mas pronunciado por la desecación. Proviedadcs rj nociones quimicas. El olor delaraiz de valeriana es fuerte, nauseoso, desagradable y que agrada sobre manera á los gatos; su sabor es acre y amargo. Según Trommsdoff contiene : aceite volátil, resina, estractivo acuojo, materia particular, almidón y leñoso; y según Pentz, además ácido valeriánico. El ácido valeriánico ha sido objeto de estudio para varios químicos, tales como Trommsdoff, Pentz, Grotz Ettilng, Dumas, Stas, Cahours y Gerhardt. En opi- nión (te algunos de estos profesores, no preexiste for- mado en la raiz, y se forma por la acción del oxígeno del aire sobre el aceite esencial; para obtenerle se prepara este, el cual se agita con agua que contenga magnesia en suspensión, se destila el liquido resultan- te y el ácido combinado coa la magnesia queda como residuo de la destilación; para aislarle, se trata este residuo por un ácido, se destila nuevamente, y el ácido valeriáüioo se volatiliza eondenróndose en el FAMILIA VALERIANEAS. 93 recipiente; es muy semejante á los Ácidos grasos vo- látiles, liquido, ole.^jjinoso, de olor muy fuerte 6 idén- tico al (le la valeriana; hierve á 132*, es soluble en 30 partes do agua y en todas proporciones en alcohol y éter. Alijunos químicos consideran la esencia do valeriana formada como otras, demuclios principios, entre los que, según ellos, existe el ¿cido dicho; lu.is todo hace creer que por mas que en aquella so encuen- tre algo do él, no es esencial á su composición, la cual, segnu Gerhart, no contiene esencia Acida, sino dos no acidas, una oxigenada, \'aícrul, y otra no oxi- genada Borneot idéntica á la del alcanfor do Brir- neo, fácilmente trasformable en alcanfor ordinario por el ácido nítrico. El valerol, por la acción del oxí- geno del aire se trasforma en ácido valeriáuioo. Esto tenido en cuenta, podemos darnos razón cumplida del por qué la raiz de valeriana á medida que se deseca, va adquiriendo olor mas fuerte. La resina do la va- leriana es casi negra, con olor á cuero bien caracte- rizado y sabor acre; el estrado acuoso conserva este olor, debido sin duda á algo de aquella que retiene. El principio particular de Trommsdorff, según Sou- beiran, uay necesidad de que se le estudie atenta- mente* El ácido valeriánico, que también se obtiene ar- tificialmente por la acciou del los álcalis sobre el al- cohol amílico, se combina con las bases formando con el óxido de amonio, óxido bismútico y zíncico, atropina y quinina, sales que ofrecen bastante in- terés por sus importantes aplicaciones en medicina, y ser asadas con bastante frecuencia. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS Y DOSIS. Al INTERIOR. Cocimiento ó infusión prep.arada en vaso Cerrado, de 15 á GO grara. por kil. de agua. Polvo de 2 á 30 gram. y más en bolos, pildoras ó en vino. Tintura (1 por 4 de alcohol á 21" ó éter), de 2 á 3 gramos en poción. Estrado alcohólico (2 por 7 de alcohol á 21°), de 1 á 10 sram., en bolos, pildoras, etc. Estrado acuoso (por decocción, 1 por 8 de agua), de 1 á 10 gram. en bolos, pildoras, etc. Jarabes, (1 por 8 de jarabe), de 30 á 60 gram. en poción. Aceite esencial, de 20 á 30 centíg. en pociones. Agua destilada (empleada rara vez), de 60 á 100 gramos en poción. ValerianaiQ de atropina (Miehéa), por milig. en gra- nulos o pociones. Valcrianato de quinina, 1 decíg. por dia, en polvo, poción, y principalmente en pildoras. Valcrianaio de zinc, 10 á 30 centíg. por dia, en pol- vo, pociones ó pildoras. Al esterior. Coci.mento, de 30 á 100 gram. por kilogramo de agua, para baños, enemas y fomentos. Aceite y tintura, en fricciones. Polvo, tomado por la nariz. La raiz de valeriana silvestre á alta do- sis, es un escitante enérgico cuya acción se ejerce sobre el sistema nervioso, y particu- larmente sobre el cerebro ; acelera el pulso, produce agitación, desvanecimientos, con- gestiones cerebrales, movimientos convulsi- vos, dolores vagos y constricción al pecho; provoca el sudor, la orina, las reglas, mas nunca ocasiona vómitos ni purgación, por mas que su sabor y olor parezcan poderla alribuir estos efectos. Según lo han comprobado Tissot, Bergiusí Vaidy y después Trousseau y Pidoux, á pe- queña dosis aumenta la acción de los órga- nos digestivos, así como cuando aquellas son elevadas, lia!)iéiidolo esperimcntado los dos últimos por sí mismos; produce, sí, algo de cefalalgia, incertidiimhro y susceptibilidad en cloido, vista ymovilidad muscular, obrando i'inicayesclu^ivamente, según ellos, sobre el sistema ccrebio-espinal, por loque la colocan entre los antiespasmóilicos puros.. Giacomi- ni dice, produce hispostenia y no oscitación, observación que ya habia sido hecha por Tissot, refiriéndose á su uso á altas dosis, que según él, da lugar á un malestar gene- ral, debilidad de los miembros, fenómenos que pueden prevenirse asociándola á las ma- cias, sustancia biperstenizante. La valeriana es antiespasmódica, verm{-« fuga y febrífuga, administrándola en gene- ral y con ventaja en todas las neuroses, en el histerismo, corea, hipocondría, hemicránea, catalepsia, asma convulsiva, temblores, hipo pertinaz, vómitos nerviosos, gastralgia, he- miplejia, parálisis circunscritas unidas á neu- roses , palpitaciones nerviosas , flatuosidades, afonía nerviosa, convulsiones de los niños, y sobre todo en la epilepsia, contra la que ha sido considerada como un específico. Se la ha preconizado también contra las intermiten- tes, fiebres atóxicas y adinámicas y el tifus. Suficientemente demostrada su acción so- bre el sistema nervioso, ha sido en todos tiempos administrada en las afecciones ner- viosas. Desde que Fabio Columna la usó coa feliz éxito para curarse una epilepsia, mu- chos son los prácticos que la han empleado, comprobando su eficacia contra tan terrible dolencia, ya en los niños, ya en los adultos y mas especialmente si la afección era pu- ramente nerviosa y producida por el miedo, cólera, onanismo etc. Entre ellos se citan á Panaroli, médico de Roma, Scopoli, Rivie- re, Tissot, Haller. Gilibert, Sauvages, Ma- carían, Marchant, Bouteille etc. los que re- fieren casos de curación usándola, y que de buen grado trascribiría, sino temiera tras* pasar los límites de este tratado. Para Esqui- rol os uno de los medicamentos cuya virtud antiepiléptica ha sido comprobada mas ge- neralmente, en lo que convienen las obser- vaciones de Chauffard, Gibert, Gairdner, y Franck la coloca en el primer lugar en tal concepto. Dliiic en 1838 presentó á la Aca- demia de medicina de Paris siete observa- ciones, de las .que seis milataa en favor de 94 ALBÜM DE L\ KLOIU. la valeriana; otros muchos autores, tales como Hill, Otiaiin, Tliílñniíis, Soliiimann, Gruiíctiiis, Coin[)arelli, FolhtMi^ill, Ficlier, llijlflund, ele. elogian su uso eu la epi- lepsia. Por mas que puadan haberse confundi- do aldques epilepliformos, sobre todo en las mujeres histéricas, por verdaderas epi- lepsias, los buenos observadores no pueden haberse engañado y pod.Mnos creer con Ca- zíd, que la cura en delermmados casos por su acción etninenteraente antiespasmódica, habiéndola visloél, corresponder en la pura- mente nerviosa, citando dos observaciones notables en apoyo de su opinión. El mismo la ha empleado muchas veces en la corea; desde luego ha calmado siem- pre los síntomas, precediendo los medios generales antiflogísticos, baños, etc. Pero de sus ensayos comparativos resulta, que cualquiera que fuere el tratamiento y sin este, dicha neuroso tiene próximamente la mis- ma duración, desapareciendo por sí misma particularmente cuando llega el tránsito á la pubertad, y añade que no ha tenido muchas ocasiones de emplearla en la práctica rural, gracias á el atraso de la civilización en las aldeas y por lo que allí las afecciones ner- viosas son raras, pero ea la práctica urba- na la ha empleado con éxito en multitud de padecimientos nerviosos y que se refie- ren mas ó menos áel histerismo ó hipocon- dría, designándolos vagamente en las mu- jeres en particular, con el nombre de ua- pores, espasmos, vértigos, males de nervios cefalalgia nerviosa, migraña, susceptibilidad, irritabilidad escesiva del sistema nervioso, crispaciones, dentera, flatuosidades , ansieda- des , ansiedad precordial , terrores páni- cos, etc.» La valeriana, dicen Trousseau y Pi- doux, corresponde bien para calmar estos numerosos fenómenos, y cosa admirable, corresponde tanto mejor, cuanto mas se ale- jan por su forma é intensidad del verdadero histerismo, en el que puede retrasar la re- incidencia, disminuir la intensidad; produ- ciendo efecto mas ventajoso cuanto mas incompletas y eslrañas son sus formas.» Aoociándola á ¡as hojas de naranjo, unas y otras en polvo, ha quedado Cazin sa- tisfecho de su uso en la mayor parle de las afecciones nerviosas. En el asma, catalepsia y convulsiones, ha sido también recomendada la valerianH; el estrato de su raiz (I gram.) ó el polvo {i2 á 8 gram. eu 100 gr. de agua), empleado en lavativas ha dado buen resultado en las convulsiones esenciales de los niíws; los baños con su infusión han sido ellcaces en las de los recién nacidos, siendo en este caso el ca- lor un auxiliar indispensable. A el gran número de enfermedades de que hemos hecho mención como curadas por la valeriana, Guibert añade otras en las que fué úlil y eficaz, tales son la contracción es- pasmódica de los músculos, dolores torácicos anómalos, disnea nerviosa, debilidad de los sentidos, temblor de los nervios, hipo rebelde, ■vómito nervioso, gastralgia, vesania etc., al- gunos autores añaden la amaurosis en la que FordyceyStrandborg la llaman soberana, y hasta la hidrofobia de la que Bouleille cita uno ó dos casos en que le fué útil. Cuanto á su virtud vermífuga no existe el menor género de duda; Marchant la em- pleó con éxito, siendo además la base de un remedio contra la tenia cuyo secreto compró el gobierno prusiano; Wendt usaba el aceite volátil con este objeto; administra Cazin la raiz en casos de afeccioues nervio- sas simpáticas producidas por la presencia de lumbrícoides llenando á la par dos indi- caciones. «Me ha sucedido mas de una vez, dice este práctico, prescribirla con la sola intención de tratar ima neurose que creia idiopálica y descubrir por la espulsion de lumbricoides con lo que terminaba la do- lencia, su verdadera causa: resultado tan inesperado me ha decidido en circunstancias difíciles y después de emplear la medicación racionalmente indicada, á recurrirá los anti- helmínticos para asegurarme bajo el punto de vista eliológico de la existencia ó ausen- cia de entozoarios; piedra de toque que me ha rebelado como causa única, la irritación simpática provocada por ellos en tres caeos de corea y dos de epilepsia: A juvantivus et la'dentivus indicalio. La incerlidumbre de nuestros conocimientos y la pequenez de mis luces me han obligado mas de una vez en mi larga práctica á aplicar este principio con prudencia, mirado como una fuente de indicaciones y del que los antiguos haciaa grande uso,» Siguiendo á Pringle, Junker, Pinel, Franck, Vaidy, y la mayor parte de los mé- dicos mililare^ del grande imperio, Cazin emplea la valeriana en las liebres adinámi-' cas ó pútrídas, en las fiebres ataxicas y ver- minosas, es dice, su serpentaria de Virginia. En determinados casos la asocia á el árnica y á la raiz de angélica. Leausure elogia mu- FAMILIA VALERIANEAS, 98 cho el uso del aceite esencial en el tifus, y le considera como gozando de nna acción eminentemente regulalriz, reanima segiin él las fuerzas, aumenta el calor animal y el apetito, calma los vómitos y diarrea, escita sudor abundante de olor deíaí;railal)le, mo- difica sensiblemente los síntomas cerebrales; jamas produce delirio, lejos de eslo, calma en algunos casos el delirinm trcmens. La dosis es una gota cada hora en los casos graves, cada dos ó tres en los que lo son menos. Pero donde parece ser mas eficaz es en el tratamiento de las fiebres intermiteníes; Grunwald, Coste y Wilmet, fueron los pri- meros que la aconsejaron en estas afeccio- nes que consideraban como esencialmente nerviosas; Desparanches,deBlois, según sus observaciones, la considera como el mejor sucedáneo de la quina; Corvisart cita otras en que apreció su mérito en las mismas de todos tipos, resultando que individuos debi- litados, raquíticos y bastí con infiltraciones, curaron á la vez de la liebre y de sus con- secuencias. Estos hechos no dejan d'.ida acerca de la posibilidad de poder sustituir en ciertos casos la valeriana por la quina, habiéndola administrado en algunoscon ven- taja, Cazin, asociada á la genciana y corte- za de sauce. En tan singular dolencia, como la polidip- sia con poliuria, P.ayer ha conseguido del uso de la valeriana buenos resultados; em- pleada en el liisierimo que afecta á veces la poliuria, Trousseau y Pidoux, los han alan- zado idénticos. Trous^eau, trató en 1854 en el Hotel-Dieu un enfermo de 50 años de edad atacado hacia bastante tiempo de la primera dolencia; bebía cada dia cerca de 32 litros de agua y orinaba en consonan- cia; su orina analizada por Boucliardat, no ofreció el menor vestigio de glucosa; la piel de la cara, cosa notable, era á veces el asiento de un eritema estremadamente inten- so sin movimiento febril, y que coincidía con el aumento de la sed y de la secreción uri- naria, desapareciendo á los dos ó ties días para reaparecer después; por lo demás la salud eia bastante buena. El estracto de la valeriana, llevado gradualmente d la enor- me dosis de 50 gram. por dia, hizo dismi- nuir y por último cesar al mismo tiempo, pasados cuatro meses de tratamiento, la sed, la secreción urinaria y el eritema; la curación fué completa. Cilánse otros casos semejantes ¿este remedio obra haciendo ce- 1 sar el espasmo vexical, causa presunta do la afección?... Entregado C;izin á investiga- ciones sobre esla propiedad de la valeriana, enconlr^i el siguiente pasage en Greg. Hors- tius: Piilvis Dulerivufí contra stranguriatn vtiliter bibltiir. Dccoctum valeriana; in vino epoliun ídem facit. Aspirado el polvo de valeriana como el tabaco, ha sido preconizado contra la de- bilidad amaurótica de la vista, y fué usa- do en este caso con ventaja por Cazin: obra como estornutatorio, quedando satisfe- cho de su prescripción asociada á la tlor de árnica, en una religiosa de 65 años de edad atacada de ambliopia; pero cree que cual- quier otro errino hubiera corespondido. Las hojas de la planta son detersivas; Dodoneo empleaba su cocimiento en gargarismos contra las úlceras inflamadas de la boca; [)ubois, deTournai. dice, haber oído referir á un práctico que dichas hojas contundidas y aplicadas á una úlcera de las piernas que duraba hacia muclins años y que se resistió á multitud de remedios locales, curó con la aplicación de las mismas; una pomada con- fecionada con manteca y polvo sutil de la raíz le correspondió ó dicho profesor, en dos individuos atacados de úlceras atónicas en las piernas y que existían hacía largo tiempo. Los valerianatos hoy casi reemplazan la raíz de valeriana en todos los casos en que está indicada y entre los que casi en el mayor número, parece merecer la preferen- cia el de atropina, dado á conocer por Mi- cliéa, el cual en sus esperiencias empleó el ácido preparado por él bajo la dirección de Pelouze, con el auxilio de su aventajado discípulo Reinóse. La Valeriana Phu. L. cultivada en los jardinos, goza de las propiedades de la ofi- cinal, pero en menor grado, razón por la que no pueden ni deben sustituirse indife- rentemente una por otra. Esplicacion de la lámina. Dibujo copiado del na- tural, de un ramo y una hoja radical: a flor aumen- tada; 6 fruto; c piatilo, estfs dos partes aumentadas también. VALERIANA CÉLTICA. L. Nardus céltica Dioscorides. C. Baub.— Tourn. — Naidua alj/ina. Clus. — Triand. Mo- nog. L. Valeriana céltica, — espiga céltica, — nardo céltico Esp. I\'ardo céltico. Port. Nard ccitique, Franc. Ye- loto or Román valerian. Ing. 96 ÁLBUM DE L\ FLORA. ÜF.sc. l'lantft lumpiüft, con r.iiz muy olorosa; hojas onterlsiinas, obtusas, las nidicalcs trasovadas, lasdcl tnllo lineares; tallo sencillo do 8 á 10 céntini. de alto; llores reunidas en número de íi ó G en umbelius; frutos peludos. Se encuentra en los Alpes especial- mente en la región denominada céltica de la Suiza y el Tirol. Partes usadas. La raiz. (Spicw cellicce seu Nardi- cellicw raJix off.) tkccion. Debe darse la preferencia al que se pre- senta en forma de paquetes redondos y planas, forma- dos de cepas delgadas de 3 á 5 ocnlinutros de largas, cubiertas enteramente de escamas blanquecinas, con algunas raicillas pardas. Propiedades y nociones químicas. El nardo céltico tiene sabor muy amargo y olor fuerte que recuerda el de valeriana, si bien mas grato. Su infusión es de olor suave y sabor iilgo parecido al del azafrán; se oscurece por el sulfato ferroso. La valeriana céltica es anlicspasmódica, diurí^lica, verruífiíga y e.>tomacal, en cuyo concepto se usó antiguamente; más hoy es- tá comp'etamente olvidada como medica- mento, reservándose solo para la prepara- ción de la triaca, entre cuyos ingredientes se encuentra consignada; y no se comprende este olvido, pues todo hace creer sea muy activa. Parece que Dioscórides atribuye á la V. salicinea. All. esta raiz y aunque Virgi- lio la cita, según Paulet, se refiere á él La- vanJula stceclias. L. Los orientales la usan aún por sus virtudes alexitereas, sudoiífi- casetc, asegurando Biwald, que anualmen- te manda el Austria gran cantidad á Egipto de donde pasa á Abyssinia, á Etiopía y des- pués á Hasselquist, en cuyos puntos, dice Haller, la emplean principalmente como ".of- mélico, para suavizar la piel, perfumar los baños etc. A juicio de Carminati que ha compara- do el nardo céltico y la valeriana oíicinal, encuentra al primero preferible para el uso médico, por su sabor menos acre y olor mas aromático. Réstanos añadir por conclusión, que sin duda por anteponer al célebre Espicanardo un producto mas económico que llenara la falta de aquel, adquirió la importancia de que gozó el nardo céltico, y con cuyo nom- bre genérico, guiados por la misma causa, designaron los antiguos otras plantas que no se c)proxin)an á aquel, tales como el Es- quenantn, nardo del Delfinado, raiz de ása- ro y la Lavandula .spica etc. Esplicacion de la lámina. Dibujo de la planta ente- ra, alcanzando esta las dimensiones de 8 á 20 cent, de altura; a, b, c, corola aumentada vista en dife- rentes posiciones; c d, pistilo de tamaño natural y aumentado; f, g, h, fruto aumentado y natural. FAM. DIPSÁCEAS. DC. Plantas herbáceas ó ra.atas de las regiones tem- pladas y calientes e.ictra-lropicales del hemisferio bo- real del antiguo continente y del Cabo de Buena Es- peranza, con iiojas opuestas, sin estípulas, alguna vez verticihidas de forma muy vari:ida aun en un mismo individuo; llores en cabezuela, rarísima vez vertioiladas y notables por el involucrillo de cida una compuesto de base, tubo y corona. — Ciiliz gamo- sépalo y adherentc, angostado sobre el ovaiio y ter- minado en limbo persistente, entero, lobulado ó aris- tado, corola gamopétala inserta en el ápice del tubo calicino, alguna vez bDc|uiabierta, casi siempre des- igual con el limbo 4-,")-lido. Estambres 4 libres inser- tos en el tubo de la corola y alternos con sus lóbu- los. Ovario adherente. monostiloy uniovulado. Fru- to soco indehiscentc. encerrado en el involucrillo. con una semilla colgante, con embrión recto, albumen carnoso y radícula homotropa. Propieiadcs. Poca es la virtud médica, de las plan- las de esta familia, sin embargo algunas se usan co- mo sudoríficas y astringentes leves contra varios dartrcs. Comprende 6 géneros con i .50 especies que DC. distribuye en dos tribus Morineas y Escabioseas. TRIBU.— ESCABIOBEAS. DC. Corola 4-5 fida no boquiabierta. Estambres 4-5 li- bres casi iguales. Flores reunidas sobre un receptá- culo, rodead.is de un involucro general en la base de la cabezuela, con pajas comunmente libres, situa- das en el lado inferior de las llores, ceñidas de un involucrillo propio caliciforme. Gen. Knautia. Coult. Involucro de la cabezuela infinito-tilo. Kecoptáculo peludo, no pajoso. Involu- crillo comprimido, con 4 hoyitos, denticulado en el .ápice, con 2 dientes mayoi-es que los demás y pro- visto de un pedicelo corto. Cáliz con limbo en forma dfi v.aso y sin vilano ni aristas en el ápice. Corola 4- 5-fida. Estambres 4. — Yerbas anuas ó perennes, de- rechas, ramosas, frecuentemente vellosas, de la Euro- pa oriental principalmente y del estremo deAsia, con hojas opuestas, todas entensimas ó mas comunmente las inferiores pinatifidas y c.ibezuelas terminales con frecuencia radiantes y las flores rojas ó purpúreas. KNAUTtA ARVENSIS. COULT. SCABIOSA ARVENSIS. L. Scabiosa pratensis hirsuta quce officina" riim. C. Bauh. — Tourn. — Scabiosa major vulgaris. Ger. — Scabiosa major communior hirsuta laciniata, et non laciniata.J. Bauh. — Scabiosa off. — Telrand. Monog. L. Eícabiosa. Esp. Scabiosa dos campos. Port. Scabieu- se, — scabieuse des prés, — scabieuse des champs. Franc. Arkcrscabiwíc. Al. Ficld scabious. Ing. Scahur. Dan. ScUurftkruid. IIol. Scabiosa. It. üryakiew. polne. Pol. Ákerwoei. Su. Df.sc. Planta con el tallo cubierto de pelos tiesos; hojas velloso-peludas, las radicales desigualmente pinado-partidas en lóbulos lanceolados, las del tallo pinatifidas en lóbulos lineares, las de mas arriba li- FAMILIA DIPSÁCEAS. 97 nearcs Innccolailas; liojiu-las del iiiTolucro un poco oL- tuias. Fl. Junio, Jiili). Se eiicuenlra imi varios rnuiitcs y prados de k^spaña como Monsenal, la Cabrera, valle de Lozoya, (lUadiirramj. Presenta al»^. Floscu- losas. Tourn. Tubili floras. DC. 2." Ciii- C0Ri.uE.\.s, Semi-flüsculosas, Tourn. Liguli- floras. DC. ó." CoRYMuifER^s, Radiadas, Tourn. Labiali floras. DC. TRIBU I.— CARDUÁCEAS. RICH. Todas las flores son flosculosas, con los üósculos ya hermafroditos, ya unisexuales ó neutros; receptáculo guarnecido de pajas muy numerosas (muchas para cada flor) ó de alveolos en los que están implantado^^ los flósculos; estilo guarnecido de un vilano circular de pelos por cima de la bifurcación del estigma. Gen. Carthamus. L. J. Cabezuelas homógamas cora- puestas de muchas flores iguales. Involucro con las escamas esteriores foliáceas eslendidas , las del me- dio derechas , ovales , dilatadas en ;■» ápice en un apéndice aovado , un poco espinoso por la mar- gen , y las interiores oblongas, enteras, puntiagude- punzantes. Receptáculo rimbrililero. Corolas 5-lidas casi regulares, lampiñas. Filamentos de los estambres casi lampiños. Anteras con un apéndice terminal obtu- so. Estigmas apenas distintos. Fruto aovado 4-gono, lampiño y muy liso.— Yerbas de Oriente, anuas, ra- mosas, con hojas lampiñas lanceoladas, aserrado-pes- íaño.sas ó espinosas; corolas de color amarillo de azafrán y frutos blanquecinos. CARTHAMUS TINCTORIUS. L. Carlhamus officinarum, flore croceo. Tourn. ■ — Cnicus sativtis, sive carthamus officina- rum. Bauh. — Carthamus off. — Syngcn. Polig. Igual. L Alazor, — azafrán romi,— cártamo Esp. Acafroa. Port. Carthame, — safran batard, — safran d'Allc- maqne, — safranum. Franc. Bastará saff ron, — dyers' safllovvcr. Ing. Desc. Ramos lampiños; hojas del tallo aovado- lanceoladas, aserrado-espinositas, y las espinas mas cortas que la mitad de la anchura de la hoja; frulo casi tetrágono. Fl. Junio, Julio. Originario de Oriente y cul- tivado en algunas de nuestras provincias. Partes usadas. Flores y semillas. Su recolección y cultivo son objeto especial de la agricultura. Propiedades, nociones quimicas c industriales. Las (lores de color de azafrán, cuando socas, han sido ana- lizadas por el farmacéutico Dufour; según él contienen: albúmina vegetal colorada de amarillo-verdoso; mate- ria colorante amarilla acida mezclada con algo de sul- fato calcico y potásico; estractivo mezclado con otro principio colorante amarillo ; cloruro potásico y acetato de la misma base; resina, cera particular, materia co- lorante amarilla, otra roja {cartamina, ácido cartámi FAMILIA COMPUESTAS. 99 co), lignina, alúininn, magnesia, óxido férrico, arena y pardilla. De los principios que contiene, ^olo se utiliza el coloraptc rojo míe es soluble en los álcalis, corr.uni- cando á la sedii lüdos los matices, desde el rosa hasta el rojo-cereza, lo cual compensa su poca lijeza; el amarillo que se disuelve en el ?gua no tiene aplicación. Para obtener el primero, se tratan las flores de cártamo p«r una disolución alcalin?, la cual se tiñe de amarillo por la materia colorante en cuestión, de la que se precipita por un ácido vegetal con el color que le es propio, color que es la base del rojo vcr/elnl, rojo de tocador, verme- Uon de España (en Francia), y que es bastante cono- cida entre los cosméticos. La cartamina toma por la desecación asnéelo de cobre, bajo cuyo estado se con- serva indefinidamente, constituyendo cuando se estien- de y dcsi'ca en papeles, los conocidos con el nombre de paiH'lcs tic arrebol: una pequeña cantidad interpuesta en el agua la comunica un color rojo subido; es insolu- ble en este vehículo, en los ácidos, aceites lijos y esen- ciales, algo solubl'/ en el alcohol y éter, completamente en los álcalis y sus carbonatos. Él rojo vegetal se pre- para triturando exactamente dichas flores con talco reducido á polvo sutil , añadiendo un poco de agua para facilitar y hacer mas íntima la mezcla, estendiendo /a parte resultante en vasijas de porcelana para desecar- la. Este rojo es el cosmético mas inocente, lo que debe tenerse en cuenta para desechar las preparaciones mi- nerales de este género siempre perjudiciales. Las simientes de :ártamo, que & pesar de ser acer- bas, comen algunas aves, dan por espresion un aceite que, según .\inslie, usan en la India como medicamento esterno en los dolores reumáticos, parálisis, úlceras de mal carácter, etc., y que según I)e-Candolle, no es aprovechable para alimento por sus propiedades pur- gantes. En Egipto con el residuo de su obtención ela- boran una especie de chocolate ; en Europa no se ha empleado este aceite; en medicina solamente la semilla. Las hojas de cártamo desecadas y reducidas A polvo, coagulan la leche, empleándolas los egipcios para la fa- bricación del queso. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. \ EL i:«TERioR. Cocimiento de la semilla, 1 2 á 30 gr. por kil. de agua. Emulsión, 8 gram. de semilla por i24gram. de agua. Estracto alcohólico de semillas, 2 á í gram. Estas semillas entran en el polvo arlrilico purgante, electuario dlacártaino, tabletas diacártamo, tomadas en otros tiempos á la dosis de i.i á 30 gram., y caídas hoy en olvido; siendo solo pedido, aunque rara vez, el jarabe de las mismas. Hipócrates cita ya las simientes de cár- tamo como dotadas de la propiedad de laxar el vientre, conviniendo con esta opinión Galeno y Dioscórides; Schcroedcr las consi- dera como eméticas, aconsejándolas .\'ésué contra la pituita, anasarca, enfermedades del pulmón, etc. Aunque las simientes del cártamo de Europa son trenos purgantes que las del de Alejandría, dice Camerarius, purgan suficientemente, adininistrando su emulsión á la dosis de 8 gram., lo cual comprobó Burtin, así como Wauters que propone sustituir con ellas el sen. Scnnert daba su cocimiento á la dosis de I2á24gr., vEltmiillerañadia á este los frutos de hinojo yanis.Heurnius le corregía con la galanga, á la que puede reemplazar muy bien la an- gélica. (Cazin). El estracto alcohólico de cártamo purga con bastante actividad á la de i á 4 gram. Esplicacion de la láiniita. El dibujo es el de una cabezuela de tamaño natural; a pistilo con los pélalos; b sépalo; c escama foliácea; estos tres partes, así como la semilla d, son de las dimensiones que alcanzan por lo común. Gen. Centaurea. Less. Corolas del rádioensanchadas casi en todas las especies, estériles, mas largas que el disco, rara vez iguales á él ó liermafroditas. Aquenio comprimido con el ombliguillo lateral, anterior. Vilano compuesto de cerdas casi filiformes, ásperas, comun- mente en infinitas series, con la fila interior menor, casi convergente, rara vez igual ó mas larga que las esleriores. — Yerbas del hemisferio boreal del antiguo continente, raras en América, nmy varias en bus formas. 1. SIN VILANO. Escamas del involucro terminadas por una espina ramosa en sus lados. fCalcitra- pa. iass.J GE.NTAL'REA CALCITRAPA. L. Carduus slellatus. bou . — Carduus stella- (US, foliis papaveris erratiri. Bauh.— Car- duus muriaticus. C\us. —fífiaponticum calci- trapa . Scop . —Sjiina stdla alba . Tabern . — Carduus slellatus sen Calcitrapa. Tourn. — Syngen. Polyg. Frustránea. L. Cardo estrellado, — trepacaballos encarnado. Esp. —Cardo estrellado,— calcalripa. Port. — Chausse-tra- pc,—ctnlaurcc-chauscc-lrapc , — centaurce etoilée, — chardon ctoilc,—pignerolle. Franc. Sterndistel. Al. Starthistle. Ing. Sterredislel. Hol. Desc. Tallo derecho , desparramado-ramosísimo, peludo; hojas .sentadas, pinado-lobadas y los lóbulos lineares, agudos, denlailos; cabezuelas aovadas, senta- das entre las hojas de mas arriba que casi son indivi- sas; escamas del involucro prolongadas en una espina larga, fuerte, horizontal, acanalada y provista de dos ó tres espinitasen cada lado de su base; las escamas in- teriores escariosas y obtusas. Fl. Junio y Agosto. Bas- tante común al pié de los caminos en la'mayor parte de España. Parles usadas. La raiz, hojas y flores. Recolección. Debe efectuarse antes de secarse com- pletamente las flores. Propiedades y nociones químicas. Las raices y flo- res aunque inodoras, son m'.iy amargas, la raiz y semi- llas son dulces. Según Figuier, esta planta contiene leñoso, sustancia gomosa, otra resiniforine, materia azoada; acetato, cloruro y sulfato potásicos ; cloruro y sulfato calcicos; materia colorante verde, sílice y una corla cantidad de ácido acético. Colignon, farmacéutico en Apt, se aseguró de que esta planta no tiene ningún alcaloide, y que su sabor amargo es debido á una sustancia que denominó ácido calcitrápicü, que tiene las propiedades siguientes; amargor intenso y estíptico, color de ámbar, transpa- rente, de consistencia siruposa; no volátil, descompo- nible por el calor; enrojece fuertemente el papel de tornasol; incristalizable, muy soluble en alcohol y éter, iOO ÁLBUM DE L\ FLOKX. poco en el aRua tiún liirvieiulo; forma ron la potasa sosa y amoniaco sales solubles, pero incrisUilizables El alcohol en i|iie eslá disucllo es dilicil de dcstll.ir aún á fue^o desnudo; una corta cantlilud dísucita en un vehículo hasta para comunicarle un amiirgor intenso. PBErAR\CI0:iKS FARMACÉl'nC.VS T UÓSIS. A F.LiNTKRiOB. Cocimtcnto, IS á 60 gram. por kil. de npua. Zumo de las hojas, de 120 á i 60 g'-am. como fcbrí- flltfO. Hoja!, en polvo, de 1 á 4 gram. en vino ó elec- tuario. Estrado acuoso, de lo á 60 gram. Estrado alcohólico, 60 cenlig. á 2 gram. Flores enzolvo, 4 á 12 gram. (liuchner.) Simientes, 4 j^ram., maceradas en vino blanco, como poderoso diurético. Yino, 30 á 60 gram. por kil. (de 60 á 100 gram.) Las hojas y flores de calcilrapa están con- sideradas como tónicas y febrífugas; la raiz y siinienles son diui éticas. La acción sobre nuestra economía de las sumidades floridas, es análoga á la de la centaura menor y genciana; sus virtudes febrífugas fueron comprobadas por G. Bau- hino, Tournefort, Séguier, Gcoffroy, Buch- ner, Linnéo, Gilibert, Crestien de Mompe- llicr y Valentín; Vitet las reconocía las mis- mas y ordenaba á dosis elevadas un coci- miento concentrado de las hojas ó su zumo; á juicio de Roques, es uno de los febrífugos indígenos y puede reemplazar la quina en las poblaciones rurales , habiendo curado, dice, muchos enfermos atacados de intermi- tentes de todos tipos. Pero quien demostró con hechos los mas concluyenles su virlud antiperiódica fué elDr. Clouet, que en 1787 la administró con éxito á mas de dos mil sol- dados acometidos de intermitentes , pero á pesar de ellos y de los resultados obteni- dos ulteriormente por otros médicos, la cal- cilrapa está en olvido. «No eslimamos lo que se cria entre nosotros, sino lo que com- pramos y viene de lejos,» diceCharron. En til estado se encontraba la opinión, acerca d'l uso de esta planta, cuando Ber- lín, médico y profesor agregado de la facul- tad de Monlpeliier, leyó á la Academia de Ciencias y Letras de la misma ciudad, una memoria interesante acerca de las propieda- des fehríbugas de la calcitrapa; trascribiré para que sean conocidos, algunos detalles lo- mados de un periódico médico de 1853. I'ara obtener un producto bien determinado, Bertin recolecta la planta en la época en que el ovario empieza á desarrollarse y convertirse en fruto, la corta en pedazos y la infunde en agua; con esta infusión pre- para un estrado, trata este por cl alcohol y la disolución alcohólica la evapora igual- mente á consistencia de estrado; con este verificó sus esperiincntos dicho facultativo. Antes de emplearle, combatía cualquiera complicación, y por tíltimo, le usaba á las mismas dosis y forma con que se emplea el sulfato de quinina, es decir, usándole lomas distante posible del acceso. Ll éxito fué in- mediato y duradero; numerosas fiebres cuo- tidianas, tercianas y cuartanas desaparecie- ron con este medicamento ; resultado que también produjo en las fiebres larvadas y enfermedades que se complican con elemen- tos intermitentes; en las perniciosas no creyó deber aventurar su uso, cuyo peligro reclama imperiosamente el antiperiódico por escelen- cia. Hechos tan numerosos como bien com- probados, prueban incontestablemente la eficacia del estrado alcohólico de calcitrapa en las fiebres inlermilenles , y le han pareci- do tan constantes que en la prisión celular, de .Montpellier de que él es médico , le pre- tiere por economía al sulfato de quinina sin que los enfermos recayesen, sin embar- go de proceder muchos de comarcas enchar cadas y pantanosas. Aunque puede adminis trarse este estracto á altas dosis, sin embar go, Bertin nunca pasa de la de 1 gram., 20 centigramos, que prescribe en pildoras do 20 centigramos. ¿Tal éxito convencerá á los médicos que niegan á nuestrus febrífugos indígenos, la facultad de combatir las fiebres intermiten- tes de origen paludiano? La verdad se abre difícilmente paso á través de la prevención, dice Cazin, y añade que considera al cardo estrellado como uno de los mejores febrífu- gos, habiéndole empleado en zumo con el mejor resultado en las intermitenles, prepa- rado que le ha correspondido cuando había fallado el cocimiento en las inlermitcntcs ca- qw'ticas de oloño y la acacia, el sauce y ajen- jos. En todos los casos en que los tónicos fijos están indicados, la calcitrapa puede remplazar á los amargos exóticos, él la sus- tituye ó la cuasia, habiéndole correspondido también en la leucorrea atonía, ya en cocimien- to, ya infundida en vinoblanco con laadicion de lina corla cantidad de raiz de angélica. La simiente de calcitrapa es muy diuré- tica, pero no tanto que llegue ha.sta produ- cir la emisión de sangre, como dice Dodo- neo, aserto que creo exagerado. Cazin la prescribe en polvo suspendido en vino blan- FAMILIA COMPUESTAS. 101 co, y la usó en ríos casos de hidropesía en los que produjo grande emisión de orina. Su raíz no le lia parecido tener una acción tan marcada sobre el aparato urinario. Según Desbois, de llociiefort, hacia parte del re- medio de Bavilie, que se tenia como eficací- simo contra la nefritis calculosa. EsMcaciondc la lá-nini. Dibujo (iü un ramo de tamaño natur.il; o escama del involucro; 6 escama in- terior; c corola del radio; d la misma del centro. I[. FHLTO CON VILANO. Vilano doble, hojas superiores formando un segundo involucro. fCnicus. DG. tion L.J CENTAUREA BENEDICTA. L. Cnicus sylveslris hirsutior, seu cnrduus bcnedklus. C. Bauh. — Tourn. — Cnicus be- nedictas. Goertn. — Carduus benedictus. Malh. — Atrnctylis hirsutior. Fuchs. — Car- duus benedictus off. — Syng. Polyg. Frus- tránea. L. Cardo santo, —centaura bendita. Esp. — Cardo san- to. Port. — Chardon hénit, — centaurce bénite,— cnicus béitit, — ccntattréc sudorifique. Franc. — Bíessed tliistle, — centaunj, — hobi-tfiislle. Iiis- — Benedilcltn /lurken- blume, — spinnendistcl. Al. — Corbcncdikt. Dan.— Cardo santo. It. — Kardcbenedíct. Hol. Su. — Ziele bonadynskie — turectú czubeck. Pol. — Voltsclielskadravoi. Rus, Desc. Planta ramosa, vellosa, casi lanuginnsa, con hojas abrazadoras, casi escurridas y semipinatifidas, y cabezuelas terminales involucrado-bracteadas, con co- rolas amarillas. Fl. Mayo, Junio. Cnmun en los alrede- dores de Madrid y otras muchas partes de España, en las lindes de las tierras y aun en los mismos sembrados. I'artcs usadas. Las hojas, (lores, y alguna vez las semillas. Recolección. Se recolecta antes de desurrollarso completamente los frutos. Propiedades y nociones químicas. El cardo santo tiene sabor amargo no persistente: ana'izado por Morin le encontró compuesto de: malato acido de cal; materia gra.sa verde, constituida por un aceite fijo y cloriifila; aceite volátil ; principio amargo particular; sustamia resinosa; nitrato potásico; azúcar liijuido; goma, albú- mina, mucins sales minerales, algunos óxidos é indi- cios de azufre. Llevado del deseo general de su época, Nativelle emprendió trabajos especiales con el cardo santo, á fin do aislar, si contenia, el alcaloide que pu- diera dar origen á su sabor y virtudes, y efectivamente llegó á obtener una sustancia particular, que llamó rnisina, principio fácil de obtener, crislalizable en be- llas agujas blancas, escesivamente amargo, poco soluble en agua y ácidos diluidos, bastante soluble en agua al- calinizadá , perdiendo en este caso su sabor, Iiitcnló desde luego aplicarle á los misinos casos en que la te- rapéutica recomienda la planta, mas tuvo que desistir por obrar como un emético. Las hojas de este cardo se prestan muy bien para reemplazar el lúpulo en la fabricación de la cerveza. PllEr,VR,\rlO>ES FABMACliUTICAS T DÓbIS. .{ El. iNTEiiion, infusión ó cocimiento, 1 o á 60 grain. por kil. do agua. /unto, 30 á 100 grani. Infusión vinosa, .'30 á 50 gram. por kil. de vino (I ü á lOOgram.). Agua destilada, 00 á 120 gram. en poción. Simientes en emulsión, 2 á t gram. Estracto, 2 á i gram. en pildoras, bolos, ó disuello en vino, cerveza, etc. A EL ESTKRion. ínfusion ó cocimiento de las hojas, en tomentos, lociones, etc. Polvo, como tópico. El estracto de cardo santo entra en las pildoras de Sthalil y en las de Hécher. Opinase que el cardo santo fué traído de la India y presentado á Federico III como preservativo escelente de la migraña, ha- biéndole empleado los médicos de este em- perador con tanto éxito, que le valió el nombre de bendito que aun con.serva. Ig- noramos el fundamento de esta opinión, pero todo hace creer haya sido siempre espon- táneo, particulartnente en España. Después ha sido considerado como tónico, febrífugo, sudorífico y vermífugo, siendo emético á dosis elevadas. Su prescricion en la debili- dad de las vias digestivas, anorexia, dispepsia, atonía general, fiebres intermitentes , erupti- vas, etc., se ha creido conveniente. Apenas conocido antes de Gesalpino, elogiado des- pués con esceso, hoy apenas es usado ; así que Ghaumeton solo le consagra algunas líneas en su Flora médica al hablar de la centaura mayor; sin embargo, sus propie- dades le colocan al lado de la centaura me- nor, gencianaycalcitrapa. Hoffmann le com para y prefiere al ajenjo, recomendándole en multitud de dolencias aparentemente desemejantes y que se refieren á un estado esencialmente hiposténico. Para juzgar con acierto en lo espuesto y cuanto se refiere á épocas mas ó menos remotas, es indispen- sable tener en cuenta el lenguaje que en la ciencia se empleaba entonces, interpretarle sin prevención, linico medio de juzgar á nuestros predecesores, y entonces es fácil ver que si hay desacuerdo entre las pala- bras , suele haber conformidad en cuanto á jas cosas. Prosigamos: Pontedcra, recomien- da el cardo santo en los cólicos producidos por la demasiada distensión del colon oca- sionada por los gases, en las intermitentes, y particularmente en las q"!e no abandonan un momento al paciente; Uuland, siguiendo á Ettmuller, después de prescribir un emé- tico, administraba su cocimiento y el de cen- \<Á ÁLBUM DE LA FLORA. taura menor para oscilar cl sudor. Bauhino refiere que un médico alemán curalja las fiebres inliriniUiiles con cl polvo de las pe- queñas hojas del centro de la planta, el que ordenaba su vino caliente por tres noches consecutivas, polvo que, según Ellmuller, es un remedio popular contra las tercianas, siendo su cocimiento cuando se bebe ca- liente ajuicio del mismo, un buen sudorí- fico que corta las intermitentes benignas, cura la ¡tleuresia y purifica la sangre, lo que le liace útil, según él, en las afecciones es- corbúticas; Michaelis anadia á este coci- miento 4 ú 8 gram. de espíritu de nitro dulce, obteniendo, dice, efectos admirables de esta mezcla en hs pleuresias con gran di- ficultad de respirar. Gesnero usaba como antihelmíntico un polvo preparado con las hojas de cardo santo, canela, hinojo y azú- car, que hacia tomarpor la mañanaen ayunas con una rebanada de pan mojada en vino. Como atemperante, alexifármaca, anti- cancerosa, antipestilencial, etc., fué esta planta escesivamente elogiada por J. Bau- hino y Lange, y sobre todo por G. C. Pelri, Van Hartenfels y Otto. Simón Pauli la seña- la como el mejor remedio contra las fiebres malignas, y llega hasta decir que puede preservar de la peste, fiebres petequiales, sa- rampión y viruelas. Tales asertos no con- ducen mas que á considerarla dotada de actividad, y que merece la atención de los prácticos. Aussi , Linneo y Gilibert han comprobado su efecto satisfactorio en la debilidad de estómago, dispepsia y anorexia atónicas, fiebres intermitentes é ictericia, de- biendo asegurarse en esta última de que no existe flegmasía, en cuyo caso su acción, como la de todos los tónicos, seria mas per- judicial que útil. Le be visto en una epide- mia de tifus, asociado á la flor de manzanilla y achicorias, producir en cocimiento esce- lentes resultados en el período de dicha en- fermedad en que los tónicos llenin la indi- cación ; con él se sustituía para los pobres cl cocimiento antiséptico de nuestra Farma- copea, que es el que generalmente se emplea en tal caso. Hufeland cree ejerce acción curativa en el catarro crónico bronquial fijo, y para cuyo tratamiento prescribía la siguiente fórmula : Estracto de cardo santo I gram., del de dulcamara 15 deeíg., agua de hinojo 30 gr., de la de laurel real 4 gram. Dosis 60 gotas cuatro veces al dia. Las simientes de este cardo pasan por gozar de las mismas virtudes que el resto del vegetal, y eran empleadas en otros tiempos contra las obstrucciones del h'ujado y las fla- tuosidades, prescribíase también su emulsión confeccionada con el agua de amapolas en la pleuresía. Schrocder consideraba como remedio admirable en las enfermedades pü- tridas el estracto de cardo santo preparado con vinagre destilado, remedio que dice Ettmuller produce abundante traspiración á la dosis de üO centíg. á 1 gram. ."O cent, su agua destilada servia otras veces de ve- hículo á pociones escitanles y sudoríficas; su sal esencial se empleaba también en muchos casos, mas hoy una.s y otras están olvidadas. El cocimiento de las hojas, que es deter- sivo y tónico, puede emplearse con ventaja en las itlceras atónicas, (jangrenosas y aun cancerosas, así puede utilizarse el polvo, re- comendando Simón Pauli en las últimas lavarlas con su agua destilada ó cocimiento, cubriéndolas después con su polvo, por cuyo medio vio ,\rnaldo de Villanueva curar un hombre de una úlcera en una pierna que profundizaba hasta el hueso. Esplicacion de la lámina. Dibujo tomado del natu- ral, y con las d¡inensioii(>s que alcanza generalmente la paité dibujada; a simiente con su vilano y ei-te aislad*. Escamas del involucro escariosas y cilia- das en los bordes. {Cyamts. DC.) CENT.AÜREA CYANUS. L Cyanus. J Bauli. Cyanus segetum. C, Bauh. — Cyanus offi. Syng. Polyg. Fruslríx- nea. L. Aciano, — azulejo, — escobilla, — liebrecilla menor. Esp. Vidatguinhos, — loios dos jardines, i'urt. Bluet, — aubifoin, — barbean, — casse-íunetles, — bliiul des mois- sons, — blavéole. Franc. tílauc Icornblume. Al. lilue botlle. Ing. h'adun. Ar. Knorobloem. Hol. Ctano, — /o- ralia. It. Des. Tallo derecho, ramoso, velloso-tomentoso asi como las liojas; estas son liniarcs, sentadas, enteri- simas, las inferiores mas anchas, adel(,'a/.adas en su base á manera de peciolo, dentadas ó pinatííidas; aquc- nio con ombligo desnudo; (lores comunmente azu- les. Fl. Mayo. En los sembrados y entre las mieses. Partes usadas. La Qor. Esta planta, bastante abundante, llama la atención por el bello color azul de sus flores, el cual se modifica por el cultivo. En otros tiempos eran recomendadas contra FAMILIA COMPUESTAS. ios multitud (le dolencias mas 6 menos graves, y parlioularmeiile contra la línlropesia. Sus hojas hervidas en cerveza la hacen apcii- tiva, según se dice, siendo casi inerte ha caido en el olvido y cuando mas, ligura su agua destilada entre los medicamentos. la quo se tenia por astringente y emplea- ha en los males de ojos y contra los que tan huen resultado la atrihuian , que mere- ció el nombre vulgar francés de rompí; an- teojo.^. Sus flores suministran á la industria y artes un color azul natural muy bonito. Esplicacion de la lámina. Dibujo de Jimensiünes naturales; a raiz y hojas radicales; 6 llor del radio; c Ídem del cenlro. Escamas del involucro cscariosas y enteras en sus bordes. {Ceulaurium. ÜG.) CENTAUREA CENTAUI\IUM. L. Centaurium majus, foliis in piares lacinias divisis. G. Bauh. — Syng. Polyg. Frustrá- nea. L. Centaura mayor. Esp. Centaurea maior. Port. Cen- raurcc (grandi'), — centaurée commune. Franc. Great cenlaury. Ing. Desc. Planta p.nn tallo dereclio, ramoso: hojas pina- do-partidas pn lóbulos escurridos, lanceolados, fina y desigualmente aserrados y el terminal lanceolado. Fl. Julio. So encuentra en los montes de San Juan, Olot y lie otras muchas partes de España. Parles ufadas. La raiz. Recolección. Puede recolectarse todo el ano para usarse fresca ; cuando se la quiere conservar debe re- colectarse en primavera ú otoño; para desecarla se la divide en pedazos. Propiedades y nociones químicas. Dotada la raiz de la centaura mayor de un amargo intenso, indica conte- ner principios activos, sobre los que no se han hecho que sepamos investigaciones. PREPARACIO.NES FARMACÉUTICAS T DÓSIS. A EL INTERIOR. Cocimiento, 60 gr. por kii. de agua para tomar á tazas. Vino, (60 gr. por kii. de vino), BOálOOgram. y mas. Polvo, -i á 8 gram. en pídoras, electuario ó en vino. Esta raiz forma parle del polvo antí-artn'tico de la Mirándola, que en otros tiempos gozó de gran repu- tación. El sabor de la raiz de esta planta indica desde luego su tonicidad , y efectivamente se la ha colocado entre los tónicos, si bien hoy é inmerecidamente está olvidada, ha- biendo autor que la concede el primer lugar entre los amargos indígenos. En las afeccio- nes tenías del Iiigudo, en el catarro pulmonar crónico y en las hemorroides ¡lasivas. se la ha recüDocido útil, y Gamerarius la prescribía en las afecciones fa7M<'//6'rt^. Cuando se admi- nistra su polvo ó cocimiento á dosis elevada, dícesc, obra podero.samenlc sobre el sistema cutáneo hasta llegar á producir sudor. Esplicacion de la lámina. La parle dibujada tiene las dimensiones que ordinariainenle alcanza; a vilano; b el mismo aislado de la semilla; c semilla. 111.— Vilano plumoso. GkN. Carlina. T. Cabezuela liomógama, multifloni , con todas las flores iguales. Involucro doble, el esterior formado de escamas espinosas separadas superiormente; el interior con las mismas prolongadas, escariosas, co- loreadas y radiantes. Receptáculo plano, fimbrijífero, alveolar. (Corola lampiña, S-Qda. Anteras con apéndi- ces lar¿os en el ápice y cios colas plumosas en la base, filamentos lampiños. Fruto oblongo-cilíndrico, cubierto de pelos sedosos apretados. Vilano formado de lamini- tas en una serie y unidas tres á tres ó cuatro á cuatro por la base, plumosas en el ápice. — Yerbas espinosas, duras, de Europa central y de Inda la región mediter- ránea, con involucro, cuyas escamas interiores parecen lormar el radio de la cabezuela. C.\RLINA SUB-ACAULIS. DC. C. ACAULIS. L. Carlina acaulas, magno flore. Dauh.- Tourn. — Cliamivleon albus. Glus. et off. — Syng Polyg. Igual. L. Carlina oficinal, — angélica carlina, — camelcon. Esp. Cameleao branca. Port. Carline,—chardonnelte,~char- dousse, — loque. Franc. Stemless carlina thistte. lr\g. Dksc. Tallo casi nulo, con una sola cabezuela; ho- jas pecioladas, lampiñas, pinatífidas y las lacinias hen- dido-dentadas, espinosas. Fl. Junio, Julio. Se encuen- tra en los sitios montañosos como los Pirineos, etc. Partes usadas. La raiz. Recolección. Se recoge en otoño, exigiendo la dese- cación aisun cuidado para evitar se enmohezca. Propiedades, nociones químicas y económicas. Esta raíz tiene sabor picante no desagradable y olor aromáti- co, por contener un aceite volátil bastante pesado, com- binado con una GUstancia resinosa. Con sus hojas seca» cuajan en algunas partes la leche, y en otras comen sus receptáculos carnosos como el de los cardos y alca- chofas ; liácese también una especie de dulce con miel y azúcar que se sirve en las mesas mas delicadas. PRLPARACIONES FAUUACÉUTICAS T DÚSIS. A EL INTERIOR. Infusion, 1 5 á Í2ü por ¡kii. de agua. Vino, (loa 30 gr. por 1 kii de vino blanco ó tinto) 30 á too gram. Polvo, i á 8 grara. en suspensión en un vehículo, en bolos, pildoras, etc. Entra esta raiz en la triaca, orviétano, esencia alexi- fárrnaca de Stlial y otras preparaciones anticuadas. La raiz de carlina es considerada como tónica, sudorífica y diurética. Sin suficien- tes datos para asegurarlo, se dice recibió el nombre genérico, por haber revelado los ángeles á Gario-Magno su virtud alexilarma- 401 ÁLBUM DE LA FLORA. ca, valiéndose de lo que preservó y curó de la pesie f^ran parle de una armada. Lcincry y CIusío la llamaron camekon blanco creyen- do era uno de los cameleoncs de los anli- puos: mas Belon encontró después en Greta la planta que producía uno de estos, ó sea el verdadero cameleon blanco de aquellos. Chaumeton, al ocuparse de ella, se espresa asi: • Administrada por manos profanas y vulgares, la carlina apenas merece ocupar uno de los últimos puestos entre las plantas medicinales.» En oposición á este modo de ver, citaremos á Gilibert, que la elogia cs- traordinariamente; su infusión vinosa, dice le ha sido útil en el retiniatismo, duríroses, sarna, anorexia. flaluusidades, y amenorrea, además , según él, conforta los enfermos y acelera la crisis de las intermitentes atónicas. Desde luego se comprende bien que una y otra opinión son contradictorias y exageradas, siendo la verdad que no es inerte y que puede prestar buenos servicios en todos los casos en que está indicada una acción tónica y escilanle á la par; esto es lo que la razón dicta, y conforme con la opi- nión que emite Cazin al ocup:irse de esta planta. l*or algunos médicos se ha j)relen- dido hacer constar que la raiz de carlina es purgante cuando se administra en polvo á dosis elevadas, tal vez sea asi, una vez que sus principios químicos parecen indicar cierta energía. Esjplicaciou de la lámina. Dihujo de toda la planta con el tamaño que le es propio; a vilano y pistilo; 6 vi- lano y simiente. TRIBU II.— CORYMBIFERAS. RICH. Flores todas flosculosas, hermafroditas ó unisexuales, ó ya radiadas, que es lomas general, en cuyo caso las cabezuelas están formadas en su centro por flósculos y su circunferencia por semiflósculos ordinaria- mente femeninos ó neutros: receptáculo des- nudo y guarnecido de pelos y de pajas en igual número que el de las flores; estilo desprovisto del ramillete de pelos que carac- teriza el grupo anterior. 1. Receptáculo guabmecido ds escamas t pelos Gk."^. Amthemis. DC. Cabezuela mullillora lieteróga- ma, con las flores del radio 1-seriales, lignhidas, fe- meninas, rara vez nulas é casi tubulosas; las del disco tubulosa?, 5-denladas, licrmafroditas. Roceptáculo con- vexo, oblongo ó cónico y con pajas membranosas entre lús flo.KS. Involucro empizarrado, ramas del estilo sin apéndices en el ápice. Aquenio rollicilo ó muy obtusa- nienlc i-guno, estriado ó liso. Vilano nulo ó formado por una nieinbranila muy corla, "litera é reducida A la milad, ó formando como una orcjilla liácia el lado in- terior. Verbas, rara vez sufrulescentes, ramosas, de Europa y Asia templada, abundantes en la región me- diterránea oriental, olorosas, coh hojas 1-¿-pina(lo-nar- tidas en lóbulos hendidos de varios modo?; ramos áfilos en el ápice, l-c6falos y cabezuelas sin bracleas y con corolas generalmente blancas. Sec. Chanueindam Cas. Aquenios enteramente calvos. Cabezuelas radiadas. ANTHEMIS NOBILIS. L. Chamcemelum oiloratum. Dod. — Chama;- melum noliile , seu leucanlhemum odurathis. BaLuh. — Chamomilla off. — Sing. Polig. Su- pérflua. L. Manzanilla romana,— manzanilla com.un ó verda- dera. Esp. Mdcclla romana. Port. Camomillc romaine, — camomille noble, — camomille odorante. Franc. h'a- millcn, — romische kamillen. Al. Camomille, — román camo7nille. Ing. Ehdahimirzis, — babounifih. Ar. Ilo- merlce, — rameelblonsler. Din. Boonsche kainill. Ilul. Camomille odorata. It. fíabuneh graw. Pers. Rumian iiioski. Pol. ñomashka rimskaia. Rus. Itomerska ca- millen blummer. Sa. Schamaindu pu. Tam. Capa- lia. Tur. Desc. Tallo derecho, sencillo, ramoso, un poco pu- bescente, velloso; hojas pubescentes sentadas, pinado- cortadas en infinidad de segmentos y estos en lacinias lineares cerdosas; escamas riel involucro obtusas, hia- linas en la margen; receptáculo con pajas lanceoladas, mochas, pero mas ttirlas que el flósculo y algo roldas por los lados. Fl. Abril, Mayo. Se encuentra en los alrededores de Madrid y otras muchas partes de España entre los sembrados, cultivándo.5e también. Parles usadas. Las cabezuelas ó flores, y alguna vez la yerba. Recolección y cultivo. La manzanilla se multiplica por acodo en la primavera ; escardándola hasta que hayan desaparecido las plantas parásitas; es el único cuiíiado que exige, reuniendo la ventaja de no nuererla las bestias como pasto. Plantada en principios de Mar- zo, en los primeros días de Abril ofrece una recolec- ción abundante que puede continuarse en todo Mayo; sus primeras flores son semi-dobles, piTo á medida que va acercándose el tiempo de su recolección se hacen dobles, y entonces son muy buscadas por el comercio á causa de su blancura, la que adquieren con perjuicio de sus virtudes, debiendo elegirse en un tórmino me- dio de desarrollo; influye sin duda sobre su blancura el estado de desarrollo de" las flores; pero en general con- viene cogerlas cuando están abiertas en sus tres cuar- tas partes, y tanto mas si se teme una tormenta. Su desecación exige algún cuidado, la cual debe efectuar- se en el menor tiempo posible y en un lugar seco, fresco y oscuro. Debe darse la preferencia á la manza- nilla silvestre por estar comprobada su mayor actividad por mas que no ofrezca tan buena vista. Suele mez- clarse con la flor de otra planta de la misma familia y aun del mismo género; la sola inspección de las flores dudosas, teniendo presente los caracteres botánicos que la liemos asignado, bastará para conocer el fraude. Propiedades y nocioties químicas. Las flores de manzanilla, tal como se encuentran en las oficinas de farmacia cuando han sido bien recolectadas y conser- vadas, son blancas, de olor aromático bastante agrada- ble, sabor amargo, cálido y balsámico. Contienen un aceite volátil de color azul de Prusia, un principio po- mo-ri'siiioso, alcanfor y un poco de tanino. El agua y alculiol disuelven sus principios activos. FAMILIA COMPUESTAS. 408 Suslanciat incompatibles. Disoluciones degelatinn, infusión de quina, sulTato ferroso, cloruro mercúrico y «ales de plomo. I'IIEPARACIO^ES FARMACÉUTICAS T DOSIS. A EL INTERIOR, [nfusioii ícapiíulos y cabezas ó flo- res) núm. 10 i 12 por kil. de nguu; 2 í 4 gram. para facilitar el vómito; 8 á 13 grain. como febrífuga. Polvo, 50 centíg. como estoinítico, Iónico y carmi- nativo; 4 á 8 gram. ó mas en agua ó vino, en pildo- ras, ele, como febrífugo. Agua destilada, 30 á (00 gram. como voliiculo de misturas escitanles. Jarabe, (I parte de flor fresca sobre 2 d« agua y 3 de azúcar), lo á 00 gram. Tintura, (I sobre 8 de alcohol á IS"), 4 á 10 gr. en poción. Vino (I sobre 30 de vino), 25 á 30 gram. Estracto{{ sobre 9 de agua), 50 cenlíg. á I gram. como tónico; 3 á 4 gram. como febrífugo en pildoras, bolos, etc. Conserva {i por 3 de azúcar), 1 á 4 gram. Aceite esencial, i á 5 gotas en los calambres del es- tómago. Tintura oleosa (1 por 8 de aceite, preparado al fuego en baño de M;iria), 10 á 20 gram. como vermífugo. A EL ESTF.RiOR Infusion mas ó menos concentra- da, en lociones, fomentos, cataplasmas y enemas. Aceite esencial, C. V. en friciones resolutivas y anti- sépticas. Tintura oleosa, en linimento, fricciones y embroca- ciones. La manzanilla entra en varias preparaciones magis- trales como el elixir de vitriolo de Mynsicht, esencia carminativa de Wedeluis, etc. Obsérvese que los pre- parados de manzanilla varían en las propiedades según su forma; así el cocimiento, estrado, conserva y tintu- ra, son particularmente tónicos, mientras que el agua distilada, jarabe, infusion son mas escitantes y anti- espasmódicos, debido al aceite volátil que contienen. Las flores de manzanilla romana son tóni- cas, febrífugas, antihelminlicas, emenago- gas y anliespasmódicas; á sus cualidades tó- nicas fijas reúnen las de ser escitantes difu- sibles; por su acción sobre el sistema ner- vioso, entonan los órganos sin producir eretismo. Están recomendadas en la langui- dez de estómago, digestiones difíciles, cólicos ventosos, dispepsia, hipocondría, diarrea ató- nica, fiebres mucosas, pútridas, continuas ó intermitentes, amenorrea, histerismo, clorosis y afecciones verminales. Su infusión favorece la acción de los eméticos y hasta llega á ser por sí sola vomitiva cuando se toma á grandes dosis, bajo cuya forma y manera la usan con este objeto los ingleses y suecos. La importancia que tienen estas flores como febrífugas, data de los tiempos mas remotos; asi que Galeno dice que los sabios de Egipto la dedicaron al sol por su eficacia contra las fiebres, y Merat y de Lens, refi- riéndose á los tiempos de Grecia, añaden que con el nombre de parthenion eran ein- ToMO U. picadas contra las inlermilcnlcs, siendo la quina de aquella época. Dioscórides reco- mienda su polvo para quitar los accesos de de las fiebres; Próspero Alpino las elogia como febrífugas, y Ray recomendaba una mezcla de ellas y otros medicamentos para prevenir los accesos de las mismas. Iloff- mann las prefiere á la quina en las intermi- tentes rebeldes; Cullcn administraba su pol- vo á la dosis de 2 á 4 gram. en la intermi- sión, habiendo observado que cuando causan efecto purgante, no tienen acción contra la fiebre ; Schulz refiere una observación en que una cuartana que se habia resistido por cuatro años á multitud de medios poderosos empleados contra ella, cedió con el uso de la flor de manzanilla en polvo; Morlón , que la usó con frecuepcia en el colegio de Coyth, se vanagloria de haberla empleado contra las intermitentes y la considera como igual á la quina; la asocioba muchas veces el an- timonio diaforético y sal de ajenjos. Bodart coloca la manzanilla romana en el primer lugar entre los febrífugos indígenos, citando en apoyo de esta opinión muchas observaciones de intermitentes curadas con ella, y que se habían resistido á la quina. El olvido en que está la planta en cuestión, es debido á dos causas: 1,*, por darse la pre- ferencia á la flor doble de la planta cultiva- da; y S.'', por despacharse muchas veces por ella la flor de matricaria doble, que se laasemeja mucho.» Hasta el escéplico Chau- meton, según le califica Cazin, a.segura que la infusion simple ó vinosa es el tínico re- medio para combatir las pirexias periódicas de primavera, añadiendo que ha tenido mil veces ocasión de comprobar su eficacia. Los hechos recogidos y observados por Wau- ters,Masius, Vernhe, Maréchal y Dubois, de Tournai, corroboran esta virtud anli-periódi- ca, y Cazin, de tres casos en que la empleó para conocer su efecto, en dos correspondió perfectamente, y en el tercero cedió la fiebre inmediatamente después de haber usado la corteza de sauce blanco. Generalmente la asocia á otros febrífugos indígenos tales como la calcitrapa, centaura menor, ajen- jos, corteza de sauce, etc., mezclas que cor- responden mejor, dice, que los febrífugos tomados aisladamente, sobre todo, í-i se tie- ne el cuidado de combinar los principios amargos y astringentes con los aromáticos, y añade al ocupar.sc de esta cuestión: cSe han preocupado mucho buscando un suce- U lOfi ALBÜM DE LA FLORA. (láneo (le la quina, sucedáneo que posea él solo todas las cualidades de la corteza del Perú, que produzca sus efectos en las mis- mas dosis y con igual prontitud; es preciso si se quiere obtener un buen resultado, no detenerse en la comparación, tomar los fe- brífugos indígenos por lo que son, adminis- trarlos á dosis elevadas, arreglar las fór- mulas á las circunstancias mórbidas, apli- carlas oportunamente y continuar su uso por bastante tiempo.» Lo que es singular en el estudio de algunos febrífugos indíge- nos y de la manzanilla en particular, dicen Trousseau y Pidoux, es que son eficaces en el caso en que el anliperiódico por escelen- cia, la quina, lia fracasado por completo, por lo que pudiera deducirse sin gran es- fuerzo de estos hecbosescepcionales, que la manzanilla y sus análogos combaten con mas energía las fiebres periódicas que la qnina y sus preparados, y por tanto, que debieran preferirse; mas lo que verdadera- mente puede confesarse, es que en ciertos organismos ó en determinadas fiebres no se modifican por aquel agente terapéutico y no se resisten á tal ó á cual, la manzanilla por ejemplo, sin que esta sea mas heroica. La inercia aparente de la quina no es aquí sino relativa á la idiosincrasia, así como la actividad de la manzanilla es relativa tam- bién á la misma; por esto mismo sucede que un cambio de habitación, una ligera emoción, hacen desaparecer un hábito fe- bril, lo cual no habian conseguido las mas fuertes dosis de quina ó quinina. En las fiebres mucosas y pútridas usa Cazin la infusión de manzanilla á la que adiciona vino blanco ó aguardiente, agua de azahar, y unas gotas de éter, según la indicación que se presenta. Roques emplea como vermífugo la mistura siguiente: man- zanilla romana, un puñadito, hágase hervir ligeramente en 125 gram. de agua y déjese en infusión por una hora; cuélese después con espresion, y añádase unos terrones de azúcar, una cucharada pequeña de zumo de limón y una grande de aceite común, para dar en dos veces á los niños. La infusión de manzanilla se emplea vulgarmente en el có- lico ventoso ó cspasmódico; ligeramente azu- carada y tomada caliente á pequeñas tazas, calma los accesos de histerismo, desvane- ce las flatuosidades y bostezos y espasmos que los acompañan, provocando un dul- ce calor, casi siempre saludable; es útil también en la guta vaga, sobre todo cuando se fija en el estómago, habiendo conseguido el doctor Budig con el uso del aceite esen- cial de manzanilla, á la dosis de una gota por mañana y tarde en azúcar de leche, cu- rar un enfermo que padecía hacia muchos años dolores periódicos ó calambres. Últimamente, el doctor Lecointe ha usa- sado con éxito notable en ciertos casos de neuralgias faciales de tipo periódico ó no, la manzanilla en polvo ó en infusión concen- trada, después de haber ensayado infructuo- samente otras medicaciones preconizadas, en comprobación de lo que da cuenta de varias observaciones notables. Sabido es el uso tan general que se hace de la tintura oleosa de manzanilla, siendo útil en el meteorismo, particularmente el de lasTiebres graves, si se teme el uso interno de los escitantes y en fricciones sobre lases- tremidades debilitadas por la gota y reuma- tismo. Se usa muy á menudo como vehícu- lo en los linimentos calmantes, antiespas- módicos, alcanforados, laudanizados, etc., y Cazin la ha puesto en uso con ventaja al in- terior como vermífugo, á la dosis de una cucharada sola ó mezclada al zumo de limón ó agua de menta. Esplicacion de la lámina. Dibujo de tamaño natu- ral, presentándose por lo cemun la planta con las la- cinias de las hojas mas ténuss; a escama ó paja del re- ceptáculo; li semiflósculo; c estambre; d receptáculo común. GÉfí. Anactclus. Pers. Cabczufla con infinitas (lo- res, heterógama, con las del radio liguladas, femeninas ó medio liguladas, rarisimí vuz tubulosas y las del dis- co hermafroditas, calloso S-dent^idas. Receptáculo có- nico ó convexo, pajoso. Involucro pauci-serial, casi acampanado, mas corto que el disco. Todas las corolas con el tubo complanado, 2-alado y sin apéndices. Aque- nio plano-comprimido, rodeado de alas anchas, ente- ras y coronado por un vilano corto, irregular, denticu- lado y casi continuo con las alas. — Yerbas mediterrá- neas con hojas alternas, pinado-lo*iadas; pedúnculos l-céfalosrara vez corimbosos y ligúlas blancas ó casi nulas. ANACYCLUS PYRETHRUM. DC.-ANTHEMIS PIRE- THRU.M. L. Pyrcthrum flore bellides. C. Bauh. — Pyrethrum officinale. Mer. — Syng. Polyg. Superflua. L. Pelitre, — piretro. Esp. Pyrettiro. Port. Pyreltire. Franc. Pellitory of Spain. Ing. Speilchelwurlz, — ber- Iram, Al. Dan. Su. Akur, — udcark, — Jcarba. Ar. Spes- tteurt. Dan. Tandworlel. Hol. Piretro. It. Zebue siete. Pol. AlilcaraJcarum. Tam. FAMILIA COMPUESTAS. 107 Desc. Tallos muciios tendidos, un poco ramosos y pubescentes, Iiujas radicales cstendiifas, pecioladas, casi latnpiñas, pinailo-oorladas en sefjinenlos pinailo- parlidos en lóbulos lineares alesnadus, las del tallo sentailas; ramos Icéfjl.is; escarnís del involucro lan- ceoladas, puntiagudas, parduscas en la miirfjcn; rjcep- táculo convexo con pajas (d)lonaotrasovadas, obtusas. Fl. Juniíi, Julio. En Arabia, Berueriá, Siria; en Monl- peller (Cazin). cultivándose en algunos jardines. Partes usadas. La raiz. Recolección. Nada ofrece de particular, sino que debe cogerse la raiz del primer año. Por fraude suelo darse la de la térmica denominada en algunas obras Pe- litre umbelado y quo tal vez sea el pelitre de Diosco- rides. Propiedades y nociones químicas. Esta raiz es de sabor ardiente y que provoca una salivación abundan- te; según Dcsfontaines, cuando se la tiene recien coji- da en la mano, produce sensicion de frió muy notable. Del análisis de Gautier resulta contener: primero, un aceite fijo, el cual parece producir su sabor acre y pi- cante; segundo, principio colorante amarillo; tercero, goma; citarlo, inulina, leñoso y algunas sales. Koene la encontró compuesta de una sustancia parda muy acre, de aspecto resinoso, insoluble en una disolución de potasa cáustica; aceite fijo de color pardo-oscuro, acre y soluble en la potasa; aceite amarillo, ácro, igual- mente soluble en la potasa; tanino (trazas), goma, inu- lina, sulfato, cloruro y carbonato calcicos, alúmina, sílice, óxidos de hierro y manganeso, leñoso y pérdida, 2,60. Los tres primeros principios constituyen la pire- trina, según Koene, que es parda, blandusca y pegajo- sa, de olor fastidioso y nauseabundo, sabor urente, ocasiona rubefacción en la piel; es insoluble en agua, soluble en alcohol, éter, ácido acético, aceites volátiles y fijos, existiendo en mayor cantidad en la corteza que en la parte leñosa. Los ácidos nítrico y clorohídrico no tienen acción sensible sobre ellas, el sullúrico la disuel- ve y destruye el principio acre. PHEPAR.ACIO.NES FARM.\CÉUTIC.4S T DOSIS. Á EL INTERIOR. Polvo, 23 á 30 centígramos, y mas progresivamente en pildoras. Tintura alcohólica, (1 por 4 de alcohol á 30 grados), 2 á 4 gramos en poción. A EL ESTERioR. Cocimicnlo, (30 gramos por 2o0de agua) ,escitante en gargarismos y sobre la piel. Vinaqrc; colulorio odonláUjico de Fox, (raiz 1 gram., opio i cenlígram., vinagre 12 gram; macérese por al- gunos días y fíltrese) , para calmar los dolores de muelas. Tintura etérea, (raiz de pelitre, i; éter sulfúrico, i; prepárese por desalojamiento), odonlálgico estreinada- mente acre. Tintura oleosa, (raíz de pelitre, 1; aceite, 2; digié- rase pur algunos días, colándose con espresion), rube- facie-ite. Potro, como estornutatorio. Raiz en pequeños pedazos, como siálagogo , masti- cándolos. Entra en varios elixires ondontálgicos como el de nuestra Farmacopea, etc. Entre los siálagogos indígenos es la raiz de pelitre uno de los mas poderosos por su actividad; cuando se la mastica produce sa- livación abundante y viva irritación con calor abrasador en la boca ; se la aconseja en las ingurgitaciones de las glándulas sali- vares, inflamaciones fluxionares indolentes de las amígdalas j fluxiones mucosas de la farin- ge, dolores reumáticos dentarios y parálisis de la lengua, contra cuya afección la em- picaba Galeno en fricciones sobre la colum- na vertebral. lil mismo combalia las liebres inteni)ilentes, aplicando sobre el cuerpo du- rante los calofríos y después de dar unas friegas, compresas empapadas en su coci- miento, medio notable y análogo al uso de los pediluvios sinapizados propuestos para evitar el acceso. El mismo cocimiento se ha usado en fricciones para friccii-nar las es- tremidades en la par;ílisis y para provocar la traspiración cutánea. En polvo, aspirada por la nariz, produce estornudos violentos. El pelitre no se usa ¡nterioriTientepor mas que sea un violento escitante; Nacquarl, ha- biendo aconsejado su uso en una hemiple- gia, ocasionó durante dos dias un flujo de saliva que comparó á la orina viscosa que se presenta en ciertos casos de catarro de la vejiga; el pedazo que tomó el paciente, descendió al estómago, y al cabo de al- gún tiempo cesaron los accidentes. En la India, lus Wytiens, prescriben su infusión con la de gengibre, como estimulante y cor- dial, contra la letargía y parálisis y en cier- tos períodos del lifits. Edward Oxley elogia esta raiz en \as parálisis reumáticas , prescri- ta al interior á la dosis de 50 á 75 centi- gramos dos ó tres veces al dia, entera ó en polvo interpuesto en mucílago ó miel ; sin embargo, su uso debe ser vigilado. También se la ha propuesto como incisivo en las afec- ciones pituitosas del pulmón; «creemos, di- cen Merat y de Lens que es un desacierto despreciar el uso interno de esta raiz. » Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo de la magnitud que alcanza generalmente cuando se cultiva la planta. Gé.n. AchilLíBa. Neck. Cabezuela con infinitas flores, lieterógama, con 4 ó 6 en el radio, femeninas, liguladas, acortadas, comunmente deformes, rara vez nulas; las del disco hermafroíiitas, tubulosas, 5-dentadas. Involu- cro aovado oblongo con escamas empizarradas, rarísima vez pardas en la margen. Kijceptáculo cslrecho, casi plano o comunmente alargado en forma de raquis (en una misma especie), con pajas oblongas hialinas entre las llores. Tubo de la corola complanado. Aquenio oblon- go, lampiña, complanado, calvo, sin alas, pero con márgenes casi en forma de nervios. — Yerbas perennes, las mas de Europa, con hojas alternas variables y cabe- zuelas corimbosas ron el radio blanco, purpúreo, amarillo ó blanco-amarillento. ACHILL.EA MILLEFOLIUM. L. Millefolium vulgare álbum. C. Bauh. — Tourn. — Millefollium str alióles pennatum 108 ÁLBUM DE LA FLOKA. terrestre . J. Hauli. — Slratiolea millefulia. Fuclis. — Adiilltva. Üiosc. — Millefolium off. — Syng. Polyg. Frustránea. L. Milenrama, — mile folio, — flor do la pluma. Ksp. — Mitlefolio. Porl. — Millcfcuille, — millcfcuitle commune, — millcfeuiUe des pharmacies, — herbé aux charpen- tiers, — herbé atix coupures, — herbé au.r roituricrs, — herbé aux militaires, — saurcilde Venus. Kraiic. — Com- mon milfoil or yarrow. Ing. — Schaafnarbe. Al. — Oin alfouarak, — ra-lUfle, — harhwns,~iorakumble. Din. — Duizeiidblad. Huí. — lUilU'foyíio. It. Tysiacznik. l*ul. — Dcclika. Su. Desc. Tallo derecho algo vclUso, asurcado superior- mente, sencillo ó ramoso en el ápice; hojas radicales pecioladas, las del tallo casi sentadas, todas casi lampi- ñas, pinado-cortadas en segmentos pinado-partidos en lóbulos lineares, 3-5-lidüs; corimbo compuesto como amanojadc; involucro trasovado-oblongo, casi lampiño; lígulas 4-o-lrasovadas; receptáculo con pajas oblongas, agudas, hialinas. Fl. Junio, Julio. Común en los prados y cerca de lus caminos de casi toda España. Presenta alguna variedad. Partes usadas. Las hojas, sumidades floridas y raiz. fíe colección. Debe venQcarse la de Ins hojas y sumi- dades durante la floración, la raiz como la de las demás plantas vivaces. Propiedades y nociones quimicas. Esta planta tiene olor aromático débil, su tallo y hojas sabor astringente, amargo; y sus flores amargo y ligeramente aromático; la raiz fresca exhala olor alcanforado, diferencia que es debida á contener estas últimas un aceite volátil de olor muy penetrante, sabor cálido y que se obtiene lá- cilinenle por destilación; mientras que las hojas y flores iudican contener un principio resinoso, amargo, estíp- tico, unido á un mucílago. La infusión de la milenrama se ennegrece por el sulfato ferroso; Gmelin y Dubois, de Tournai, han intentado por varias veces comprobarlo, y solo ha producido eu sus ensayos coloración verde. El agua, vino y alcohol disuelven sus principios activos. Zanon, químico italiano, analizándola lia encontrado un principio nuevo, la achileina. En Dalecarlie se reemplaza con ella al lúpulo en la fabricación de la cerveza, loque la hace, según se dice, una bebida muy escitante. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. Aelinterior. Infusión, 10á20gram.por500grani. de agua hirviendo; esta infusian se altera con pronti- tud, razón por la que no debe prepararse masque la cantidad que pueda tomarse en dos ó tres veces. Zumo, 'óO á 100 gram. en poción. Agua destilada (1 por 12 de agua), oO á 100 gram. en poción- Aceite esencial, oO centíg. á 1 gram. en poción. Estrarto, 4 á 10 gram. en poción. Jarabe (i de planta fresca por O de agua hirviendo y 12 de azúcar), 30 á 60 gram. Áelesterior. Cocímíenío, de30 á 60gram. porkil. de agua, para lociones, fomentos, baños y enemas. Polvo, como astringente y cicatrizante en las heridas recientes. El milefolio entra en algunas preparaciones oficinales, como el agua tulneraria, etc. La reputación de esta Achillira es muy antigua; su nombre, según Plinio, le debe á haberse valido de ella el primero Aquiles para curar las heridas de sus compañeros de armas. £s considerada como tónica, estimulante, anliespasmódica, emenagoga, febrífuga etc. y estaba en otros tiempos des- tinada á llenar multitud de indicaciones. La innumerable lista do las enfermedades que se creyó podiu curar, llegó á inspirar des- confianza y se concluyó por abandonarla, hasta el punto de no mencionarse siquiera en las obras modernas de terapóutica. Esto no obstante, se la usa con 6.x.ito en las afecciones nerviosas atónicas, hemorragias pasivas, flujos mucosos, supresión de las re- glas, afecciones catarrales crónicas. Taber- nícmontanus la elogia contra la epilepsia. V. Hoffmann, Sthal y Gruuer preconizan sus sumidades floridas en el histerisma , hipo- condría, cardialgia , cólicos ventosos ó espas- módicos, e¡)ile[)sia, hemorragias pasivas, afec- ciones reumáticas, calculosas, etc. Ferrein la tiene por i'ilil en las hemorragias, fiebres in- lermitenles y aborto; ¡Vlaumery considera su infusión como muy eficaz en las enfermeda- des nerviosas, habiéndole correspondido en las convulsiones de los niños variolosos y mu- jeres histéricas; ha precavido fiebres puerpe- rales en las recien paridas , restableciendo los loquios; curó una epilepsia precedida de la supresión menstrual restableciendo las reglas; hizo cesar un espasmo general con rigidez tetánica, consecuencia de una ca- lentura maligna, produciendo ptistulas en la piel que fueron criticas; si hemos de creer al médico que copiamos, las mujeres preña- das pueden evitar las consecuencias del par- to y la fiebre puerperal, usando su infusión antes de aquel; bebida durante un mes, añade este práctico, tiene la propiedad de calmar los dolores de las hemorroides y de- tener \os flujos blancos escesivos. «No dudo, dice Maumery, que se me creerá un entu- siasta ó visionario; no soy ni uno ni otro, sino un profesor que me propuse por ley desde el principio de mi práctica, no pre- juzgar en pro ó en contra de un remedio, al contrario conformarme con los sabios pre- ceptos que pudiera encontrar en los mas cé- lebres prácticos , alejándome de todo siste- ma... se podrá criticar mi candor.» Se gun Joerdens, una infusión fuerte de mil- enrama disminuye la leucorrea inveterada, y puede llegarse, asociándola al carbonato potásico, á curar la leucorrea reciente; Me- yer la emplea felizmente en las mismas afec- ciones, y Dubois, de Tournai, observó sus buenos efectos en dos casos de aquella. Buchwald, Losecke, Riviere, Boerbaave, FAMILIA COMPUESTAS. 409 Alberli, Lobcl y otros muchos autores la consideran como muy eficaz enlasliomorra- ragias. Prácticos que no escriben, pero que observan atentamente el efecto de los medi- camentos, dice Roques , me han dicho ha- ber empleado con éxito el zumo para dete- ner las hemoptisis rebeldes á la sangría y bebidas atemperantes; cuando la infu- sión ó cocimiento no basten, se diluyen en agua aluminosa.» Hufeland prescribe la in- fusión de las sumidades contra el flujo celia- co y hepático, para forlilicar los intestinos después de la mwlena y como tratamiento consecutivo, la misma en lavativas para precaver las recidivas; Burnet la habia re- comendado ya en la misma forma céntralos flujos hemorroidales escesivos, siendo en esta dolencia sobre todas, asi como en las he- morragias del recto, donde se muestra eficaz. Trunk, recojió gran número de observacio- nes referidas por diversos autores y mas re- cientemente Teissier en 1857 ha publicado un trabajo, en el cual prueba con hechos ir- recusables, que esta planta tan injusta- mente desdeñada hoy, tiene una acción real y especial contra los flujos hemorroidales muy abundantes; en la imposibilidad de po- der trascribir su memoria muy interesante por cierto, remitimos al lector i\ la Gacela médica de Lijon, 31 de enero y 15 de febre- ro de 1847, donde esta se publicó, y nos limitaremos á esponer sus conclusiones que son las siguientes: l.^Que la milenrama administrada á el interior bajo la forma de infusión ó zumo, tiene una acción poderosa sobre los tumores hemorroidales : 2." Que tiene la propiedad de moderar y aun de suprimir los flujos hemorroidales escesivos, propiedad preciosa en el caso de ser estos considerables para poder ocasionar, como se ha visto muchas veces, la pérdida de las fuerzas y hasta la anemia. 3.* Que tiene también la propiedad de detener las secre- ciones mucosas y puriformes del recto, que tienden á ingurgitaciones hemorroidales y no á degeneraciones cancerosas. 4." Que su acción anlihemorrágica no es esclusivaraen te el resultado de una simple astricción que pueda ser repercusiva, sino que obra de una manera especial y directa sobre los vasos y nervios del recto, y que esta acción, según lo manifiestan algunos autores, es en efec- to á la vez, astringente, tónica y sedante. 5." Que el uso de este medicamento debe reservarse sobre todo para los flujos hemor- roidales pasivos, con un estado varicoso y atonía del recto y para los mismos, si bien activos, que puedan ocasionar por su abun- dancia una debilidad profunda y desórdenes en la salud general. Gazin ha tenido ocasión de comprobar lo consignado en las conclusiones que prece- den, y cita dos observaciones en que consi- guió feliz resultado con el milefolio, sin que los medios empleados anteriormente produ- jeran ni aún alivio. En cuanto á su virtud emenagoga, Rou- zier-Joly, de Glermont, la ha demostrado sin género de duda. Cuando la supresión es producida por una causa pasagera, como el frió ó una emoción moral p. e., la infusión cargada de esta planta, dada por la mañana en ayunas y repetida por tres ó cuatro dias, hace aparecer el flujo menstrual, algunas veces una media hora tan solo después de tomarla primera dosis; debe atenderse para su prescripción á que la época de la reapa- rición de aquel apenas haya pasado, y que se presenten síntomas que anuncien una tendencia fluxionaria al útero. Su uso con- tinuado cuando no reaparece la regla, no produce perjuicio á la salud, ni ha ocasiona- do nunca accidente alguno al principio de un embarazo ignorado. Los hechos consig- nados por este autor tienden á probar que la milenrama no solo es eficaz en las su- presiones por causas accidentales, sino que puede asimismo emplearse ventajosamente: primero, para favorecer el aumento del menstruo cuando es insuficiente; segundo, para provocar la regla que ha desaparecido por la influencia de una diátesis, de un es- tado fluxionar hacia las partes superiores, del empobrecimiento de sangre; tercero, en fin, para hacer reaparecer los loquios su- primidos bruscamente. Parece no ejerce este medicamento efecto alguno en las jóvenes en que el menstruo se establece dificilmente ú ofrece irregularidades en las primeras ma- nifestaciones. El uso de este vegetal como antihe- morrágico y emenagogo es vulgar en las campiñas, no tan solo en la medicina humana, sino también en la veterinaria tradicional, los labradores emplean el coci- miento concentrado en la hematuria y flujos de sangre de las bestias y la retención de las secundinas de las vacas, etc. En algunas comarcas, los campesinos usan el citado cocimiento contra las Ínter- lio ALRUM DE L\ FLOU\. initeatcs. Pupiti lia hecho en si mismo y con algunos enfermos ensayos que prueban que la Acliilenia á la dosis de 50 centig. á 1 gra- mo por (lia. ilisuella en agua, es un icbriiu- go eficaz. Ciinvenienlc es verificar la pro- piedad de csle principio activo, si no tam- bién el asegurarse de su acción en los casos patológicos en que la planta es empleada. La milenrama ha sido preconizada además en otras diversas dolencias, tales como las afecciones catarrales crónicas, disenteria, ti- sis, asma húmeda, etc. Hufeland la encuen- tra muy útil en la tos gástrica; después de administrado un vomitivo, hacia lomar al enfermo su infusión que bebia friíi por ma- ñana y tarde. — Según Ilanin, sus sumida- des pueden en multitud de circunstancias reemplazar la manzanilla. — Ricliart , de Nancy, la ha empleado en muchas epide- mias eruptivas y en diversas enfermedades que ofrecían determinado grado de eretis- mo nervioso, y cada vez obtenía resultados mas satisfactorios. La primera vez que la empleó fué en una epidemia de sarampión, que bajo la influencia de un cambio repen- tino de temperatura, adquirió en poco tiem- po carácter perniciosa, manifestándose con todos los síntomas que le son propíos en este caso, recurrió á la infusión bebida y en ene- mas, y hasta algunos de los pequeños en- fermos los mandó envolver en un lienzo em- papado de esta infusión; desde luego cesa- ron los accidentes propios á tal estado de la dolencia, marchando esta prontamente á su fin á pesar de la persistencia de las mis- mas condiciones atmosféricas, l^a segunda vez la ensayó en una epidemia de escarlati- na, con angina grave, fiebre intensa, erup- ción difícil que se manifestó lentamente, acompañada de delirio, etc. Los medios or- dinarios habían fracasado y sucumbido mu- clios enfermos cuando Richart usó el mile- folio, que dio completo resultado. El mismo tratamiento hizo cesar rápidamente las con- vulsiones que acometen á los niños durante la dentición. Prescribe además este práctico la infusión dicha, en bebida, en enemas ó co- mo tópico al vientre, en las jóvenes donce- llas cuya menstruación es difícil y doloro- sa, y en las recien paridas y atormenta- das por cólicos, habiéndole correspondido siempre. La planta en cuestión era empleada en otros tiempos á el estcrior como vulnerario; de aquí el nombre vulgar francés de yerba de los carpinteros, derivado de su virtud su- puesta de curar las llagas recientes; el vul- go retrasa aiilieáiidoln, la curación de sus cor- taduras mal unidas; pero como curan por los esfuerzos de la naturaleza á pesar de esta ai)liüacion, ellos la atribuyen el milagroso trabajo de la cicatrización: no sucede lo mismo respecto á las úlceras sórdidas y ató- nicas; &U zumo, su infusión acuosa ó vinosa las reaniman, obran como detersivo y las disponen á la cicatrización. .Aplicada des- pués de contundida sobre el pezoné , au- menta la tonicidad de la piel de esta par- le y cicatriza prontamente las grietas que ocasiona el andar: «un militar, dice Ha- nin, me enseñó este remedio en Italia. » Du- bois ha observado que su cocimiento en cerveza cura de una manera pronta las mismas que sobrevienen en la piel de las di- versas partes del cuerpo, principalmente las délos pezones en las que amamantan, para lo que se aplican sobre la parte compresas empapadas en aquel. El zumo, cocimiento ó infusión fueron mirados por Stlial como un remedio específico contra las hemorroi- des. En inyección, sus preparados convienen en la leucorrea, flujo mucoso ó mucoso puru- lento del reetum. Hanin recomienda contra la leucorrea inyecciones confeccionadas con milenrama , trébol acuático y meliloto y añade cuando el flujo es muy abundante y al terminar el tratamiento, rosas de Pro- vins y vino, preparando con esta planta fu- migaciones y baños aromáticos y sedantes. Dícesc es un escelente remedio contra la sarna de los carneros. Esplicacion de la lámina. La purte dibujada tiene las dimensiones que alcanza genoralniente; a raíz y lio- jas radicales; b semiilúsculo cun los estambres; c flóscu- lo y pistilo. GiÍN. Heliajíthus. L. Cabezuela multíilora heleró- gama, con las flores del ráilio liguladas, neutras, 1 -se- riales y las del disco tubulosas y lierniafroditas. Invo- lucro con escamas ¡rregularmente ' mpizarradas, las esleriores foliáceas, agudas, ap'indiculadas, las interio- res menores y en forma de pajas. f\eceptáculo plano ó convexo, pajoso. Corola con el tubo corto, la gargan- ta mas anclia, cilindrácea y limbo S-dentado. Aquenios comprimidos lateralmente ó casi tetrágonos, velLsitos ó lampiños. Vilano formado do dos cscamitas como aristas que están situadas en ángulos opuestos, rara vez acompañadas de otras seme|antes situadas en los ángulos laterales intermedios. — Yerbas anuas ó peren- nes, alguna vezsufrutescciitos de América boreal, raras entre los trópicos, con hojas opuestas, las superiores alguna vez alternas, enterísimas ó dentadas, Irecucn- lemente triplinervias y cabezuelas anclias comunmente solitarias con las flores del radio amarillas ó casi ama- nojadas y las del disco amarillas ó pardas. FAMILIA COMPUESTAS. Ui HELIANTHUS TUBEROSUS. L. Chri/sanlhcmum latifolium, brasilianutn. Bauli. — Corona nolis ¡uirvo flore, tuberosa radia'. Tourn.— Sing. Polig. Frustrauea. L. Topinambar. — p,ilata de caña, — patacas. Esp. Gyra- sol batateiro,— batatas topiíiambas ou do Brazil. Port. Helianthe lubércur, — topinambour, — poire de terre. Fraile. Jcrusalem artichoke. Ing. Desc. Raíz rastrera que lleva tubérculos nhlongos; tallo dereclie, ramoso, áspero ; hojas alternas, pecio- ladas, triplinervias, ásperas aserradas, las inferiores acorazonado-aoTadas, las superiores aovado-puntiagu- tlas; peciolos pestaüosos en su hase; escamas o (yerba seca), 2 á 8 gr. solo ó en bolos, pildoras ó poción. yo/i'o (raiz), 2 á 4 gr. en cerveza caliente (epilepsia). Zumo, 15 á SO gram. A EL ESTERiOR. 60 á 100 gram. por kil. de agua hirviendo, para fumigaciones, enemas, etc. La artemisa entra en la composición del agua histé- rica; su zumo en los trociscos ae mirra. El nombre de esta planta dicen unos que viene de Artemisia, que en griego significa Diana, palrona délas vírgenes, á causa del uso de esta planta ; otros sostienen se origi- na de Artemisia, mujer de Mausoleo, que se dice la empleaba. Sea de esto lo que quie- ra, esta especie es tónica, estimulante, emenagoga, antiespasmódica.yse la emplea en el histerismo, clorosis, amenorrea, corea, vómitos espasmódicos, convulsiones de los ñi- vos, neuralgias, epilepsia, etc. Como emena- goga fué ya objeto de aplicación para los médicos de la antigüedad, cuyo efecto fa- vorable ha sido después comprobado por to- dos los prácticos. Hipócrates la consideraba como idónea para hacer espulsar las secun- dinas; Dioscórides la prescribia para provo- car las reglas y acelerar el parto , y Zacatus Lusitanus restableció un flujo menstrual detenido hacia diez años, éxito obtenido tam- bién por Demésa. Con el fin de hacer que reaparezca la re- glay favorecer la emisión de los loquios, las campesinas preparan el cocimiento de arte- misa á la que asocian algunas veces el ajenjo, matricaria, caléndula y perifollo , y dirigen el vapor á la vulva , ó bien le em- plean en lavativas , ó ya aplican sobre el bajo vientre cataplasmas mas particular- mente á las primerizas para que espulsen los coágulos sanguíneos y las secundinas. Los antiguos que empleaban con fre- cuencia los pesarlos, á la par y con ventaja usaban como emenágogo el confeccionado con artemisa y mirra, el cual aconsejaba Fernel. Cazin emplea con buen resultado su zumo en la amenorrea, en cuyo tratamiento manda lomar 30 á 80 gr. en ayunas por diez dias que preceden á los críticos de las re- glas; si las enfermas repugnan el zumo, usa un cocimiento fuerte, libio, que prescribe por las mañanas y por el mismo tiempo; si existe clorosis, asocia á dicho zumo la tintura de Marte tartarizada, mezcla que hace be- ber en un vaso de vino blanco, medio que le ha correspondido cuando la clorosis viene acompañada de inercia de la matriz, lo que sucede ordinariamente; mas dice seria per- judicial su uso si se encontrase esta sobre- escilada. Cuando los loquios disminuyen prescribe la infusión caliente, y en particular, cuando las mujeres no amamantan; habiendo observado que el flujo mucoso uterino es mas abundante con el uso de ella, y que esta derivación disminuye el aflujo de leche á las mamas. Esto que le ha enseñado su larga práctica como comadrón, se esplica perfec- tamente por las relaciones simpáticas entre estos dos aparatos que concurren á un mis- mo fin, fundándose en lo mismo y por un efecto inverso, las ventosas aplicadas á aque- llas hacen que cese la hemorragia uterina y que los loquios se suspendan momentá- neamente durante la fiebre láctea. El mismo práctico consiguió hacer que volviese á presentarse una leucorrea habitual, y cuya desaparición habia producido una los alar- mante, haciendo tomar á la paciente du- rante diez dias el zumo de artemisa. Los hechos consignados son suficientes para no dudar acerca de la acción directa de esta planta sobre el útero. En el histerismo, Home y Biermann de Perne, yen las convulsiones que atacan á los niños durante la dentición han conseguido resultados ventajosos; el primero adminis- traba el polvo de las hojas ala dosis de 4 gr., repetidos cuatro veces al dia ; el segundo el de la raiz y á la de 2 centig. y medio mez- clados con 25 centig. de azúcar pulverizada, dosis que era dada de hora en hora y que aumentaba gradualmente hasta 10 centig. También ha sido empleada en la corea, neu- ralgias y vómitos nerviosos crónicos , sin em- bargo de que su polvo en cierta cantidad puede provocarle; si se prescribe como al- terante , se empezará prescribiendo una corta dosis que se aumentará poco á poco. Entre las propiedades de que goza esta planta, debemos consignar la que los ale- manes parece han encontrado en su raiz, ó sea su virtud antiepiléptica; Burdach cita Pamilia compuestas. w cinco casos en que consiguió feliz resultiido con este metlicainenlo en la cjiilcjjaia, obser- vando qutí aquel es tanto mejor cuando la enfermedad acomete mas de larde en larde. Para combatirla la prescribía en polvo á la dosis de 4 gram. interpuesta en cerveza y tomada un poco antes del acceso. Schocn- beck siguiendo á Burdach, Graofe, Brocx y Loevenhoeck, consiguieron resultados idénti- cos en el tratamiento de la misma. Ilufeland la considera á la dosis de 4 gr. tomada por la tarde en cerveza y estando el paciente en cama pira provocar el sudor, como un medio cuya utilidad puede comprobarse para prevenir ó disminuir los accesos cuando se administra un poco antes de estos. Breslcr ordena una cucharada del mismo polvo mez- clado con azúcar en la proporción de 15 del primero por 30 de! segundo, y por cuatro veces al dia, en la e¡iilepsia, corea y Itelmin- tiasis. Delwart obtuvo resultados satisfacto- rios contra la epilepsia de los animales do- mésticos ; Wurizer los ha conseguido en la epilepsia, fiebres intermitentes y afecciones cspasmódicas de los niños, á cuyos hechos concluyentes se pueden agregarlos referidos por Van-Maanen, Lowenhard,Wagner, Bird, Kahlerly Helwig. Por lo demás, el uso de la raiz de artemisa contra esta enfermedad no es nuevo; Mathiolo, Tragus, Feruel, Simón Paulli, Joel, Schroeder, Ettmuller, etc., la recomendaron contra la misma como muy eficaz, y en las obras de Joel y Ettmuller pueden leerse períodos en que así lo dejari.in consignado. En China y el Japón emplean las sumi- dades y hojas desecadas, contundidas y car- dadas, para hacer moxas, las que el profesor Ánsiaux, de Lieja, usa algunas veces. Esplicacion de la lámina. De esta planta que crece á la íllura de l'u á l'",o, representa la lámina una es- pi(;a'de sus flores, á la que acompaña una hoja caulina; a liúsculo del radio; b flósculo del centro. ARTEMISIA SANTONICA. L. Absinthium santonicum galliciun.-C Bauh. Cara. — Tourn. — Sing. Polyg. Superflua. L. Artemisa nanlónica. E>p. Artemisia santonica. Purt. Semen-contra — semcntinc, — bnrbotinc. Franc. Zill- uiersaame, — irurmsaame. \\. f\'orm seed. Ins. Kercs- sani. Ar. Seme santo, ll. Cylivarouenasiene. Pol. Drsc. Tallo en panoja, algo blanquecino; linjas in- feriores entre pecioladas y hundidas en muchas parles, lineares y blanquecinas, las rameales, lineares é indi- Tono 11. visas; llores on racimos ó espigas alternas, ladeadas, encorvadas hacia atr.is, con los piecccilos salpicados de hojas lineares encorvadas hacia alnís y algo obtusas; llores solitarias y cilindricas; recciiláculo ilcsnudo. /'«r/cs usadas. Loslrulos y cabezuelas. Elección. No crt'o bien determinada la especie á que corresponde el sanlónico ó semen-contra, semen- Une y barboline de los fianceses. Tal y cual se presen- ta til el convircio está constituido por las cabezuelas rotas, llores, frutos y rainitos lodos mezclados forman- do un conjunto; más, puesto fuera de duda el que per- tenecen al género Artemisia, y dejando la determina- ción de la especie para el médico ó botánico que llegue á encontrarse en las comarcas donde se recolecta, po- demos fijar con toda seguridad existen dos variedades de él; el santónico de Levante i/ el de Berberia: el pri- mero denominado también semencontra de Atcpo ó de Alejandría que es el mas eslimado, es verdoso y compuesto de cabezuelas enteras ó rolas de pequeños fiulüs ovoideos, alargados y pedúnculos sin vellosniades; su olor es bastante grato, su sabor aromático, cálido y que recuerda algo el del anis. El segundo, o sea el de Berbería, el mas común en el comercio, es pubescente, está compuesto de pequeños bolones blancos no desar- rollados, de fragmentos de hojas y pedúnculos; su olor es mas fuerte, menos agradable y el sabor mas iícre. Propiedades y nociones químicas. El estudio de la composición de este material medicamentoso impropia- rneiile llamado semilla, ha sido objeto de las investiga- ciones (¡e diversos químicos. Bouillon-Lagrange eslrajo de él un aceite esencial de color ligeramente citri- no, de sabor acre y amargo, olor de menta, y en el cual creyó Cristian las propiedades de esta sustancia. Trommsdorff le encontró compuesto de aceite esencial, principio amargo con malato decaí, materia e.stractiva gomosa y fibra vegetal. Herwy halló materia estractiva con ácido málico, la misma con algo de magnesia, ce- rium, eslractivo gomoso, resina parda amarga, alumi- na, leñoso y materias terreas; Wackenroder, en su exa- men químico, señala además de los principios aislados por Herwy, principio amargo, resina balsámica verde, aromática, acre, alumina y sílice. Kablcr, evaporando su tintura etérea, obtuvo una materia cristalina, laque observada después por Alms la coloca entre los alca- loides y denomina sarüonina. Este principio inmediato que se obtiene por el procedimienlo que siguió Kaliler para su descubrimiento, se presenta en cristales blan- cos, insípidos, inodoros, voláliles, insolubles en agua. Hoy se le atribuyen las virtudes esenciales del semen- contra , que Bouillon-Lagrange atribuye al aceite esencial. Ullimamente se ha visto que la sanlonina, en vez de ser una base, se combina con eslas; cuando se calienta con un álcali, el líquido se pone rojo, y la sal sedosa que se produce adquiere espontáneamente color blanco: por algunos de los caracteres es análoga á los ácidos grasos, por no tener reacción acida y el combinarse con las bases. Por esto ha propuesto Pavesi combinarla con la quinina y cinconina para llenar ciertas iudicaciones. PREPARACIOnES FARMACÉUTICAS V UÓSlS. A EL INTERIOR. Infusion (10 por 1000), Polvo, i i 2 gram. Aceite esencial, 4 á 6 gotas. Santonina, de 5 á 10 centíg. También se ailminislra el santónico en pildoras, clec- tuarios, grajeas, infusiones, etc., y asociado á otros vermífugos y purgantes para aumentar su acción. El sanlónico es un escelenle vermífugo y ha sido además propuesto como estomático, resolutivo y anliespasmódico, y en este 15 m ALBÜM DE LA FLORA. concepto considerado útil en las ingurgita- ciones de las visceras, disiiepsia. diversas neu- rosis, etc., para cuyo ol)jelo está en desuso en el dia, pudiéndose creer le asignaron es- las propiedades por su amargor y fragancia. Su reputación de anliüelmintico está bien indicada por el nombre de semen sanclum con que se le designa en algunas obras an- tiguas de materia médica, contracción de semen santonicuvi , y con la cual querían algunos escritores espresar sus grandes vir- tudes; mas exacto seria, como lo dicen Me- rat y de Lens, denominarlo flores contra ¡os vermes, puesto que está constituido por lloros y 00 simientes. Prescríbesele generalmente contra las lombrices, tan frecuentes en los niños y alguna vez en los adultos, y que van acompañadas en ciertas localidades como efecto, de una especie de calentura llamada verminosa, y de la que no son la causa como generalmente se cree. La forma de adminis- trarle es por lo común el polvo, bien en la sopa, bolos, pildoras ú opiatas, etc. Esie medicamento, que es activo, tiene la ven- taja además de hacer espulsar los lumbri- coides, la de corregir la debilidad intestinal y la superabundancia mucosa que provoca su desarrollo, pudiendo creerse es vermífugo por ser tónico. Parece ser que algunas de nuestras es- pecies de artemisas gozan de sus propieda- des, así lo asegura Linuéo de la A. campes- tris. L. Jacquin dice otro tanto de la A. aus- tríaca, y otros autores de la .4. vulgar is y la A. absinthium. L. Bauliino llamó á la ^. pálmala, santonicum gallicum, lo cual hace creer la suponía con idénticas virtudes que el santónico de Oriente. í'or último, se le reemplaza con ventaja con las sumida- des del tanaceto, Abrótano y del Santolina chamoecgparissus . L. , ó se le mezcla al- gunas veces, y entonces recibe el nombre especial de barbotina. Esplicacion de la lámina. Espiga de flores de las dimensiones que generalmente alcanza; a tallo y lioja caulina; b flósculo y semillas. La planta creced la altura de 30 á 60 centím. Gé:^. TA^^ArETLM. Less. Cabezucla homógama ó lie- terógama con las llores del radio femeninas, 1 seriales, comunmente 3-4-iientadas. Receptáculo desnudo con- vexa. InYolucro acampanado, empizarrado. Corolas del disco 4-ü-dentadas. Aquenio sentado, anguloso, lam- piño, terminado por un disco epigino grande. Vilano nulo ó membranoso, en lorma de corona pequeña, en- tero ó Igualmente dentado, ó un poco desigual y solo manifiesto por el lado estírior. — Yerbas ó matas de todo el globo, abundantes en Europa y Asía central con liojas alternas variablemente cortadas y cabezuelas so- litarias ó corimbosas, casi globosas, amarillas. T,VNACETUM VL'LGARE. 1. Tanacefum vulgare luteum. C. Bauh. — Tourn. Tanacetum flore lúteo, i. Hauh. — Tanacetum seu Athanasia off. — Syng. Po- lyg. Superfina. L. Tanarelo, — yerba lombriijuera común, — yerba lom- briccra. Esp. funacclo, — atlianasia das boticas. Port. Tanaisie , — tanaisie rommunc , — licrbc-aux-ren:^ — herbc Saint-Marc, — barboline indigcnc. Kranc. Tansy. Ing. flheinfarn. Al. íleinfan. Dan. Tanaceli. It. Ze~ kerlcruid, — reinevarem. Hol. Wrotycz. Pol. Pisclima, — rjabinka. Rus. Rcnfana. Su. Desc. Tallo lierbácco, derecho, lampiño; hojas casi lampiñas, 2-pinado-partidas en lóbulos hendido-aser- rados, como el raquis de la hoja; corimbo infmito-cé- falo; escamas interiores del involucro, escuriosas y ob- tusas en el ápice; vilano corto, igual, S-lobo. Fl. Junio, Julio. Se encuentra en el valle de Aram, Monserrat, Pirineos, Castilla la Vieja, Mancha y otras muchas par- tes de España. Parles usadas. Las hojas, flores y simientes. Recolección. Las flores en Agosto, las simientes en Setiembre y Octubre. Se acostumbra desecar las flores sin la raíz y tallo, sin que las haga perder nada la de- secación. Propiedades y nociones químicas. Toda la planta e.xhala olor fuerte penelranle; su sabor es aromático y amargo nauseoso. La infusión de sus hojas se ennegre- ce por el sulfato ferroso. Debemos á Peschier el análi- sis de las flores y hojas reunidas, el cual ha encontrado en ellas aceite volátil, aceite graso, resina, una mate- ria semejante á la cera y estearina, clorofilo. goma, principio colorante amarillo y estractivo. Las hojas aisladas conlienen además ácido agáilico y tanino; las flores un principio alcalino, un ácido particular (ácido taiiacético) y fosfato calcico. El agna, vino y alcohol disuelven los principios activos de esta planta. En Ale- mania y algunos otros puntos sustituyen al lúpulo con el tanaceto en la preparación de la cerveza, y los habi- tantps del Norte emplean sus semillas como condimen- to, eslrayendo, según se dice, una materia de color verde. PREPARACION'ES FARMACÉUTICAS T DOSIS. A EL iKTERiOR. Infusion de 18 á 30 gram. por kil. de agua hirviendo. Agua destilada, {i por 4 de agua) de 30 d 100 gra- mos en poción. Vitio, (1 por 16 devino blanco), 60 d 100 gram. Jarabe, de 15 á 60 gram. en poción. Polvo, de 2 á 8 gram. en bolos , pildoras ó en sus- pensión en un líquido. Estracto acuoso, (1 por 6 de agua), de 30 centigra- mos i 1 gram. en bolos, pildoras, etc. Estracto alcohólico, (1 por i de alcohol y 1 de agua) de 30 centíg. á 1 gram. en bolos, pildoras, etc. Aceite esencial, de 20 á 50 centíg. en poción, oleo- sacaruro, etc. A EL ESTERioR. Cocimiento '>en lavativas (0,50 á 1 gramo, por kil. de agua), fomentos, lociones, etc. Tintura oleosa, para linimentos, embrocaciones, etc. Tintura alcohólica, en fricciones. El tanaceto es tónico, escitanle, antihel- FAMIUA COMPUESTAS. Hit míntico, enienagofío y conveniente en la (itonia de Ins vins digestivas, /irhres intermi- tentes, clorosis, amenorrea con astenia, leu- correa, histerismo y afecciones verminosas. E\ lanaccto es considerado con iguales virludes que el ajenjo, y por tanto puede empicarse en los mismos casos que este, como en las enfermedades caracterizadas por la atonía de los órganos; pero su uso principal es como vermífugo en cuyo con- cepto es popular en la medicina doméstica, prescribiéndole también los profesores, ya al interior, ya en lavativas contra las lombrices y ascárides vermiculares. Para Cazin sus si- mientes son tan preciosas como las de san- tónico, produciendo tan buen efecto como él en cocimiento y polvo mezclado con jara- be, miel ó diluido en un poco de vino. Si hemos de creer á Dubois, de Tournai, un an- ciano espulsó la tenia comiendo una espe- cie de ensalada hecha con cogollos tiernos de esta planta , recogidos al principiar la primavera y aderezada con aceite de adormi- deras, remedio que le aconsejó una campe- sina que sostenía haberle usado con éxito ella misma y para otras dos personas. Así no nos estraña y creemos muy bien á Coste y Wiiniet, que aseguran se dispensa en las Glicinas de farmacia de la Lorena cerno se- men contra; á la par ensalzan sus propieda- des antihelmínticas; Wauters las prefiere al último por encontrarse por lo general fal- silicadü con diversas sustancias, y en par- ticular con la simiente del Tanacetum balsa- mita. L. No es raro verle emplear en los pueblos infundid© en vino, cerveza ó cidra para com- batir las intermitentes, y contra las que tie- ne igual eficacia que los ajenjos, manzani- lla, centaura menor, etc. Cesalpino preco- nizó su vino como febrífugo y particular- mente como emenagogo, administrándole Cazin por cucharadas á los niños linfáticos, que están atormentados por lumbricóides, á las cloróticas, y en casos de disménorrea ató- nica ó nerviosa ó de menstruación irre- gular. Teniendo en cuenta su olor penetrante, hizo se la empleara en las afecciones ner- viosas, histerismo, vértigos, ijastrodinia. có- licos espasmódicos. epilepsia, corea, etc. Si- món Paulli, dice, son muy útiles sus flores en el histerismo. En cuanto á la virtud anti- gotosa que le atribuyen Clerk y Bradley, racionalmente no puede sostenerse , sino fundándola en su virtud tónica, y en este concepto producirla algún resultado satis- factorio, si aquella afección viene acompa- ñada de debilidad. En la hidropesía también ha sido empleado, y Payer refiere el caso de un soldado atacado de esta, que habiendo lomado el coeimienlo de tanacclo por el de ajenjos, emitió tan grande cantidad de ori- na que la hinchazón desapareció. Al esterior, dispuesto en cataplasmas al bajo vientre, como vermífugo, le vio Geo- ffroy, médico del Hotel- Dieu, habiéndosele aplicado á un enfermo grave, producir la cspulsion de treinta y dos gusanos intesti- nales. Esta cataplasma corresponde muy bien en los niños, á la que se la puede aña- dir ajos, ajenjos, yedra, graciola, etc. En fomentos ó cataplasmas preparados con vino ó agua, es resolutivo, detersivo y antiséptico, y útil en los esquinces, contusio- nes, reumatismo crónico, ingurgitaciones lin- fáticas, úlceras atónicas, sórdidas, vermino- sas ó gangrenosas, teniendo como antisépti- co la misma energía que el ajenjo. Tourne- fort empleaba contra el reumatismo un espí- ritu preparado con él y el alcohol; Hércules Saxonia te servia de su jugo para curar las grietas de las manos. «Conozco una señora, dice Dubois, de Tournai, que pretende ha- berse curado una caries muy antigua del cubito, usando baños locales del cocimiento de tanaceto, remedio que le aconsejó el ci- rujano de Tournai, Marchand.» Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo de !a planta con las dimensiunes que le son propias, llegan- do á alcanzar toda ella 63 centímetros próximamente o raiz; b llosculo del radio; c Üó^culo del centro; d ca- bezuela dispuesla de modo que puede verse su involu- cro general; e llüsculu aumentado; /'estambre, Gln. Pyretiirlm. G.ce\t. Cabezuela multíflora Iiele- rógaina, con las flores del radio liguladas, 1-serialcs femeninas, rarisimamente nulas; las del disco lubulo- so-liermafroditas, S-dentadas, con el tubo complanado, 2-alado, rara vez casi cilindrico. Involucro empizarra- do, acampanado, con escamas escariosas en la margen. Ueceptáculo plano ó convexo , desnudo ó alguna vez con pajilas en las cabezuelas planas. Ramas del estilo de las flores del disco sin apándices. Aquenios no alados, angulosos, iguales, terminados por un vilano en forma de corona, comunmente dentado , alguna vez en for- ma de orejilla é igual al diámetro del aquenio, — Yer- bas generalmente perennes, de las regiones templadas del antiguo continente, mas abundantes en Europa, con liojas alternas, dentarias ó variablemente lobadas y cabezuelas solitarias ó corimbosas con el disco ama- rillo ó rarísima vez blanquecino y el radio amarillo, rara vez blaaco. H6 ÁLBUM DE LA FLORA. PYRETHRUM PARTHENIl'M. SMITIl. MATRICARIA PARTHENIUM. L. Matricaria vulgaris seu savifa. C. Bauh. — Tourn. Matricaria vulgo, minus partlie- nium. i. Bauh. — Matricaria seu Parthe- iiium off. — Syng. Polyg. Superflua. L. Uatriraria, — Santa María blanca, — j/erba de Santa Mana, — amagarza, — magarza, — arrugas , — camomi- \a de Aragón, — botón de plata común cuando doble. Ksp. Matricaria, — artemisia dos herbolarios. Purt. Malricaire, — matricaire officinale, — matricaire vul- gare , — matricaire odorante , — espargouttc. Franc. Common feverfeu . Iiig. Mu'serkrau. Al. Acliaouau. Ar. Matricaria. It. Maruma siete. Pol. Malraml. Su Mcp- derkruit. Hol. Desc. Planta lampiña con el tallo derecho , ramoso; estriado; hojas pecioladas, piíiado-cortadas en spg- mentos pinatiñdos Jenladosylos últimos confluentes, cabezuelas corimbosas; involucro con escamas oblongas blanco-membrannsas en la margen y como raido- pestañosas en el ápice, lígulas doble mas largas que el involucro ; vilano corlo dentado. Fl. Mayo. Se encuen- tra en parajes incultos , sobre las tapias etc., cultiván- dose en algunos jardines por la facilidad con que su flor se hace doble. Partes usadas. Toda la planta y las sumidades flo- ridas. Recolección. Cuando entera se coge fresca para el nso. Lhs flores se recolectan como las de manzanilla. Las simples son preferibles á las dobles, si bien en el coraercio solo se encuentran las primeras , que suelen destinar para sofisticar la manzanilla (Bodarl). Merat y de Lens, aconsejan para usarlas, las dobles, por tener se- gún ellos mas aroma y por consecuencia mas virtud. Propiedades y noriones quimicas. La matricaria tiene olor fuerte , resinoso y desagradable , sabor cáli- do, amargo y algo acre. Contiene una resina unida á UD niucílago amargo y aceite volátil de color azu!. El agua y alcohol disuelven sus principios activos. PREPARACIO.NES FARMACÉLTICAS Y DÓSIS. A EL i.vTERiOR. Infusion , 4 á 12 gram. por kll. de agua. Zumo, 45 á 60 grara. Polvo, i á 5 gram. en poción , pildoras ó en un lí- quido. Aceite volátil, 20 á 30centig. en pildoras, poción ó sacaruro. Agua destilada (1 de hojas por 4 de agua) , oO á 100 gramos en poción. A EL ESTERioR. Cocimiento ó infu.^ion, (13 á 30 gra- mos por til., de agua para enemas, 30 á 60 gram. yara lociones , fomentos inyecciones etc. hojas en cata- plasmas. Esta planta entra en el jarabe de artemisa com- puesto. La matricaria recibió su nombre del lati- no inatris por el uso á que la destinan las mujeres, y el especifico parthenium por el que tiene entre las doncellas. Es conside- rada como ligeramente tónica, estimulante, emenagoga y antiespasmódica, y líti! en la amenorrea, leucorrea, histerismo, en las mu- jeres cacoquimas y lánguidas, siempre que no exista ni plétora local muy pronunciada, ni irritación ilcgmásica ; empléasela también en lavativas, en \os cólicos nerviosos y meteo- rismo de las mujeres ventosas; su agua destilada, asi como la de artemisa, sirve de vehículo en pociones antihisléricas, etc. Cazin cita un caso de dismenorrea, que á veces presentaba todos los síntomas de bis- teralgia, en el que los antiespasmódicos, como el éter, láudano, assa fétida y acetato amónico apenas hablan proporcionado ali- vio, cuando una mujer aconsejó ala paciente, de veintiún años de edad, el uso del coci- miento de matricaria (un puilado de la planta en kil y medio de agua reducido por la cocción en vaso cerrado á dos tercios), tres ó cuatro mañanas seguidas hacia la época de las reglas, cuyo medicamento cor- respondió perfectamente; los sufrimientos disminuyeron considerablemente desde la primera vez; el segundo mes fueron mas soportables y al tercero los reemplazó solo un malestar. Habiendo hecho uso la enfer- ma de este medicamento por cuatro meses á cada vuelta de la menstruación, al fin de ellos curó completamente. Con la matricaria sucede lo propioque con otras plantas que no figuran en las prescrip- ciones médicas; seguramente no merece el olvido á que la ha condenado el lujo y la moda, que hasta ha invadido la terapéutica y farmacología. Aunque solo el hecho referi- do conduce á creer que este vegetal tiene una acción marcada sobre el útero, y que hace cesar el estado espasmódico de este órgano, compréndese bien que si es títil en las afecciones uterinas propiamente nervio- .sas ó atónicas, seria perjudicial en la disme- norrea, amenorrea, etc., que son el resultado de un esceso de acción muscular, de un estado pictórico general ó local. Se recomienda también en otras dolen- cias; como antihelmíntico; Ray y Lange la encontraron apropiada contra la tenia; F. Hoffmann,. Morlón, Heister, Schulsius y Prin- gle, la administraron para combatir las in- termitentes, lo cual hacian también los egip- cios, según Próspero Alpino; Miller daba también su zumo á la dosis de 2 onzas, co- mo febrífugo, dos horas antes del acceso. Esta virtud puede sin duda haber dado orí- gen á su nombre vulgar inglés feverfew, pudiendo aplicarse en ciertos casos de ^eftrcí con accesos simples, y contra las que la quina FAMILIA COMPUESTAS. 117 lomada diversas veces, produjo un alivio momentáneo seguido de recidivas; ó bien en las que exentas de irritación local, pueden ser consideradas como resultado particu- larmente de un estado nervioso que subsiste por un hábito mórbido, después de haber desaparecido la causa primitiva de la enfer- medad. Parece obra como la manzanilla fétida, que Peyrilhe dice haber empleado con éxito como febrífugo. Si hubiéramos de creer á Chomel, que según Cazin, prodiga á las plantas epilelos medicinales sin precisar la aplicación prác- tica, la malricaria en cataplasma ha calmado ó hecho desaparecer la cefalalgia, migraña, hasta los dolores de gota, cuya desaparición repentina no está exenta de peligro. Simón PauU pretende que basta proveerse de un ramillete de matricaria para preser- varse de las picaduras de las avejas, por hacerlas huir el olor de esta planta. Esplicacion de la lámina. Dibujo copiado del natu- ral cuando la planta empieza á desarrollarse; a cabe- zuela; b flósculo; c el mismo aumentado; d fruto consi- derablemente aumentado Generalmente crece la ma- Uicaria desde 0i",60 á I"». B. Fruto coronado de un vilano. Gé^. Árnica, L. Cabezuela multinora, iielerógama, con las flores del radio 1-seriales femeninas, liguladas, las del disco hermafroditas , tubulosas, R-dentadas. Involucro acarapanailo, 2-serial; con escamas lineares- lanceoladas, iguales. Receptáculo fimbrilífero y con al- gunos pelos. Tubo de la corola pelado; en las lígulas suelen encontrarse rudimentos de estambras estériles. Estilo de las flores del disco con ramas largas, cubier- tas üe Tello ecbado hacia abajo, truncadas, ó termina- das por un apéndice cónico curto. Aquenios casi cilin- dricos, adelgazados por los dos estremos, casi con costillas y vellusitos. Vilano compuesto de pelos amon- tonados, ticsecilos y ásperos, 1-seriales.— Yerbas pe- rennes de las regiones frescas del hemisferio boreal, un poco peludas, con hojas opuestas , enterísimas y cabe- zuelas solitarias, grandes y amarillas. ÁRNICA MONTANA. L. Doronicum plantaginis folio alterum. Bauh. — Tourn. Doronicum árnica Desf. — Ptarmi- ca montana CsiTlh . — Árnica. Schr. — Árni- ca, doronicum germanicum. Murr. — Alisma Matth. — Árnica seu doronicum germanicum. off. — Syng. Polyg. Frustránea. L. Árnica, — tabaro de montaña. Esp. Árnica. Port. Ámique ou Árnica, — arnique de montagne, — bctoine de montagne ,— betoiue des Vosgues, — herbe-aur pre- cheurs, — doronic d'Alkmagne, — planlain des Alpes, — labac des Savoyards. — tabac des vosge^, — tabac des montagtKt. Franc. ^yolUverleih,—fallraut,—luzians- kraut, — engelkraut, K\. Ltopard s' bañe, Ing. Volver leí/, — galdbtommc, — hest-soloie, — slockiiolne, —olkou- ge. Han. Volkruid. Hol. Arnira.h. Pormonakow, — trankn,—gomego. Po!. fíarannik gornoi Rus. líest/i- blcr. Su. De.sc. Hojas radicales trasovadas , casi enterísimas, 5-nervias, las del tallo 2 6 4 opuestas; tallo con pocas cabezuelas (1-3); involucro glanduloso áspero. Fl. Ju- lio, Agosto. Se encuentra en los países montañosos, cuyos lugares mas elevados habita, como en los Piri- neos, Castilla, Eslremadura, Aragón, Galicia, Asturias, Santander, Navarra, etc. Partes usadas. La raiz, hojas y flores y lo mal general estas últimas. Recolección. Se recolectan las flores en Julio 6 Agosto, la raiz en Setiembre. Propiedades y nociones químicas. Las flores del árnica cuando están secas, no exhalan olor, cuando re- cientes, particuíarmentc si se las frota entre los dedos, le tienen aromático particular y bastante fuerte para producir el estornudo; su .sabor es cálido y amargo. Según el análisis de Las.^aigne y Clmvallier, contienen una resina olorosa; materia amarga nauseabunda j vomitiva (cili.íina); ácido agállico ; materia colorante amarilla; albúmina: goma y sales á base de potasa y de cal. Weber encontró en ellas un aceite azul y Bu- cholz, Saponina, y por último, William Bastik, siguien- do el procedimiento para obtener la lubelina, encontró una sustancia alcaloiilea, la ylrnirina, que forma sales con los ácidos, siendo su clorohidrato después de decolora- do por el carbón, cristalizable. No es volátil y se des- compone á una temperatura elevada; es amarga sin acritud , sin haberla podido obtener cristalizada; olor como el de castóreo; la tintura de agallas precipita la disolución acuosa de sus sales; es ligeramente soluble en agua, mucho mas en el alcohol y éter; los álcalis la descomponen. Sustancias incompatibles. Sulfates ferroso y zínci- co, acetato plúmbico y ácidos minerales. PREPAHACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. A EL INTERIOR. Infusion Ó cocimiento (flores), 8 i 30 gr. por kil. de agua hirviendo. Infusión de las hojas, lo 4 30 gr. por kil. de agua. Cocimiento de las raices, 4 í 15 gr. por kil. de agua. Raiz en polvo, 60 centig. á 4 gram. progresivamen- te, en bolos, pild. etc. Flores en polvo, 30 cenlíg. á 2 gr. en electuario, bolos y pildoras. Agua destilada, 50 á 100 gram. en poción (medio de administrarse preferible en algunos casos como la pa- rálisis), dosis que puede aumentarse progresivamente hasta 12 y 16 gram. Tintura alcohólica (1 de raiz por 8 de alcohol), 1 i 20 «ram. Entre nosotros se empica la de las flores. Tintura etérea (1 de flores por 4 de éter), 1 í 10 gram. en poción. Estrado acuoso (1 por 5 de agua) , 50 centíg. i 4 gram. en poción, pild. etc. Estracto alcohólico (1 de flores por 8 de alcohol y 1 de agua), .lO cent, á 4 gr,im. en poción. A EL ESTERiOR. Tintura alcohólica, como cicatri- zante, sola V diluida en agua como repercusiva. Unjas y flores, en cataplasmas, polvo como estornu- tatorio. Cuando se administra el árnica á fuertes dosis produce en la economía un efecto primitivo en las vías digestivas irritáa- (18 ÁLBUM DE L\ FLORA. dolas mas ó menos, y otro secundario que se manifiesla por una cscilacion sobre el cerebro y sistema nervioso. El primero se deja sentir inmediatamente, poniéndose en evidencia por pesadez, ansiedad en la re- gión epigástrica, cardialgía, prurito en la piel, náuseas, vómitos, cólicos, evacuacio- nes albinas, supersecreccion salivar y sudo- res frios. El segundo por atontamiento, tem- blores, movimientos convulsivos, dificultad en la locomoción, sentimiento de constric- ción al diafragma, despepsia mas ó menos intensa, delirio, etc. El número 6 intensi- dad de estos síntomas son proporcionales á la dosis ingerida; cuando esta es muy cre- cida produce accidentes, hemorragias, de- yecciones sanguinolentas, alteración estre- ñía en la inervación, sudores frios y hasta la muerte. Los que aceptan el contra-eslimulo la consideran como un poderoso hiposteni- zante; los que le admiten con reserva, la miran, por el contrario, como un estimu- lante enérgico. Por su acción inmediata so- bre el estómago se aproxima á la ipecacua- na, ásaro, polígala, betónica, euforbio, etc., ofreciendo sus efectos secundarios sobre los centros nerviosos, analogía con la nuez vó- mica. Considerada como medicamento, ha sido objeto de ensayos multiplicados y cuyos re- sultados dejan mucho que desear. Para Gi- libert es un tónico y aperitivo dado á dosis pequeñas, y un emético purgante, diuréti- co, sudorífico y emenagogo, cuando aque- llas son considerables. El uso mas general de esta planta, es contra los accicíentcj que resultan de las caidas, conwKiones, contusiones, derrames sanguíneos, etc., y además contra las pe- bres mucosas y pútridas, fiebres intermitentes, disenteria, catarros crónicos, asma húmeda, edema, ciertas parálisis, amaurosis, corea, reumatismo y tantas otras que causa admi- ración encontrarlas en la misma linca, tan desemejantes son bajo el punto de vista del plan curativo que exigen. «Los autores mas dignos de fé, dice Bietl, emiten muchas ve- ces opiniones opuestas sobre una misma sus- tancia, alabada por unos con exageración, es rechazada ó desdeñada por otros; esto es lo que acontece con el árnica. Introducida y preconizada desde hace un siglo por Fehr, no tardó en adquirir una gran reputación en Alemania, pero bien pronto se le nega- ron las maravillosas propiedades que se le asignaran.» Celebrada sin reserva en otros tiempos, hoy rehabilitada en su uso esterno, fué abandonada sin un examen detenido, según lo acredita la razón y la espericncia. Procuremos, atendiendo á los hechos , colo- carla en el verdadero lugar que la corres- ponde, sin dejarnos llevar de pretensiones exageradas. Es indudable que tiene virtudes reales, que convenientemente aplicadas, pueden ser útiles, así como en caso contrario , pue- den ser muy perjudiciales. El empirismo y la aplicación irracional no han contribuido poco al descrédito en que en diversas épo- cas ha caido, y que tal vez no está lejos de caer en la nuestra por iguales causas. Para su aplicación, es preciso tener en cuenta, y particularmente cuando se trata de su uso interno, multitud de orígenes de indicacio- nes diversas y muchas veces opuestas; lo complexo de los elementos mórbidos resul- tantes del temperamento del enfermo; el predominio de tal ó cual aparato de órga- nos, período de la enfermedad, accidentes que la modifican, influencia del clima, el de las epidemias y endemias, etc., causas to- das á las que está subordinada la terapéu- tica , esplican como el árnica puede ser útil y nociva en la misma dolencia, según las circunstancias, oportunidad ó inoportu- nidad de su administración; de esta manera, opiniones contrarias emitidas por prácticos de buena fé acerca de ella, pueden conci- liarse á los ojos esploradores del profesor juicioso y ejercitado. Las propiedades vulnerarias fueron obje- to de entusiasmo. Meisner la recomendaba como tal en las caidas, contusiones, equimo- sis, colecciones de sangre coagulada, etc. y la llamaba panacea lapsorum, de donde vino el nombre de yerba de las caidas que se la dio en algunos países; en este concepto la usaba al esterior, y sobre todo al interior. ¿Cómo comprobar su efecto en las caidas, contu- siones, etc., cuando se sabe que la natura- leza por si sola disipa sus consecuencias sin los recursos del arte? ¿Y en este caso no es mas prudente recurrir ala sangría y antiflo- gísticos que á sus pretendidas virtudes vulne- rarias, cuya acción principal es la que ejer- cen sobre la imaginación del enfermo las recomendaciones oficiosas ó los decantados anuncios de los farsantes de la ciencia? ¿Cuántas desgracias no hubieran podido evi- FAMILIA COMPUESTAS. M tarse, acudiendo en tiempo oportuno con la medicación nicionai? Esto no obstante , con- liesoque en ciertos casos que es preciso dis- tinguir, el árnica puedo ser útil. Oigamos á Desbois, de Rocheforl: t Cuando á consecuen- cia de una caida ó gol|)e en la cabeza es de temer una congestión de sangre ó serosidad, se puede emplear este remedio con confianza, después de una ó dos sangrías si son nece- sarias; conviene también cuando existen ya depósitos serosos ó purulentos, y se ha he- cho mucho uso en el Hotel-Dieu, casi siem- pre con éxito, cuando no existia fractura, sin necesidad de la trepanación.» Es lo pro- bable que en este caso, según Cazin, se em- please á dosis tales que produjera náuseas ó purgase , en el que obra como revulsi- vo, á la manera que el emético en lociones que Desault usaba con mas ventajas en ca- sos parecidos, y cuya eficacia se ha recono- cido mas larde. Si después de una caida se encuentra el paciente por efecto de la conmoción en un estado de anonadamiento que se aproxima al estupor, con palidez, pequenez de pul- so, etc., el árnica, no á título de vulnera- rio, sino como escítn.nte, es ventajosa. Con- seguida la reacción, debe rccurrirse á la medicación opuesta), o sea á los antiflogís- ticos y principalmente á la sangría. En comprobación de este aserto, se cita el si- guiente caso de que dio cuenta This á la so- ciedad de iledicina de Boom. Un hombre encontrado en la calle, perdiendo sangre por la nariz, boca y oidos; después de ocho dias de cuidados (sangría de 20 onzas, si- napismos bajos, aí'uxiones frias, sanguijue- las á las apófisis mastoideas , calomelanos y ventosas á la nuca), el enfermo continuaba en somnolencia, su pulso era lento 6 inter- mitente; entonces Thys le administró á cu- charadas de hora en hora la infusión de ár- nica, preparada con H gram. de flores y 480 gramos de agua hirviendo: al cabo de algu- nas horas estaba en pié y se declaró curado. Puede creerse que resultado tan pronto co- mo feliz, fué debido á la acción estimulante del árnica sobre el sistema cerebro-espinal. Roseinsten aconseja sabiamente en las caldas graves, hacer que preceda al uso del árnica el de la sangría. Si se la adminis- tra inconsideradamente á alias dosis, por encontrar su acción inmediata , puede ocurrir como ha sucedido y cila Alibert, casos de envenenamientos graves; usada como tópico, deja pasar la oportunidad de acudir á otros medios apropiados é indis» pensable.'í, por tanto contribuye á agravar el mal. En las^eiireí mucosas, (Klinúmicasy pülri- das parece fué aplicada con buen resultado por Stoll; este hábil observador afirma con la buena fé que le caracteriza, que sus efec- tos sorprendieron su atención y que ningún otro medio le produjo tan buen resultado en estas enfermedades, en razón á la cseitacion pronta y durable que imprime á los órga- nos. La usaba cuando toda inllamacion vis- ceral habia desaparecido, el pulso era casi normal y las fuerzas e?taban abatidas. Golin, Berdot y Gilibert la usaron en igual caso y Mercier, de Kochefort, en las mucosas y adi- námicas con suspensión de la secreción uri- naria, dando muy buen resultado siempre en su último período. En la fiebre tifoidea. caracterizada por la capa fuliginosa de la lengua, postración de fuerzas, delirio os- curo, pulso débil, pequeilo. acelerado ó en estado normal, es en la que parece muy conveniente, y Cazin la vio usar con éxi- to en los hospitales militares en la cam- paña de Alemania de 1808, contra la pútri- da que invadió al ejército de una manera ge- neral; desde entonces la ha usado en los mis- mos casos, asociándola á la valeriana ó an- gélica, edulcorando la infusión con jarabe de corteza de naranja, bajo cuya forma no escita el vómito; habiendo observado que la escitacion que produce es mas duradera, cuanto mas paulatinamente .se ha consegui- do y sin dolor. Y opina porque la infusión concentrada es mas útil que la ligera, en contraposición de Pinel, cuya práctica cree perjudicial. Murray la recomendaba asociada al al- canfor, cuando á los demás accidentes tifoi- deos se une la gangrena. Debe proscribirse para los temperamentos nerviosos y abstenerse de su uso en las ca- lenturas caracterizadas por escitacion cere- bral y ataxia, mas puede ser útil en el esta- do soporoso que resulta de una congestión pasiva hacia el cerebro; en este caso se la ha visto corresponder en el estupor que si- gue al cólera epidémico; estado que se es- plica muy bien por una reacción incompleta por un lado, la insuficiente enervación por otro y la coagulación y estancación de la sangre privada de su parte serosa. Se com- prende perfectamente que en este caso una 120 AIBÜM DE LA FLOUV. impresión brusca sobre los órganos cuyas funciones se aniquilan por una especie de morlilicacion, puede trasmitirse á los centros nerviosos, les hace reaccionar y vence asi el obstáculo mecánico que se opone al resta- blecimiento déla circulación. Worms empleó con éxito en el periodo calamitoso del cólera, lociones compuestas de infusión de árnica, 100 gram.; alcohol alcanforado 150 gram.; amoniaco, 15 ó 20 gram.; cloruro amónico, 45 gram. Solo nos resta averiguar el papel que juega en esta fórmula el árnica. Están notable un caso recogido por Nagel, que merece ser consignado; se trata de un niño de nueve años acometido de anasarca, á consecuencia de la escarlatina, la que fuó seguida á poco de un hidrocele agudo; ha- bía caído en un estado comatoso; las pupi- las estaban dilatadas, insensibles á la luz, y los ojos vueltos; boca rara , estremida- des frías, pulso insensible; padecía además vómitos tan pertinaces, que no le pirmílían tolerar medicamento alguno, una respiración estertórea se unía á todos estos accidentes; Nagel le hizo rasurar la cabeza y mandó fo- mentarla de medía en media hora con una infusión fría de O gram. de flores de árnica por kíl. de agua hirviendo; al cabo de dos horas, el enfermo empezó á respirar profun- damente y abrió sus ojos como sí saliera de un sueño normal; la dilatación de la pupila cedió poco á poco, volvió el conocimiento y el pulso se reanimó. Mas tarde se manifes- taron muchos fenómenos críticos; desde lue- go sudor, cámaras copiosas después, por último, diuresis abundante, de modo que la desaparición de los síntomas cerebrales fué felizmente seguida de la desaparición de la anasarca. Si Stoll, que la llama la quina de los po- bres, pudo curar las cuartanas, empleando su elecluario confeccionado con el polvo de las llores de árnica y jarabe de corteza de naranja, del que cuatro veces al día man- daba tomar por dosis una cantidad cuyo volumen era el de una nuez moscada, y cor- rigiendo la revulsión que ocasionaba .sobre las vias digestivas como dolor al estómago, sudor frío, etc., que él consideraba nece- saria; si Colín, J. F'ranck, Baibierd'Amiens, Double, Deíman, Voltelen y Kerekoff, ele, han conseguido con la infusión saturada idéntico resultado en las intermitentes de di- versos tipos, y por mas que los campesinos daneses, según refiere Murray se curen tam- bién aquellas usando de la infusión carga- da antes del acceso; las tentativas de Do- nald-Monro, de Bergius y Wauters, no han corresponilido, y cuando mas, lo único que Cazin ha podido conseguir, ha sido la ami- noración en su intensidad, cuando no existe irritación gástrica y si edema, infarto del bazo y debilidad. Como escítante que es de la acción del sistema cerebro-espinal, el árnica ha sido preconizada en las parálisis. Cuando son susceptibles de curación, obra á la manera que los preparados de nuez vómica; los en- fermos sienten dolores en los ojos, hormi- gueo en las estremidades, retortijones y ca- lor vivo, efectos que son casi siempre pre- cursores de un feliz resultado. Franck la considera sobre todo útil sí la enfermedad es antigua y el resultado de un segundo ataque apoplético ; si el enfermo está este- nuado el pulso es blando y tiene el semblante pálido. Colín dice que para emplearla es ne- necesarío esperar que no exista fiebre ó esté muy disminuida, y entonces asociarla al ni- tro. El Dr. Rogery díó cuenta de un caso de curación de dicha dolencia, en una joven que la padecía á consecuencia de una fie- bre, y Korubeck ensalza el uso del árnica en las parálisis de origen mercurial, .pudíendo concluirse, añade con razón Martín Lauzer, que esta planta no convendrá mas que en las parálisis nerviosas, de naturaleza autén- tica cualquiera que sea su asiento. Thiel- mann ha usado con éxito en el temblor de los doradores la infusión de árnica; 12 gra- mos por 200 de agua para tomar una cu- charada cada hora. La retención de orina por atonía de la ve- jiga en los ancianos, ha sido combatida efi- cazmente por el árnica. Kluyskens y Remer han conseguido de su uso^contra esta dolen- cia felices resultados. Colín pretende haber curado muchas amaurosis con sus flores, y Murray cita ejemplos de amaurosis atónicas combatidas con ella; Scarpa obtuvo buen éxito con la tintura en las ligeras y nerviosas, y según Schmucker fracasó constantemente cuando ha llegado poco á poco á su mas alto grado de intensidad. Escolar díó cuenta en el Boletin de Medi- cina, C ¡rujia y Farmacia de 1852, de tres he- chos con los que parece querer probar sus propiedades contra la hemeralopia, mas co- FAMILIA COMPUESTAS. 4d4 mo usase á la par otros medios tales cómelas fricciones mercuriales alcanforadas y con be- lladona, la valeriana, óxido de zinc, etc., no es posible entrever su efecto. Para Murray, el árnica ha curado el tem- blor délas eslreinidales ó de la lengua, el ojñs- lliotonos, convulsiones de cabeza, espasmo cínico y los saltos de los músculos. Vitct aconsejaba en la corea un Iralamiento especial cuya base era el uso de las flores de este vege- tal, dándole la preferencia sobre los demás medios empleados basta entonces para com- batirla. elCsie juicio es demasiado absoluto, dice Gazin ; en medicina todo es relativo; si á los desórdenes nerviosos que caracterizan esta afección se une la astenia de los órga- nos, el árnica podrá corresponder; pero si bay predominio del sistema sanguíneo, con- gestión cerebral, angiotenia general ó irri- tación llegmásicn, cuyo asiento es un órga- no ó aparato importante, este medicamento será evidentemente perjudicial. Seria enojoso referir las diversas enfer- medades del pecbo en que Murray elogia la virtud incisiva y resolutiva de esta planta; piTo debemos consignar que Roques la ba visto triunfar mucbas veces de catarros per- tinaces. En este caso se mezclan con ventaja las flores á las pectorales en suficiente can- tidad para producir náuseas, debiendo usarse este medio con perseverancia; asimismo la juzgó útil, en cuya opinión conviene Gazin, en algunos casos de pneumonía, en que las fuerzas vitales estando abatidas es de temer que la crisis no sea importante, como en la ¡meumonia atávica; entonces, dice Roques, debe emplearse la infusión ó cocimiento con el estrado de quina, composición que escita el sistema general de las fuerzas, reanima la acción pulmonar y fivorece la espectora- cion. Hufeland en el catarro sofocante, des- pués de la sangría y el vomitivo, emplea con óxito el cocimiento de la raiz ; Gazin curó uno crónico en una anciana, con la adminis- tración simultánea del polvo de sus flores y el felándrio acuático, á dosis aumentadas gra- dualmente basta la de 2 gr. de cada sustancia por dia. Por lo demás en este caso el árnica no obra .afine, — inu- Icaunee, — inule lirltniaire, — heleninc , — lionne, — (vil- de-cltevul, — láser de chiron. Franc Eleeanwancinula>. Ing. .Maní, — ¡jrosser alanl, — alanlirurz,- liruslaluud, hclí'nnikraut. Al. ErATúRitM. T. Cabezuelas mullífleras. Re- ceptáculo plano-desnudo. Escamas del involucro en -t-2 ó inQiiitas series, iguales ó desiguales, mas ó me- nos apretado-empizarradas. Garganta de la corola ape- nas ensanchada. Anteras inclusas. Aquenio anguloso 6 estriado. Vilauo 1-serial, peloso, escabroso. — Verbas 6 matas abunilanlísimas en América, muy raras en los trópicos , raras en las regiones eitratropicaics del an- tiguo continente, con íiujas comunmente opuestas, rara vez alternas ó vcrliriladas y cabezuelas comuii- menle corimbosas ó apanojidas con las corolas azu- ladas. >jq lU ÁLBUM DE LA FLORA. .,1, I EÜPATORIUM CANNABINLlM. L. uiU Eupatoritim adullerinum. Bauli. Eii¡iato- riuiii Aviceunw. Fusch. — Eu¡i(iluriti)ii uff. — Sing. Pülig. Igual. L. Eupatorio, — eupatorio de Aviccuna <> de los árabes, — orégano acuático n de los pantanos.— Esp. Trebo ccrrino. il'ort. Eupatoire, — cupatoire d' Aiicenne, — cupatoire commune, — eupatoire ú fcuilles de chan- rrc, — cupatoire des Árabes, — herbé de Sainle Ciine- gonde. Fraiic. Ifemp-agrimony eupatorium. Ing. Was- serhanf. Al. h'uninyinnclcruit. Hol. h'unigundsurt. Dan. Sandricli. Pul. Fluks. Su. Desc. Planta con tallo herbáceo, derecho, estriado, áspjro; hojas en su mayor número .l-iiartiilas en seg- moHtos lanceolados, puntiagudos, adelgazados en la base regularmente aserrados, pubescentes; corinibo apira- iniílado, cabezuelas S-é-floras; involucro cilínoricn, lampiño, con unas tO escamas , de las cuales las fí-cx- teriores son obtusas y muy cortas. Fl. Junio, Julio. Pre- senta dos variedades de las cuales una tiene todas ó casi todas sus liojas indivisas. Se encuentra en parnges hú- medos de las cercanías de Barcelona, Córdoba, en Tri- llo, Castilla, Ualicia, etc. Parles usadas. Las raices y los hojas. Recolección. Esta planta debe recolectarse un poco antes de la floración y la raiz en primavera, raíz que no se encuentra en las oficnias de Farmacia general- mente por ser puco usada , siendo mas activa fresca ó recien desecada. Propiedades y nociones químicas. Todas sus partes tienen olor débilmente aromático y picante. Según Büudet la raiz contiene; fécula, materia animal , aceite volátil , resina , principio amargo-acre, nitrato potá- sico , malato y fosfato calcicos, y algunos átomos de sílice y hierro. Bighini ha encontrado en sus hojas y flores un álcali que llama Eupatorina. El agua y klco- liol disuelven sus principios activos. PHEPARAClOfiES FARMACÉUTICAS T DOSIS. A EL INTERIOR. Infusion Ó cocimiento de las hojas, de 30 á 60 gram. por kil. de agua. Cocimiento de la raiz en agua ó infusion en vino ó cerveza, de. 30 á 60 grain. por kil. de agua. Zumo de las hojas, de 30 á 120 gram. A EL ESTERiOR. //o/as , BU Cataplasmas ; cocimiento para fomentos, lociones etc. La eupaloria es purgante, aperitiva, es- timulante y tónica según las dosis á que se administra y la disposición de los aparatos que han de recibir su acción. Se la empica en las hidropesías, catarros crónicos, clorosis, escorbuto, ictericia, ingurgitaciones del hígado y del bazo, afecciones cutáneas crónicas, ame- norrea, etc., y al esterior como resolutiva, detersiva, tónica, etc. Distan mucho los autores de convenir acerca de las propiedades del eupatorio, asi que la virtud purgante de su raiz compro- bada por unos, ha sido negada por otros y puesta en duda por algunos. Ghomel la ad- ministró en las hidropesías hasta 30 gram., infundida en 250 gram. de vino, sin que consiguiese evacuaciones albinas; pero Gucr- seiit lo atribuye juiciosamente á que con probabilidad en las diversas espericncias la raiz habla sido recolectada en épocas dife- rentes, y tal puede ser la causa, |)ues es sa- bido que las raices desde la floración hasta la completa madurez del fruto, van sucesi- vamente perdiendo sus propiedades activas hasta casi Hogar h ser inertes. ICstá demos- trado hoy por los ensayos de (lesner, con- firmados por los de Boudet, Chambón de Montaux. y las espericncias particulares de Cazin, todas fundadas en hechos, que la raiz de esta planta recolectada reciente- mente y en la estación á propósito, es pur- gante, y que las hojas obran á la manera de los tónicos amargos. Cazin ha visto á los campesinos emplear las raices y hojas de eupatorio infundidas en cerveza , con el fin de producir á la vez efecto purgante, tónico, y sobre todo vermífugo. Infundidas de igual manera en vino blanco, pueden ser útiles en la hidropesía, edema, ingurgitaciones vis- cerales consecuencia de calenturas intermi- tentes, caqucvias, etc. Fuera de estos casos nada ha venido á justificar las propieda- des maravillosas que se han atribuido al eupatorio por diversos autores, lo cual es- plica el admirable é injustificado olvido en que ha caido, puesto que en materia médica la exageración es causa del descré- dito. En el siglo XVI era prescrito con frc' cuencia como desobstruente , y Tournefort, Boerhaave y otros muchos autores le em- pleaban como purgante ó alterante, según la dosis , en las ingurgitaciones de las visce- ras abdominales, supresión de las reglas, clo- rosis, en algunas enfermedades de la piel y en las hidropesías. Roques dice: «los campesinos que hablan observado la acción purgante y diurética de la eupatoria, preparaban con ella tisanas para curar la hidropesía. Es necesario no desdeñar todos los remedios populares, los hiiy escelenles y algunas veces la observa- ción de un hombre riistico es tan justa como la del hombre de ciencia No hay planta mas común que el eupatorio, se encuentra á cada paso en las praderas un poco hiimedas, al borde de los fosos, lagos, estanques y arroyos. La recomendamos á los médicos de los pebres y de la clase obrera de las pobla- ciones rurales; puede reemplazar en muchas FAMILIA COMPUESTAS. 1-2Í) circunslancias la jalapa, escamonea, sea y oíros purgaulcs exóticos.» El eupato-io tie- ne aecioM análoga á la del ruibarbo; como Ijiir^iaiile y tónico, parece apropiado para susliluirá este en la prAclica rural. El Dr. Lejeune, de Vervicrs, reliriéndose á Mr. Dubois, de Tournai, alirma le ha sido con frecuencia un recurso elicaz en las fosca ¡icrúiHiccs que siguen á la yripe mal tratada ó descuidada. Cazin le ha encontrado útil solo ó asocia- do al taráxacon, achicoria amarga ó la fu- maria, en las iiigiiryitacioiies espléiiicas ó ItejHiticiis, en el edema, hiJiopesia, y parti- cularmente en la caquexia paludiaua; á ejemplo de Gilibert, emplea las hojas frescas ó recien desecadas; cuando ha pasado bas- tante tiempo de su recolección obran dé- bilmente, cuya diferencia en su efecto puede esplicar la diversidad de opiniones emitidas por los autores sobre sus virtudes. Sus propiedades resolutivas han sidotam- hien elogiadas ; se dice ha producido buen efecto en el edema de las piernas y del es- croto; el Dr. Lejeune, ya citado, considera los fomentos acuosos de esta planta (un pu- ñado de sumidades tluridas infundidas en 1 litro de agua) como muy eficaces en la hi- drojtesía del escroto. Gazin ha ensayado el uso de la cataplasma de sus hojas sin obte- ner ventajas apreciables; la raiz contundida le ha parecido mas activa, siu producir sin embargo una acción que la haga merecer la preferencia sobre otros agentes de igual naturaleza, abandonados hace ya mucho tiempo. Lo que se dice del jugo de esta planta asociado al vinagre ó la sal co- mún para la curación de la sarna, parece mas conforme con lo que la observación nos enseña todos !os dias, si se reflexiona ([ue las lociones con el cocimiento de todas las plantas acres y aromáticas bastan mu- chas veces para curar esta afección. Esplicacion de la lámina. Dibujo de un ramo con lus dimensiones quo le suM propias; a flósculu ; 6 fur- macion del frulu; c el mismo de ttiiiañu natural; d se- (DÍIIÓSCUlü. Gém. Tlssilaco. L. Cabozutias lielerógamas ó casi dioicas, corola de las florrts femeninas raultiseriadas y en lengüeta filiforme, todas fértiles; las hermaCrodilas estériles, tubulosas en el centro. Vilano peloso apenas denticulado. Receptáculo plano alveolado. — Yerba pe- renne de parajes arcillosos ftiúmedos de Europa, Si- beria, Pkirsiaé ladia Superior.; H' t 1,11 ■ ■ Il.ij ilU'i lloivi'. j;i ,as d' ane, — pas-derheval, — hcrhc de Saint-Giéériii, — taionnet, — proi heton. Kranc. Colts- foot. liig, lluflallich. Al. Fanijahiun. Ar. Ilcstehov, — liovblad. Dan. Ilvefblad. Ilol. Tu.ta opinión no me sorprende por par- te de los que quieren juzgar de las virtudes de los medicamentos por su sabor y olor y la especie de reacción que provocan en la economía; convengo en que no tiene ningu- no de estos caracteres, pero á mi juicio es una mala manera de raciocinar, y en cuan- to á mí, solo escucho á la esperiencia para pronunciarme en pro ó en contra de las vir- tudes medicinales de las sustancias; mas esta me ha en^ícñado que la planta en cues- tión produce muy buenos resultados en las ingurgilacioncs de las glándulas, erupcio- nes cutáneas, liña y principalmente en la tos y afecciones pulmonares que dependen del vicio escrofuloso. Como no es irrritan- te, conviene en especial á los sugelos dota- dos de gran sensibilidad, á los niños delica- dos, en la tos por irritación y sobre todo á aquellos cuyos pulmones son naturalmente muy irritables. En cuanlo á la manera de adiniíiislrarle, puede darse el jugo reciente á 1.1 dosis de dos ó tres onzas muchas veces al dia, ó preparar su cocimiento con una onza de la planta para beber en el dia. He visto muchas veces ingurgitaciones escrofu- losas pertinaces, erupciones cutáneas, etc., desaparecer en poco tiempo bajo la influen- cia de este medicamento administrado se- gún acabamos de indicar. Los fomentos de tusílago producen asimismo muy buen efec- ro en la inllamacion de los ojos, úlceras y liña. Las hojas frescas aplicadas sobre las erupciones co-trosas he visto lian hecho desprenderse costras y deterger la parle.» En las mismas dolencias ensalza su uso Tourtelle, alcalinizando su cocimiento con la potasa ó sosa; Baumes le encuentra muy bueno contra las obstrucciones de las glán- dulas, erupciones cutáneas, y sobre lodo contra la tos escrofiúosa y las afecciones del pulmón, correspondiendo muy bien, según él, en los niños que tienen los pulmones dé- biles aunque la fiebre haya empezado á fijar- se. Prescribía el zumo reciente á la dosis de 30 á 120gram. en el dia ó el cocimiento de las hojas secas cuando no se pueden pro- porcionar frescas. Alibert, bajo cuya direc- ción se administró en diversas afecciones, no la vio dar resultado alguno; Merat y de Leos la crcian útil para facilitar la especlora- FAMiLl\ COMPUESTAS. m cion al fin do los catarros agudos; Tioiis- seau y Pidoiiv no le inoncionan mas que como cinoliente y le colocan al lado del mal- vavisco, malva y borraja. lEsto es no hacer caso alguno, dice Gazin, de las observacio- nes é investigaciones de nuestros anteceso- res sobre esta plañía. Confieso que los nu- merosos hechos referidos por autores dignos de fé, y sobre todo los asertos del célebre práctico Hufeland, quebrantaron mi incre- dulidad; á pesar de ensayos infructuosos, le he empleado después y me lia ido muy bien y he podido convencerme de la efica- cia de ella en muchas afecciones escrofulo- sas y en las que el tratamiento general- mente conocido habia fracasado. « Para con- firmar esta opinión cita tres casos dignos de ser conocidos, pero que el limite de este trabajo me impide trascribir. A el csterior se Inn servido de las hojas frescas del tusílago en cataplasmas ligera- mente resolutivas y madurativas; Hipócra- tes recomendaba su cocimiento en vino so- bre las llagas que tienden á Irasformarse en úlceras. El humo de la misma ha sido reco- mendado en la odonlahjia. Bodart empleaba la tintura alcohólica en fricciones; el polvo de las hojas, como el del tabaco, en la cori- za y para desecar las úlceras. El cocimiento vinoso ó acuoso ó su zumo, en fomentos so- bre las ingurgilaciones y úlceras escrofulosas; las hojas crudas ó cocidas confeccionando con miel cataplasmas, á la manera que lo hacian los antiguos; la solución del estracto en aceite, para linimento. Estos tópicos pa- recen sobrado insignificantes y pueden ser reemplazados por otros mas enérgicos. Esplicacion de la lámina. Dibujo de las dimensio- nes que alcanza e=la planta cuniunmente, acompañado de una hoja radical, de un fli5scu!o y semidósculo. TRIBU III.-CIIICORIÁCEAS. JUSS. Difiere completamente esta tribu de las anteriores por tener sus cabezuelas for- madas solo de semiflósculos. Generalmente son todas lactescentes. 1." l'HORANTO DESM'DO. A. — Vilano peloso. Gü"c. í.\rTLCA. T. Cabezuela pluri 6 pauci-flora. In- volucro cilindricu, ialiculado-einpiz.irrado, 2-l-.sc- rial, con las filas eslerioros cortas. Aquonios plano- comprimidos, sin alas y terminados repcntinanienle en pico filiforme. — Yerbas de Europa , de la región meiliterr.lnea, Asia central y América boreal, con hojas inferiores ruiicinado 6 sinuoso-piíLTlifiíIns , las superio- res comunmente enterísimas, muchas veces allaclia- dasen la base y con aguijones eii el nervio piincipal y en la m;lrgen , y cabezuelas amarillas ó alguna vez azules. LACTUCA VIROSA. L. Lactuca sijlvestris adore viroso. C. Bauli. — Lactuca sulvestris lato folio , sueco viroso, J. Biuh. — Lactuca sylvestris odore opii. Ger* — Syng. Polyg. Igual. L. Lechuga virosa ó poyizoñosa. Esp. Alface brava maior. Port. Latine vírense, [«"ranc. (¡ifliíjer lattirh, — üinlietidcrlailich. Al. Ilemlolclerlluce, — stroní/scen- ted lettuce Ing. Stirikende laklulc. Uan. Stickende laluw. Hol. Sálala jadowita, — loeyga dzika. Pol. Desc. Tallo derecho, rollizo, lampiño por la base 6 cerdoso-pinchudo, apaiiojado en el ápice; hojas hori- zontales con aguijones en la costilla, agudamente den- ticuladas, obtusas, aflecliailas por la base, las de mas abajo sinuosas; lloros amarillas; aquenios estriados casi mas cortos que su pico. Fl. Julio. Se encuentra en los campos y parajes cultivados de España. Parles usadas. I.a planta. Recokrcion. Un puco antes de la floración. Propiedades y nociones químicas. Toda la planta exhala olor viroso des.igradable, de sabor amargo y acre , conteniendo en todas sus partes un jugo lactes- cente muy abundante el (¡ue analizado por Walz resul- ta contener; lactucina; materia grasa fusible á (25°, con el olor de la lechuga; otra grasa fusible á 75°; resina insípida ; otra resina acre; materia bruta aná- loga á la ulmina; otra que parece gozar de alguna pro- piedad alcalina; ácido oxálico. La lactucina es criílnli- zable, de sabor aniargo, soluble en 00 á 80 partes de agua fria, más en la caliente; soluble en alcohol y éter. Debe ser probablemente la misma que Aul'.ergier ha encontrado en la lechuga cultivada. PREl>AnAC10NES FARMACÉUTICAS Y DÓSI3. A EL INTERIOR. Zumo, dc 20centíg. á 60 grara. pro- gresivamente. Tintura. (I de hojas frescas ó de jugo por 2. de alco- hol á 38°), deoOcentíg. á 5 gram. en poción. Estrado acuoso, de 10 cenlig. á 5 gram. en pildoras, pociones, etc. A EL ESTERTOR. Cocimiento en fomentos ; hojas en cataplasmas, Tintura en fricciones, etc. Esta lechuga ha sido siempre tenida co- mo narcótica y en mayor grado que la cul- tivada. Parece que los antiguos, según Dioscórides, desecaban su jugo al sol, es- Irayéndole al efecto por incisiones ó con- tundiéndola cuando alcanzaba todo i\x des- arrollo, y que le mezclaban al opio, ya para modificar su acción ó para sofisticarle. Con- siderada venenosa , las esperiencias de Or- fila prueban que son necesarias grandes cantidades de su cslracio para causar inlo- m ÁLBUM DE L\ FLORA. xicacion. aun á los perros pcquefios ; Trous- seau y Pidoux dicen que lo son 4 á 8 gra- mos para conseguir efecto estupefacienle análogo á el que producen 2 1(2 á 5 ccn- ligramos de opio. El inspisamenlo de esla planta propara- do el mas activo, es menos escitante que el opio, y no tiene como este el inconveniente de producir constipación; es calmante, diu- rético, diaforético y ligeramente laxante. Ingerido á dosis elevadas, produce náuseas, evacuaciones albinas, y muchas veces, so- bre todo en los casos de edema é hidropesía, aumento notuble de la secreción urinaria. Se le lia administrado con ventaja en la asc'üis, anasarca, ingurgitaciones de las visceras ab- dominales, ictericia, flegmasías crónicas de hs órganos digestivos, fiebres intermitentes, cóli- cos hepáticos, angina de pecho, asma, irrita- ciones del pecho, l<)s. catarro pulmonar, ti- sis, etc., y como sucedáneo del opio en las neurosis. Estaba casi en completo olvido la lechuga virosa, cuando Durand vino á proponerla como un medicamento eficaz contra multi- tud de dolencias crónicas, entre las que se fijaba particularmente en el cólico hepático, hidropesía é intermitentes; por otra parte Colin asegura haberse servido con ventaja de ella contra las obstrucciones viscerales, ic- tericia, y sobre todo en la hidropesía, esci- tando según él la orina, muchas veces el sudor, facilitando las deyecciones albinas. Quarinpor el contrario no obtuvo éxito eu la hidropesía, y atribuye el conseguido por sus predecesores á los medicamentos enérgicos á que la asociaban. Sclie!inger,de Francfort, preconizó su zumo inspisado en la angina de pecho, refiriendo seis observaciones en com- probación del buen efecto en dicha afección; administró desde luego 10 centíg. muchas veces por dia y aumentó gradualmente la dosis. Asociado este zumo á la digital, dio en manos del Dr. Toel buen resultado en el tratamiento del hidrolorax sintomático de una afección del pulmón, y Roques le em- pleaba en las irritaciones del pecho, asma, en ciertos casos de tisis y catarro pulmonar cró- nico, no reconoce en él sino una acción se- dante, pero inferior á la del opio y al de las sustancias virosas de las Solanáceas, tales como el beleño, belladona, etc. Vaydi se encontró muy bien con el uso de este es- trado ú la dosis de 20 á 50 cenlig. en los dolores violentos del estómago, manifestán- dose según él sedanle, sin tener con)o el opio el inconveniente de detenerlas evacua- ciones albinas. Cazin no pudo obtener resultado alguno bien comprobado de su uso en la hidropesía , si bien no le asoció á otros medicamentos diuréticos, y á los que se deben atribuir los resultados felices que se han podido obte- ner; según él no es lo mismo en las afeccio- nes nerviosas, contra las que puede em- plearse con éxito; si está lejos de tener la actividad del opio, no tiene sus inconve- nientes, y debe ser preferido en ciertos casos y para determinadas personas; puede admi- nistrarse á una dosis mas elevada que ge- neralmente se cree; este práctico empieza por la de 20 centíg., y llega en breve á la de 60 y hasta la de 80 gram., cual le su- cedió en el tratamiento de una mujer aco- metida de dolores gastrálgicos, y en la que la mas ligera dosis de opio provocaba el vómi- to; siempre que el último está indicado, pero no es tolerado por los enfermos, encon- tró muy apropiado el inspisamento de esta planta, y le encuentra mas conveniente que el opio en las inflamaciones crónicas doloro- sas, tales como las del hígado, intestino, y en especial las del peritoneo; obra á la vez como calmante y ligero purgante, cualida- des que no siempre se encuentran en una misma sustancia; le asocia con ventaja á la digital en las ascitis ocasionadas por una ílegmasia crónica del peritoneo , en las con- gestiones pleurilicas , y siempre que en las hidropesías existe ingurgitación dolorosa de una ó de muchas visceras, lesión de los ri- mnes, ó nefritis albuminosa, irritación gastro- intestinal, etc. En prueba de las grandes ventajas que consigue de su uso en las le- siones orgánicas del estómago, cita un caso curiosísimo, en el que le empleó como pa- liativo mas bien, y que siendo una úlcera simple terminó por su desaparición. También ha sido usado en las afecciines cancerosas, particularmente del útero, con preferencia al eslracto de beleño, acónito y estramonio, por tener inconvenientes bas- tante conocidos el uso prolongado de estos últimos, pues además de aniquilar las fun- ciones del estómago, le irritan é inflaman, y hasta producen una verdadera intoxicación, cuando obligados por la necesidad le admi- nistran á dosis elevadas, que aunque lenta, se manifiesta por dolores en el tubo digestí- FAMILIA COMPUESTAS. m vo, vómitos, temblores, vértigos, alucina- ciones, estupor, congestión cerebral, etc. Esplicacioii de la lámina. Dibujo i\e un ramo de l¡iin;ino natural; o parlft del tallo con una liuja caulina; 6 pico con tfue terminan los aquenios, consiJerable- nienle aumentado; c semillósculo; d aquenio con su vilano. Gkm. Taraxacüm. Hall. Cabezutfla multínora. Invo- lucro doble con escamas esleriores pequeñas, apretadas, estendidns ó revueltas, las infuriores 1-seriales, dere- chas, todas por lo común calioso-corniculadas en el ápice. A(|uenios oblongos, estriados, con pincliitos '!n las costillas o un poco espinosos en el ápice y termina- dos en pico largo. Vilano multiserial, blanquísimo. — Yerbas perennes, comunes en Europa y Asia templa- da, con lo las sus hojas radicales polimorfas, eiiterisi- mas ó runeinado-pinatiliilas, y escapos 1-céfalos, fis- tulosos, con las cabezuelas amarillas. TARAX.VCLM DENS-T.EONIS. DESF. LEONTODÓN T.VRAXACUM. L. Deiis leonis latiore folio. C. Bauh —Ta- raxacvm officinale. Vaill. — Taraxacum mi- nus. Lonic. Taraxacum vd dcns leonis offi. — Syng. Poiyg. Igual. L. Diente de Lcon. — taraxaron , — amargón. Esp. Ta- raxaco, — denle de ¡cao. Purt. Pissenlit, — pissenlit officinal, — deiit de ¡ion, — liondent, — pichaulit, — /Zo- rion d' or. Frao. DitndcUon or lion's tooth Iiig. Lo- wenzahn, — pappcnicraut. — pfaffenrcehrkin. Al- Lu- icetand. Dan. Papcnki uid. Ilul. Diente de lione. It. Wolovce orzíj, — scuini mieez Pol. Lejonstand, — mas- krosoor. Su. Kara hindiba. Tur. Desc. Planta muy lampiña con luqas desigual y agudamente runcinadas, con los lóbulos triangulares, dentados por la parle anterior; escamas del involucro sin cuernecillo, las esleriores revueltas, ásperas; aque- nios un poco pinchudos en su ápice. Fl. en Prima- vera y Otoño. Comunísimo en España en las praderas, pasto", orilla.^ de los caminos, etc. ¡'artes usadas. La raíz y las hojas. Recolección. Se recolecta esta planta en cualquiera estación, esceplo cuanúoes muy nueva. Se la emplea siempre fresca ; su raíz puede conservarse como la de achicoria. Propied'ules y nociones químicas. Ei diente de León es inodoro , sabor amargo no desagradable. En su jugo lechoso se ha enconlrado gran proporción de principio eslractivo, una resina verde, fécula, materia azucarada, nitrato de potasa y cal, acetato de cal, etc. Iiigenhold ha observado que la materia amarga en el estío, abunda en la raíz, por mas que en primavera y otoño sea mas rica de jugo lechoso. PREPARACIONES FARMACÉUriC\S V DOSIS. A EL INTERIOR. Coctmiento é infusión (raices ú ho- jas), 30 á 60 gram. por kil. de agua. Zum3 de las hojas , 50 á liiO grain. Estrado por decocción de las hojas (I por 10 de agua), ) á 10 gr. y más en pildoras. Estrado de las raices (preparación muy pedida y cuidadosamente preparada en Inglaterra) , las mismas dosis. TUMU 11. Las hojas tiernas y retoños se comen en ensalada y se preparan caldos con ellas , etc. Esta planta es tónica , diurética , anties- corbiílica y depurativa, y se emplea con al- guna frecuencia en la debilidad de las vías digestivas, afecciones crónicas de las visceras, ictericia, hepatitis crónica, ingurgitaciones del bazo, etc., en la hidropesia, afecciones cróni' cas de la piel, escorbuto, caquexias, etc. Aunque muy usada otras veces , eslá hoy casi en el olvido, siendo la medicina doméstica la que la utiliza aun frecucnle- mcnte. Así como la paciencia, el taraxacon figura en todas las tisanas que se emplean gf neralmente. Donde goza gran celebridad es en Ingla- terra; se usa en la.s enfermedades del hígado. Pemperton le administraba con éxito en la hepatitis crónica , cuya práctica siguen la mayor parte de los médicos ingleses, consi- derándole con una acción especial. Van- Swieten le usaba frecuentemente para re- solver las ingurgitaciones abdominales, ori- ginadas por las fiebres intirmitentcs ó las afecciones hi}iocondriacas inveteradas; muchas veces mezclaba su jugo con el de perifo- llo, fumaria y berros. Bonafos le empleó con buen resultado en dos militares ataca- dos de hidropesia; Sloll con frecuencia pres- cribía esta planta y daba su infusión nitrada en las calenturas biliosas, entrando además en la mayor parte de sus tisanas; Zimmer- mann, llamado para tratar una hidropesía de pecho que padecía Federico el Grande, pres- cribió el uso del zumo del diente de león, que le alivió niuclio, escitamlo la secreción do la orina. Ilard vio disiparse con él una anasarca considerable á la.-> tres semanas de su uso, y Ilanin tuvo frecuentes ocasiones de observar su buen efecto en las hidrope- sías. Para Roques, su jugo mezclado con el de saponaria y trébol acuático, es un pode- roso remedio en las dartroses inveteradas y sobre todo en las cuartanas so.-tenidas por la ingurgitación de las glándulas. Gazin le administra en los vicios de la se- creción de la bilis, en la ictericia esencial ó sintomática, y especialmente en las ingur- gitaciones hepáticas y esplénicas que siguen á las intermitentes; en \i caquexia palwtiana liidropesías. asociándole, según la indicación de Hoques, á la saponaria y trébol acuático; en la convalecencia de las liebres mucosas y adinámicas, le ¡¡rescribe solo para recu- 17 430 ÁLBUM DE LA FLORA. pcrar las fuerzas digestivas y restablecer las secreciones. El zumo (leí Jicntc do Icón, es detersivo dilatado en agua de hinojo, y fué empleado en otros tiempos en la jtalpebrilis cninira. Esplicacion de la lámina, a dibujo de la raiz y ho- jas radicales, acoiniiañado de una cabezuela y otra con su vilano; b semiflósculo; c pislilo; d aqueiiio de lama- ño natural ; e el mismo considerablemente aumen- tado. D. — Vilano plumoso. Gen. Scorzonera. DC. Cabezuela mnltinora. Invo- lucro empizarrado. Aqiipiiio sin pedicelo ni pico, rara vez con el, y con una cicatriz lateral. Vilano pluri-se- rial uniforme. — Yerbas perennes principalmente en Europa austral y del Asia central, con raiz fusiforme ó tuberosa, hojas meilio abrazadoras, lanceoladar, ente- risimas, y cabezuelas terminales, solitarias, amarillas ó purpurescentes. SCORZONERA HISPÁNICA. L. Scorzonera lalifolia, siwtala. C. Bauli. — Tourn. — Scorzonera majitr , Hispánica. Clus. — Syng. Polyg. Igual. L. Escorzonera, — salsifí ncyra. Esp. Esrorcioneira. Port. Scorsonere d'Espagnc, — salsi/is noir ou d'Espag- ne. Franc. Vipcr-root — garden viper-grass. Ing. Drsc. Raiz cilindrica; tallo con ramos desnudos, l-céfalos en el ápice, hojas abrazadoras, lanceolailas, ondeadas ó un poco deníiculnilas , lampiñas ó pubes- centes en alalinos piiiitii>; involucro oblongo con esca- mas casi lampinas puntiagudas ; corolas amarilics. Fl. Mayo. Junio. Habita en el llano de Urgel, (Colm.) , en la casa ile campo cerca de Madrid (Cut. ct. Am.) en ambiis Castillas, ele. Partes usadas. La raiz {Scorzonerce sive Viperince radices off. La raiz de escorzonera gozó por algún tiempo de una reputación grande contra el veneno de la vivora, scorzó délos catalanes, de donde viene sin duda su nombre genéri- co; hoy ha perdido esta reputación, y solo es tenida por ligeramente diurética y sudo- rífica. Apenas figura en los tratados de te- rapéutica y si en nuestra Farmacopea, en- trando en la composición de varios coci- mientos como el antiséptico. Algunos auto- res antiguos la aconsejaron como alcxifár- maca, estomática y emenagoga, sin poder- nos esplicar lo fuese seriamente, teniendo en cuenta su poca actividad; también la usaban como a[uopiada para calmar los ar- dore.ide la urina, contra el constipado, catar- ro y perineumunia. Sus propicilades mas marcadas son las emolientes, en cuva línea tenemos otras plantas indígenas que las tie- nen mas notables, como el malvavisco, simiente de lino, etc. En la medicina popu- lar se emplea cuotidianamente para favore- cer el curso de los Juquios, sin que podamos darnos cuenta de la razón de esta práctica. Usadas sus hojas en Italia para alimentar gu.sanos de seda, se intentó realizarlo por Loisclcur-Deslongchamps en Francia, mas sus ensayos fracasaron. Hoy es cultivada pa- ra emplear la raiz como alimento, á lo que se presta por su sabor grato, ser tierna y de fá- cil digestión; sus retoños se comen alguna vez en ensalada; siendo esta [llanta un buen pasto para el ganado. Esplicacion de la lámina. La parle dibujada está copiada del natural y con las dimensiones que alcanza por lo coman ; a nquenio con su vilano; b cabezuela abierta loiiífituJinalNienle , antes de desprenderse los frutes cuando estos están ya formados. 2." PllORASTO CARGADO DE ESCAMAS Ó ALVÉOLOS. GiÍN. CiciiORiLM. T. Cabezuela multiflora ó pauci- ílora. Involucro doble, el eslerior corto, casi S-filo, el interior largo formado por S-IO hojuelas. Aquenios trasovados, un poco coniprimidos, estriados ó lampi- ños. Vilano formado de muchas cscamitas 2-seriales, obtusitas y muy cortas. — Yerbas de Europa central y de la región mediterránea , amargas , con hojas denti- culadas ú runcinadas, y cabezuelas axilares aglomera- das, sentadas ó pedunculadas con las corolas azules, amarillas ó blancas. CICHÜRIU.M iNTYDL'S. L. Cicliorium sylvestre. seuofficinarum. Bauh. Tourn. Inlibum sylcestre. Lob. Cicliorium o/A— Syng. Polyg. Igual. L. Achicoria amarga. Esp. Almcirao. Port. Chirorce sauvage. Franc. Succory, wild endivc. Iiig. Felwcg- warU,—wcgxcariwurzcl. K\. Agón. — scicoria. Ar. Vce- grarlrod. Dan. Ambugia. — cicorca. It. Korzen podroz- nikowij. Pol. Chioulipa. T. Chicorel. Mol. Desc. Planta con las liojas inferiores runcinadas, algo peludo-ásperis en el nervio principal , las superio- res oblongas caíi enteras , y 2-5 cabezuelas mnllílloras, con las flcircs generalmente azules, alguna vez rosadas ó blancas Fl. Julio , Agosto. Bastante conuin en las márgenes de los campos y los prados. Presenta dos va- riedades. Partes usadas. La raiz y las hojas. Recolección. Siendo la raiz vivaz se recolecta en todo tiem[)0 para emplearla freFca y en Setiembre para con- servarla. Las hojas frescas se usan con preferencia; cuando se quieren reponer se deben coger en todo su desarrollo; si son demasiado jóvenes son menos amar- gas y enérgicas. Propiedades nociones químicas y económicas. La raiz contiene un jugo lactescente y amargo muy inten- so. Las hojas, estractivo , clorofilo, materia azucarada, albúmina, varias sales y entre ellas nitrato potásico. La raiz tiene una composición análoga, encontrándose F\M1LI\ LOURMVCEAS. 131 adomtis en nlln scgmi Wall, inulina. Sus virtudes son debidas á la maloria amarga. Parecí! que M'ilcalp lia oblenido una nueva maloria linlórea azul y de oíros colores , sometiendo las hojas á idénticas pn-paracioncs que las. del pastel. La achicoria csohjcto de un cullivu en grande esoala en Bélgica y Holamla , y su raiz lo es de un comercio considerable. Perfectamente jabada , cortada en peila- zos, secada en hornos, tostada y lustrada con la aili- cion de dos décimas parles de inanleca , sa emplea como el mejor sucedáneo del café, nara cuyo uso la destinaríiii los primeros en 1776, ios Doctores Brunoay y de Harveng, de Sessines (Bélgica). También se solis- tica con ella aquel. Se reconoce U presencia de la achicoria en el café, proyectando la mezcla sobre el agua , el café permanece en la superficie, mientras que el polvo de achicoria, que se le adorna con el nombre de moka del Norte, gana rápidameulc el fondo. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. A EL i:(TEiiioR. Infvsion ó cocimiento de las hojas, (Salo gram. por kil. de agua) las hojas frescas en co- cimienlo, las secas en infusión. Infusión ó corimiento de las raices, 13 á GO gram. por kil. de agua. Zumo de las hojas, 30 á 120 gram., solo ó mezclado al suero, ó al de plantas amargas, cruciferas, ele. Jarabe simple, de 30 á ICO gram. Jarabe compuesto , de 4 á 12 gram. para los nÍM03. Estracto, de 4 á 12 gram. en pildoras, bolos, etc. Entra la achicoria silvestre en el catolicón doble, pil- doras angélicas , jarabe de erisiuiO. La simiente forma parte de las cuatro frias menores. Tanto la raiz como las hojas de la achi- coria, son tónicas, aperitivas, laxantes y fe- brífugas, y se líis administra en la atonía dr las vias digestivas, ictericia, ingurgitaciones délas visceras, fiebres intermitentes áe, in\ier- no, en la declinación de las calenturas mu cosas y en algunas afecciones cutáneas cró- nicas, ele. «Los antiguos, dice Roques, tra- taban la mayor parte de las enfermedades del abdomen con la achicoria amarga, que es amiga del hígado, según la espre^ion de Galeno, y no contraria al estómago.» Los modernos no estimamos menos esta planta, y hace algún tiempo que por mu- chos se administra á manos llenas en la m- gurgitacion de las visceras, para combatir la ictericia, reanimar las funciones del higa- do, etc.; este tratamiento un poco empíri- co, será alguna vez saludable, pero h;ice despreciar otros mas racií^nales; así la que viene acompañada de irritación viva ó dolo- rosa de aquel, pide oíros medios que el uso de los amargos y lactescentes, sobrado cono- cidos y que de hecho dan mejor resultado.» Sin emb.irgo, puede ser muy titil en las in- gurgitaciones lentas y atónicas de las visceras abdominales y aun en las flegmasías crónicas, cuando es necesario cierto grado de esti- mulo, para combatir una irritación sorda, continua, poco desarrollada y resultante de iiigurgilaciones, de una especie de éxtasis, mas que de un acrecentamiento primitivo por aeliviilad orgánica. Dcsbois de I{ochpf( liiicecillos de pe|i>s y las superiores desuuilas ó con barbas. Pistilo con ovario Infero ó se- misúpero, bilocul;ir ó alguna vez seniilocular; estilo único; estigma rodeado de un anillo de pelos, cubierto largo tiempo por lasanteras, comunmente bilobo ó rara vez indiviso. Fruto con frecuencia bivalvo, con l.is Talvas seplíferas, raras veces dehiscente superiormente por un opérculo ó lateralmente por 3-valvas, otras in- deliisceiitc, seco casi siempre. Semillas niñnitas; al- bumen carnoso, embrión recto; cotilodunes obtusos, rai/.illa próxima al lulo. I'ropicdadcs. E\ jugo que contienen muchas es nar- cótico Y muy acre, susceptible de corroer la piel y de causar interiormenie una viva iiidamaciün con vómito y diarrea ocasionando á veces hasta la muerte ; esto no obstante, algunas se emplean como medicinales, espe- cialmente en .\merica. Comprende 20 géneros y ."75 especies que DG. distribuye en las 4 tribus, Deliseá- ceas, Clintónieas, Lisipomeas y Lobelieas. TRIBU.— LOBELIEAS. DC. Caja 2-locular , deliiscente en el ápice por 2 valvas que llevan los tabiques en su medio, ó rara ve?, por 2 poros. Gen. Lobelia. L. Cáliz S-lobo con el tubo cónico al revés, ovoideo ó hemisférico. Corola longiiuilinalmente hendida en la parte superior en o lóbulos desirjuales, 2-labiada con el tubo recto, cilindráceo ó embudado, siendo el labio superior comunmente menor y derecho y el inferior con frecuencia estendido, mas ancho, a-fiJo ó rara vez 3-deiilailo. Las dos anteras inferiores ó rara vez todas barbadas en el ápice y trabadas en forma de tubo. Osario infero ó semisúpero ó (en algu- nas especies muy semejantes) casi libre. Caja coronada por el cáliz, 2-3-locular. Semillas muchas, muy tenues. — Yerbas perennes rara vez anuas, de las regiones tropicales y subtropicales de todo el globo, abundantes en la América equinocial, muy raras en liuropa central, con hojas alternas y llores por lo eomuii rariinoso-es- pigadas, con los pedicelos axilares y las corolas de va- rios colores. LOBELI.\ SVPHILLITICA. L. Rapuntium americanum. Tourn. — Syng. Monogam. L. Cardenal azul. Esp. Lobelia si/phililira. Port. Lobé- lie, — lebrlie arUisyphilüique, — cardtnalc bleue. Franc. Virginian nightingale, — cardinal grosbcak. Ing. Desc. Planta peludita , con tallo derecho, sencillo; hojas aovadas, agudas por los dos estremos, iregular- mente denticuladas; flores racimoso-espigadas; pedice- los axilares mitad mas cortos que las hujas; cáliz pe- ludo con el tubo hemisférico y ios lóbulos lanceolados puntiagudos, mitad mas cortos que la corola y con ore- jillas obtusas redobladas por la base una mitad mas cortas que el tubo. Habita en la América boreal y se cultiva en algunos janlines. Partes usadas. La raiz. fíecolecrion. Nada ofrece de particular. Propiedades y nociones quimicas. Esta raiz que desde luego tiene un sabor azucarado y después un poco acre y nauseoso, deja en la boca sensación dura- di'ra; su olor es viroso Boissel (|ue la ha analizado, encuntró en ella una materia grasa de cunsistencia butirosa, otra azucarada, mucilago, nialalo de potasa, trazas de una materia amarga muy fugaz, algunas sales inertes y leñoso. Esta planta encontrada en la América Sepleiitridnal por Kalin, di.scipulo de Lin- néo, recibió .su non)i)re genérico por haber sido dedicada al botánico flamenco .M. Lo- belio, médico de Jorge 1, rey de Inglaterra. Sobre la economía animal obra como diuré- tica, sudorífica, etc., administrada á dosis refractas; á altas dosis es emeto-calárlica. Desde tiempo inmemorial parece la usaban los salvagcs del Canadá contra las enferme- dades venéreas; Johnson les arrancó el se- creto á precio de oro y se lo comunicó á Kalm. Según él y algunos otros autores, los síntomas mas graves de la sífilis ceden con su uso, siendo seguido este de una curación complfta, y muciios viajeros están acordes en decir que pocos medicamentos producen efectos tan prontos como felices. El trata- miento de dicha enfermedad con ella es muy sencillo, está reducido según los canadien- ses, á hervir las raices de cuatro ó seis pies de este vegetal, según la gravedad ó anti- güedad del mal, y á beber el enfermo lo mas posible de este cocimiento, el que tam- bién se emplea al estcrior como detersivo de las lilceras; el tratamiento dura quince dias. Cuando la sífilis es pertinaz, los del Canadá asocian á esta raiz otras diversas plantas , y entre ellas el lianunculus abor- tivus. L., que es mucho mas acre. Dupau, dice haberla visto curar muchas enfermedades, habiéndola empleado sola; cita además muchos casos en que usaba á la par el mercurio, y por tanto quedan oscurecidas sus virtudes, dejando de ser una pueba en su favor. Ensayada hará pró- ximamente GO ailos en .Montpellier, según Dubois, de Rochefort , dejó defraudadas las esperanzas que habia hecho concebir. «No se puede dudar, dice Loiseleur-Deslongchamps, que esta lobelia, muy acre, muy estimulan- te, no puede dejar de tener como otras mu- chas especies congéneres, propiedades enér- gicas, y de las que será posible sacar partido en ciertos casos, mas estas no han sido me- tódicamente probulas. De desear es que al- gún médico observador emprenda esta tarea fácil, puesto que la planta se cultiva sin muchos cuidados en nuestros jardines.» Algunas otras especies exóticas como la F.VMILl.V CAMPANULÁCEAS. 135 Lübelia infldUi. L. se usa también en la América del Norte como especloranlc y su- dorilica, y entre nosotros tenemos el L. urens. L. . que crece en los siiios húmedos; planta muy activa, acre y cáustica, que al- gunos colocan por su acción al nivel del euforbio y que está en completo olvido, pu- diendo tal vez ser útil en determinados casos. Esplicacion de la lámina. La parle dihujada tiene las (liiiiensiones que próiiniaineiile alcanza ; a cslam- bros; 6 formación del fruto; c pistilo; d fruto partido á través; c semilla. Todas estas partes considerablemente aumentadas, FAM. CAMPANULÁCEAS DC. Yerbas ó malas con jugo lechoso de Europa , Asia y América boreal, algunas del hemisferio austral y muy pocas de las regiones intertropicales, con hojas alternas ú opuestas, sin estipulas y llores solitarias ó aglomera- das, comunmente pediceladas, pocas veces involucra- da?, azules, amarillas ó purpúreas. — Cáliz casi siempre o-Ioho ó 0-6-8-lobo, con los lóbulos iguales, adheren- 16 al ovarlo, rarísima vez sin limbo. Corola gamupétala regular ó muy pocas veces un poco irregular, con tan- tas lacinias como lóbulos calicinos, alternas con ellos y de estivacion valvar. Estambres, 3-S-6-8-10 alternos con las lacinias déla corola, libres ó unidos por üla- mentos por lo común ensancliadusen la base y anteras generalmente libres, 2-loculares y longitudinalmente dehiscentes antes de la florescencia. Ovario infero 2-3- 5-6-8-10 locular, solo en un género 1-locular {Mcr- ciera), por ser incompleto el tabique; estilo cubierto mas ó menos de pelos colectores caducos: estigma des- nudo rara vez en cabezuela y por lo general ramoso cíju tantas ramas como celdas. Caja dehiscente por el vérti- ce ó por valvas laterales, muL-bas veces sepiiferas en el medio y algunas por hendiduras ó poros sin valvas. Semillas inünilas (.>,n número definido en el gen. Mer- ciera), pequeñas, con albumen carnoso; embrión recto con cotiledones cortísimos, obtusos y rejo próximo al hilo. Propiedades. Aunque contienen un jugo lechoso acre como las lobeliíceas, su acritud parece estar modificada por el mucílago que contienen, siendo por esta razón bastante inocentes y cuineslibles algunas, otras están reputadas de medicinales. Comprende 24 géneros y cerca de 500 especies repartidas por DG. en 3 tribus; Wahlenbergieas , Campanuleas y Mercie- reas. TRIBU. — CAMPANULEAS. DC. Iluovccillos infinitos. Caja dehiscente por el vértice dentro de los lóbulos calicinos. GÉy. Cahpamcla. L. Cáliz 5-fido. Corola 5-loba ó 5-fida, por lo común acampanada. Estambres 5 libres, con filamentos anchos y membranosos por la base. Es- tilo cubierto de pelos colectores ciurante la estivacion, menos en la base; estigmas 3-o-filiforriies. Caja3-,H- locular y con 3-5 valvas laterales. Semillas aovadas, aplanadas Ij ovoideas. — Yerbas casi todas perennes ile las regiones templadas y un poco frias del hemisferio boreal, con hojas radicales frecuentemente mayores, las del tallo alternas, do varias formas, y Horcs general- mente pedunculadas, racimosas, rara vez espigadas ó aglomeradas, azules, alguna vez blancas en una misma especie. CA.\IPANUI,A RAl'UNCl lAS. L. ¡{iiptiiiciilits esculcnttts. C. Bauli; — Cam^ panulít radice esculenta, flure cruruleo. Tourn. — l'ent. Monog. L. nniinncliigo,—ruiponrc.~rc]ionce.—nahillo redan- do silvestre. Esp. /tapuriciu,—ranonrio. Port. Campa- nulc raiponce. Franc. Esctdcnt hcU/lotctr,— rampiun. Ing. Desc. Raiz ahusada, tallo casi sencillo, derecho, asurcado; hojas inferiores trasovadas, cortamente ne- cinladas, un poco festonadas, las del tallo seiitadas, lineares-lanccoladas, enteras; llores espigado-racimo- sas; tubo del cáliZ cónico al revés y los lóbulos dere- chos, largamente alesnados , estrechos, lampiños, un poco mas cortos que laceróla embudada. Fl. Junio. Se encuentra en varios montes de España , en las cerca- nías de Madrid, etc. El rapónchigo apenas iuvo uso en medi- cina como resolutivo ; hoy con razón está completamente abandonado en este concep- to, y solo se le considera como alimenticio, por cuyo motivo suele cultivarse para este fin, adquiriendo la raiz por el cultivo condi- ciones escelentes, y por tanto, á pesar de su jugo lechoso, es un alimento que no ofre- ce incotiveniente alguno. Sus congéneres el C.trachelium, L. (Guantcdc Nuestra Señora) , y el C. cervicana. L , fueron empleados con mas frecuencia en medicina como astringen- tes, vulnerarias y antiflogísticas y recomen- dadas contra las anginas y demás males de garganta, de donde se derivan sus nombres específicos. El C. glomerala. L se le atribuye en Rusia la virtud de combatir la rabia, bien puede creerse que esta opinión popular es infundadísima. Esplicacion de la lámina. Dibujo de una espiga de llores, con el tallo y parle de la raiz, una y otra de ta- maño natural; a cáliz con los estambres; b estilo. FAM. VACCINIEAS. DC. Arbustos ramosos casi lodos de América , unos pocos de Europa , Asia y Madagascar, con hojas sencillas es- parcidas, cortamente peciuladas. perennes y flores so- litarias ó racimosas. — Cáliz adherente al ovario con limbo epigino 4-5 6-partido, caedizo ó persistente. Co- rola epigina, gamopétala, 4-5-6-dividida, caediza, con las lacinias del limbo aliernas con lns lóbulos calicinos y estivacion empizarrada. Estambres en número doble de las lacinias lie la corola, epiginos , I-seriales, con filamentos libres ó 1-adelfos y .enteras terminales fija- das por el dorso cerca de la baso , verticales y de dos celdillas paralela.s, comunmente separadas por el ápice íM ÁLBUM DE LA FI.OUA. y cada una prolonpatla en un tulio estrecho, per- forado por el ápice. Ovario infero 4-5-6- iO-lncular; con un estilo y estigma ile onlinario ac»l)c!zuelailü. flaya 'coronada por e¡ limbo del cáliz, jugosa, de 4-":;-fi-10 celdillas l-ó con inlinilos luievecillos. Se- millas Hiuy peiiuofias con albumen carnoso , embrión recio con culiledoni's muy curtos y rejo largo infero. I'ropifdadis. Por lo común tienen la corteza y las hojas amargas y astringentes y suavemente tónico-es- limulanles, mientras que los frutos son agri-dulces y algo astringentes también. Comprende próximamente, unos 13 gé- neros con 200 especies. r.K^i. Vaccimim. L. Cáliz adliercnte al ovario con el limbo libre y partido en 4-5-lóbulos dentiformes, rara vez enterísimu. Corola acampanada, aovada ó cilindrica con limbo 4-3-ndo comunmente redoblado. Estam- bres en número doble de los lóbulos corolinos, l're- cuenlemenle inclusos, alguna vez salientes , con ante- ras por lo común 2-ridas en el ápice ó con dos aristas en el dorso ó bien moclias. Estilo derecho mas largo que los estambres y estigma obtuso. Baya cubierta por el cáliz, globosa y ile -t-o celdas, multi-sperraas rarísi- ma vez de 10 celdas 1-spermas.— Arbustos ó matas rara vez arbolilos distribuidos en gran número por las regiones de la América boreal , algunos aunque pocos de Europa y otras parles, con hojas allcrnas y pedún- culos axilares solitarios, apareados, temados y raci- mosos , bracteados, con las corolas blanquecinas ó de color de roia. VACClNlüM MYRTILLUS. L. Vitis Idcea. Bauh.- nog. L. -Tourn. — Octand. Mo- Arándano común. Esp. Arando. Porl. Airelle,— myrtille, — raisin des bois,—gueule de lian noir,—mo- ret,—brembollier, — brembelte, — cousin¡er,—aradeih. Franc. BiWcrry .—cranberry . Ing. Heidelbeere , K\. Blaebar. Dan. Blautci: bessen. Hol. Myrtyllo. It. Borow- kie zarna. Po\. Biabar. Su. Desc. Ramos angulosos, verdes, hojas aovadas, aser radas, muy lampiñas, caducas; pedúnculos 1-floros, solitarios, "anteras con 2-aristas; corola rojiza. Fl. Abril. Habita en varios montes elevados de España. Partes usadas. El fruto. Recolección. Conviene no confundirlos con los do belladona, equivocación (|ue espondria á graves conse- cuencias; los del arándano son de sabor agradable, carácter fisico que los distingue al momento. Propiedades y nociones químicas. Cuando se some- ten á la fermentación con alguna cantidad de azúcar, resulla un liquido vinoso agradable. Se han empleado para colorar el vino y aun para preparar con otros in- gredientes , vinos artificiales que se han espendido por naturales. Con ellos se preparan también conGUiras. Su materia colorante ha sido útil al arte tinlorial y aun á la pintura. PREPARACIONES FARMACÉUTICAS T DOSIS. A EL INTERIOR. Infusión, coct'mienío (bayas), 30 á 60 gram. por kil. de agua. Polio, 4 gram. cada dos ó tres iioras. Estrado, i á 3 gramos en pildoras por dia. Zumo, para limonada, jarabe, poción, etc. l>os l'riitos del arándano, ácidos y li;.,'ora- mente estípticos, son atemperantes y as- tringentes; convienen en las inflamaciones, calenturas inflamatorias y li i liosas , diarrea, disenteria, afecciones escorbúticas, etc. Los antiguos liacian gran uso de ellos; Dioscó- rides los considera apropiados para tupir los tejidds; Üodonco lus prescribía en la diar- rea, disenteria y cólera; Foreslus los empleó en la tos con hemojitisis; IMasse ensalza el buen efecto del cocimiento de estas bayas con la adiccion de agua de canela, en la diarrea de los niños; cuando existe acidez en las primeras vias, añade carbonato potá- sico. Hicliter las administraba en el escor- buto y diarrea; al efecto mandaba preparar con 45 gram. de estos frutos secos y dos litros do agua un cocimiento, al que anadia 4 gram. de cuerno de ciervo 6 igual canti- dad de goma arábiga. Seidl los lia empleado con éxito en una epidemia de disentería, contra la que usaba el cocimiento de 00 gramos de bayas secas en suficiente canti- dad de agua que mandaba hervir por media hora; el enfermo tomaba media laza cada Lora; alguna \ez empleó el polvo de las mis- mas á la dosis de 4 gram. cada dos ó tres horas. Para el Dr. Reiss, los frutos de aránda- no son un recurso precioso en la diarrea crónica, pues mientras que otros medios empleados contra ella, no dan resultado, estos procuran al menos un alivio, siquiera momentáneo, en los trances mas apurados, sin que sean perjudiciales y bastan á veces [lara conseguir una curación inesperada. .\dministra el estracto en pildoras de 20 cenlig. que manda tomar en niimero de cuatro ó seis por dia. UllimamenleBergasse refiere una observación de diarrea crónica eslremadamenle grave, curada con la ad- ministi ación de 30 gram. de bayas de arán- dano. Entre nosotros, su uso médico es apenas practicado, ni aun se emplean como en otros puntos para preparar bebidas accidulas agra- dables, á lo que se prestan, como las grose- llas, etc., uso conocido desde tiempos muy remotos, cual parece indicarlo el siguiente verso de las Églogas de Virgilio : Alba li'gustra cadunt, vaccinia nigra ieguntur. Sus hojas y corteza, que son astringentes, se utilizan también para el curtido de pieles. DeW. vitis idcea. L. y el V. oxycoccos. L. FANULI\ ERIC\CEAS. 43B han Icniílo lambion sus frutos algún uso, como los del wi/rtillns y además los del pri- mero, contundidos y aplicados en forma de cataplasmas sobre las mamas para resolver las ingurgitaciones lácteas. Es^plicacion de la lámina. Dibujo de iin ramo de las dimensiones que alcanza gcneralnit>iue; a cáliz y órganos sexuales; li corola; c parte de la corola;íí fruto- e el mismo abierto á través c parte de la ;; /semillas. FAM. ERICÁCEAS. DC. Arbustos ó matas, rara vez arbolitos, en su mayor parle del Cabo de Buena-Esperanzii, los demás dislri- Duidos por todo el globo con eseeiicioii de Nueva-Ho- landa, con hojas alternas, rara vez casi opuestas ó verti- ciladas, sin estipulas, y llores dispuestas de diversos modos.— Cáliz 4-opartido, casi igual, libreyporsistenle. Curóla perigina ó casi liipoí;iua, gamopélala -t-S-parti- da, ó l-o-pétala, regular y alguna vez irregular, y de cstivacion empizarrada. Estambres en número igual ó doble de los pétabis poro ó nada soKbuUs á la corola, con filamentos libres ó rara vez unidos y anteras de dos celdillas duras, secas, separadas on el ápice ó en la base niuclias veci^s apendiculadas y dehiscentes por un poro terminal. Ovario libre, alguna vez rodeado en la base de un disco neclaiífero, con un estilo rigido y es- tigma indiviso, dentado, ó 3-lobo. Caja polisperma, plu- rilocular y dehiscente con variedad. Semillas infinitas, pequeñas, insertas en placentas centrales, con testa muy adliercnte al núcleo y con albumen carnoso , em- brión rollizo, con cotiledones cortos y rejo próximo al hilo. Propiedades. Muchas son amargas y astringentes; algunas balsámico-resinosas; otras estimulantes; exis- tiendo algunas masó menos narcóticas. Los frutos aba- jados de ciertas especies inocentes, son comestibles. Comprende 52 géneros con 850 especies, que DC. distribuyó en las cuatro tribus si- guientes : Arbuteas, Andromedeas, Ericeas y Rodoreas. TRIBU— ERICEAS. DC. Flores tetrámeras.rara vez pentámeras. Corola mar- cesccnte; estainbr s bipoginos; anteras comunmente trabadas antes de la florescencia, ovario libre, \-i rara vez, 0-8 locular, con celdas de uno 6 iiilinilos óvulos. Fruto capsular con dehiscencia loculicida , ó rara vez septicido-valvar, y alguna casi induhiscente. — Arbustos ó matas siempre verd-s con yemas escamosas. Gen. Callu.na. Salisb. Cáliz í-partido, con los sé- palos opuestos dos á dos, cscariosos y colorados; corola acampanada, casi 4-partida, mas corta que el cábz. Estambres 8, libres, con filamentos aplanados y anteras aristadas. Estilo recto; estigma acabezuelado 4-lobo. Ovario de 4 celdillas, 2-ovuradas y los huevccillos col- gantes del ápice de la columiiita. Caja 4-locular septi- c¡d,)-4-valve. Semillas no aladas, ovoideas. — Arbusto de Europa central y boreal, parecido á las especies del género £rica, con hojas opucsias, empizarr.idas en 4 ordene ■ y ílur^'s axilares, ó lerniinando en raiiiitos axi- lares muy curtos y provisto de 6 bracleas apretadas contra el cáliz, ó puestas por pares, las 4 esteriores fo- liáceas y las 2 inleriures un poco escariosas. CALLUNA VllLGARIS. SALISU. ERICA VULGARIS. L. C. ERICA. DC. Eri/ca vulgaris glabra. C. Bauh.— Tourn. — Eryca vulgaris humilis semjicr virens flore pur/j«rt'OfíflÍ¿;ü.J.Bauh.— Ocland.Monog.L. Brezo. Esp. Urze, - forga ordinaria. Port. Bruyére, — bruyére commune. Franc. — lleath, healher, ling. Ing. Desc. Los caracteres espuestos en el género. Fl. Agosto. Bastante común en diversas provincias de Es- paña, como Cataluña, Estremadiira, etc. Partes usadas. Las hojas, las llores, y algunas veces toda la plañía. Propiedades, nociones químicas y económicas. El brezo liciie sabor astringente un poco amargo, contiene bastante cantidad ile tanino, aproximándose por sus principios activos á algunas plaiilas de esta tamilia, y mas particularmente á la Cai/iiba. Se emplea para el curtido, y en Dliiainarca entra en la preparación de una cerveza que no es desagradable. Las abejas recojen en sus flores materiales para la miel amarilla, que tiene un sabor casi como el de la planta. En algunas comarcas del Norte le ernplesn para rellenar los colchones, que sin duda son menos blandos que los de pluma, y en los que descansan mas Iranqiiilamonto que nosotros. En la antigüedad se le atribuyó al brezo la propiedad de romper ó disolver los cál- culos de la vejiga, según lo indica su nom- bre Eryca, derivado de una voz griega que significa romper. «Conozco á muchos, dice Malthiolo, que viviendo sobriamente, han sido curados de la piedra ó la han espelido por el miembro en pequeilos trozos, usando solo del cocimiento de brezo.» Si hemos do creer al sabio benedictino Alejandro, el agua en que se ha cocido esta planta , tomada ti- bia por mailana y tarde en cantidad de cin- co onzas y tres horas después de la comida, por treinta dias, rompe la piedra de la veji- ga, y la hace salir fuera; pero además de esto, es preciso que el enfermo se bañe en dicho cocimiento, y mientras esto en el ba- t"ío es necesario este echado sobre dicha yerba, repitiéndolo muchas veces. Las opiniones emitidas por los antiguos sobre las virtudes del brezo , han sido muy poco consideradas; no viendo mas que are- nillas en los pedazos dfí piedra rotos de que hab!a Malthiolo, se comprenderá lo verdade- ro. En vez de menospreciar como absurdas las exageraciones de los antiguos sobre, las propiedades de los vegetales, deben exami- narse y reducirse á su justo valor; el des- den de la ciencia moderna para todo lo que la observación había adquirido, ha hecho se carezca de recursos terapéuticos reales. tEl 1S6 ÁLBUM DE L\ FLORA. brezo, por sus propiedades químicas, dice Roques, se acerca muclio á algunas plantas de la niistna familia, parlicclarmenlc á la Gayuba, á la que no puede negársela una acción especial sobre el aparato urinario; esta analogía, nos dice, no debe confundír- sele con los vegetales inertes y se la reco- mendamos á los especialistas que estudian las enfermedades de la vejiga. A esto añade Cazin: «Sin ocuparme particularmente de diclias dolencias, be tenido en cuenta esta recomendación y sustituyo con mas razón el brezo á la gayuba, cuanto que esla no se en- cuentra en las comarcas septentrionales de Francia, donde procuro encontrar sucedá- neos á las producciones del mediodía. Me lia ido muy bicu con el uso del brezo en coci- miento (.jOgram. por 1 kilóg. de agua), en el catarro crónico de la vejiga , en las areiii- lias, anasarca, y sobre todo, en un caso de albuminuria con infíllracion serosa de las es- tremidades abdominales de una mujer emba- razada , de treinta y siete años de edad , tem- peramento linfático y debilitada por la fre cuencia de los partos. Con esla planta pueden prepararse baños y fomentos apropiados para dar tono al sis- lema muscular; le aconsejan á los paralíti- cos y gotosos. Un enfermo que llegó á la impotencia, á causa de un reumatismo que le habia atormentado durante un año, curo enteramente, dice Roques, con baños pre- parados con el brezo. Esplicacion de la lámina. Planta con las dimensio- nes que comunmente alcanza; a flur; b cáliz; c el mis- mo aumentado; d, e estambres; f pistilo; g semillas; h estambre aumentado considerablemente. TRIBU.— RonoREAS. DC. Corola caediza. Disco hipogino, glanduloso, frecuen- temente no escamoso. Caja con las valvas dubladas ha- cia dentro por la margen y por t:into con tabiques 2-la- niinosos y ron dehiscencia seplicida. Gen. Rhododendro.n. L. Cáliz 5-parlidú. Corola em- budada, rara vez acampanada ó enrodada , regular ó mas ó menos irregular, siempre 5 loba. Estambres 10 (rara vez 6-9 por aborto) , no ¡¡egados í la corola, si- tuados en frente y entre los lóbulos de la misma, por lo común declinados y salientes; anteras que se abren por poros terminales. Caja 5-locular, .'í-valve ó lO-locular, 10-valve, septicido-dehiscenle. Semillas prendidas al eje central anguloso, comprimidas, alesnadas y pareci- das á serrin. — Arbustos ó árboles de las regiones alpi- nas de Europa y Asia central, como también de Améri- ca boreal y ile la India, con hojas alternas enterisimas, siempre verdes ó caedizas, y flores corimbosas, visto- sas, amarillas, rosadas, purpúreas ó blancas. RHODODENDRON CHRYSANTHUM. PALL. Decand. nionog. L. fíododendro amarillo. Esp. íthododendro amarillo. Port. Ro.icii/e t'hr;/s(inthe. — ruí,e de Siberic, — rose de nciije de Siberie. Franc. Desc. Hojas oblongas aguditas, adelgazadas por el estremo inferior, muy venosas por la cara superior y al lin lampiñas, pálidas por la cara inferior; llores um- belado-corimbosas; escamas mas jóvenes del botón ve- llosas por fuera, al fin las persistentes lampiñas; lóbu- los calicillos muy cortos. Habita en la Siberia, Davouric, Kamtschatka , etc., y se cultiva en algunos jardines. Parles usadas. Las hojas. Cultivo y recolección. Asi como las demás especies del género, la rosa ríe Siberia se multiplica por semi- lla que se siembra clara en tierra de abrojos, en cuadros ó surcos y á la sombra, comprimiendo la tierra y lami- zanilo una pocii antes de sembrarla, se rii>ga muy ame- nudo, con una regadera lina para sostener la frescura, pero poco cada vez. Cuando la planta tiene de oO á 80 centím. se la trasplanta al jardín, teniendo cuidado de buscar la sombra y mantillo de malezas; .se rodean de musgo los nuevos tallos y se riega. Se multiplica también, encnrvandd poco á poco las ramas, de manera que lleguen á pequeños fosos, que se llenan de seguiíla con la mis- ma tierra, á la que se mezcla un tercio de mantillo y se lija el mugrón con un gancho. A medida que arrai- gan las ramas, se corlan á un pié de el suelo para que queden derechas. — Las hojas pueden recolectarse du- rante el buen tiempo, prefiriendo sea un poco antes que desaparezcan las flores. Propiedades y nociones químicas. Estas hojas son de un sabor amargo, austero, acre, aun estando secas; su olor se asemeja algo á el de ruibarbo. Parecen ron- lener un principio cstimulanle y narcótico, qse basta hoy que yo sepa, no lia siiio deicrminado por el análi- sis, y por el que pueden los rodundendros ser conside- rados como venenos acres. S. G. Gmelin fué el primero que dio á conocer esta especie con el nombre de ^4»- drómeda; y Murray refiere que un cabriti- 11o después de haber comido algunas hojas de él. Zozobró, dio con la cabeza contra el su'elo, y cayó por tíltimo sobre sus rodillas; esle efecto desapareció á las cuatro horas. La infusión concentrada en el hombre , así como el cocimiento, produce ligera embria- guez, calor vivo, paralización de las funcio- nes intestinales y una infinidad de efectos nerviosos, tales como el oscureciniiento de la vista, constricción del esófago, disnea y un estado de estupidez, y aun convulsiones. Algunas veces vómitos, otras evacuaciones albinas, en otros casos abundante escrecion de orina, de sudor, prurito de la visla, nariz y de algunas parles del cuerpo, dolores en las estremidades, hormigueo, impresión de quemadura ó picadura en diferentes regio- nes, exantemas, etc. Se ha observado tam- bién disminución de la frecticncia del pulso, FAMILIA PIROL.VCEAS. fál que se liace inlermilcnte á veces. Orilla con- sidera su cocimÍLMito tomado á dosis eleva- das , capaz de inflamar los tejidos y por consecuencia como muy venenoso. Según lie tenido ocasión de indicar , la actividad de este arbusto varia con el suelo, (l'poca de su recolección y el grado de sus- ceptibilidad del que le íia de usar. En la parte Norte de Rusia los habitantes se sirven de la infusión teiforme para reparar las fuerzas y combatir los dolores reumáticos y golosos. Koelpin da cuenta de muchos ca- sos de gota tratados con éxito con la infusión dicha lomada á la dosis de 8 á 15 gram. en 300 de agua , calentada una noche , y que se loma toda en ayunas; administrada de esta manera, produce muchas veces nu- merosas evacuaciones albinas, vértigos, de- lirio, etc., accidentes que son por lo general de ecrta duración, y para evitar los que se recomienda no beber después de ingerido el medicamento. Pallas tuvo acasion de obser- var su buen efecto en nueve casos de artri- tis, pero pretiero las liDJas en polvo, que prescribe á la dosis desde 50 centíg. hasta 2 gram. dos ó tres veces por dia, continuada por una semana y aun por un mes si nece- sario fuese, ofreciendo de esta manera me- nores inconvenientes. Ha observado que el sudor de los que le usan tiene un olor aro- mático particular. Melhernich prescribió este rododendro con buen resultado en el reuma- tismo crónico ; Cliarpenlier, residente en San Petersburgo, le obtuvo en la ciática. Tam- bién le emplean en las afecciones sifililicas y en las enfermedades crónicas de la piel, como sucedáneo de la zarzaparrilla, á la dosis de 4 á 8 gram. ya en infusión ó cocimiento en 1 kil. de agua. En el Mediodía de Europa se ha ensayado su reemplazo por el ñ. ferrugineum. 1^. y según resulta de los ensayos de Villars, pa- rece obrar de igual manera que la especie de Siberia, y determina sudor abundante cuando se administra á la dosis de 5 á7gr. en infusión ó cocimiento en 1 litro de agua. Esplkacion de la lámina. Dibujo de un ramo re- daciüú en sus dimensiones; a pistilo y eslainhres con- siderablemente aumentados. Fm. PIROL.VCEAS. DC. Yerbas perennes ó algo leñosas de las regiones tem- pladas y un poca frias del liemisferio boreal y especial- mente de América, con Imjas sencillas, enteras 6 den- ToMO .11 tadas y llores racimosas casi umbeladas, rara vez soli- tarias , blancas i'i rosadas. —Cáliz libre, 4 ó mas gene- ralmente 5-partido, persisten'e. Corola de 3 péla/os li- bres ó mas ó menos unidus y de estivacion empizarra- da, estambres en número doble de los pótalos y no ad- beridos á ellos, con filamentos libres ó unidos y anteras 2-locu!ürcs, deliiscentes pnr 2 poros. Ovario 3-5-10- cular, sentado sobre un disco liipogino, con estilo úni- co y estigma casi redondo ó lobado , alguna vez casi vestido. Caja 3-5-locuIar, 3-.') valve , loculicido-debis- cente con las valvas sepliferas. Semillas inñnitas, pe- queñas, revestidas de una película ó aladas, con albu- men carnoso , embrión peqneño junto á la base del al- bumen, con cotiledones poco distintos. Propiedades. Por lo general son astringentes, amar- gas y resinosas, babiendo además algunas narcótico- acres. Comprende 4 géneros y 20 especies que DC. reparte en las dos tribus Piroleas y Ca- laceas, TRIBU.- Pinoi.E.*s. DC. Estambres con los filamentos libres ó un poco unidoi por la base, todos fértiles. Cén. Ptrola. Salisb. Cáliz 5-partido. IVA' los .'5. Es- tambres 10 colocados por pares enfrente de los pétalos con filamentos desnudos, no ensancliados en el medio y anteras con dos cuernecitos en la base y dos poros invertidos después de la tlorescencia. lístilo un poco engrosado ; estigma con 5 lubéreuKis y 3 radios. Caja casi redonda, umbilicada en los 2 estremos, 5-!ocular, 5-valve, loculícido-debiscente desde la base y con las suturas tomentosas. Semillas muy pequeñas como ser- rín. — Yerbas bienales ó perennes de Europa, Asia y América boreal, siempre verdes, lampiñas , con bo- jas radicales pecioladas , coriáceas casi enteras ó aser- radas ; eseapos dereclms , frecuentemente angulosos y fliires pediceladas, cabizbajas , blancas, teiHdas de color de rosa ó amarillo-verdosas. PVROLA ROTUNDIFOLIA. L. Pi/rola rotundi folia major. C. Bauh. — Tourn. — Pyrola riostras vulgnris. Park. — Octand. Monog. L. Piróla de hoja redonda. Esp. Pyrola rótundifolia. Port. Pyrote. Franc. Round-leawed fVinter-green. log. Desc. Hojas redondeadas casi enterfsimas, mas cortas que el peciolo; escapo anguloso; lóbulos calicinos lan- ce>dados , agudos, eslendido-redoblados; corola esten- dida : estigma con b-dientes obtusos. Fl.jJulio. En pa- rages húmedos de \o¿ Pirineos y de otros montes de Esnaña. Esta planta que tiene sabor amargo y acerbo, ha sido considerada como astringente y vulneraria y empleada en las hemorragias pasicas, y especialmente en la íHenorra^w, he- moptisis, leucorrea atónica y diarreas crónicas sin irritación viva. Puede administrarse en cocimiento ó infusión (.30á (>0 gram. por kil. de agua), en polvo (2 á 4 gr ), en eslraclo Í8 138 \LBUM DE acuoso ó alcohólico ( I á 3 gr.). Forma parle tle U mezcla conocida con oí nombre de vul- tterario suizo. Según algunos periódicos médicos de i 855, en el gobierno de Kalonga, en Rusia, las personas afectadas de mal de piedra hacen uso de un té de raiz de P. ruluiuli folia. LA FLORA. Empleadas asimismo sus hojas en los ca- tarros crónicos y en la diarrea, y prodigadas también como vulnerario en los golpes y caí- das, goza un descrédito casi completo. Esplinacion de la lámina. Espi{;a de flores lie ta- inafio natural ; a raiz y hojas radicales; h rubierlas flo- rales vistas por la parle posterior; c pistilo; d jslambre. SUBCLASE 3.* COROLIFLORAS. Cáliz gamosépalo. esto es, con los sépalos mas ó menos cntresoldados. Pélalos por lo común cntresoldados, formando una corola libre del cáliz y casi siempre hipogina. Estam- bres comunmente pegados á la corola. Ovario generalmente libre, rara vez adherenle al cáliz, con los huevecillos incluidos en verdaderos pericarpios. FAM. PRIMULÁCEAS. VENT. Yerbas en su mayor parle de la regiones templadas del hemisferio boreal, principalmente de Europa y .\sia, algunas de las regiones alpinas y elevadas inter- tropicales Y extrairopicales , con rizoma leñoso ó tu- beroso; hojas sencillas, no estipuladas y flores axilares ó terminales en racimo, espiga ó solitarias en el estre- mo de un escapo y con Irecuencia umbeladas.— Cáliz gamosépalo, persistente, 4-5-lobo. Corola gamopélala regular, rarísima vez 5-pélala, hipogina, estaminífera con su limbo mas ó menos profundamente dividido en janlos lóbulos como los del cáliz y alternos con ellos, muy rara vez nulo. Estambres insertos en la corola y en número igual al de los lóbulos de esta y opuestos á lüs mismos, todos fértiles ú otros tantos convertidos en escamas, con anteras in'rorsus y de 2 celdillas parale- las dehiscentes longitudinalmente. Ovario libre ó rara vez (gen. Samolus) at^. Anac.^llis. T. Cáliz S-parlido. Corola enro- dada, caediza , mas largí que el cáliz sin tubo y pro- fundamente 5-partiila en lóbulos anchos, obtusos. Es- tambres 3 insertos en el fondo de la cor da , libres ó rara vez mas ó menos unidos por la base, con filamen- tos barbudos y anteras introrsas mas ó menos colgan- tes, l'sidiü membranoso , globoso , con muchas semi- llas prendidas á la placenta central.— Yerbas perennes de Europa y Asia central no menos que del África me- diterránea, con hojas opuestas, enterisimas ó pedún- culos axilares , solitarios, opuestos l-lloros, sin brae- toas y con las corolas rosadas, rojas ó azules , rara vez blancas. ANAGALLIS ARVENSIS. I,. Anagallis pliamiceo flore. C. Bauh. — ^lirt- gallis phanicea mas J. Bauli. — Corchurits CraleiL'(B. Teof. et Nicaud. -Penland. Mo- nos. L. .\furage roja, — anagalUlc roja. Esp. Pimpindla vcr- melha. Porl. Mouron rouge, — mouron male,—mouron rouge des champs Franc. Gaucheil. Al. Red pimper ■ ncl. ins. Desc. Tallos medio tendidos; ramos acortados, 4- angulosos, cortamente alados; hojas opuestas ó en ver- ticdos de tres, aovadas, sentadas, aguaitas, estcndidas; pedúnculos mas largos que las hojas ; lacinias del cáliz lanceolado-lincari's, puntiagudas y casi tan largas como la corola; esta casi doble mas larga que los estambres V con lóbulos trasovailos , obtusos , pestañoso-ib-nlicu- íados; psiiliii casi tan largo como el cáliz, Fl. en Mayo Setiembre. Muy común en los :ampos. Presenta dos variedades la a. L A. aerulea. Schr. con flores azules y la b. L. .i.phcenicea. Lamk. con las llores rojizas. Parles usadas. Toda la planta. I^a murage roja tiene desde luego sabor dulce, dejando después en la boca sensación de acritud y austeridad. Siguiendo á {'linio y Dioscórides, muchos autores la han enga- lanado con virtudes mas ó menos maravillo- sas. No solo se la administró como fundente y aperitiva en la obslrur^ion de las visceras y en la hidropesía , sino también como un remedio infalible contra el cáncer de las ma- mas y aun contra la raliiu , bien como pre- servativo ó bien como medio curativo, pro- pieilnd (pie nncc sin duda de la que la atribuyó iJioscórides contra el veneno de la vivora. Por el testimonio de este autor se ha elogiado su zumo mezclado con miel, para curar las úlceras de la córnea, debili- dad de la vista y la planta en la epilepsia, odontalgia , gota , pesie , tisis , hemorra- gias, etc. Chiimel reliere con su candor ha- bitual, que calma á los maniacos, epilépti- cos y frenéticos. En la Alsaeia es aun un remedio popular contra la rubia, hidropesía, mal de piedra y como detersivo en las úlce- ras de mal carácter. Miller la recomienda en la tisis pulmonar. Unos han prescrito el jugo ó el estracto, otros el polvo ó crana peluda por el dorso — Yerbas perennes por lo coman acostadas. VINCA MINOR. I.. Clematis daphnoides minor. C. Bauli.— J, Bauh. — Pervinca vulgaris anguslifolía. Tourn. Vinca vulgaris. Park. — Vinca per - vinca off. — Pentand. Monog. L. Yerba doncella,— vinca pervinca. Esn. Pervinca me- nor. Pgrl. Pervenclie, — petite pervencM, — viotette de) 444 ÁLBUM DE LA FLORA. sorcieri. Fraiic. Periwinkie. Ing. Sinngiin. Al. Vin- graen. lian. I'ervinca. It. yinkoúrde. Ilol. Üurwineh. fol. Dísc. Tallos estériles rcciinailos, los nuriferos de- recliilos; liujas cliplicu-laiiceulaHns , lum|>iria.<, con el iieciolo mu)' corlo y con S-glánduJas en el ápice; lól)U- fos Ciilicinús lanceolniios obtusilon , lampiñus; los de la corola cuneiformes, obtusamente truncados. Fl. Marzo, Mayo. Se encuentra en Moniui , Béjar, en Andalucía, Meilina-Sidonia, etc. y se cultiva en ios jardines. Partes usadas. Las hojas. Recolección. Se recolectan un poco antes de la flo- ración', sin embargo, pueden recolectarse en todo tiempo; la desecación no cambia su forma. Propiedades y nociones quimicas. Esta planta es inodora; su sabor amargo cuando fresca, se vuelve as- tringente cuando seca. Su principio amargo es soluble en el agua, á la que comunica una gran austeridad, y tratada por el sulfato fi^rroso dá un precipitado negro. I.as hojas, según I)e-Candolle, han sido empleadas en el curtido; y también para enderezar los vinos que se vuelven grasos. La yerba doncella que ha recibido el nombre francés de violelte des soreiers por algunos usOs misteriosos á que se la desti- nara, que en Italia se empleaba para hacer coronas que se colgaban de! atahud de los jóvenes de ambos sexos, que en Bélgica, según Simón Pauli, destinaban sus flores para alfombrar el paso de los que gozaban de una reputación sin mancha, y de aquí su nombre belga madedgen-palm, y que por úl- timo, encantaba á J. J. Rousseau recordán- dole las dulces emociones de su juventud, y que fué dada á conocer por Mad. deWarens á los hechiceros, gozó de gran reputación co- mo vulneraria y astringente. Juan Agrícola tiene la pretensión de hacer se crea uno de los remedios mas importintes que pueden emplearse en la inflainncion de las amigdalas y de la campatiilla. Si está inflamada y pro- longada, dice este autor, y amenaza ahogar al enfermo, haciéndose hervir la pervinca en agua para gargarizar el tumor, este garga- rismo hace espeler una cantidad considerable de pituita viscosa, y por este medio des-^ ahoga la parle y deja paso libre al aire. Se la ha recomendado en las afecciones pulmo- nares, y Mad. de Sevigné disponía á su hija contra los dolores de pecho de que se que- jaba, la 6t/e«rt perütnca menor. También se la ha administrado contra las hemorragias que pueden contenerse sin otro remedio que la quietud y un buen régimen. ¡Cuántas veces la reputación de un medicamento, dice Ga- zin, se funda en los resultados felices de la naturaleza! Sea de esto lo que quiera, debe- mos consignar que en algunos puntos el vulgo emplea la yerba doncella sola ó aso- ciada á otras plantas para preparar un coci- miento (plañía verde .">() gram. por 500 de agua; planta seca 45 gram. para la misma cantidad de agua), que usa en las enferme- dades ladeas, espulos de sangre, hemaluria. tisis, disenteria crónica con ulceración inlesíi- na/ (en lavativa.s), diarrea, flores blancas, fiebres intermitentes ; y en tópico en las in- gurgitaciones de las mamas, llagas, equimosis, eu gargarismo en la escjuinancia, ele. Formn también parte del faltrank. Conteniendo como contiene un principio amargo y astringente, no carece de propie- dades, pero está distante de gozar de las virtudes que se le atribuyen contra las he- morragias, hasta creerla capaz de detener la epistaxis teniendo en la lengua dos ó tres de sus hojas! Esplicacion de la lámina. Dibujo de toda la planta reducido próximamente á la tercera parte de sus di- mensiones ordmarias; o pistilo y formación del fruto; b cáliz; c corola; d frutos; e corola abierta de manera que puede verse la inserción de los estambres; /'lóbulo ue la corola; g fruto aislado. Gen. Nerilm. L. Cáliz S -partido con los lóbulos lanceolados y muchas glánilulas en su base interna. Co- rola S-fida,"con el tubo eslrecliamente embudado y la garganta coronada por 5 escamas laciniadas y opuestas á los lóbulos, que son aovados y de estivacion convolu- tiva hacia la izquierda. Estambres insertos en la mitad del tubo con filamentos ligulados , anteras mas largas q'je estos y con dos apéndices en la base y una prolon- gación cerdosa torcida en espiral en su ápice. I'olon elipsoideo y con 3 poros. .Nectario nulo. Ovarios 2, ob- tusos, un poco adherentes, con infinitos óvulos ; estil* filiforme, ensanchado en el ápice , revestido de una membrana redoblada y estigma corto rodeado por 5 glándulas en su base. Folículos 2, prolongado.^, rectos y con dehiscencia ventral. Semillas infinita*, oblongas, pubescentes y con penacho abundante. — .\rbuslos de la india oriental, derechos, lampiños, con hojas teinadas, alargadas, coriáceas y con venas numerosas paralelas y llores Iiermosas ea cürimbos lerminaics. NERIUM OLEANDER. L. Neriitm floribus rubesceutibus. C. Bauh. — Tourn. — Oleander lauras rosa. Loh. — Rodo- daphne sive Nerium off. — Pentand . I\Ionog . L . Adelfa. — baladre,— laurel ro«a. Esp. Loendro,—st- vadilha. Port. Laurier rose, — nerion,~nérion laur ¡er- róse, — laurose,—rhododeudron dePline. Franc. liose- bay. Ing. Roseniurbccr. Al. Desc. Hojas opuestas ó en verticilos de tres, lanceo- lailas, agudas por los dos eslremos; apéndices de la co- rola con 3-4-diente5 desiguales, lanceolado-nguz&dos; corditas de los estambres peludas, casi doble mas largas que las anteras también peludas por el dorso, lineares espatuladas, apenas mas largas que la garganta. Fl. Ju- nii), Noviembre. Espontáneo junto á los rios en la re- gión mediterránea, y cultivado con profusión como planta de adorno. l"\MILI\ \P0CIX\CE.\S. 448 Partes usadas. Las hojas. Recolercion. S« efeclíui antes lio la floración, siendo masaclivas las del Mcdiutiia que las del Norte. Propiedades y noi- iones químicas. Tanto la corteza co'no las hojas tienen olor desagradable y sabor acre y amargo. Según un ensayo de análisiü hecho por un far- macéutico deRouen, indica obtuvo ácido agallico libre, cloruro calcico, una pequeña cantidad de sulfato lie la misma base, materia mucosa animal , otra nue precipi- taba por el acetato de plomo, materia blanca feculiforme, resina verde y un principio volátil. De desear es que este análisis so repitiese. Su infuso, cocimiento y ajiua destilada, contienen los principios activos de esta planta. La moda que lodo lo invade, ha Iieclio que hoy la adelfa sea cullivada por cual- quier parle, y especialmente en Madrid, donde es raro el apasionado á las flores que no posea un pié de este arhuslo; si la belle- za de sus flores le hacen acreedor á tal hon- ra, es preciso tener en cuenta que es muy deletéreo y puede ocasionar perjuicios ines- perados, aunque no le considero tan estre- madainenle venenoso como se ha querido lo sea. Mas que como medicamento, merece en este concepto fijemos en él la atención. Cuando se toma en pcquei'ia cantidad, oca- siona en la boca y garganta sensación de picor y acritud muy notables y al poco tiempo escita el vómito. El principio vene- noso que contiene este arbusto es tan sutil, que en opinión de algunos, sus emanaciones por si solas pueden producir accidentes graves y basta la muerte, pero añaden se modifica por e! cultivo; esto no obstante, Orfila demostró que el cultivado en París, era un veneno violento, de acción análoga á los estupefacientes, y que dirige su acción sobre el sistema nervioso y especialmente sobre el cerebro. Libantius refiere que un sugeto sucumbió á consecuencia de haber dejado en su dormitorio flores de adelfa, y (¡ue otro pereció también por haber comido con una cuchara hecha de la madera de este arbusto. Morgagni da cuenta de una mujer que murió á las nueve horas de ha- ber tomado el zumo de las hojas mezclado al vino; antes fué acometida de vómitos es- pantosos, seguidos de síncope y afonía, su pulso era pcqueilo, débil y tenue, sus labios negros. La autopsia no presentó mas que ligeras ulceraciones intestinales, ¡o que ha- ce creer obra como las plantas narcótico- ácrcs. Es digno de consignarse los ensayos que sobre sí mismo hizo Loisoleur-Deslon- champs. Habiendo visto un enferiuo que ha- bla lomado en una vez 00 centíg. del polvo de adelfa en lugar de 15 que le prescribie- ron, que le ocasionaron vómitos violentos. Tomo U. desfallecimiento y sudores frios, nació enton- ces en él deseo de espcrimenlar sus efectos para conocerlos mejor y saber á ciencia cierla la tolerancia del hombre para este veneno. El 15 de abril de 1811 empezó ;i lomar cuatro \eces al dia tres gotas de la disolución del estrado de sus hojas, conti- nuando hasta 25; cada vez aumentaba á la dosis una gota, de manera que en esta épo- ca lomó 4H golas desde las seis de la ma- ilana á las nueve de la noche; entonces sin- tió disminución del apetito y laxitud espon- tánea. Continuó después el uso de la misma disolución por espacio de tres dias, elevan- do á 15 gotas cada una de las dosis que to- mó igualmente cuatro veces al dia (1|2 gram. de estrado cada uno); faltóle el valor para ir mas adelante en sus ensayos y á consecuencia de ellos sufrió inapetencia, una crispatura dolorosa de las eslremidades, de- bilidad muscular muy pronunciada y mal- estar general, síntomas que le demostraron que el principio venenoso de la adelfa es destructdr de la irritabilidad, es decir, hi- postenizante. En caso de envenenamiento, la primera indicación que debe llenarse es provocar el vómito; seguidamente se prescriben lavati- vas purgantes, los laxantes como el aceite de ricino, sulfato de magnesia, etc. Cuando el veneno es absorbido y existe adinamia, se usan los estimulantes, éter, agua de menta, vino y alcohólicos. A pesar de las propiedades peligrosas de la adelfa, los campesinos del Mediodía así de España como de Francia, la emplean contra las eni'ermedades de la piel, y aun algunos prácticos la han administrado inte- riormente en las n)ismas enfermedades y en la sifilis; pero como se ha reconocido por Loiseleur-Deslonciíamps y Marquis .ser casi intilil y muy peligrosa, opinión en que con- vienen lodos los autores, se liará muy bien en no emplearla mas que al eslerior, en cuyo caso ha resultado ser eficaz contra la sarna, tina y c'ierlos darlrosps . Para este fin se usa la tintura oleosa de las hojas ó una poinada preparada con el polvo de lis mis- mas y manteca, para fricciones. Puede em- plearse también la disolución del estrado en agua para labar las pústuLas psóricas; esta disolución se prepara con 4 gram. ó mas de estrado y 125 gram. de agua para cuatro dias de tratamiento, el que puesto en práctica en una sala de sarnosos en 18H 19 146 ÁLBUM 1)K l.\ ILOftA. V 1812 produjo un éxilo señalado, (¡lay prescribe ((tii ifíiial ventaja la lintura oleosa para conihalir la sarna; pero curándose hoy csla enfermedad t.in prontamente y con gran economía por otros medios, es casi innecesa- rio recurrir á este. Sus hojas pulverizadas son estornutalo- rias; por el pronto su acción sobre la pitui- ta es poco pronunciada, pero después hace estornudar violentamente; mas en razón al peligro de su uso, debe proscribirse tam- bién esle medio. E$plicadou de la lámina. La parte dibujada está reducida próximamente á la tercera parle de su tania- üo natural; a cáliz; 6 formación del fruto; c fruto. FAM. ASCLEPIADEAS. DC. Plantas herbáceas generalmente lactescentes y acres; arbustos derechos ó trcpadorej y sarmentosos y aun árboles senta la láiiiina una espiga de flores y hoja radical; a llor; b formación del fiulo; c fru- to; d el mismo partido á través; e semilla. TRIBU.— MENUNTEA8. DC. Estivacion de la corola induplicatÍTa. Semilla con la epidermis de la testa leñosa. — Yerbas acuáticas rt lagu- nosas con las vainas de las hojas alternas. Gen. Mentanthes. T. et L. Cáliz b-partido. Corola embudada, S-Gda en lacinias longitudinalmente bar- badas en el disco y con las márgenes induplicadas, sencillas. Estambres 5- insertos en el tuba de la corola, con filamentos iguales y anteras 2-lobas en la base. Ovario 1-locular con los huevecillos 1-seriales junto al nervio medio délas valvas; estilo filiforme, y estigma 2-lobo. Caja l-lo;ular que se rompe junto á la sutura de las valvas seminíferas en e! medio. Semillas infinitas muy pequeñas. — Yerba de Kuropa central y de América boreal, lagunosa , con tallo rastrero, hojas alternas lar- gamente pecioladas provistas de una valva nuriculada en la base y las hojuelas ovalas; escapo axilar sencillo y racimo corlo bracteado con flores blancas. MENVANTHES TRIFOLIATA. L. Trifoliuin palustre. C. Bauh. — Dod. — Trifolium fehrinam yennaiiicuin. Hay. — Menyanthes paluslrls. Tourn. Trifolium fe- hrinum off. — Pentand. Monog. L. Trebolacuático,— trifolio fibrina. Esp. Trifolio pa- ludeso. Porl. Menyanthe, — tréfle aqualique, — trcfle d'eau,— menyanthe,~trifoliée, — ménynnlhe á feuilti's ternies. Franc. Marsh trifoil, — boq-hean. Ins. Fie- berklce, — vvaxscrlvke. Al. BokkeUaile, — beskcklawen; —gedeklov. Dan. Dricbtad. Hol. Trifogho. It. Troylist. Pol. Trilistnik. Rus. iVatlenk Icefwer. Su. Desc. Los caracteres espresados en el género. Fl. Abril. Mayo. Se encuentra en los prados húmedos y parajes pantanosos de varias partes de España, Set-ca- sas (Colm.) Pirineos, Galicia, etc. ['artes usadas. La planta entera. Recolección. Generalmente se emplea fresca duran- te la primavera, y en otoño se recolectan las hojas para reponerlas. Desecadas con cuidado conservan su forma y amargor. Propied.jdes y nociones químicas. El trébol de agua tiene olor débil, .'■abor nauseoso y muy amargo. Según Trommsdorf, Címiiene: fécula verde, eslractivo amargo, goma parda, albúmina , materia animal no coagulible por la acción del calor, inulina. Nativelle ha aislado el principio amargí) en esiaVo puro, bajo la forma de lar- gas agujas blancas , de brillo nacarado y al que deno- minó A/eni/aníína. Es digno de observarse que no con- FAMiLI\ (lENCIANiCKAS. iSb teniendo tHiniio, puedo asuriarso á liis sales de hierro. AI{:;unos rnlirinintes de cerveza, suelen emplearle en lugar del lúpulo. freparáciones farmacéuticas t dosis. \ El. I.MEHIUR. Coiimienlo ó infusión, (o á 30 gr. por kil. de agua, para tüniar á peijueñas laxas. /limo, 30 á 100 gran). Tino, (30 grano, por I kilóg. de vino ó de cerveza), 00 á JOOgram. Jarabe, (I de zumo por 3 de jarabe), 30 á 100 gram. Tintura, (I por 6 de alcoliol), 2 á I gram. en poción. Estrado alcohólico (I iior 1 de aluofiol y 8 de agua), i á i gram. en pilduras, bulos, etc. Estracto acuoso , por infuso-decoclo {{ por 8 ile agua), la misma dosis- Inspisamcnto, idein. Es preferible. Polvo (empleado rara vez) , 1 á I gram en pildoras bolos ó interpuesto en un liquido. \ KL ESTEKiOR. Cocimicnto, para lociones.'fomentos; li; Leñoso 29; Fosfato calcico 8; Cloruro potásico i, 6, Carbonato do potasa 0,4; de cal 0,t; de hierro 0,01; Sílice 0,3; Perdida 3,5. Coniiene además azúcar y ma- teria colorante conforme el análisis de Gerber, á saber: Resina dura, resina blanda; estractivo un poco acre; eslractivo gomoso; materia colorante; azúcar incrislali- zable; goma; mucílago vegetal; albúmina vegetal y al- midón. La resina blanda Qalapina), forma las 3|iO del peso de la resina de jalapa, de la que se aisla tratándola por el éter, que la disuelve y deja por residuo otra seca insoluble (Convolvulina). El ácido nítrico á 32° disuel- ve la resina de jalapa sin desprender gases, mientras que las de otras plantas de la familia con que puíde mezclarse, lo verilica imperfectamente y desprendién- dolos nitrosos. La parte activa de la jilspa, es á no dudarlo, la resi- na que forma aproximadamente la décima parle de su peso. PREPARACIONES F n"AClilJTICAS T DOSIS. A EL INTERIOR. Pulvo, dc I á 2 gram. en tres dósi-; para un adulto; 60 cenlig. á I gram, para los niños. fícsina, de 2 á 4 decígr. suspendidos en un veliicuio ó en pildoras. I,a jalapa entra en muchos preparados purgantes cé- lebres, como los de Leroy , aguardiente Alemán , etc. Siendo el siguiente cuya fórmula transcribimos, el mas njir(i|iiado para los niños: Polvos de jalapa 2; Crémor de tárl;i;o pulverizado <; Azúcar pulverizada 10; Aceite volátil dj corteza de naranjas, C. S. me. Para tomará la dosis de 4 gramos. El uso de la jalapa, cuyo nombre viene de la ciudad dc Jalapa en Méjico de donde es importada á Europa, fué introducido entre nosotros á principios del siglo XIII según algunos, y si bemos de creer á Gaspar Hau- bino, en 1G09. Por mucbo tiempo se em- picó sin que se conociera la planta que la producía, asi que se creyó fuera el D. Diego dc noche, que Linnéo denominó Mirabilia ja- Itipa; mas después Hay, Pluckeruet y últi- inamenle el mismo Linnéo, reconocieron provenia de un convólvulo, al que asignó el nombre de Convulvulus jalapa, lo cual se ha FAMILIA CONVOLYULilCEAS. 1f)7 querido demostrar en mieslios dias no era cierto. Desfonlaines en ISO." le pareció ver en esta especie la Ijiomíra macrorhiza de Michaux, encontrada por este en la Florida, y se dijo que no solo venia la Jalapa de Mé- jico, sino también do los Estados-Uiiido>', opinión que admitida generalmente subsis- tió, basta que en 18." I Daniel Smitb hizo ver la diferencia que existe entre los lubór- culos de esta planta, que llegan á pesar hasta 50 kilóg., y los de la especie mejica- na que da la verdadera jalapa , que no ex- ceden del grueso de un puño. Por último, Mr. Le Danois, farmacL^utico, trajo la planta y sus tuberculosa Europa, llamó la atención sobre la diferencia de una y otros, entre los del C. Jalapa L y el I/iomcpa macrorhiza. Mich. y los suyos, admitiéndola por el mayor número como cpecie nueva , la que Fellelan describió y dibujó con el nombre de Convolüulus officinalis , planta que según Nees de Esenbeck y Manquardl, puede ser cultivada al aire libre con éxito en Europa, habiéndola visto ellos sufrir los rigores del invierno de 1853 á 185i en el jardín botá- nico de Bonn. Para Meral y ce Lens es cuestionable que esta especie sea nueva, y si la misma de Linnéo, que no dibujó y solo describió sin tenerla á la vista y por datos mas ó menos probables; en apoyo de su opinión, añaden, que nadie ha visto dar raiz de jalapa á una y otra, por exigir muchos años el que ad- quieran tamaño como las del comercio. Las propiedades médicas de la jalapa se limitan á las de su acción purgante, que es muy marcada, siendo un dríistico de los mas enérgicos y seguros que puede desear el arte, siempre que sea de buena calidad ; de otra manera su efecto es débil ó nulo, por lo que muchos la han repudiado, teniendo por fundamento la desigualdad en los resultados. Administrada desconsideradamente puede ocasionar violenta inflamación en el intesti- no y otros accidentes graves. Su uso conviene sobre lodo á los sugelos en que predomina el sistema linfático y en los que la susceptibilidad nerviosa es casi nula, por esto algunos no se han limitado á creerla solamente |)urg,inte, sino también como apropiada para producir la evacua- ción de mucosidades ; habiéndola por tanto recomendado en la hidropesía, ascilis esen- cial y en las pscn'ifulas. Dásela asimismo como aaliverminosa y contra la létiiu según Van-Swielcn ; y si hemos de creer á Paulli- ni, que le proporcionó recursos para escribir un libro de 417 páginas, será una especie de Panacea. Mas téngase en cuenta debe pros- cribirse cuando exista fiebre ó irritación violenta de algún órgano. Hoy. por su económico coste, está casi circunscrito su uso á las personas poco aco- modadas, y que sin mas que la costumbre ó el capricho se medicinan por si. Pero puedo ser de interés, por la facilidad de adminis- trarla á dosis pequeñas, para purgar á los niños ú otras personas opuestas á todo medi- camento, y con los que el práctico se ve á veces comprometido para llenarla indicación de los purgantes. EspUracion de la lámina. Dibujo de la plañía rc- (iuciJa á la milail de su tamaño natural; a raiz de ta- inafio natural; b corola abierta longiluJinalmcnle nara poderse ver la inserción de los estambres; c eslarabrc; d pistilo; e semilla. Gkn. Convolvulus. i,. Sépalos 5. Corola acampana- da. Estilo 1, estigma 2, linearcs-cilindricos , comun- mente revueltos. Ovario 2-locular, 4-ovulado. Caja 2-|i'Cular. — Yerbas ó matas de las regiones templadas y calientes de lodo el globo, volubles, rara vez dcre- clias, con linjas altenus, casi siempre acorazonadas ó asacladas, enteras ó lobadas y llores comunmente acam- panadas. Tallo voluble. CONVOLVULUS SCAMMOMA. L. C. SYRIACUS. MORÍS. C. Syriacus , seu Scammonia. 'íourn. — Scammonia Syriaca. C. Bauh. — Penland Monog. L. Escamonea. Esp. Escamonea. Port. Liseron scam- moncc. Franc. Scammijny. Ing. Desc. Tallo lampiño, bojas asaetadas, truncadas y con orejillas enteras ó alargadas, laciniadas; pedúncu- los muy largos, mullilloros, lodos los sépalo» colorados, aovados, obtusamente truncados, arrejonadilos, los es- teriores poco menores, de 2 ó3 líneas de largo, corola acampanada y de una pulgada de largo. Habita en Oriente. Partes usadas. Su jugo gomo-resinoso ó sea la Es- camonea de Alepo. íierolerrion y elección. La escamonea se obtiene ó por incisiones bccbas en la raiz ó inspisando el jngo obtenido de la misma contundiéndola y aun haciendo lo mismo con las liojas; en el primer caso la rccojen en conchas en las que la dejan evaporar esponlánea- mcnte hasta consistencia de resina , dando origen á la mejor suerte, que no llega hasta nosotros por reservar- la para el us,i ae los potentados del país; en el Sügundo caso da lugar á diversas suertes, según la delicadeza con que »e procede ó según se la mezclan ó no sustan- cias heler.igéneas como arena, yeso , almidón, ele. An- tiguamente se esiiidiaban dos suertes de esle produelo gomo-resineso , denominando la mejor Escamonea de m ÁLBUM di: I,\ flora. Alfpo y lii mas íiirorior ilu Esmirna, lioy los farmaci'i- lopos lian roiiveiiiiii) oii ilisliiifíiiir rtos especies priiici- (lales, fiiniliíiKlosc para esta división , no en su mejor ó ficor calidad, sino en la procedencia, así se conviene en lámar de Alepu á la que procede del Convólvulos scam- monia y de Esmirna á la (lue se ohliene del ('. hirsu- tus. Stev. ya conocido lo Dioscórides y Tournefort, productos que difieren nolablemenle por sus caracteres risicos y propiedades, asi como por su coaiposicion. Es- tas dos suertes pueden dividirse en oirás partiendo do Id obtenida en conchas, hanta la mas inferior y soñsti- cada con sustancias estrañ^is, asi que la de Esmirna puede muy bien presentarse en conchas como la de Alepo, lo cual antes no se creía así. A mas de estas dos suertes principales, de las que la seyund.i esatribuida por algunos á una apocinácja, Pe- riphra sceamone, corre en el comercio una tercera esca- monea (l'aJsa) que se obtiene del Cynanchum monspc- liaiHin. Ni de esta, ni de la de Esmirna creo deba oeu- parme porque ni una ni otra deben ser consideradas como medicamento, solo describiré la de Alepo que debe elegirse para el uso. La escamonea de Alepo me- jor (liedla abstracción de la obtenida en conchas que según dejo dicho no llega hasta nosotros), y que debe elegirse, es la que se presenta en pedazos voluminosos, muy irregulares, cavernosos, grises por fuera y de fractura negra, brillante y opaca, quebradiza y que cuando se la moja con agua ó saliva, blanquea; olor parecido al de tortas calientes de harina , sabor débil al principio algo análogo al de manteca, termina por ser un poco acre. Su polvo es blanco-agrisado. Nociones quimicas. Bouillon-Lagraiige, y Vogel, analizaron esta sustancia encontrando en ella: Resina; 60; goma 3; estractivo 2; restos vegetales y sustancias terreas, 33. Estas c ntidades varian mucho según la calidad y elección de la sometida al análisis y según también las raices de que se obtuvo. A continuación damos elre.ultado analítico obtenido por C. Marquardl de la escamonea, cuyos caracteres físicos dejamos consi- gnados para una buena elección: Resina 78,5; cera 1,5, estractivo 3,5; sales con estractivo 2; goma con sa- les 2; almidón 1,3; albúmina y fibrina 3,5; Alúmina, óxido de hierro, carlionato calcico y magnésico 2,75; arena 3,50. PRi;i'.\RACIONl¡S F.\RMACi:UTlCAS Y DOSIS. A EL INTERIOR. Emulsionada en agua ó mejor en leche, de 1 á 2 decigramos para los niños; de 2 á 8 de- cigramos para los adultos. La escamonea lorma parte de gran número de pre- paraciones oficinales y entra en diversas pildoras lii- dragogas, confección áe Hamech , pildoras mercuriales de Belloste, etc Para atenuar su acción ó facilitar su administración se la preparaba antiguamente hirvién- dola con zumo de membrillos, de regaliz ó la esponian al vapor del azufre, llamando á los productos Diagridio cidouiado ( Diacryáium cydoniatum ) , Giicirrizado (Diacrydium glyzyrrhizatum) ó sulfurado {sulphu- ratum). Desde la mas remota antigüedad fué co- nocida y empleada la oscamonea como me- dicamento; en los escritos de Hipócrates y Galeno ya se lee que empleaban la raiz en sustancia ó su cocimiento, aplicándolas co- mo tópico en los dolores reumáticos, go- ta, etc. , pero hacían mas uso de la gomo- resiua, que consideraban como un producto indígeno. Los médicos árabes la prescribían mucho, y Mosué, dice (leoffroy, la conside- raba como un purgante tan escclcnle que le dio el nombre de d sukmiinia, es decir, el |)urgante por escelencia; Oribaze la tenia también en tan buena opinión. Los anti- guos, según se lee en Fernel , creian en la propiedad de evacuar la bilis tenue, cetrina, los liquidiis pituitosos y serosos. Hoy es te- nida por un purgante activo que no debe emplearse en las afecciones agudas en las que la energía vital recibe una superescita- cion morbífica, tales como las flegmasías, fiebres, enfermedades eruptivas, etc., pero puede ser prescrita á pequeñas dosis, cuan- no existe escitacion particular, sobre todo del tubo intestinal y del estómago. Cuando hay disminución de la sensibilidad del teji- do ó la enervación está disminuida, cíe. es cuando se aconseja en cantidad notable, co- mo en la apoplegía, asma, parálisis, hidro- pesía, etc., y en algunas neuroses, tales co- mo ciertas epilepsias, manía, cólico metáli- co, catalepsia, histerismo, cefalea crónica, en la vejez, etc. etc. La acción de la escamonea á dosis ele- vadas, se dirige mas especialmente sobre la mucosa gastro-inteslíiial y la inflamación que produce se señala en la región piloro- duodenal y del recto, análoga á la del ma- yor número de venenos irritantes, denomi- nándola Hoffman veneno de los co/ícoa'; por es- to debe proscribirse cuando exista irritación ó calor en dicho tubo. Es de notar la obser- vación que de su efecto en los perros hizo Orfila, habiéndoles hecho tomar hasta cua- tro dracmas, no les produjo mas que deyec- ciones abundantes, esto debe hacernos re- formar la opinión de su pretendida violen- cia en el hombre. Se ha motejado á la escamonea de ser un purgante infiel, lo que puede haber proveni- do de haber hecho uso de suertes inferiores ó sofisticadas, ó bien de la idiosincrasia de los sujetos ó del estado morbífico en que se administró. La verdad es, que se ha exage- rado esta desigualdad en su acción, reem- plazando perfectamente en gran niimero de ca^os á las medicinas negras, según Merat y de Lens. A alta dosis, la escamonea es un poderoso hidragogo, hoy demasiado abandonado, cuyo abandono priva á la Ic- rapetítica de uno de sus agentes mas pode- rosos, y que en caso dado puede ser reem- plazado por oíros indígenos de igual acción 1'\M1LI\ CONVOLVULÁCEAS. isd que se han indicado ea el conveniente lu^ar. Kspliracioii de ¡a lámitui. De esta plaiila qiif cr«- ce á la altura ile l,n'30 á l,>"60 ri'iirweiila la lámina parle de su tallü con llores, reducidos á una tercera parlo próiimainenle desús diinensioiios; a corola abier- ta de modo que puede verse In inserción de sus oslain- bres; b cáliz; c pistilo; d semillas. Gkn. Calystegia. R. Br. Dos bracleas opuestas que envuelTen la flor , Sópalos 5, iguales. Corola acaiii|ia- nada. Estilo 1; estigma con dos lóbulos linearos ú oblongü-cilindricos, lambii'n complanados. Ovurio 21o- cular y en el ápice l-locular por ser incompleto el ta- bique. — Yerbas lechosas lampiñas, volubles ó ecliadas, de las regiones e.xlratropicales do todo el globo, con hojas asaetadas ó arriñonadas, y pedúnculos axilares 1 flores. CALYSTEGIA SOLOANELLA. BR. CONVOLVULUS SOLDANELLA. L. Soldanella marítima minor. C. Bauli. — Soldiinella . Dod . — Con voloulus maritimus nos- tras rotumlifolius. Tourn. — Soldanella seu firassica marina off. — Pentand. Monog. L. Berza marítima,— soldanela o/iVina/. Esp. Soldane- lla, — cotice marina. Porl. Soldanelle, — liseron solda- nelle, — chou nwrin. Franc. Sea Bind-iceed. Ing. Desc. Tallo lampiño, tendido; iiojas arriñonadas, muy obtusas; pedúnculos 1 -(loros, tanto ó mas largos que* las hojas; bracteas aovado-redondeadas, de media pulgada de largo, lampiñas, ó con líneas; sépalos lineares aovados, obtusos iguales; corola purpurea. Fl. Abiil, Mayo. Se encuentra en los arenales marítimos de Bar- celona, Valencia, Galicia, etc. Partes usadas. Las hojas , raíz y la resina que de esta se estrae. Recolección. Debe desecarse con esmero la raiz. Propiedades >/ nociones químicas. Las parles her- báceas de esta plañía contienen un juco lacti'scente algo acre, amargo y salado. La raiz según Planche , contie- ne : resina, estrado gomoso, almidón, sales, sílice, etc. PREPARACIONES FARMACÉITIC.VS V UÓSIS. A El INTERIOR. Cocimiento de las hojas secas, de 10 á i'á grani. por 300 ¡le agua. Iiojas en polvo, de 1 á 4 gram. en bolos, pildo- ras, etc. Raíz en polvo, de 2 á 4 gram. en bolos, pildoras, suspensión en un líquido, etc. Resina, de I á 2 gram. disuelta en alcohol. En Otros tiempos la berza marina fué em- pleada como purgante drástico contra las hidropesías pasivas, ingurgitaciones de las visceras abdominales, constipación por inercia del intestino, etc. Para .Miillliiolo su coci- miento con ruibarbo, era un remedio cst-e- lentc en la hidrope^hi; Forestus, Gabriei Falopio y Fernel la consideraban también como un buen hidragogo. En tiempo de Rocrbaave se empleaba muclio en Holanda; A¡tud JJalavos mitritimos habetur pro divino medicamento, dice este ilustre médico. Lieu- taud , habla de ella como de un purgante poco usado ; asi pues no es debido á Loise- leur-Deslongchamps, como asientan Trous- seau y Pidoux , su introducción en la ma- teria médica. El cocimiento de las hojas es de un efec- to infiel . debe emplearse el polvo de la raiz ó mejor aun la resina , que es un pur- gante insípido y que en todos casos puede reemplazar la jalapa y escamonea. Los ha- bitantes de las costas se purgan con su jugo, que toman á la dosis de una cucharada de café ó bien de las de comer, según la edad, diluido en caldo ó agua dulcificada con miel. En Provenza, dice Buchoz, se purgan con un caldo preparado con carnero y puñado y medio de hojas de soldanella. Ferrein la considera como un buen antihelmíntico. Lo cierto es que no merece el olvido en que está , una vez puesta fuera de duda su ])ropiedad purgante por Loiseleur-Deslong- champs. De cuatro enfermos á los que ad- ministró el cocimiento de las hojas secas, dos purgaron muy bien, los otros dos no sintieron su efecto; prescrita la raiz en pol- vo, por el mismo práctico (50 á hO centi- gramos) á veinte y cuatro enfermos, les pro- dujo de una hasta doce evacuaciones albi- nas; trece tomaron la tintura (24 á ."O gr.) y diez la resina (75 cenlig. á 1 gram. 20 centigramos) y todos sintieron efectos se- mejantes á los que producen las mejores purgas. Cazin, dice, que usa frecuentemente para purgar, la tintura de este vegetal, corres- pondiéndole también como el aguardiente alemán o tintura de jalapa compuesta del Godex. EsplicacioH de la lámina. Dibujo de la planta de tamaño natural; a estambre; epistilo; c fruto. CALIdTEGIA SEPIL'M. BR. CONVOLVULUS SEPIUM. L. Convolvulus major albus. C Dauh. — Con- volvulus major. J. Bauli. — Smilax Icecis major. Dod. — VolubUis major. Tabern. Pcntand. Dig. L. Correhuela ¡/randeómaijor, — campanilla grande, — 160 ÁLBUM DK L\ FLOHA. yedra cam¡iana. Esp. Trepadcira. Porl. Liscron des haies,—grand liscron, — lisel. — manrhelle déla Vierge, I elochette. Ftauc. Great Bind-tveed. Ing. Dssr. Tallo voluble, lampiño, anguluso; hojas an- cliaj, asaetailo-ígiizailas muy lampiñas, pecioladas; pc- ilúnculos angulosos (-lloros; corola hermosa, acami)a- nada y por lo común blanco-nivea. Fl. Junio, Agoslo. Común en los sslos, Venta del Espíritu Santo y Casa de Campo de Madrid, etc. Partes usadas. La raiz y las hojas. Recolección. Se recolecta en Julio, ya para desecar 6 para estraer su zumo. Propiedades y nociones químicas. Esta correhuela es inodora, sus hojas y sobre todo sus flores, son amargas y su raiz un poco acre. Chevallier, que la ha analizado, encontró en ella mns de la vigésima parte de resina análoga á la de jalapa y escamonea; contiene además materia grasa, albúmina, azúcar, sales, sílice, hierro y azufre. Esta planta, empleada ya como purgante en tiempo de Dioscórides, injuslamenle aban- donada desde hace mucho tiempo, es tal vez preferible á la escamonea, y á la que Haller propuso sustituir con ella. Coste y Wilmet lian emplrado con éxito notable su jugo le • choso inspisado, á la dosis de 1 á 20 cenlíg. cu cuatro hidrópicos y dos mujeres estro- peadas y caquélicas. Bodart ha empleado mucho su zumo, y asegura que este pur- gante tiene sobre la escamonea la ventaja de no producir en los intestinos irritación tan fuerte, aunque su efecto no sea tan se- guro. De las esperiencias hechas por Che- vallier sobre si mismo, resulta (¡ue la resina purga de una manera análoga á la escamo- nea y jalapa. «Esta pknla, dicen Merat y de Lens, ha caido en un olvido que no me- rece, es uno de nuestros mejores purgantes indígenos.» Cazin que le ha ensayado, ase- gura que es mas suave que la escamonea sin ser menos seguro. Dado á la dosis de i gr. 25 cent, á un labrador de 23 ai*KS de edad, atacado de intermitentes cuotidianas desde hacia un mes, teniendo los pies edematosos, la cara pálida é inyectada, las facciones lán- guidas, le ocasionó ocho cámaras cojiiosas y sin grandes dolores de vientre ; el acceso que debia sobrevenir la tarde del dia que tomó el purgante no reapareció; • por esto, ailade, no deduzco que el zumo inspisado de esta planta sea febrífugo, asi como se ha hecho con otras que usurpan esta fama por la revulsión que provocan y que trastorna el mo\imiento periódico de la fiebre. Sus hojas contundidas , infundidas en cantidad de 6 á 12 gramos en suficiente de agua, firman una poción purgante que he visto emplear con confianza. Cazin la añade cierta cantidad de miel , y para los sugetos irritables un poco de muciiat?o d(! malvavisco ó de simiente de lino; infiindesc las flores con las hojas; las raices gozan de igual virtud. Los niños toman sin repugnancia la emul- sión edulcorada del zumo inspisado, y el mismo autor se lo administra después de haber usado por algunos dias de un vermí- fugo apropiado á la indicación , habiéndole correspondido para conseguir la espulsion de las lombrices intestinales. Las hojas desecadas á la sombra, pulve- rizadas y mezcladas con mielo vino cocido, conservan por bastante tiempo su acción purgante, ó por lo menos gran parte de ella. Pueden emplearse indiferentemente las raices ó las hojas. Parece que las semillas deben gozar de iguales propiedades que el resto de la planta. Las comadres pretenden que para hacer desaparecer en veinte y cuatro horas los clavos, basta quebrantar entre los dedos algunas hoja's de esta planta y aplicarlas so- bre ellos. Esplicacion de la lámina. La parle dibujada tiene las dimensiones que generalmente alcanza; a cáliz con lis hractoas que envuelven 1h flor; b estambre; epistilo. TRIBU.- CuscuTEAS. CHOISY. Embrión no cotiledun'>o. Plantas parásitas. Gen. Cuscuta. T. Cáliz 3, rara vez 4-fi(lo. Estam- bres D, rara 4, pegados al tubo corolino, y por lo co- mún con otras tantas escamilas en su bas interna. Ovario libre, 2-locular, 4-ovuiailo, estilos 2, rara vez unidos en uno; estigmas agudos, mazudos ó ac-ibezue- lados. Fruto comunmente capsular con el pericarpio membranoso. Embrión Bufarme, mas ó menos arrolla- do en espiral sobre el albumen carnoso. — Yerbas ci^s- mopolitas, parásitas, volubles, sin hojas, con esi'au'.itas en lugar de ellas, y flores reunidas casi acabezuelad^is espigadas, 1-bracteadas. CUSCUTA MAJOR. C. BAUH. C. EUROP.EA, a L. Cuscuta mayor, — cabellos,— barbas de capuchino. Esp. Cuscuta mainr. Port. Grande cusrute,—cremai- Uií're. — lin maudit. — rache,— teigne, — cheveux du diable, — epithime. Franc. Fiaschsseide. Al. fíeelweed, — doder. Ing. Varkmid. Hol. Dcsc. Tallo muy delgado; cabezuelas de las flores sentadas, densas, aproximadas; cáliz o-parlido en lóbu- los de 3|4 de línea de largo, obtusitos, corola aorzada, mas larga que el cáliz, el cual se marchita en el ápice du la caja; estambres salientes y con escaraitas en la bate de los (ilameiilos; estilos divergentes en forma d^ FAMILIA CONVOLVULÁCEAS. dGl arco desde la base. Vive parásita sobre diversas plantas en muchas parles de Kspaña. Cuando vive sobre el lino se llama ('. Epilinum, cuando sobre el serpol ('. mínor. Estos singulares vegetales parAsilos, asesinos de la planta que les alimenta, tienen una existencia muy cu- riosa. Su semilla germina en la tierra; mas apenas cre- ce que muere si no encuentra otra planta que la sos- tenga y alimente; el lino, el serpol, el brezo y la orti- ga, son las plantas (¡ue prefiere. Se arrolla i la de que se apodera, la abraza con sus largos filamentos desnu- dos, ramosos, capilares, un poco rojizos, desprovistos de liojas , pero de tn-clio en treelio con pequeñas cs- pongiolas que se introducen en la corteza de la planta de que se alimenta, la eslraen su jugo, la aniquilan, la desecan y hasta la hacen morir. Así que causa muchos tlaños en los sembrados de varias especies como el lino, etc., sin aue haya medio de destruirla mas que arrancando á la ae que se adhieren. Murray observó que la cuscuta varia de sabor según la planta sobre que se arraiga, habiéndose llegado á creer que goza de las mismas propiedades que ella; por esto fué considerada la que vive sobre la genisla y ortiga como diurética, la del lino como mu- cilaginosa , la que se arraiga sobre los eu- forbios, como purgante, etc. Seria curioso comprobar esta observación que al parecer no está destituida de fundamento. La tera- péutica moderna la tiene completamente ol- vidada, después de haber gozado de grande reputación entre los anliguos. Hipócrates, (¡alono, Aetius y Oribaso la empleaban con- tra la tisis y todas las eiifi-rinedades del pe-- cho designadas con vaguedad bajo el nom- bre de di/icultml tlr ri'sjurnr. En época mas cercana se la recdinendó contra las iiiijnryi- laciones viscümlcs, que sigui-n á las iulcrmi- tenles. Paulli, lílmullery Wedel la conside- raron aperitiva y laxante ; Font, la ensalza para el tratamiento de todas las obstruccio- nes, habiéndosela preconizado también con- tra la gota, reumatismo, liidropesia, etc. Por lo general se la prescribe en infusión en agua ó vino (i á 15 gr.) , y en sustancia á dosis mas débil. Pallas dice que administra- da en esta forma se emplea en Rusia contra la rabia. La cuscuta entra en multitud de prepara- ciones antiguas, tales como las pildoras lar- tarizadas de Quercitan , polvo de alegría, electuarios de zaragatona y sen , confec- ción de llamech , jarabe aperitivo de Cha- ras, etc. Explicación déla lámina. mayor; c corola; d pistilo. a cuscuta menor; 1/ id. FIN DEL TOMO SEGUNDO. Tumo II. 21 .(ni índice. DIVISIÓN PRIMERA. PLANTAS VASCULARES, COTILEDÓNEAS Ó FANERÓGAMAS. CLASE 1.* DICOTILEDONES O EXÓÜENAS. SUBCLASE 2 CALICIFLORAS. (continuación.) ROSÁCEAS. Paginas. i06 Potenlilla anserina 5 107 — tormentilla 6 108 Geum urbanum 8 100 Spirjca ulmaria 10 110 — filipéndula 11 111 Agrimonia eupatoria 12 112 Bravera aiiliielmiiiUca 13 113 Alcliemilia vul^aris U 114 Sanguisorlia ofhcinali? i'ó 115 Cerasus lauro-cerasus lij 116 Rosa gallica ... 18 1 17 Pyrus aucuparia 20 COMBRETÁCEAS. 118 Termiiialia bellerica 21 ONAGRARlACEAS. 119 Circaea iuletiana 22 IIALORÁGEAS. 120 Hippuris vulgaris 23 LYTHRARIEAS. 121 Lyliirum salicaria. 24 122 Lawsunia alba 2í> TAMARISCINEAS. 123 Tamarix gallica 26 MIRTÁCEAS. 124 Myrius communis 27 12b Car/opliyilus aromalicus 28 CUCURBITÁCEAS. 126 Cucumis colocynlhis 29 127 Bryonia dioica 31 128 Momordica balsamina 35 12» — elalerium id. PASIFLORÁCEAS. 130 Passillora rubra 3S PARONYCHIEAS. 131 Hemiaria glabra 39 CRASULÁCEAS. 132 Sempervivum tectorum 40 133 Sedum acre 41 SAXIFRAGÁCEAS. 134 Saxífraga granúlala 44 UMBELADAS. 13o Pimpinella saxífraga 46 136 OEnanthe crocala 47 137 — phellandrium 48 138 Carum carvi íil 139 Ammi majus :i2 140 Siuiii angustil'olium id. 141 Levisticuin officinale 53 142 Conium maculatum S* 143 Uauciis carota ííO 144 Scandix pecleii-veneris 01 145 Peucedanum officinale 62 146 Férula assa-l(Ptida 63 147 Pastinaca sativa 64 148 Critlimum maritimum 65 149 Archangelica officinalis id. 150 Imperatoria ostruthium 67 151 Laserpitium latifoliura 68 152 Sanícula europea 69 153 Eryngium campestre 70 CORNEAS. 154 Cornus sanguínea id. LORANTÁCEAS. 155 Viscum álbum 71 CAPRIFOLIÁCEAS. 1Ü7 1;í8 159 if,0 Uil 163 164 16o 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 Viburniini opulus.. . Luiiifora caprifoliuni. RUBIÁCEAS. XÍUl Galium verum 7p Asperula odorata 77 Ruliia linclorum 78 Coffea arábica 79 I'sycboiria cinética > «f'H'P'' Ciiiciiona condamiiiea / íJIl'I!: 84. VALERl ANEAS. < ^ . i ií A o -i f 7A(V|A.!' .1 'r;n O aAiHOQHJ Valeriana officinalis 92 - céltica., v/y.yin)/:-!- a <'.¥/.()( ÜIPS.ÁCEAS. Kiiaulia arvensis. . !)6 , ■ Scabiosa succisa. . . .<^hílQJjtíDi^iWi COMPUESTAS. Carlbamus tinctorius. Cciitaurea.calcitrapa.. — benedicta. . — cyauu|s.,,|,, — centaurium. Carlina sub-acauiis. . Aiitliemis nobilis.. . Anacjcluspyvellif'um. Acliilla^a ujillcfuiium. •Ii»/.'l- :ilui st'Híh^i .YW. 98 99 101 102 103 lid. 104 10(1 i 07 177 Heliantlius luberosus in 178 Arlemisia vulgaris id. 170 — sanlouica U3 170 Tanacctum vulfiare IM 181 Pyretlirum parlbeniuní 110 182 Árnica montana 117 18S ' ínula holeniuní 122 181 Eiipatorium cannabinum 124 l'8."i Tussilago fárfara iVj 180 I-acluca virosa. ........ 127 187 Taraxacum dcns-lconis 129 188 gcorzonera liispanica 130 189 '■ Cíchoriom inlybus id.- TOD .Z3MjÍ'?'^'^''^hu.Vl 190 Lobelia syphillitica 132 :i.llT(>:il>' 'caiiípán'üí.áceas. 191 Campánula rapunculus 133 .£ Lí^.A.-IIÍííTriCCINIEAS. 192 Vaccinium myitillus 134 ERICÁCEAS. 193 Calluna vulgaris 13;i IQi Rliodüdcndron clirypaptliwn 13(1 IOS Pyrola roluntliíulia PIROLÁGBftSl"!'' 'lliiH '1 •! ;mi • :i':''iin.!i — :oi .MUincdiii !iii';>''iíifl' .*i:rii;nirii i.V.Ti'q? <'.0\ '■ ' !l) 190 197 198 199 SUBCLASE ri.il'j-,! iiitiy. PRIMULÁCEAS. I'rinuila ofíiciiialis. . Cyclainen curopícum-. Lysimacbia vulgaris. . Anagaiii.s pliaínicea. . .i^li.lii.ni.'ii :.;i1ií 3. COROLIFLORAS. I ;;; ; loganlVceás. 204 Slryclinos nux vómica. . . GE.NCIANÁCEAS. 138 139 140 141 oleáceas. 200 Liguslrum vulgarc. . . . APOCINÁCEAS. 201 Vinca ininnr. . . ... 202 Nerium oleander. .... ASCLEPIADEAS. 203 Vinceloxicum officinalc.. . . 142 i 43 14i 146 .^lAaOATirAfl' ¡i.'iiOli, mujüiV 147 •T 'ílt 20:í 206 207 20S 20!) 210 211 212 Erytlira'a centaurium ....... 151 (ieiitiaua lulca. Menvanthcs trifoliala. . . / !;i/ M'I.IAII IJMVI CONVOLVULÁCEA?. iiüa^i 1S4 ill (Kf 156 Exogonium purga. .... . Convolvulus scammoniáJ ' '.' . . . . 157 Calystegia soldanella. . . ^ . . . ,159 — sepium. ; ;'''^.'''";".' . . id. Cuscuta major; ; ; : ;•'' . . . . I(i0 r-,/.l/íl.j81llAKAT .fisillii?. /¡iüiiibT iri ■/JMIñW. . . .íi(iiiniiiiN-) >,uriyl' UailiidliiTi; üüll(ll'p)\1S.'> i/.Tmn"daü:i .. . ,, ; ,111 l.llll'lilfliolí >''.l CORRECCIONES. litontripicas. . . . Soléelas Piólos Provius está no que. . , . rosinosas dolada T. MARISCINEAS. R. RR polisperno.: ■ esta flor es. . . , . á brotar se purpúrenles Sediim parcum.. . . Hidroc'otilea, . . ■ Sutco viroso d'cau, rap litación pateleria heiligengeistwnrzel. . . . denominada. . . • algunas da Samaica milatan Tubili floras Scheroeder pezoné reetum Paull. producidas negársele Periwinkle Suingün glándulas lign 9 rail de sorosidad tintura genciana . paludeso Pentand. Dig. . • 179 Página. Columna. Linea. IVhc «k.ir. G 7 1.' 53 id. 14 id. 37 2.' 1 id. 20 1.» 42 2.- 43 1.' 4 2.' 43 1.» 5 2.' 40 1.» 2 id. 48 2.' 46 id. 64 1.* 6 2» 12 1/ 45 2.» IS id. 36 1.- 16 id. 38 id. 15 2.' lUtima. id. 7 1.' 54 2.' 12 id. 28 1/ 18 id. 44 id. 4 ii. 1 id. id. id. 10 2." 60 1.» 15 id. 13 2.' última. id. 36 id. 50 LAS LAMINAS. litontripticas. selectas id. 10 id. 21 Provins está que no resinosas. 23 dotada TAMARISCINEAS. R. BR. 20 id. 27 28 32 polispermo esta flor á brotar, se purpurescentcs 40 41 45 47 48 Sedum parvuíii Hidrocotileas. Sueco viroso d'eau, reputación pastelería heiliqengciswxirzel. denominado algunos da Jamaica. 49 51 66 69 71 86 93 98 99 110 militan. Tubuiifloras Scheroeder peroné id. 117 reetum. PauUi 123 136 144 producidos negarse Pcrwinlde. Sinngrün. glandulares ligni 9 mil. de serosidad tintura de genciana. paludoso. Pentand. Monog. , . Artemisia. id. 147 id. 148 152 153 154 159 EN Artemicia. . ?a|:)ii( .Aü/.rj>ililAl//T .1 '.iii/.i¿ .1 •AH .51 M . . 'Mr •[ niiltiipiliiij ( •loít r,t<'t I' ■lí ,i,;lin,l i; '.:. .... ■• ,¡'.(>ylito-)0'ibiH M< .in;ijiini .t;iifiluj .i.i <• lobüO'i'Jil'jrí 'pi ':<.' .üíiit-i'-i ',•1 'í (i! 1 rÜft-:'! >-| ■ ¡ hi.l )U\ .uu.l-C .J)i i.'O! .?íax:ji/:aj ^a.i /.:i .Wí-imyti/ );i-;iirfrf)í-íA CTI lHimi de k riorí LK Lcmercia. M Alcalde, fl." Pi'>W«l» JoUiititux atuvüUita. X. llkmde la Flora. LitComferciíil 7/?. /Ücaiclft d:' Puebla Ifr SijteíAtttux/ U»Vituiitti.LluL. c'bé.^^ti. l]l)mi\dela.riora.. ütComercial MÁicáiae a: P-aellaM. UClt^A^^ /tlVlnXA>UAA4A . X. Álbum de IciFluraL Lil Comercial KAIcalifí (ir Tuellal4 ubihüüü liub«uüuia. h. llluiadelaíloraL. <á LitComercial Mllcaldfi.i" PaeT)]al4 /í/UoAAAA/\m^UAX4^xtecdcVuL. X. AlinmcLekFlnra. Lit.Somercial MAicdíl.; V liLl4. ffvLVLViVUi^iXHX CWyCttUxUí). X- AUduir de la Flnra, £¿l-¿t¿a.Jiwa>.¿Í9rta¿aLúu,26. v4uia¿A£. c¿iv. Ce/uxÁAA/i UxáaAad-c^uxMaó.JLoxó. ilimiiíe kHür, lit Comercial MAlcalOe i' Pueila H üvAí^iX ÁioXh^o/ L. ü. ijntciualu. Jhw. ITbiindelaHoraL. V i'-^'H'^'^ - '"'"^ '"í ■•í**^'^' litüomerciál MAlcaldR-d." JyuUv* AXKKAí\^)^>^xk\^X/. XmsXX/. TueKa.'<;. ■■^- ■ tytiwn^^-ri'r .rrvMrrr íiQ[¿p|ap iiinc[{Y Aliumdekílora LüCoiiLsrcial MAloalde i? Paella \i búJMLO/ íixiÚXiXAAAX. Jb. Allum de k TloraL lit.CoTOerc'.i M. Alcalde i". Puebla 11 ¿feA.|yj>aUyi AHiW' lmxlt^. cb. üiiinidelarioraL l:t Comercial MllcaldB i" Puellal4 JjuiVcU/lVt /MUtCOUAl/ JíJ. AliuindekrioroL Lit Comercial iVÍ Kicaide d" TueWaíi i aiüHnua a w\x. Iau^k'. ATimii de krioroi lit Comercial MAlcaWe i' FTieWii 14 Aíku/iA/alix mtlaca. J Aliumde laflora. Lit Comercial Jlí}/uUu^ M. Alcalde d' pTieWaíí. AXfUMAAXXAAAJi). Jb. AlkmdelaílorsL b>ocliu™^MiU/í yoUnM/cUiau. Iv <^f^^^U¿¿^¿¿^^!aí^ AlLum de i a floTa. isLí-hvz KiÁriz K. .'-,-? i.i£ ÁurbAei'd L 6 0?i/U^^laux lubtiv. 1\ llliiiii lie la Flür^ Li- Joraárjíal pirei'la 14 ( h í'U 1 1 aVva íá { a u ui ^ A> lltum de laFlora c ( ^V^ V 'a 6 ^ ..wM:*Ji;>aii-^ií)lai4 Ouvivfc^\H^mvtt Udi>luiu.cb. Alium iekHori _^ Iit Comercial SedLitfia OLC/ce^, Jbi, PtieLii-li Alljiíiíldelañora ..:i..,¡víri;iiiil''i''rr,. >♦ ua.x!tiUvaa qUviiulata. &. Albiim de k Flora LitComíraal PireWa.14 J^ub^tiuluv AoocVFÍaüvi. Jb. Álljiíni de k Flora lii Comerclil M.JIc»l(ir.d.' Puebla I* A\ viivi/ítt/rK/ xliHíAX/Ux. 1\ AIIuth ie la IL ora. LitXBmercial yOíruxMXA^ ^íveitoL rvdbú/M/m/ SjOamÍ. Albiim de la Flora Li' '^onional PiroH» 14 6aUuu aún. Xd. AltuiTL le k TI ora.. lit. Comercial luBtla.!* Jtrvtfwi' f 1 1 OLi ud . jj . AltmiL de la flora. .:^J- Lit Comarciai V.Aiíalu?. i° O AAUíi x\ 1 uiii ^ t liü luii 1 1 . h Álbum déla Flora IitComerciil M Alcalde.d" Puebla 14' Icut^tteu/t^l oftvciuale. IW. Altuní Q8 la Flora. ni de la fiíva. M. Alcalcíe. D' UoTta\aia t.6 Walni i-CVi4A4n/i/i /vvux 1 r lit.CoTnercia'i Tueila-li %a:axaa^^^ ^^^AAAr\j'\)^¿\\^LX^ . ü. Álbum delaTlora. (J AlUxAyC^VUAAAA/ /CTplciAa^OlXe^, Áf. Mbum déla Floral -fv^ bl Comercisl M Alcalde d° fuéllala f^^uxla. /a;y>€t-|íetu>^. h. Álbum de la Flora J i\ ^t H i a ca mx t v i>\v. ío. HiiM de k llora. Lit Comercial MAicilde.d' riip'aJaW llkiu Je k flora.. '"■" ■JT^" - l; ' j f -^ ■ z^- ^^■ />Hf T" ' Lit.Cinnírcial. íneblí It ._.>lii aiíi.c^Xy/ixAcri/CtivíTeti^c( muí ^1 Alkmiek Flora, ^' .,<ÍMli*>-. í Uoc lírweÁAJiCL. vb.ud ^ ílí iltufii i]ej.^. Flora Cl41cl>imíX^ yOOlViHXAAAAAAJU^. ¿b./Cl (J5. Alhum. de la Fiara. \A. Ít"W \VHL. K AlCALDI á" }{nr t^h S2¿vCí "I Kviaív ¿j+rio^aa^xUó . 7> AlbmiidG la Flora 4^ ' 'k a \ } I U.Comei'ciá Alkmiek Flora, ^■K. MixUcU Mbt íil- DASenxi^^ lir tJivuXMiuo xyJi'vtwiió . ^o\AXKe\^ Alhiim delfl Flor.! 6 ccx t V a^ i\ /^vvcca.^ c\ . Jb. Álbum de kRora. Lil. Coiuerc.;. Ca^tKaiiiiu" liUctoxiii> V AlkindelaFlora lu L.onierciai jM Alcalde, d' •uebU !4 b Cl ttaiilC CV eOA/CiiUX JKV . ob . AltuTTi de la ílora. lie. Íb la Riv a M «"iC alele í .""Drl-alBz-j ?A h-a/ikcuA/Uya/ vxAA^oXuÁxx^. t Álbum de la Flora Lk Comer V: Alciide. f" "uebh 14. uettiaxtteo/ /C\Aa/t^U/^. Jb. AltiaiidGkTlora. .,'£ CoTiieíC\al lüalcfido ¿ib" tetla 14- CcA^li OO^teiV c evuXouoúuiv. !v Alkindela. ílora. l'iafiUa li. CclxÍvvvüu /ixiV~^u:^x^iiíi'i. ü- C ¿Iiiím déla Flora i.t. uOmercí»^ S-jiceao diT; Pueib 14 íXiUnet-i/Míí yn^i^^íió. i/. Álbum de k Flora. Lii. ComerciaL h'aicedíi dxül heblaU. CCiiaci]iM.u.^ pvj'ietntiivii OX. AltmmdeLaLi'lora lif. Comercia ¡Salcedo uit' uLcíwiuWL U4.il leu^UiU/U. A. P^J?BllU Mkm i laFlora. I ¿¿cedo dib!' i''ut;ü.c. 14. Álbum de la Flora. Í.K ^oTusrciii diceio iiL ;¿]aU. tiiUiíiidiiX onícíCt'Lu. 1/. Álbum delañora.. litf. f/jmercial I, .'ialcedfi á\b° Puebla 14'. xXxt^Auicux dapvtcrM^co/. X. Altura dfi la Flora. LiL. Comerá d I.Oakedo ¿.¿? Paebla lí. . ÍP/Cuuxx^úuam/ .6 Jya.x{Á-e vuu^vi . Álbum ie la Flora. Lif. Comercial. I.SauLédo ib'í' FaeblaU. Cvt V lÁccv V lie utc^ivc^: k . AlLum dfi kílora. Üf Comgr uebial4'. SmaáÍou kÁctiiuuA^. V. Alhnm le la Flora ttvpatci^vit/nv c CLVUuxvxfvuin. X . Altum k laíloTE Llf. Comemal i-Salcedo ib - iXi^^iictoo \^ÚCL\.0^. V. NbimdelaíW. Lit Comercial hfibk 1^ • f^^xxiiuw vvtc^>^. V. Altum de k "Flora. bÜ '.C-r Ol \^A 14. V^o^\^xou^M^^-^iW''i¡ itavvi^ iSivÁ. AlDiim Je la ílora. 1í<\ Í6\i3avi M. AlcaUe . ¿'. Acrlaleza 28 Mudad Kj^cc-lx^n u ua , niyjp^a. tu ca >£. Álbum de la Flora.. „iU. lo- Cv(>rtcvv/vi/uv /vvvtii-vu^. A/. MbffiíidelaFlora. V, I ''''^Bl j j^^jft í r. ^1 ^ i.i-i i^. MU. Coi-oí: :.a.. i oalceiü aiD." ru?bid l'í. KCfXiAAiX, /dU4?fvÍivtÍC{V. V^ AMmde la. Flora. \Aí lüTrieiuial. M. Alcalde ib° Puebia. 14 íaiiipavuita xapuiicuui.v V Álbum de k Flora. _>iL[. CüUiei'Cial, M, Alcalde dib" Puelik 14 vaccuvHUvv i4vu^Utuví». \ AininiL de la FIotcL, LilF. Comeraal M Alcalde W Puebla 14 Latluiva vHi^atií. «^oil^j Álbum de la Flora. hV. ..'jiaernai M. Alcalde üib íh.ívotV'^t'^Ui^xcvw tlvtu.^aiitfvuiii. Jtxlt. Álbum de k flora, Lil Comernal v^ aCX.HVll <£ AJbuTR de k Flora. Litf. Comercial. l/i Alcalde dib° Puebla 14. Mi^miixmia Pivioátií V. Álbum de la. Flora. LiL. Comercial M Alcalde dib" Pue>)k \i. (Xt wtoctUv^ |\Kiíi tiic^a VaitvH Álbum de la Ron 9 .t'.tí' # / Lit Comer cid M. Alcalde dib" Puel)la 14. 3 ^^vaii^l't^iu^ vnitaaxc \. AiLum. ¿E k n ora. /// líe /a MiYí U. ALCAIDE. 5» Morl^Uii 2íJ^jíír:c Albinu de k Florai. Lü. CcTOerciál I. Salceáo áo° FuelDlaU. Álbum de kHora. l'.'.. Comern 1/ Alcalde diV Puel)lal4. vvii^ctoxiavMV ^jviciinxU. Jlvaivm Alkmdsl'iílorcL. t^t"tv\c(\vio^ lAuac^-íPüivika. \. iJLiiíii le k flora bt. '.omrri. ivitUvoco UíU<\»i iuin »>.- ilimdekPlorí i:t Comercial U^vUiVM^v íuictx . X Alkui de la Flora. L- Lú. Umerciai 1. SácEdD ib' ilieok 14-. Jlbn/vuoAvtnc^ i^i|ovicvtcc. V. Alhum ie la Flora. Ucoaouittirt ptiUitx ^Mi?n In .y:^^(c€3^/^¿4p:^^é^ír' AlbumdelaFlora. Lil. CcTTiercial 1. Salcedo áib^ PueVia. i4. tal f^ uxy /^o \d-cuuV(xv J^v. Álbum de laílora. Lit C&merüiii 1. iaicedo dib° Y':^.?. % CcxAvj/íítmi/Ct/ /íí